Seguimos con
unas clases, no entendía mucho pero si recordaba algo. Al parecer a
Nick se le acababa la paciencia y yo todavía trataba de comprender y
recordar, cosa que me daba un fuerte dolor de cabeza que olcuté de
Nick. Pero creo que no fue suficiente hasta que terminó.
-¿Te
sientes bien? No me pusiste atención.-
-Claro que lo hize.-Dije
mintiendo.
-¿Encerio? Haa, bueno perdóname, me he equivocado.-Me
sonrió y suspiró.-No seas mentirosita.-
Le sonreí y el dolor de
cabeza se fue poco a poco.
-Lo siento me dio un dolor de
cabeza.-
-¿Y por qué no me dices?-
-No sé.-Dije con la
cabeza baja y enogiendome de hombros.Él movió la cabeza y me
abrazó.
-¿Qué tal si damos un paseo con Magno?-
-¿El perro
que me regalaste?-
-Exacto.-
Nos levantamos y después abrió
una ventana que daba a un patio hermoso. Un perro grande entró a su
casa y Nick se arrodilló para acariciarlo.
-Ven, no muerde.-
Me
arrodillé y el perro se acercó, me olió y me lamió toda la cara
cuando lo acaricié.
-¡Jajajaja! Qué bonito.-
-Vámonos, está
oscureciendo.-
-Si.-
Nos levantamos y salimos de su casa junto
con Magno. Caminamos y el perro nos seguía. Después de media hora
de caminata, regresamos a su casa, ya había í que
algo faltaba,algo para complementar el día. Pero no sabía o no
recordaba qué. Talvez me quedé pensando en lo que Nick salía a
darle de comer a Magno. Entró de nuevo y se sentó en el suelo junto
a mi.
-¿En qué piensas?-
-¿En qué pienso? ¿En qué puedo
pensar cuando no recuerdo tener algún problema?-
-No siempre se
piensa en problemas.-
-Bueno, sí tengo uno.-
-¿Cuál?-
-No
recuerdo nada.-
-Lo estás haciendo, tienes que admitir que se te
vienen cosas a la mente. No vas a recordar todo de la noche a la
mañana.-
-No, pero eso quisiera.-
-No bebé.-
-Tendré que
esperar.-
-Sí. El tiempo es eterno.-
-Pero no quiero esperar
todo ese tiempo.-
-Es suficiente igual.-
-Mmm...¿hacíamos
algo más?-
-¡Jajajajaja!-
-Algo que no sea eso.-
-Aparte
no era mucho, sólo cada vez que era algo especial.-
-Haa, eso me
gusta.-
-Lo sé.-
-¡Jajaja! Ya encerio, ¿hacíamos algo
más?-
-Mmm... bailar, después de cada clase.-
-¿Y por qué
no me dijiste?-
-Porque no me preguntaste.-
-Qué malo.-
-Haa
bueno, ¿quieres bailar?-
-Si porfavor.-
Se levantó, puso
música y después vino hasta mi de nuevo. Me ofreció su mano y la
tomé para que me levantara y me acercara a él y comenzara a
movernos.
-¿Mas tranquila?-Me susurró al oido.
-Si,
gracias.-Le susurré al suyo.
-De nada.-
Me abrazó y recargué
mi cabeza en su pecho, pues, ahí llega. Siguió moviéndonos y
después nos separamos para que él apagara la música.
-Gracias.-
-De
nada, espero que te ayude.-
-¿A qué?-
-A recordar.-
Subió
las escaleras y después se detuvo.
-¿A dónde vas?-
-No sé,
talvez a ver TV o sólo recostarme.-
-Haa.-
-¿Piensas
quedarte?-
-No sé.-
-¿Cómo que no sabes? ¡Madre de Dios!
Algo es perder la memoria, otra cosa es no saber tomar
desiciones.-
-¡Claro que sé!-
-¿Entonces?-
-¿Entonces
qué?-
-¿Vienes o no ? Tengo que mostrarte tu habitación.-
-¡Ya
voy!-
-Tranquila fiera.-
Subimos las escaleras y después me
llevó a una habitación.
-Voy a pedir que cambien tus cosas
aqui.-
-¿Están en otra habitación?-
-Sí, pero yo pido que
las cambien.-
-No, no es necesario, duermo en donde estén.-
-No,
no querrás, las cambian.-
-No Nick, te digo que yo duermo en
donde estás, será una molestia.-
-No querrás.-
-Si...-
-Está
en mi habitación.-
-Haa, no
importa.-
-¿Encerio?-
-Encerio.-
-¿Entonces duermes
conmigo?-
-Si, no hay problema.-
-Está bien.-
