Destinados por equivocación
Capítulo 20: "Hogar dulce hogar"
Bajaron de la carreta y se acercaron a la pequeña casa. El techo de esta estaba revestido por tejas azules y oscuras; y las paredes eran blancas.
"¡Qué bonito es este lugar!" dijo Chi Chi tomando unas flores amarillas que había en el suelo.
Goku caminó lentamente hacia la casa, hasta situarse frente a la vieja puerta de madera. Colocó ambas manos en ella y la empujó con fuerza. La puerta se abrió con un chirrido, revelando el interior de la casa. Con pasos firmes y curiosos, Goku entró y observó que sólo había algunos muebles. Una cama, una mesa y un par de sillas. Todo estaba cubierto por el polvo y muchas telas-arañas.
Goku se acercó a la cama y se sentó en ella. No era muy cómoda, pero servía para dormir.
Roshi entró después de él, seguido por Chi Chi.
"Todo este lugar está cubierto de polvo…" dijo Chi Chi haciendo un gesto desagradable al pasar su mano sobre la mesa sucia.
"Ha pasado mucho tiempo después de todo…" dijo calladamente Roshi observando el lugar.
"¿Desde cuándo yo no vengo aquí?" preguntó Goku mirando a su antiguo maestro.
"Desde que te uniste al ejército saiyajin jamás volviste a pisar este lugar" respondió el anciano.
"Ya veo…" dijo Goku recostándose sobre la cama. Cerró sus ojos y una leve sonrisa apareció en sus labios al recordar esa sensación de su antiguo hogar. Por alguna razón hacía mucho tiempo que su cuerpo no experimentaba ese sentimiento. "Se siente muy bien" dijo para sí mismo tratando de recordar su niñez nublosa para él en ese momento.
"¿Se siente muy bien? ¡Oh, Goku! ¡Sal de allí! ¡Está cubierto de polvo! ¡Mírate! ¡Ya estás todo sucio!" dijo Chi Chi tomando a Goku del brazo y arrastrándolo fuera de la cama. "Tendrás que darte un baño" dijo empujándolo fuera de la casa.
"¿Qué? ¿Pero por qué? Yo no estoy sucio, es sólo un poco de polvo" dijo mientras era empujado.
"¡De ninguna manera te quedarás así! ¿Acaso no tienes vergüenza de andar mal presentable? ¡Cómo puedes soportar estar sucio?" dijo reprochándolo.
"Pero Chi Chi, ni siquiera hay un lugar para bañarme" dijo tratando de convencerla. Pero era en vano.
"Eso no es cierto, hay un río en aquella dirección" dijo su maestro señalando hacia la derecha.
"Mientras te bañas yo limpiaré este lugar y prepararé la cena. Llevamos mucho tiempo y es bueno darnos un descanso. Sobretodo yo que era la que viajaba más incómoda" dijo Chi Chi entrando de nuevo a la casa.
"Así es muchacho. Tu ve a bañarte que yo me quedaré ayudando a la princesa Chi Chi jijiji" dijo el anciano pícaramente creyendo que tendría alguna oportunidad pervertida con la chica.
Goku suspiró y comenzó a dirigirse hacia la dirección que su maestro le había indicado. Sólo pudo dar tres pasos, cuando pronto escuchó de nuevo a Chi Chi.
"¡USTED ANCIANO PERVERTIDO SE VA CON ÉL!" el grito proveniente de la pequeña casa, hizo eco en todos los alrededores, espantando a los animales.
Cuando Goku se volteó sólo pudo ver la cara de su maestro con un gran ojo morado "Ejem. Vamos Goku, no debemos perder más tiempo. Recuerda que debemos llegar cuando antes al reino saiyajín. Miles de vidas dependen de nosotros y no podemos darnos el lujo de seguir desperdiciando el valioso tiempo…" decía Roshi con su cara seria y tranquila mientras caminaba en dirección al río, haciendo de cuenta que no sucedió nada, aún con el tremendo moretón en su ojo.
Negro era todo lo que veía. Aunque sus ojos permanecían cerrados, supo que abriéndolos nada cambiaría. Sus brazos estaban adoloridos por las cadenas que abrazaban sus muñecas, pero aún así, su mayor tortura era la hambruna que sufría desde ya ni siquiera recordaba cuántos días. El agua que le daban era muy escasa, sólo la suficiente para vivir un día más, era lo que le decían los guardias cada día. Su boca estaba seca, más no su cuerpo. El sudor bajaba por su frente poniéndolo incómodo. No sabía cómo era que aún seguía vivo, tampoco cuánto más aguantaría.
Un lejano ruido atravesó sus oídos. ¿Era su imaginación? ¿Acaso su mente le estaba jugando otra broma? ¿Acaso la falta de comida le estaba provocando nuevas alucinaciones? No. El ruido era cada vez más fuerte. Pronto creyó reconocerlo. Parecían unos pasos. Luego distinguió unas voces.
"¡Vamos basura! ¡Muévete! ¿Qué esperas?"
La voz provino detrás de la pesada puerta. Esta fue seguida por un quejido.
Cruiiigggg
Rechinó la puerta al abrirse. Yamcha abrió los ojos y la luz cegadora comenzó a lastimar su vista. Hizo un esfuerzo por comprobar quién era, aunque había reconocido la voz del guardia. Dos sombras aparecieron sobre la brillante luz.
"¡Ahí!" dijo el guardia arrojando al prisionero al suelo. Luego colocó los grilletes en sus muñecas. El guardia dio un paso hacia atrás y sonrió. "Veamos cuanto duras" dijo altaneramente. Se volteó hacia su izquierda y se puso frente a Yamcha, quién tenía su vista herida tratando de acostumbrarse a la luz cegadora. "Je Je parece que tendrás un nuevo compañero" dijo acercándose más a él. "Mas les vale que no me molesten con sus voces" dijo tomando a Yamcha por el cuello, mientras lo miraba con repugnancia.
Yamcha comenzó a ver mejor y gruñó al acto de Ten Shin Han. Luego lo escupió en la cara.
"Grrr ¡Maldito!" Se quejó Ten Shin Han furioso mientras golpeaba a Yamcha en el estómago, haciéndolo escupir sangre. "En cuanto encontremos a tus amigos, el rey Vegeta te dejará a mi disposición, y será entonces… cuando la verdadera tortura comenzará… Jajajajaja. Mientras tanto seré paciente." Dijo lo último confiadamente mientras se dirigía hacia la puerta.
Yamcha fijó su vista en la espalda de Ten Shin Han, y luego la desvió hacia el otro sujeto que yacía a su izquierda. Aunque sus ojos le dolían, pudo distinguir el verde de su piel, las antenas en su cabeza. No había duda, la única raza con estas características eran nada más ni nada menos que los namekianos.
Pronto todo se volvió negro. La puerta se había vuelto a cerrar y la presencia de Ten Shin Han había desaparecido. El silencio reinó nuevamente. Hasta que Yamcha decidió romperlo.
"E-Eres… un namekiano" trató de decir Yamcha aún con su estómago adolorido.
"Que bueno que lo notaste" contestó sarcásticamente su nuevo compañero
"Es… extraño ver a un namekiano en el reino saiyajin. Luego de la guerra casi todos fueron exterminados"
"Pues yo soy uno de los supervivientes ¿Me darás un premio por eso?" volvió a contestarle con su tono irónico.
"Jaja te premiaría con tu libertad si pudiera hacerlo. Pero como ves, ni siquiera puedo conseguir la mía." Dijo Yamcha dándole un poco de humor a su tormento.
"Hum" se limitó a decir el namekiano.
Yamcha simplemente emitió una sonrisa triste que se ocultó entre aquellas sombras silenciosas.
"¡Iuuujuuuuu!" el grito del muchacho hizo eco en todo el bosque, espantando a las aves que estaban en las copas de los árboles.
¡Slash!
Roshi simplemente observó como Goku se había lanzado desde lo alto de un árbol hacia el río.
"¿Pero qué haces Goku? ¿Estás loco?"
"Jaja ¡Claro que no Krilyn! ¡Ven! ¡Es divertido!"
"¡Noooo! ¡Gracias! ¡Yo prefiero seguir con vida!"
"¿Estás seguro? ¡Bien, pero tú te lo pierdes!"
"¡E-Espera Goku! ¡Maestro haga algo!"
"¿Yo? ¿Qué quieres que haga? Déjalo, además él está acostumbrado a saltar a esas distancias"
"¡Pero se va a matar! ¡Nadie podría sobrevivir a tal altura!"
"¿Entonces como explicas que aún siga con vida?"
"¡Iuuujuuuuu!"
"¡Ay Gokuuu!"
"Maestro… oiga maestro… Maestro Roshi" dijo Goku colocando su mano mojada sobre el hombro de su maestro.
"¿Eh? ¿Qué? ¿Qué ocurre?" dijo Roshi volviendo a la realidad.
"¿Qué le parece? ¿Usted cree que a Chi Chi le guste?" preguntó el muchacho muy contento mientras arrojaba un gran pez, el cual se retorcía salvajemente, frente a su maestro.
El anciano dio un brinco hacia atrás, mientras sentía que el corazón se le escapaba por la boca "¡AH!" gritó eufórico "¡Ten más cuidado muchacho! ¿¡Acaso quieres matarme de un susto!?"
"Jeje lo siento" dijo divertido "¿Qué opina? ¿Cree que le guste?"
"¿Te refieres a Chi Chi?"
"Si. Esta vez logré atrapar uno bien grande" dijo caminando hacia su ropa, la cual, estaba tendida sobre una gran roca, para cercarse al sol.
"Goku… a las mujeres no les gusta eso."
"¿Hu? ¿Por qué no? ¡A mí me encantaría! ¡Asado sabría muy bien! Mmm…" decía mientras se le hacía agua la boca al imaginarse la sabrosa comida
"Ay Goku… no hay duda… nunca cambiarás…" dijo y luego una sonrisa se le dibujó en los labios. "Es mejor que volvamos, estuvimos demasiado tiempo aquí y además ya me dio hambre" dijo mientras retomaba el camino hacia la casa del que alguna vez fue su discípulo.
"¡E-Espere maestro! ¡Yo también tengo hambre!" dijo Goku mientras se vestía rápidamente y se disponía seguir a Roshi. "¡Oh! ¡Casi lo olvido! ¡El pez!" dijo volviendo para tomar al pez y a continuación alcanzar a su maestro. "No importa si no le gusta… ¡Le pediré que me lo cocine!" dijo muy contento el saiyajín con la idea de que Chi Chi le cocinara aquel delicioso pez.
Las horas habían pasado. Chi Chi como dijo hizo. La pequeña y antigua casa estaba completamente limpia y en orden. El polvo había desaparecido, también las telas-arañas, el piso estaba barrido, la cama hecha, la ventana limpia… la muchacha adoraba poder realizar el papel de una ama de casa como todas las buenas esposas campesinas, y madre de sus amigos, que ella conocía. En la mansión nunca se lo permitían, haciéndola sentir una completa inútil. Chi Chi quería ayudar, pero su estatus social le negaba atender otras tareas que no fueran estudios, tratados y caer bien a los aristócratas. Pero ahora era distinto, porque aunque tan sólo habían pasado algunos días desde que inició su viaje hacia el reino saiyajín, y aunque seguramente, esta nueva vida que ahora tenía no iba a prolongarse por mucho más tiempo, sentía que la necesitaban y eso la hacía feliz.
La cena servida en la mesa, que con gran esmero preparó, desplegaba su delicioso aroma por todo el lugar. Chi Chi sacudió sus manos y se sentó en una de las sillas. "¡Uf! Bien… ya está todo listo. Sólo debo esperar a Goku y al maestro Roshi…" dijo complacida por su buen trabajo. Unos cuantos segundos pasaron, cuando se dio cuenta que se había quedado mirando en un punto fijo en el suelo. Con su vista recorrió todo el lugar que la rodeaba. Observó detenidamente la acogedora casa en la que estaba, cada pared, cada rincón, cada cosa. Luego su vista se posó en la ventana. Se paró y se dirigió lentamente hacia ella. Colocó sus manos en el marco de esta y sintió la suave brisa acariciar su rostro y al mismo tiempo jugar con su negro cabello. Observó el hermoso paisaje que rodeaba el lugar. Las coloridas flores que cubrían el suelo, los altos árboles que proporcionaban refrescantes sombras, el cálido sol que iluminaba radiante todo aquel pacífico espectáculo.
"Así… que aquí es donde se crió Goku…" susurró lentamente. "Es un gran lugar para vivir… aún más bonito que donde vivían Teke y Bana…" dijo y apoyó sus codos en el marco de la ventana, para luego apoyar su barbilla en sus manos mientras esbozaba una linda sonrisa "Goku debió haber sido muy feliz aquí con su abuelo. Jaja ya me imagino los problemas que le causaría al pobre, lo compadezco y que en paz descanse. Me hubiese gustado ver a Goku de niño… bueno… no debe de ser muy diferente al Goku de ahora… jajajaja" rió Chi Chi divertida recordando la inocente personalidad de Goku.
"Goku realmente tuvo suerte… me habría gustado poder vivir aquí..." dijo y luego se sorprendió de su comentario "…E-es decir, no es que no me guste donde vivo, Flypa es un hermoso lugar y muy grande, sus campos extensos son hermosos y me encantan, además allí la gente es muy buena y amable y todo… pero… pero ¿Pero de qué sirve un reino así si tienes que permanecer en la Mansión todo el día pensando sólo en tratos y reglas absurdas que no te dejan hacer nada de lo que quieres? Si no me hubiera escapado de niña, probablemente nunca habría descubierto los hermosos lugares de Flypa…" siguió hablando consigo misma cuando de repente se irguió de golpe y golpeó con su mano la madera del marco de la ventana. "¡No es justo! ¿Por qué las cosas tienen que ser así? ¡Yo tengo derechos! ¿Es que acaso a nadie le importo? ¡Yo soy la princesa de mi reino y soy la que menos privilegios tiene! ¡No tiene sentido!" bufó molesta. "¡Mi padre no tuvo que vivir así! ¿Por qué yo si?" se quejó Chi Chi, luego se tranquilizó y suspiró "¿Cómo estará papá? ¿Estará enojado conmigo por mi partida? Espero que esté bien… me pregunto cómo habrá tomado lo de la guerra… ¿Pero qué digo? ¡Por supuesto que lo tomó mal! ¡Qué preguntas que hago!" dijo y luego se quedó unos segundos observando el cielo, mientras recordaba momentos de su infancia con su padre "A pesar… a pesar de todo… papá siempre estuvo allí cuando lo necesité… yo… yo sé que me quiere mucho… y lo hace por mi bien… tan solo… tan solo me habría gustado un poco más de libertad… quizás hice mal en tratarlo como lo traté… no debí haberme ido sin avisar… espero que me perdones papá…" terminó de decir cuando cerró sus ojos y se volteó. "La comida va a enfriarse… ¿Por qué tardarán tanto?" se preguntó Chi Chi algo molesta cuando se acercaba a la puerta abierta, para verificar si Goku y el maestro Roshi venían en camino. Pero antes de poder atravesarla, los oídos de Chi Chi captaron una voz.
"Mmm… ¿Qué es ese olor? ¡Huele delicioso!"
Sin duda aquella voz no era la de Goku, ni mucho menos del maestro Roshi. ¡Había alguien más ahí afuera! Chi Chi desesperadamente pensó en esconderse, pero no tuvo tiempo. ¡Todo pasó tan rápido!. La figura de un hombre apareció en la puerta. Los ojos de la morena se abrieron aún más en el escepticismo, al reconocer el uniforme que traía aquel extraño.
"N-No… puede ser…" susurró Chi Chi con terror mientras lentamente daba un paso hacia atrás.
"¿Pero qué tenemos aquí?" dijo la ronca voz del soldado, mientras sonreía con lujuria a la hermosa muchacha.
Continuará…
Capítulo 20. De nuevo en su antiguo hogar, Goku logra sentirse después de tanto tiempo que está en el lugar indicado. Pero ese sentimiento no durará mucho tiempo. ¿Cuánto más podrá sobrevivir el Conde Yamcha? ¿Y quién es su nuevo compañero de celda? Por otro lado ¿Qué ocurrirá con Chi Chi? ¿Y Quién es ese hombre que apareció de repente? Averíguenlo en el próximo capítulo. ¡No se lo pierdan!
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH. ¡¡NO ME MATEN POR FAVOR!! ¡¡LO SÉ!! ¡¡LO SÉ!! ¡ME TARDÉ MUUUUUCHO, PERO MUUUUUUUUUUCHO TIEMPOOOOO! ¡POR FAVOR PERDONÉNME! Eh estado ocupada con otras cosas y bueno, también comencé a continuar mi otro fic. Pero aquí he vuelto después de tanto tiempo. La verdad es que este capítulo ya lo tenía escrito desde hace muchiiiiiisimo. Pero me faltaban unos retoques. En fin, ahora lo he hecho y por favor, necesito reviews. Muchos reviews para saber lo que piensan, aunque quieran matarme por tardar tanto... jajajaja. ¡Perdón! Bueno, les mando saludos. Por favor se los pido. ¡Perdonen!
¡QUERÍA AGRADECER TAMBIÉN A TODOS USTEDES QUE VINIERON SIGUIENDO ESTA HISTORIA HASTA AHORA! ¡GRACIAS POR LEER! ¡GRACIAS POR DEJAR SUS OPINIONES! ¡REALMENTE ME HACEN MUY FELIZ!
P.D: ¡Ah! ¡Y no se preocupen por Bulma y Vegeta! ¡En el próximo capítulo estará! ¡Lo prometo!
GokuxMilk
