Y llegó el campamento. Parte 1.

Cuando llegó la hora de matemática me temía que tendría que verlo, así que convencí a los chicos y nos sentamos en la primera fila, de esa manera, retenía las ganas de darme vuelta y mirarlo, ya que me vería la profesora y me regañaría.

Cuando entro al salón fijo su mirada en mi y encorvo la boca para formar una sonrisa pero en ese momento corrí la mirada hacia el pizarrón y lo mire de reojo sentarse detrás mío.

En la mitad de la clase, justo en el momento en que la profesora giro y dejo de fulminar a nick con la mirada (por alguna extraña razón) para escribir algo en el pizarrón, sentí que un papelito aterrizaba en mi banco.

No lo quería abrir, pensé que ya sabia lo que decía, "¿Por qué me ignoras?" o "¿estas enojada por algo?" y millones de frases mas.

Entonces fue cuando la profesora se dio vuelta porque escucho un ruido, y yo escondí el papelito en mi bolsillo. Luego de que la profe retomara su tarea, no me dieron las fuerzas para sacarlo de donde estaba y leerlo.

De repente sentí su respiración cerca de mi oído susurrando.

- Solo léelo – me dijo.

Un vacío me invadió cuando se alejo, y no sentí el calor de su aliento (waaa, quien soooos?) pero decidí leerlo. El papel decía:

Me duele que me ignores.

Entonces me di cuenta, de repente la imagen de el con esas imbeciles hoy me vino a la cabeza y comprendí. Las personas que siempre buscaban eran Micaela y maira, y lo que ellas querían decirnos a principio de clases era que venían los Jonas al colegio. Desde que llego acá que es amigo de ellas, seguramente todo lo que hizo y dijo fue porque ellas le llenaron la cabeza con idioteces y lo pusieron en mi contra, jugándome una broma. Pero no se iban a salir con la suya. ¿Cómo podía ser que nick actuara tan bien? Siempre que me sonreía y me miraba parecía que lo hacia enserio.

En ese momento gire mi cabeza hacia la derecha y por encima del hombro de dai las mire con odio.

Volví a tomar el papel y me di cuenta que decía algo mas, entonces lo leí:

es mas, me parte el corazón que me ignores.

¿Le parte el corazón? Pero … ¿Cómo puede ser tan falso? Tome el papel y una lapicera enojada y escribí algo en la parte de atrás.

Narra Nick:

Hacia exactamente veinte minutos que le había dejado el papel a clara, me maldeci la mitad de la clase porque la profesora no me sacaba la vista de encima y entonces no podía entregárselo, y ¡ahora no me responde! ¿Qué estará pensando?

- Toma – se dio vuelta y me lo dijo cortante, y volvió a fijar su vista en el pizarrón.

Rápidamente lo gire y leí:

Tal vez te ignoro porque se tus intenciones.

¿Qué? ¿Mis intenciones? ¿Qué intenciones? Yo solo quiero ser su amigo, no entiendo porque se enojo así conmigo (hice una rimaa xD), yo solo quiero conocerla mejor.

Le conteste.

Realmente, no se de que hablas.

Unos segundos después llego la respuesta.

Nick, no te hagas el que no sabes, solo anda y decile a tus amigas 'las tontas' (nunca va a haber un mejor nombre que las 'Guerreras de Troya' :( ) que esta vez su plan no va a funcionar.

Me quede embobado mirando el papel, enserio, no entendía nada. ¿De que hablaba? ¿De que amigas?.

Cuando pude procesar todo sonó el timbre y salio disparada hacia el recreo. La busque por todos lados, pero no la encontré.

Narra Clara:

Al terminar el recreo volvimos todos al salón, nick se quiso parar para decirme algo, pero justo llego la profe y tuvimos que sentarnos.

- Bueno – dijo mientras acomodaba las cosas – tengo un anuncio para hacerles. Se que es muy pronto porque hace apenas unas escasas semanas comenzaron las clases pero van a tener un campamento – palidecí como nunca antes – pero no es un simple campamento. Esta campamento durara todo un trimestre (tres meses) y el lugar adonde se va a realizar es muy especial ya que es perfecto para analizar las especies que queremos que ustedes conozcan a fondo. Básicamente vamos a este campamento para investigar sapos y peces exóticos. Espero que todos estén emocionados. Este campamento ya lo han hecho los chicos que estuvieron años anteriores en primero de naturales, pero esta vez cambiamos de lugar, porque el otro campamento esta cerrado –

Según nos contó un chico de tercer año, antes en ese lugar donde vamos a tener nuestro campamento, vivía una familia, si mas no recuerdo el apellido era Aiola. Dicen que murieron todos en ese lugar, el mismo día, y un tiempo después pusieron este campamento. Todo parecía raro, pero no le preste mucha atención.

Genial, ¡un campamento para morirse!.

Y llegó el campamento. Parte 2.

Estaba sola en mi casa, por fin había terminado de hacer la valija para el campamento. Habían pasado seis días desde que supimos que lo íbamos a tener, y mañana nos encaminaríamos hacia el lugar donde se iba a realizar.

- ¡Por fin! – deje la valija apoyada sobre la pared y me tire en la cama a descansar.

Pero el descanso no me duro mucho, ya que unos segundos después sonó el timbre.

Me levante y fui a ver quien era desde la ventana que da a la calle, realmente no quería atender a nadie. Esperaba que fuera alguien que vendía o pedía algo, pero para mi suerte no lo era…

- ¡No puede ser! – nick estaba parado frente a la puerta tocando una y otra vez el timbre porque yo no lo atendía.

Baje las escaleras, y me maldeci porque había hecho mucho ruido, seguro se dio cuenta de que estoy aquí. Me quede mirando la puerta con indiferencia como si pudiera verlo a el a través de ella.

El sonido de su voz y la frase que emitió me provocaron un escalofrío.

- Clara… te necesito – no respondí – quiero hablar con vos.

Sigo sin entender por que Micaela y maira me siguen haciendo esto, y es mucho menos entendible por que él sigue haciendo esto. ¿Es que no tiene corazón? ¿Acaso no sabe lo que duele cuando te lo parten?

Cuando cantaba sus letras sonaban tan reales, y ahora que habla sus palabras me parecían tan infames (dios, estoy haciendo muchas rimas).

- Por favor – abrí la puerta y me miró apenado, ¡si que sabia actuar! - ¿Podemos hablar? –

- Esta bien, ¿Qué querés decirme? – lo miré fijo, esperando su mejor respuesta.

- Yo sólo espero – suspiró – que me perdones. Pero el problema es que… -

- ¿Es que qué? –

- Es que no se por qué estas enojada – me miro ansioso, pensando que podría perdonarlo.

- Ya me di cuenta de todos los jueguitos, te haces el que me querés y la verdad es que… ni siquiera me conoces. Ya entendí qué estás haciendo – mis ojos se cristalizaron.

- ¡Pero yo no entiendo! – estaba perplejo y alzo los brazos en el aire esperando que le pudiera explicar.

- Nick, no empieces… - las lagrimas cayeron sobre mis mejillas, su cara cambio a una expresión preocupada y yo le di mi ultima palabra antes de cerrar la puerta – me lastimas - ¿Cómo podía ser que pareciera enserio apenado?.

Me apoye sobre la puerta y me deslice hasta quedar sentada en el suelo, solo llorando. Escuche que el también se había sentado, y se quedo un largo rato, escuchándome llorar, parece que hacia bastante ruido y el podía oírme. Hasta que me fui corriendo a mi pieza y vi desde la ventana que se alejaba cabizbajo hacia su casa.

Al otro día me levante, me bañe y baje a desayunar. Un rato después me encaminaba hacia el colegio donde tomaría el micro que me llevaría al campamento, pero quede en el intento, ya que mi madre me abrazo y no me soltó hasta que le dije.

- Esta bien mama, en tres meses vuelvo, no me voy para siempre – se separó de mi y me contesto.

- Si hija, suerte –

Cuando salí de mi casa lo vi caminando solo y con la mirada penetrada en el piso, media cuadra delante mío.

Unos minutos después, los dos estábamos en la puerta del colegio. El se fue para algún lado y cuando divise a dai y a alf unos metros más adelante corrí hacia ellos.

- Hola chicos –

- Hola Clara – cantaron al unísono.

- ¿Están emocionadas? – ¡que pregunta elocuente alf eheh!

- Si bas… - al mismo tiempo que hable dai grito como siempre hacia y ni yo me escuche.

- ¡SIII! ¡UN MONTÓN! – tenia una sonrisa de oreja a oreja que parecía pegada con pegamento (:O daiana se droga con poxirán xD ajja naa.. mentiraa!)

- Bueno, parece que alguien si esta emocionada –

- Ai alfie, como para no estarlo – le sonreí.

- Jaja, me causa que me digas alfie, es un buen apodo, de ahora en mas me pueden llamar así. En el campamento voy a ser alfie el grandioso, el que se gana a todas las chicas – hizo pose de triunfador y con daiana rodamos los ojos.

- Si si, claro – le di un empujoncito a lo que el rió y justo llego el micro - ¡vamos! –

Entramos al micro y nos sentamos casi al final. Para mi sorpresa unos minutos después subió nick en el mismo micro, pero esta vez no vino a hablarme, ni me miro, ni me sonrió. Un nudo se formo en mi estomago.

A veces, aunque no fuera enserio, aunque no lo hiciera de corazón, me gustaba que me sonriera, que me hablara. Hasta me dolía que no lo hiciera, era como si algo me faltara, como si su alegría me faltara.

Aunque peor seria que sí lo hiciera, pero que sea un acto de falsedad total. Que sea algo que lo tenga que hacer por obligación, o porque las tontitas le hicieron una apuesta, o por cualquier razón por la cual el me jugara esa broma. ¡Eso si que seria un martirio para mi cerebro!

Unas horas después llegamos a destino. Cuando baje del micro se cortó mi respiración, era E-NOR-ME y además tenia árboles por todos lados.

Esta bien, ustedes dirán, claro, si es un campamento. Pero este era mi PRIMER campamento. Así es, nunca había ido a un campamento, por eso era una experiencia totalmente desconocida para mi.

- Es genial chicos. Me – me di vuelta – encan… - cuando mire, no eran exactamente los chicos los que estaban detrás mío.

- Ah, hola nick – me sonrió un segundo y se dirigió hacia algún lado, detrás de el estaba los chicos, que dieron un paso y quedaron enfrente mío - ¿Por qué estaba atrás mío? –

- Pues porque estaba sacando su bolso y todavía no nos habían dado los nuestros – dai me sonrió ENOORMEMENTE, como siempre lo hacia.

- ¿Alguien sabe en que cabaña estamos? O ¿Hay que preguntar en la administración? –

- ¡Preguntemos! –

Fuimos a la administración y preguntamos. Yo me fui hacia el baño y luego encontraría a dai en la cabaña que compartíamos. Y Alfie se fue hacia otro lado.

Cuando salí del baño fui hacia la cabaña pero dai no había llegado aun, deje mi bolso sobre la cama que elegí (la de la derecha, mirando desde la puerta) y me dispuse a deshacerlo. Deje mis cosas en el baño y cuando estaba acomodando unos zapatos en el pequeño ropero que había, sentí el ruido de la puerta.

- Por fin llegas dai – estaba concentrada ordenando mis zapatos con la cabeza metida dentro del ropero y la saque para ver a dai, pero… - ¿Qué hacés vos acá? –