Destinados por equivocación

Capítulo 2: "Tomando decisiones…"

Corrió y corrió lo más rápido que pudo. Las lágrimas quedaban en el camino a medida que se alejaba. No le importó lo demás, ya no importaba. Ella no podía creer que su padre le estaba haciendo esto.

Ya muy lejos de la mansión, se adentró en el bosque, cuyo ingreso tenía prohibido, y que por supuesto hizo caso omiso a las advertencias. Luego de unos cuantos minutos corriendo en aquel pacífico lugar, finalmente cesó sus pasos. Se quedó parada con la cabeza mirando hacia el suelo. Allí veía algunas hojas y ramas esparcidas por todo el lugar, que pronto comenzó a verlas borrosas producto del agua que brotaba de sus ojos. Su bonito rostro estaba colorado y bañado con sus saladas lágrimas. Cayó arrodillada víctima de la derrota. Repasó con su mente las escenas anteriormente vividas y su amargura aumentó. ¡No era justo! Ella había hecho siempre todo lo que le dijeron, a pesar de su voluntad. No tenía libertad, ya que sus responsabilidades la ataban a permanecer siempre cerca de su trabajo en la mansión. No podía hacer lo que ella quería. El realizar sus estudios en su hogar, y no en una escuela como los demás niños, le habían impedido hacer amigos de su edad y de su mismo estatus social. Sin embargo esto no impidió que conociera a otros jóvenes como ella. Los hijos de los campesinos y sirvientes, eran un claro ejemplo de esto. Y aunque la imagen fuera mal vista, ella siempre se las arreglaba para poder estar con ellos. Claro que el tiempo que pasaban juntos no era tanto debido a sus deberes. Siempre envidió a la gente pobre, sobretodo a los campesinos. Ellos podían vivir continuamente en los campos y praderas mientras conocían a mucha gente humilde y bondadosa como ellos, que no eran interesadas a gran diferencia de ciertos aristócratas. Quizás no contaban con los lujos que ella poseía pero sin duda eran felices. Todo era tan simple para un campesino... realmente intercambiaría papeles si pudiera hacerlo.

Pero ahora ella tenía una nueva responsabilidad, una nueva condena. Casarse con un hombre extraño, probablemente cegado por la ambición y el poder. Ella debería pasar el resto de su vida con un hombre como los que despreciaba. Sus tantos esfuerzos por quitarse a los pretendientes de encima, habían sido inútiles ahora que se tendría que casar con uno como ellos.

Golpeó el suelo con sus puños.

Chi Chi: "¡NO ES JUSTO!" gritó llorando. "Snif, snif… ¿Por qué me ocurre esto a mí?" susurró. "Tantas personas que quieren lo que yo tengo… y ¡JUSTO A MI ME TOCÓ OBTENERLAS! ¡YO QUE TANTO LAS ODIO!" volvió a gritar "Cambiaría todo lo que tengo por ser libre de este destino…" dijo susurrando nuevamente.

Ox-Satan: "¡TU HARÁS LO QUE DEBES HACER! ¡NO PUEDES ESCAPARTE DE TUS RESPONSABILIDADES! ¡TU MADRE JAMÁS LO HIZO! ¡ELLA ESTARÍA DESEPCIONADA DE TI!"

De repente las palabras de su padre volvieron a ocupar su mente. Sobretodo aquella frase.

Chi Chi: "Mamá… ¿Realmente habrías aceptado esto? ¿Acaso tú sabías de mi matrimonio arreglado? Snif, por favor… dime que no…" suplicó en un tono bajo y quebrando su voz.

La morena se sentó, apoyó su espalda en un árbol, flexionó sus rodillas hacia su pecho y las envolvió con sus brazos. Hundió su cabeza entre ellos y se quedó así unas horas…


Abrió sus ojos… comenzó viendo algo borroso, pero luego pudo distinguir el techo de una cabaña. Trató de sentarse y sintió una punzada en su cabeza.

Goku: "¡AWW!" dijo tocándose su herida.

Observó su alrededor. El lugar no estaba en un muy buen estado que digamos. Sin duda era humilde. No habían muchas cosas, sólo lo indispensable para vivir.

Se levantó de la cama y trató de recordar qué había pasado. Pero nada venía a su mente. ¿Qué fue lo que ocurrió? Su mente estaba en blanco, como si nada hubiera existido antes.

Goku: "¿Pero qué…?"

Brgggggggg

Goku fue interrumpido de sus pensamientos por el reciente sonido. Tocó su estómago. Estaba realmente hambriento.

Goku: "Me estoy muriendo de hambre… será mejor que busque algo de comer."

Caminó hacia la cocina en busca de comida. No había mucha que digamos, sólo había un poco de pan y algunas sobras aparentemente del día anterior.

Sin más pensar, devoró la comida. Su sabor no era muy bueno y el pan estaba muy duro, pero aún así su apetito era mucho más importante que su paladar en ese momento.

Mientras masticaba el último bocado, oyó el ruido de una puerta que se abría. El sonido provenía de la sala.

Aún masticando el pan en su boca, se dirigió curioso hacia el lugar del que provino el sonido.

Cuando llegó vió a un hombre con un sombrero de paja y ropas desgastadas, el sujeto seguramente trabajaba en un campo.

Hombre: "¡Vaya! ya ha despertado" dijo con una sonrisa. "Se ha recuperado más pronto de lo que esperaba."

Goku: "¿Quién…?" preguntó con su típica inocencia.

Hombre: "¡Oh! Si… disculpe mis malos modales, mi nombre es Ermo. Yo curé su herida. Se golpeó realmente fuerte." dijo soltando una risita.

Goku: "¿Me golpeé?" preguntó a la vez que tocaba su cabeza vendada.

Ermo: "Si, verá tuvo un accidente y perdió el conocimiento."

Goku: "¿Un accidente? ¿Qué fue lo que pasó?" interpeló muy curioso.

Ermo: "Bueno… verá… no lo sé, cuando yo llegué el accidente ya había ocurrido. Debió de ser una gran caída, la carreta quedó destrozada… por cierto… el otro hombre… no pude hacer nada para salvarlo…" dijo mirando hacia el suelo con una mirada triste.

Goku: "¿Otro hombre? ¿Quién era?"

Ermo: "Creo que era su chofer… estaba muy herido. Por lo poco que me dijo y como sonaba parece que lo quería mucho…"

Goku: "¿Un chofer? Yo… yo no recuerdo a nadie…"

Ermo: "¿No lo recuerda?" preguntó mirando sorprendido al muchacho.

Goku: "No… a decir verdad… no recuerdo nada… ¿Q- quién soy yo?"

Ermo: "¿¡No recuerda nada!?" dijo abriendo sus ojos como platos "¡Dios! ¡El golpe en su cabeza debió haber sido más fuerte de lo que imaginé!"

Goku: "Usted… ¿podría decirme quién soy?"

Ermo: "Será mejor que se siente joven." mostró a Goku una silla y en otra se sentó frente a él. "Verá… yo no lo conozco… pero creo saber quién es usted." Dijo seriamente. Se dirigió hacia la mesa y de allí tomó el bolso que había encontrado junto a la carreta. De allí sacó unos papeles y una fotografía. Le entregó los papeles a Goku. "Creo que esto le dará a entender su identidad." dijo mirándolo.

Goku comenzó a leer los papeles. Eran papeles de acuerdos legales sobre un matrimonio. En ellos se explicaba cómo el último heredero del Conde Yan debía casarse con la hija del rey Ox-Satan.

Goku miró a Ermo extrañado.

Goku: "Y… ¿Qué se supone que es esto?"

Ermo: "Bueno, esos papeles se encontraban en la carreta en la que usted viajaba. Usted viajaba sólo con el chofer. Esos papeles le pertenecen."

Goku: "Si pero… no entiendo… ¿De qué me sirven estos papeles para saber quién soy yo?" dijo dudoso.

Ermo: "Pues usted es el heredero del Conde Yan, nadie más llevaría algo tan importante que no fuera más que el mismo heredero."

Goku: "¿Heredero? ¿Yo?" pestañeó dos veces.

Ermo: "Si, y por lo que veo, usted se dirigía hacia el hogar de la señorita Chi Chi. Ya que está muy cerca de aquí."

Goku: "¿Chi Chi?" preguntó extrañado.

Ermo: "Si, ella es la hija del Gran Ox-Satan." le entregó la fotografía a Goku. "Venía junto con los papeles. Es ella cuando tenía 12 años. La recuerdo perfectamente, siempre se escapaba hacia los campos y nos visitaba. Ahora se ha vuelto una joven muy hermosa."

Goku miraba la fotografía. Era como si ya la hubiera visto antes. Ese negro y largo cabello, esos intensos y oscuros ojos… estaba seguro que si alguna vez la había visto, nunca podría haberse olvidado de ella, no importa si perdiera la memoria.

Goku: "Creo… que la recuerdo…"

Ermo: "¿En serio? Bueno si usted va a casarse con ella eso es normal."

Goku: "Si, pero… sólo recuerdo su imagen, quiero decir esta foto… pero no recuerdo nada más…"

Ermo: "No se preocupe… quizás la pérdida de la memoria sólo sea temporal. Estoy seguro que muy pronto recordará todo." Dijo poniendo una mano en su hombro.

Goku: "Eso espero… no me gustaría ir por ahí sin siquiera saber mi nombre jeje…"

Ermo: "Goku. El chofer dijo que Ud. se llamaba Goku."

Goku: "¿Goku?" pestañeó dos veces. "Mmm… me gusta." dijo sonriendo.

Ermo: "Bueno joven Goku, veo que arrasó con lo que sería mi cena… así que no tendremos más opción que ir hasta la huerta a buscar algunas verduras."

Goku: "Je je, es que me estaba muriendo de hambre." dijo poniendo una mano detrás de su cabeza haciendo su típica expresión.

Ermo: "No se preocupe, quizás no tenga una comida tan sabrosa como las que solía comer, pero no se quedará con hambre." Le aseguró sonriendo.

Goku: "Por favor no me trate de usted, trátame con confianza, después de todo te debo mi vida ¿No? Jajaja."

Ermo: "De acuerdo como Ud. quiera, es decir como quieras jaja."

Ambos se pusieron de pie y se dirigieron hacia la salida. Atravesaron el oscuro bosque iluminado sólo por las estrellas que brillaban en el cielo. Antes de salir Ermo había tomado un farol para poder iluminar su camino. Caminaron unos 20 minutos hasta llegar a una pradera en donde podía verse una huerta. Entraron y comenzaron a juntar los vegetales.

Goku: "Mmm… estas verduras se ven deliciosas." dijo pasando su lengua por sus labios.

Ermo: "Si, son muy sabrosas las de estas praderas, es debido a que van destinadas al rey. Aquí se cultivan los mejores vegetales."

Goku: "Pues el rey debe de comer muy bien." dijo sonriendo y agarrando un zapallo.

Ermo: "Si… hablando del rey… mañana pediré una audiencia con él para que puedas ir a verlo y contarle lo ocurrido. Ya que seguramente te dirigías a la mansión para contraer matrimonio con la señorita Chi Chi."

Goku: "Pero yo no recuerdo nada. ¿Qué tal si estropeo todo? Además ni siquiera sé el motivo por el cuál me dirigía a la mansión. Quizás iba para cancelar mi matrimonio y no para casarme."

Ermo: "Goku, fuera o no para casarte, te dirigías a la Mansión Mao. Si vas mañana allí, estoy seguro que encontrarás respuestas. Además la señorita Chi Chi es encantadora, no creo que te disgustase casarte con ella."

Goku: "No lo sé… quizás tengas razón." suspiró "De todas formas no podré averiguarlo si no voy allí ¿verdad?" colocó la bolsa pesada y llena de verduras sobre su hombro y se dirigió hacia la entrada de la huerta "Ni modo, mañana iré a ver al rey y a Chi Chi."

Ermo agarró el farol y junto con Goku caminaron en dirección a su casa.


El ruido de los grillos la despertó. Todo estaba oscuro. Habían pasado unas cuantas horas y ya debía ser cerca de media noche.

Chi Chi suspiró y contempló el hermoso cielo nocturno. Una mirada triste se apoderó de sus ojos.

Chi Chi: "¿Dónde estarás ahora mi amor?" pensó mientras seguía observando el cielo.

No quería volver a su casa. Quería huir y nunca más regresar. Pero por alguna razón no podía hacerlo. Quizás era su conciencia la que le impedía realizar su sueño. Quizás ella quería demostrarles a todos que ella no era cobarde y que no huiría de nuevo. No dejaría que las palabras de su padre la afectaran. Ella sabía que todo era injusto, pero de alguna manera, cambiaría las cosas.

Chi Chi: "¡No dejaré que mi padre y los demás se salgan con la suya! ¡Le haré la vida imposible al conde, tanto que con tal de no verme renunciará a todas las riquezas de mi reino!"

Se puso de pie, frunció su ceño y sonrió.

Chi Chi: "¡Ya verán! ¡Ahora conocerán a la verdadera Chi Chi!"

Decidió regresar a la mansión, cuando se dió cuenta que estaba muy oscuro y no podía encontrar la dirección correcta.

Chi Chi: "Oh… no… ¿Por dónde era?"

Por suerte recordó las enseñanzas de Crimelda.

Crimelda: "Recuerda Chi Chi, las estrellas guiaban a los marinos en tiempos remotos. Si te pierdes recuerda mirar al cielo. Claro, si es de día no cuentes con eso."

Chi Chi: "Gracias Crimelda"

Chi Chi miró las constelaciones y así fue como consiguió hallar el camino a casa.

Al llegar a la mansión, todos los sirvientes la miraban sorprendidos. Ella hizo caso omiso y se dirigió a su cuarto. En el camino una sirvienta le habló.

Sirvienta: "Señorita Chi Chi, la cena está lista".

Chi Chi: "Hoy no cenaré, gracias" dijo sin mirarla y continuando su camino.

La sirvienta se quedó mirándola tristemente.

Sirvienta: "¿Y ahora qué más sucederá?" se preguntó dejando salir un suspiro.

Chi Chi entró en su cuarto y se tiró boca abajo sobre su cama y hundió su cara en su almohada. Luego de 15 minutos, oyó que golpeaban su puerta.

Crimelda: "Chi Chi ¿Puedes abrir la puerta?"

Chi Chi: "Por favor Crimelda, no quiero hablar con nadie." Dijo aún con la cara enterrada en su almohada.

Crimelda: "Evitar las cosas no resolverá nada."

Chi Chi quitó su cara de la almohada, se giró hacia la puerta y gritó.

Chi Chi: "¿TU TAMBIÉN CRIMELDA? ¿TAMBIÉN CREES QUE YO HUYO DE MIS PROBLEMAS?"

Crimelda: "¿Acaso no fue lo que hiciste?"

Chi Chi: "ESTOY AQUÍ ¿NO? ¡SI HUBIERA QUERIDO HUIR LO HABRÍA HECHO PERO PARA SIEMPRE!"

Crimelda: "Entonces demuéstramelo."

Chi Chi se dirigió hacia la puerta y la abrió.

Chi Chi: "¿Cómo quieres que te lo demuestre?"

Crimelda: "Dejando de comportarte como una niña y buscando la forma de arreglar las cosas."

Chi Chi: "No tienes que preocuparte por eso. Mi padre no se saldrá con la suya. Eso te lo puedo asegurar como que mi nombre es Chi Chi Mao."

Crimelda: "¿Y cómo lo harás?"

Chi Chi: "No te preocupes, en ningún momento dejaré de comportarme como es debido, si eso es lo que te preocupa. Tampoco pondré en peligro al reino ni a su gente."

Crimelda: "No es eso lo que me preocupa, Chi Chi" dijo acercándose a ella. "Me preocupa que arruines tu vida."

Chi Chi: "¿Mi vida?" preguntó "Mi vida estuvo arruinada desde el primer momento en que nací." susurró mirando el suelo con sus ojos tristes.

Crimelda sólo la observaba. La muchacha estaba realmente triste y estaba segura que lo que había dicho era un hecho. Pero Crimelda siempre tuvo el presentimiento de que su pupila tendría un gran futuro. No podía ser que sus instintos estuvieran fallando.

Crimelda: "Chi Chi… no sabes lo equivocada que estás. Sé que las cosas no han sido fáciles para ti. Pero es tu fortaleza y determinación las que están siendo probadas. Tú puedes elegir tu destino, sólo debes saber cómo." Y con eso ella se retiró dejando a Chi Chi en su habitación.

Chi Chi: "Yo… puedo elegir… mi destino…" repitió en un tono bajo.

Continuará…


Segundo capítulo. ¿Qué ocurrirá con Goku y con Chi Chi ¿Podrá Chi Chi llevar acabo su plan? ¿Podrá Goku recuperar la memoria o vivirá bajo la identidad del hijo del Conde? ¡No se pierdan el próximo capítulo!.

¡Gracias!

¡Adiós!

GokuxMilk