Segundo drabble de Historia Prohibidas. Aunque he tenido mis dudas, al final he decidido publicarlos por orden cronológico. Espero que se disfrute tanto la historia como la canción, perteneciente al que es sin duda mi disco favorito.

Buscando una luna:

Salgo a pasear por dentro de mí veo paisajes que de un libro
de memoria aprendí:
"Llanuras bélicas y páramos de asceta
- no fue por estos campos el bíblico jardín -
son tierras para el águila, un trozo de planeta
por donde cruza errante la sombra de Caín "
Bajé las escaleras, sí, de dos en dos,
perdí al bajar el norte y la respiración;
¿Y por las noches que harás?
- las paso descosiendo, aquí hay un arco por tensar.
¡Que yo me acuerdo todavía cuando te besaba!
¡La cago, vuelvo a tiritar!
¡Si tú no te juraras siempre que yo te faltaba!
¡A veces todo es tan normal!
Y hago cola sin parar
en la puerta de algún bar
yo tó borracho consumo las horas
mientras encuentro alguna luna que ande sola.
¡Que yo me acuerdo todavía cuando te besaba!
¡La cago, vuelvo a tiritar!
¡Que no, que ha sido un momentito sólo de bajada!
¡Que aquí no pasa nada!

-¿Buscando una luna que alumbre tus noches?

-Weasley nunca veo a una misma chica dos noches seguidas, así que deja de seguirme.

-Aún pareces necesitado.

Él le enseña una caja de papel de liar.

-Hoy me encuentras de buen humor, te invito a uno.

Ella se lo piensa. Le sigue cuando él entra en el baño.

-¿A qué fuiste ayer a la cocina?

-A por chocolate.

-Media tableta antes de dormir- él ríe recordando sus palabras y después de dar la primera calada se lo pasa a la chica.
Justo cuando sus dedos hacen contacto con los de ella llega la paz.

Por un momento se queda embobado mirando los labios de la pelirroja alrededor del fino papel que hace unos segundos había estado en su boca.

-¿Y tú?

Sube rápidamente la vista a sus ojos, mirándola sin comprender.

-Que a qué fuiste a la cocina.

-Es esto- sus dedos vuelven a rozarse y él vuelve a mirar su boca.- Me da hambre.

Se miran, ven sus caras disfrazadas por el humo y por el efecto de las hierbas.

-¿Quieres la última?

Él niega con la cabeza.

Tira la colilla y vuelve a mirarle. Él también la está mirando. Se agacha, ella alza su boca y sus labios tropiezan de forma brusca. Su labio entre los de él. Su lengua en la boca de ella.

Esa noche, ella pensó que estaba jodida si, como empezaba a creer, sólo la lengua de Malfoy encajaba de una forma tan perfecta en su boca; y él se alarmó al darse cuenta de que había encontrado la luna.