Se bajò, ma abriò la puerta y bajè para que èl cerrara la purta detràs de a su casa, recordè un poco, cosas mìnimas; esos detalles que nunca les prestas atenciòn pero que estàn ahì. Èl me ofreciò sentarme en un sillòn y yo aceptè. Estaba algo impaciente y èl no me quitaba la mirada de encima, como si quisiera encotrar algo diferente en mi.
-¿Me cononces?-
-¿Sueles preguntarle eso a todos los que pasan por la calle?-
-No; pero tù me has dicho que me contarìas algo que no recuerdo. Pero Joe, tu hermano, me ha dicho algo que mi papà le dijo que me dijera, desde la muere de mi mamà y mi hermana hasta cuando me corriò de la casa.-
-¿Y te mandò a decir por què?-
-Sì, pero no me dijo quièn era...-
De pronto todo comenzaba a tener sentido, èl me vio algo extrañado y a la vez tan feliz de que talvez yo comenzara a tomar el sentido de las cosas. Me asustè y movi la cabeza.
-¿Què pasò?-
-Ya te dije lo de tu hermano Kevin.-
-¿Kevin? ¿No tienes nada con èl verdad?-
-No, sòlo me cuidò desde hace tres semanas.-
-Tienes que saberlo todo.-
-¿Què?-
-Desde que nos conocimos hasta que viniste a vivir aquì.-
-Dime.-
Suspirò y se sentò a mi lado, se acercò un poco y pasò un brazo alrededor de mi espalda. Comenzò a hablar, desde una fiesta y mi amiga ebria y èl golpeado;un dìa que me puse ebria y amanecì en su cama; un dìa de que se cumplieron cuatro años de la muerte de mi madre y mi hermana; un yate, una fiesta; unas clases de piano; un dìa de su cumpleaños, en eso no entraba en detalles; algo de èl y mi amiga Leena, algo de amantes que me confesò y me ha dicho que ese mismo dìa me corrieron de mi casa y vivì dos semanas con èl. Me dijo lo de la playa y todo eso, bueno sin detalles.
Todo era màs que sorprendente, màs la parte donde le dije que lo amaba, cosa que cuando me lo dijo se me encogiò el corazòn. Sòlo recordaba pequeños momentos y entonces èl no mentìa en lo màs mìnimo. Nick era la persona que estuve buscando y trataba de ver en mis sueños.
-¿Ya recuerdas?-
-Un poco. Yo tuve unos sueños esta semana. Ya sabes...acalorados.-
-Haa, ¿què quieres que diga?-
-Fueron cinco.-
-Adivino...el primero fue en una habitaciòn, el segundo en una suite, el tercero en otra habitaciòn, el cuarto en la misma habitaciòn que el primero y el quinto en una cabaña.-
-Sì, eso.-
-No te sorprendas. ¿Los soñaste todos completos?-
-Sì.-
-Què bueno, asi no tengo que decirte detalles.-
-O sea que...-hize unas señas con los ojos y èl se rio un poco.-
-Sì, eso. Ahora, ¿vas a quedarte con Kevin?-
Su mirada se hizo algo confunsa, dura y triste. Yo no sabìa què decir. Con Nick me sentìa tan bien, sòlo habìa pasado con èl unas horas y me sentìa sin ninguna pena y el corazòn me palpitaba a mil por hora, aparte, cuandi olìa su aroma, me llegaban cosas a la cabeza. Pero Kevin me habìa cuidado y protegido, aparte ayudado con todo lo que hizo con su hermano Joe. La cabeza me estaba estallando y me dio un fuerte dolor casi haciendo que me retorciera.
-¿Què tienes?-
-Dolor de cabeza.-
-¿Estàs bien?-
-No.-
Puse mi cabeza en sus piernas y èl e acariciò la espalda.
-¿Necesitas algo?-
-No sè.-
Me levantò y me abrazò tan tiernamente que no pude evitar abrazarlo è a llorar y me aferrè a èl. El dolor de cabeza desapareciò y èl me separò de èl.
-Tienes que tranquilizarte bebè.-
-No puedo, no recuerdo nada.-
-Tranquila, yo sè que tù puedes.-
-No.-Dije moviendo la cabeza.
Me limpiò las làgrimas y me cerrò los ojos. Despuès me tranquilizò y me tomò las manos.
-Sòlo traquila, respira, recuerda lo bien que nos la pasàbamos.-
Subiò sus manos lentamente mientras sentìa còmo se acercaba. ¿Por què no me alejè? Talvez en lo màs profundo de mi necesitaba algo de èl. Sus manos llegaron a mis hombros y despuès las bajò hasta mi cintura haciendo que me estremciera y me dejara llevar hasta sus labios. Los juntamos y me besò tiernamente haciendo que ne mi cabeza vinieran imagenes, frases, caricias, situaciones y de màs.
Crucè mis brazos alrededor de su cuello y separò nuestros labios.
-Yo...no debì, ni siquiera te recuerdo.-
-Claro que sì. Sabes que lo haces, lo recordaste, lo sabes. Me amas.-
-Yo...-
-Tù me recuerdas, ni siquiera odràs recordar a tu papà, pero a mi si. Està màs que claro.-
-Nick yo... no sè què pasa.-
-Lo sabes.-
-Yo... no, no sè.-
Me levantè y salì de su casa apresurada. Èl salio tras de mi y me tomò del brazo.
-Lo sabes, estàs confundida, eso es todo. Vamos a hacer esto.-
-¿Què?-
-Regrèsate conmigo.-
-¡¿Què?!-
-Ya me oiste; regrèsate conmigo, aqui tienes toda tu ropa. Aqui està tu vida.-
-No sè. ¿Y Kevin?-
-Ni que lo amaras.-
-Lo sè. Nick... no sè.-
-Mira, has lo que quieras, pero si quieres venirte conmigo, ven mañana a las 4pm, es la hora que empiezan nuestras clases de piano. Pero si te quieres quedar con mi hermano pues hazlo, pero me pierdes para siempre.-
-Nick... està bien.-
-Te dejo algo para que lo pienses.-
-¿De què ha...?-
Me besò de nuevo y cuando separò nuestros labios salì corriendo a casa de Kevin. Subi a la habitaciòn donde dormìa y me tirè a la cama. Me quedè inmòvil y despuès vi la hora, era hora de ir por Kevin menor.
El recorrido a su escuela fue tormentoso. Pero lo soportè hasta regresè con èl de la mano y despuès entramos a casa de Kevin.
Me sentìa tan confusa, estaba co Kevin menor y me decìa tantas cosas que no comprendìa en lo màs mìnimo, pues, no prestaba atenciòn. Sòlo cuando decìa que le ayudara con su tarea.
Kevin llegò y lo màs pronto Q se acercò a mi le contè todo. Se quedò callado. No dijo nada.
-¿Y què haràs?-
-No sè.-
-Has lo que realmente quieras.-
-Estoy pensando.-
-Hazlo.-

Esa noche no dormì bien. No recuerdo ningùn sueño pero si dormì, pero no bien. En la mañana le dije a Kevin menor que talvez me irìa, pero estaba segura. Se puso algo triste, pero le prometì, que si me iba, saldrìamos cada dos semanas. Me dijo que sì.
Lo demàs del dìa fue normal, hasta que dieron las tres, llegò Kevin. Saludò a su hijo y me vio algo extrañado.
-Ya sè què harè.-
-Eso esperaba.-
-Sì.-
-¿Dijiste Nick?-
-Sì.-
-El mundo es pequeño-
-Eso que sì.-
-¿Què haràs?-
-Me voy.-
Me sonriò y me abrazò.
-Es tu decisiòn, que bueno que la has tomado.-
-Sì.-
Subì a la habitaciò y me cambiè a la ropa que tenìa cuando lleguè. Esperè acostada hasta que dieran las 4 pm y despuès me despedì de evin menor y de Kevin mayor. Le agradeci a Kecin tanto que ni siquiera recuerdo cuàntos gracias dije.
Caminè hacia la casa de Nick y cuando lleguè toquè la puerta. Me abriò èl y me abrazò.
-Bebè... si viniste.-
-Pues, me dijiste que yo te dije que te amo ¿no?-
-Sì claro.-
Me metiò a su casa y cerrò la puerta, me recargò contra esta y me besò. Sentì que volvìa a ser a misma, la misma con Nick, aunque no lo recordara bien, pero Nick me hacìa la misma.