Hi!... lamento muchísimo enserio la demora...

Saben como son las cosas... estudio... diversión... e intentos fallidos. Ese tipo de cosas hacen olvidar a uno del tiempo... XD

Solo kiero q sepan q esta demora será recompensada... n.n

- en serio?... yo no lo creo ¬¬ -

- ¡Claro q es enserio! ... o.O? ... tu eres...? -

- ¡Cómo q kien soy! Soy yo!... -

- ... ehm... claro...¬¬ ... al menos puedo saber tu nombre?? -

- Ryoko... o como me dicen Ry, yo soy la encargada de ayudarte durante todo este tiempo para hacer tu fic el mejor de todos! -

- .. bueno... n.uU ... ¿tus ojos estan prendiendo fuego?...o.O?-

...—Disculpen!... n.n — ahora si al Fic!

"pensamientos"

- diálogo –


Aquella fuerza poderosa que no tiene fórmula, no está sujeta a ninguna ley, no se puede lograr siguiendo un plan. Pero sobretodo no se puede controlar ni siquiera dando algo a cambio.

En algún lugar, en un preciso instante y saliendo de los labios de una persona ...

Muy pronto lo descubriras ...


Capitulo 3: Recuerdos

Faltaba poco para que el sol se ocultase... y una bonita joven todavía caminaba por la calle...

"¿Edith?... ¿qué clase de nombre es ese?!" pensaba decepcionado la, todavía, ojidorada. "arghhh... ¡¿pero qué estoy pensando?!...Ese hombre es un aprovechador, mujeriego, engreído, atrevido... n.n!" se detuvo y recordó que lo que había sucedido...

- Waaaaahhhhhhhhh¡Ese..ese bastardo me tocó! – gritó a más no poder, mientras sus ojos inevitablemente se hallaban perdidos en aquellos recuerdos. Su rostro rápidamente entonó un color carmín "...aunque pensándolo mejor, se sintió bien...", sus dedos se posaron sobre sus labios, intentando volver al instante en que su taisa y él se habían besado.

Aún hundido en esos pensamientos apasionados, deseosos y atrevidos, un susurro salió de su boca – Mustang... ¿porqué me pones así?... – suspiró de manera resignada y volteó a mirar en la dirección en la que probablemente encontraría al taisa, y en la que venia corriendo. - ¡¡Mira las cosas que me haces pensar!!

Aquella hermosa muchacha juntó sus manos y cambió su voz, se escondió en la primera calle vacía y lentamente se pudo ver como su cabello cambiaba de color, lo último que hizo fue quitarse el saco que traía puesto y lo llevó en el brazo.

El sol comenzó a ponerse y por aquellas calles se notaba en el mismo lugar que había transitado una joven, a un chico rubio y muy apuesto (n/a: es así!) con bellísimos ojos, y aún conservaba el cabello suelto.

Caminaba exhausto, buscando aquel lugar donde se quedaría por un buen tiempo y donde seguramente Al y Winry lo estaban esperando.

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toc- toc- toc

toc- toc- toc

toc- toc- toc

- o.o!... parece que alguien está tocando la puerta, voy a abrir – se excusaba al frente a Glasia y Winry, retirándose de la mesa para dirigirse a la puerta principal – Vaa... - le gritaba al sujeto que llamaba. – si...q---

Pero lo que vio a continuación lo interrumpió enseguida: era su hermano en estado casi moribundo

- ¡Onii san que te sucedió! – su preocupación aumentaba aún más.

- ...Al... necesito... un poco ... un poco de agua... – y desfalleció cayendo en los brazos de su hermano.

- !Onii san!.!Onii san¿estas bien? – repetía un Al totalmente desesperado, aunque no recibía respuesta alguna por parte del mayor. Su rostro lo decía todo, estaba muy cansado y sus ojos giraban como si hubiera dado mil vueltas.

Notó la suavidad de la superficie donde se encontraba acostado, sus ojos querían abrirse pero la luz era cegadora. No luchó y simplemente decidió descansar un poco más.

En ese momento escucho dos voces muy cerca de él, que por cierto le resultaban bastante familiares.

- ¿Me preguntó que le habrá pasado? -

- ¡Si!.. debe tener una buena explicación para haberme quitado mi saco favorito – el tono en que lo decia sonaba bastante molesto

- ¡ah!.. si... eso, ese es el saco que te regalé en tu ultimo cumpleaños ¿no? -

- Ajá ¡sí!... a decir verdad, me gusta mucho y lo guardo como un tesoro - Ed no podía ver nada pero estaba seguro que esas palabras eran acompañadas por una sonrisa.

- Sí, a mi también me gustas mucho, es decir, me gusta mucho como se te ve puesto – sus palabras eran torpes pero reaccionó a tiempo.

- ... bueno .. yo... quiero decirte algo desde hace algún tiempo... Al – soltó un suspiro - ... se que hemos sido amigos durante mucho tiempo... – volvió a tomar aire - ... lo que quiero decir es que... yo, bueno, yo.. Al.. tú..-

- Winry ... - dejo escapar con voz algo nerviosa, y el rubio percibió que en ese momento había alguien sonrojado.

Sonrió de lado... "¡esperen un momento!.. Al, Winry, ... eso quiere decir que estoy… " Antes de que pudiera meditarlo, sus acciones fueron más rápidas...

- ¿DÓNDE ESTOY? - se levantó sobresaltado... encontrándose con una imagen algo curiosa.

Dos jóvenes frente a él, para ser más específicos a Al y Winry, cada uno mirando alguna parte interesante en la pared y en la ventana, no dejando ver sus rostros sonrojados.

Todo indicaba que Ed había roto el ambiente, incluyendo la reciente conversación que más parecía una improvisada declaración.

- este... ¿me perdí de algo?.. - prosiguió el ojidorado, reconociendo todo lo ocurrido. El lugar aún estaba tenso, pero el castaño fue el primero en responder.

- estamos en la casa de Glacia-san – esta vez su rostro ya no demostraba ese color rojizo y se veía un poco serio .- onii san¿qué te sucedió? -

(n/a¡Vaya!.. esa pregunta vino de sorpresa...jiji)

- ... bueno.. yo...- no sabía que contestarle...simplemente no podía decirle... "Mira Al, estuve con Roy en el parque, nos besamos apasionadamente¡es más!, me tocó, pero no sabes como lo disfruté".. o.O.. momento!!... "dije...Roy?.. desde cuando lo llamaba con tanta confianza, a propósito, había calificado como 'apasionado'? aquel beso. Y SOBRETODO.. había mencionado la palabra 'disfrutar'... ¡qué Él lo había disfrutado!... ¡eso era una locura!". Comenzó a rascarse la cabeza, aunque más bien parecía que quería arrancarse los cabellos. "¡Qué diablos son estos pensamientos!"

Desafortunadamente una voz lo interrumpió.

- ¡Edward!.. ¡qué rayos hiciste con mi saco! - su voz se mostraba totalmente furiosa y su mirada fulminaba, si no fuera humana probablemente sus ojos dispararían rayos láser.

-.. este, sí.. yo tengo una buena explicación.. – balbuceaba. tratando de hacer tiempo para que su cerebro procesará alguna respuesta convincente.

- EDWARD... - la ojiceleste ya levantaba un puño, enfocando el blanco para dar un golpe certero.

- onii.san¿acaso ayudaste a alguien? - el ojiclaro lo miró y sus ojos se iluminaron en sañal de una idea "gracias Al".Chaqueo dos dedos y comenzó a hablar.

- ¡Sí¡eso es!, me encontré con una chica y como tenía frío me pidió algo de ropa – cerró los ojos y en forma repetida bajo y subió la cabeza afirmando su explicación. – sí, eso fue lo que pasó.

- ¿frío? mmm….. – realmente no la convencía ni un poco – ¿y se puede saber por qué tu no traes el tuyo?

- eso… eso… ¡sí!, lo que pasa es que tenía mucho calor y lo guarde en tu equipaje… jeje – "¡diablos! Que palabras más absurdas… uu nunca seré escritor" pensó.

Por un momento Winry se quedó mirándolo tratando de descubrir lo que escondían esas palabras. Mientras que Ed sólo la miraba con una forzada sonrisa que decía 'no me lo creo ni yo, pero espero que tu si'. Suspiró resignada.

- solo te creeré por que estoy cansada y ya es tarde - sabía que sus preguntas serían en vano.

- Sí, ya es tarde… - Al se dirigió a Winry – muchas gracias por acompañarme y buenas noches – sonreía dulcemente.

- n- no fue nada, y buenas noches también – le devolvió la sonrisa y salio apresurada evitando que alguno de los hermanos descubriera su rubor.

Ed entendía la situación y de forma picara miró al menor.

- ¡Vaya Al! Creo que últimamente se están llevando muy bien ¿verdad?- consiguió lo que quería ya que las mejillas del castaño mostraron color. Ed volvió a reír.

- Onii san no me importa saber donde estuviste, pero nos tenías muy preocupados - su tono era serio – te hubieras molestado en llamar siquiera. El rubio bajo su cabeza, sabía que su hermano tenía razón.

- lo siento –

- no tienes remedio nee? - ya no parecía molesto, más bien conforme, se levantó de su asiento y se dirigió a su cama. - ¡Ah! por cierto… Glacia san me entrego un sobre de parte del coronel.

- ¿Mustang? – se sorprendió por el comentario

- bueno… ya no es del todo coronel, me contó que abandono su cargo antes de que volviéramos. Ahora es el Teniente Coronel en el Departamento de Investigaciones – dijo el menor mientras se ponía le pijama.

- pe-pero ese… ese era el cargo de Huges – no entendía aquello.

- Sí, Glacia-san además me dijo que cuando decidimos ir al otro mundo, Mustang sólo aceptó ese trabajo. No se si fue por recuero a Huges, pero dijo que quería averiguar varias cosas – Al miró a Ed que escuchaba en silencio esperando que continuara, el pelicastaño entendió.- ¿recuerdas aquella vez que volviste y vimos al coronel con un parche en el ojo derecho? - Ed asintió. – bien, la última vez que ella lo vio, tenía el mismo rostro que antes del accidente, antes de que tuviera ese parche.

- Cierto… con razón algo me llamaba la atención cuando lo vi hoy - (n/a: claro ¬¬ solo lo viste) pensó en voz alta.

- ¿dijiste algo? – Al levantó su mirada algo extrañado.

- No no no… continúa… - se hacía el distraído.

- y dijo que sus ánimos cambiaron totalmente, ya no estaba tan melancólico por lo que pasó con Huges y se mostraba siempre feliz –

- entonces cambio mucho… - sus ojos dorados miraban un punto fijo tratando de descifrar que habría sucedido para que fuese así y buscando el 'cómo' de su arreglo ocular. Un bostezo por parte por parte del menor lo sacó de si.

- onii-san tenemos que dormir - se cubría con la frazada.

- lo siento – mostró una sonrisa mientras se rascaba la cabeza en señal de disculpa – Buenas Noches.

- Buenas noches onii-san – sus párpados comenzaron a cerrarse, pero se abrieron de golpe – ¡Ah! Casi olvido lo olvido.

- ¿qué sucede Al? – aún no le llegaban ganas de dormir.

- la carta del coronel dice que mañana nos quiere ver en su oficina temprano – y dicho lo importante comenzó a cerrar los ojos nuevamente.

- bien, aunque querrás decir la carta del Teniente Coronel –

El que estaba casi dormido respondió algo divertido – si, veo que te agrada su nuevo cargo.

Esa respuesta tomó algo desprevenido a cierto rubio que abrió un poco más sus ojos y sus mejillas tomaron un leve rojizo. Se acostó de golpe y relajándose suspiro aún casado.

Sumergido en sus pensamientos murmuró algo inaudible.

– Mañana te volveré a ver… Roy Mustang.

&&&&&&&&&&

El sonido del teléfono lo despertó, no tuvo más opción que responder.

- Diga… - podía notarse el tono molesto en el que hablaba.

- Escucha Roy …no se donde carajo te metiste esta tarde, pero quiero recordarte que no me dejes todo TU TRABAJO a mí -

- Si solo es eso, voy a colgar –

- ¡No!, también es para avisarte que mañana pasaran los Elric como se los pediste así que tendrás que ir temprano… - quería contestarle pero escuchó otra voz que seguí hablando –

'deja eso Jean, todavía no estoy satisfecha' – era una mujer. – Roy… Roy! ….. - ¡era tarde! Sólo se escuchaba el tono de la línea colgada.

- Ese Jean Havoc, sólo presume su llegada suerte con las mujeres – hablaba más que molesto, con envidia de no tener a su lado a una mujer hermosa como antes.

"La última mujer que salió conmigo y la traje a la cama, no pasó nada" recordaba el ojioscuro, "ni siquiera me sentía a gusto". Volvió a acostarse "ya no se que sucede conmigo… por qué me cuesta tanto? "

Cerró sus hermosos ojos y una cálida sonrisa apareció en su níveo rostro "quisiera enamorarme". Un suspiro escapó y sus labios susurraron un nombre conocido.

- quiero volver a verte… Edith… – quedándose profundamente dormido.


... to be continued ...

Como lo siento!!.. no poder actualizar rapido...espero q me perdonen y agradecere mucho q me lean... y amaré a los que me dejen reviews

Ry: exagerada ¬¬U

Arigatoooooooo!!

By Miss Rena