Destinados por equivocación
Capítulo 9: "La partida"
La cena se había servido. Los exquisitos manjares se lucían sobre la brillante bajilla de plata. Goku ya estaba sentado y devorando su comida. Había sido el primero en llegar, bueno había estado esperando allí desde antes que comenzaran a preparar la comida. Luego de entrenar siempre le daba mucha más hambre que la que tenía de costumbre. Sobretodo cuando entrenaba con la espada. En este caso los movimientos debían ser más ágiles y cautelosos.
Goku no notó cuando Chi Chi entró en el comedor. Estaba demasiado concentrado en su deliciosa comida. Chi Chi se dirigió a la mesa y se sentó a su lado.
"Escucha Goku, ya preparé las provisiones para el viaje. ¿Te encargaste de los caballos?" dijo Chi Chi susurrando
Goku que recién notó su presencia la miró sin dejar de comer. "Hogla Chig Chi"
"¡Traga!" le exigió la muchacha.
Goku tragó. "Hola Chi Chi, ¿Qué me decías?" dijo el saiyajin.
"Te pregunté si ya te encargaste de los caballos" volvió a susurrar para que no los oyera nadie. Aunque eran los únicos en el comedor, debía cerciorarse.
"Ah… si, ya me encargué. Están detrás del establo." Dijo normalmente y a continuación comiendo una pata de pollo.
"Shhhh. Habla más bajo o nos escucharan" dijo Chi Chi
"¿Hu? Pero Chi Chi, si estamos solos. No hay nadie más que nosotros aquí" dijo mirando hacia un lado y luego hacia el otro.
"Goku, podría-"
"¿Necesita algo Señorita Chi Chi?" preguntó una sirvienta detrás de ellos.
Goku y Chi Chi saltaron de la sorpresa. "¡Ah!" dijeron al unísono.
"¿Q-Qué estás haciendo aquí Menia?" preguntó Chi Chi aún sobresaltada.
"Señorita Chi Chi disculpe si los asusté. Pero no la ví comer y supuse que quizás necesitaba algo" dijo la sirvienta.
"Oh… no, no necesito nada, gracias. Solo estaba… hablando con mi futuro esposo, ya sabes, cosas privadas" dijo tratando de engañarla.
"¡Oh! ¡Ya veo! ¡Disculpe la molestia por favor! ¡Yo no sabía!" dijo la sirvienta sonrojada.
Goku la miraba sin entender.
"No te preocupes. Sólo no vuelas a sorprendernos así ¿Si?" dijo dándole una cálida sonrisa.
"S-si, disculpe" dijo reverenciándole y saliendo del comedor.
Chi Chi suspiró. "¡Uf!"
"¿Crees que nos escuchó?" preguntó Goku.
"Espero que no. Si se enterara nos arruinaría los planes…".
"JAJAJAJA… ¡Nunca dejas de sorprenderme pequeña!" rió Ox- Satán que entraba junto con Bulma.
"Jajajaja sabes que soy la mejor cuando se trata de buen gusto" dijo Bulma con orgullo.
Ox-Satán miró hacia la mesa y vio la cena servida. Goku y Chi Chi ya estaban allí. Ox-Satán mantenía su sonrisa en su rostro. Luego de unos segundos reaccionó.
"¡Chi Chi! ¿Acaso estoy soñando?" preguntó el rey con los ojos como platos.
Chi Chi pestañeó dos veces. "¿Hu?"
"¿Qué ocurre tío?" preguntó Bulma que estaba a su lado.
"¿Qué acaso no lo ves? ¡Chi Chi está sentada junto a Goku!" dijo manteniendo su expresión exageradamente sorprendida.
Goku y Chi Chi se miraron. Luego Chi Chi lo notó y se ruborizó.
"¡Es cierto! ¡Chi Chi estás sentada junto a Goku! ¿Te sientes bien?" habló Bulma ahora imitando la expresión del padre de su amiga.
Chi Chi miraba hacia abajo avergonzada y nerviosa. "¡C-Claro que me siento bien Bulma! Qué cosas dices…"
"¿Cuál es el problema" preguntó Goku observando la escena.
"Jaja, muchacho, parece que ya estás comenzando a ganarte a mi hija" dijo Ox-Satán ahora alegremente.
"¿Hu? ¿Ganarme a su hija?" Goku miró a Chi Chi sin entender lo que Ox-Satán decía.
"¡Papá! ¡Deja de decir tonterías!" Gritó Chi Chi con la cara roja de vergüenza.
"Jajaja bien bien, no diré nada más. Pero me pone muy contento verlos así" dijo sentándose en su acostumbrado lugar.
"Si, es cierto. Jajaja no sé que esté sucediendo entre ustedes dos, pero sin duda es algo bueno jajaja" dijo su amiga alegremente sentándose frente a Chi Chi.
"¡No ocurre nada! ¡Dejen de sacar conclusiones!" dijo Chi Chi aún con su cara roja.
"Chi Chi ¿Por qué estás tan roja? ¿Te sientes bien?" le preguntó Goku inocentemente.
"No Goku, lo que pasa es que está avergonzada. Aunque no lo parezca Chi Chi es algo tímida. jajajajja" Dijo Bulma riendo.
"¿Hu? ¿A qué te refieres Bulma?" Goku no había captado la situación aún.
"¡Cállate Bulma!" Exigió Chi Chi.
"Bulma ya déjalos, es mejor que tengamos la cena en paz" dijo Ox-Satán contento.
Luego de una hora, ya habían terminado de comer y todos se dirigieron hacia sus habitaciones.
"Bueno, espero que duerman bien" dijo Ox-Satán dirigiéndose a su cuarto.
"Buenas noches papá" lo saludó Chi Chi.
"Buenas noches tío" agregó Bulma.
"¡Que duerma bien Ox-Satán!" dijo Goku sonriendo como de costumbre. Luego el rey entró en su habitación real.
"Estoy muerta… será mejor que me vaya a dormir." Dijo Chi Chi bostezando y estirando sus brazos.
"Si, ya es tarde. Además mañana tenemos muchas cosas que hacer" Dijo la peli-azul
"Así es… buenas noches Bulma" dijo Chi Chi entrando es su habitación.
"¡Chi Chi! ¿No piensas saludar a Goku?" preguntó su amiga.
"¿Y por qué lo haría?" dijo tranquilamente pensando que en breve lo vería. Pero no se dio cuenta que Bulma podría descubrirla.
Bulma la miró intrigada y después puso cara pícara. "¡Chi Chi! Vaya… ahora lo veo... ya se porque no te despides de Goku"
"A ver… ¿Y por qué no me despido de él?" dijo con sarcasmo y girando sus ojos.
Bulma se acercó al oído de Chi Chi y le susurró "Van a dormir juntos ¿Verdad?"
"¡PERO CÓMO SE TE OCURRE QUE VAYAMOS A DORMIR JUNTOS, BULMA?" gritó Chi Chi roja de vergüenza.
"¿Hu? ¿Dormir juntos?" preguntó Goku.
"Bien… no tienes que ponerte así, solo era una deducción. En fin, buenas noches, que duerman bien jijiji" dijo con doble sentido.
"Buenas noches Bulma" dijo Chi Chi cerrando la puerta de su habitación.
"¡Nos vemos!" dijo Goku a Bulma entrando en su propia habitación.
Bulma entró a su cuarto y detrás suyo cerró la puerta. Un minuto después, la puerta de la habitación de Chi Chi y la de Goku se abrieron simultáneamente dejando ver ambas cabezas.
"¿Listo?"
"Si"
"¡Vamos!"
Ambos salieron de sus habitaciones y se fueron rápida pero silenciosamente. Atravesaron las salas con mucho cuidado, ya que algunos sirvientes aún se habían quedado limpiando. Cuando llegaron a la sala que daba la salida, tuvieron que esconderse ya que Menia, la sirvienta quién había asustado a la pareja anteriormente, estaba acomodando unos libros que se le habían caído.
"Oye Chi Chi…" susurró Goku que estaba escondido junto a ella detrás de una gran estatua de oro.
"¿Qué ocurre Goku?" contestó Chi Chi también susurrando, y sin dejar de ver a Menia.
"¿A qué se refería Bulma con dormir juntos?" preguntó susurrando inocentemente.
"¡SHHHH! ¡A Nada! ¡Solo haz silencio!" susurró fuertemente, un poco ruborizada.
Cuando quisieron darse cuenta la sirvienta ya se había ido, y continuaron con su trayectoria. Finalmente lograron salir y se fueron hacia los establos. Allí dos hermosos caballos los esperaban. Uno tenía el pelaje marrón oscuro, y el otro marrón mas claro con manchas blancas en sus patas y frente. Goku montó el primero y Chi Chi el segundo. Ambos cabalgaron fuera de las tierras reales aquella noche.
El día amaneció nublado aquella mañana. El frío se infiltró por la ventana y recorrió la habitación hasta acariciar aquella piel tan suave y blanca, haciéndola temblar. La bella muchacha se cubrió con sus sábanas, pero no era suficiente como para resguardarse de aquel escalofrío producto de la fría corriente. Abrió sus bellos ojos azules y se levantó perezosamente. Se aseó, se vistió y se dirigió hacia el comedor.
"¡Buenos días Bulma! ¿Cómo dormiste?" preguntó Ox-Satán ya degustando su comida.
"No muy bien… el frío me lo impidió" dijo soñolienta la muchacha.
"¿Y por qué no pediste frazadas a los sirvientes?"
"Pues porque tenía que levantarme y no tenía ganas" dijo bostezando.
"Jajajaja siempre igual" dijo y continuó comiendo. "Por cierto, qué extraño que Goku no esté aquí devorando la comida, por lo general él es el primero en llegar" dijo extrañado Ox-Satán.
"Es cierto, ahora que me doy cuenta ni él ni Chi Chi han bajado" dijo la peli-azul. "Oh… quizás… ¿Será posible que…?"
"¿Qué Bulma?" preguntó Ox-Satán
"¿Eh? ¡Oh! no, nada je-je" dijo la hija de su amigo. "Deben haberse quedado dormidos. Iré a despertarlos." Dijo poniéndose de pie.
"De acuerdo. ¡Ah! ¡Oye Bulma! ¡Si no puedes despertar a Goku solo tienes que decir el desayuno está listo y verás como está aquí en un segundo! Jajajaja ¡Créeme a mi me funcionó!" dijo el padre de Chi Chi alegremente.
"¡Bien! ¡Gracias!" luego se dirigió hacia el primero piso.
Toc Toc Toc
"¿Goku? ¿Estás despierto?" preguntó la peli-azul.
Nadie respondió. "¡Goku! ¡Despierta!"
Aún así nadie decía nada detrás de la puerta.
"¡Voy a entrar!" dijo abriendo la alta y hermosamente tallada puerta. Ésta se abrió lentamente y dejó ver una gran habitación llena de muebles y adornos y vacía de alguna señal de vida. "Parece que no está…" dijo Bulma extrañada. Entonces se acordó de Chi Chi. "¡Oh! ¡Dios! ¡No creo que ellos…!" dijo corriendo hacia la habitación de al lado.
Toc Toc
"Em… ¿Chi Chi? ¿Estás despierta?" preguntó nerviosa por quizás interrumpir algo…
Nadie contestó.
"¿Chi Chi? Es hora de desayunar. Abre por favor." Dijo Bulma.
Nada.
"¡Chi Chi! ¡Si no me contestas entraré!" elevó su tono la muchacha.
Pero el lugar era mudo.
"¡Bien!" dijo abriendo la puerta. Pero se sorprendió al ver la habitación. No encontró lo que ella espera. No encontró nada. En realidad así era. La habitación estaba desierta. Pudo divisar sobre la cama una nota. Bulma se acercó y reconoció la letra de Chi Chi.
Querida Bulma:
Estoy segura que tú encontrarás primera esta nota antes que nadie. Goku y yo viajaremos hacia el Reino Saiyajin en busca de respuestas. En estos momentos debemos estar ya demasiado lejos para que nos alcancen. Por favor trata de convencer a mi padre de no ir a nuestro rescate. Estaremos bien, no se preocupen. Se que debí decírtelo, pero si lo hacía tratarías de detenernos. Espero que algún día me perdones.
Chi Chi
"Oh… Dios…" Bulma no lo podía creer.
Una vez más ese sonido ya tan familiar, se hacía oir. Luego unos pasos se sumaron al tétrico concierto.
"Ja-ja ¡Parece que ya te llegó la hora!" dijo la voz de Ten Shin Han.
"¡Silencio!" sentenció el rey Vegeta.
Yamcha tembló al escuchar su voz. Oyó sus pasos cada vez más cerca de él, hasta que cesaron.
"Así que tú eres uno de los involucrados ¿verdad?" habló el Rey.
Yamcha no contestó.
"¡Habla!" ordenó Ten Shin Han.
"¡Silencio estorbo!" lo intimidó el rey. "¡Habla! ¿Dónde están los otros cuatro?" dijo dirigiéndose a Yamcha.
"N-No lo sé…" habló por primera vez el prisionero.
"No te conviene no saberlo…" dijo en tono insinuante.
"De verdad. No lo sé. Y… aunque lo supiera… ¡Jamás se lo diría!" gritó lo último orgulloso Yamcha.
"No lo harás ¿Eh?" dijo tranquilamente el Rey Vegeta.
Yamcha oyó el ruido de una espada desenvainarse. Luego el frío metal en su mentón y su afilada punta raspando ligeramente su garganta. Ante el peligro, tragó nerviosamente.
"Jajajaja tranquilo. No tendrás la suerte de morir. Aún. Dejaré que sufras hasta que encontremos a los otros. Así que será mejor que le ruegues a Dios que los encontremos pronto. Porque no probarás bocado alguno hasta entonces." Dijo envainando su espada y retirándose del lugar a continuación.
El rey Vegeta se retiraba hacia sus aposentos, cuando su consejero lo detuvo. "Su majestad, como usted lo ordenó, Bardock se encuentra aquí." Dijo reverenciándolo.
"Muy bien, haz que se dirija a la sala del trono." Dijo el rey cambiando de rumbo.
Un hombre alto, de cabellos negros y alborotados, y con una bien formada musculatura, estaba marcado con una cicatriz en su mejilla izquierda. Tenía la piel morena y sus ojos oscuros resaltaban en su seria mirada. Entró en la tan recordada sala del trono. Al final, el rey estaba sentado esperándolo como de costumbre, con su seria expresión y un nuevo trabajo.
"¿Mandó a llamarme, su Majestad?" dijo el guerrero reverenciándose.
"Bardock… tú eres realmente el único confiable para este tipo de trabajo. Perfectamente cumples las condiciones dadas, y tu labor es impecable." Dijo el rey Vegeta.
"¿Qué puedo decir su Majestad? Los años de experiencia no son en vano."dijo manteniendo la reverencia y con una media sonrisa en su boca.
"Sin embargo desde la primera vez que realizaste uno de mis pedidos, nunca has fallado en ninguno, y los has cumplido al pie de la letra." Continuó el rey.
"Y nunca lo ha olvidado su Majestad. Así tal como yo nunca he olvidado el pago"dijo ahora mirándolo.
"Y esta vez te aseguro que ninguno de los dos lo olvidaremos." Dijo el Rey sonriendo y con su ceño fruncido. "Ahora deja de reverenciarme. Y hablemos de negocios" Bardock adoptó la posición erguida. "Supongo que has oído hablar de los 5 revolucionarios."
"Así es" se limitó a decir Bardock.
"Quiero que los traigas con vida." Anunció el Rey Vegeta. "No me importa cómo. Solo hazlo rápido. Ya tenemos a uno aquí, y no queremos que se despida tan pronto…" insinuó el rey.
"Como usted diga su majestad." Dijo el hombre de la cicatriz reverenciándolo y a continuación saliendo de la sala del trono.
Continuará…
Capítulo 9. ¿Qué les pareció? Están intrigados ¿Cierto? No se preocupen que las cosas se irán revelando. En el próximo capítulo Goku y Chi Chi vuelven a tener una experiencia cercana ¿Qué será? No se lo pierdan.
¡Gracias por opinar!
GokuxMilk
