Mi nuevo compañero. Parte 1.
- Ni idea – nick estaba parado al lado de la puerta con cara de desconcertado – se supone que esta es mi cabaña –
- No, en esta cabaña estamos dai y yo –
- ¿Esta es la cabaña 809, verdad? –
- Si, MI cabaña y la de dai… -
- Bueno, en el papel que me dieron en la administración dice cabaña 809, ¿ves? –
- No puede ser verdad – me acerque y le arranque el papel que sostenía con la mano en alto. Decía 'Jonas: cabaña 809' – Tiene que haber un error. ¿Y dai? –
- La vi entrar en la cabaña de al lado, la de la izquierda – ni siquiera le conteste y salí disparada a la cabaña de al lado, toque la puerta y me atendió dai.
- Esto esta mal – dijo dai, sentándose en la cama – yo no puedo compartir la cabaña con alf, y vos no la podes compartir con nick –
- Eso ya lo sabemos – muy bien pensando alfie ¬¬ - pero no hacemos nada hablando entre nosotros, hay que avisar en administración –
Fui corriendo a mi cabaña y cuando llegue estaba nick acomodando sus cosas en la cama de la izquierda.
- Vos venís conmigo, tenemos que solucionar esto – lo agarre del brazo y lo lleve a la administración donde estaba alfie y dai.
Estuvimos toda la tarde intentando convencerlos, pero solo nos decían una y otra vez que lo hecho, hecho esta, y que no había manera de solucionarlo.
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- No puedo creer que haya pasado esto – estaba sentada en mi cama y nick en la suya. Yo me negaba todo el tiempo y el solo me miraba. No hablaba, ni reía. Se quedaba callado – me voy a poner en pijama en el baño, ya es tarde –
- No, deja, yo me cambio en el baño. Cuando estés lista avisame –
- Gracias – entro al baño y yo me comencé a cambiar.
Me sorprendía que siempre tuviera modales. Unos minutos había terminado.
- Ya esta –
- Ok – salio del baño.
Yo tenía un pantalón largo y abrigado y una remera. Y nick estaba usando lo mismo, nada más que con distintos diseños.
Fui al baño y después me dirigí a mi cama, nick estaba acostado mirando hacia la pared, pensé que estaba dormido, así que apague la luz y me acosté.
Narra Nick:
No podía dormir, solo podía pensar en que ahora la vería todo el tiempo y que en ningún momento podría aclararle las cosas. Si tan solo supiera qué es lo que hay que aclarar.
Algún día me volverá a hablar, lo se. Solo tengo que idear algún plan para saber de una vez por todas, por que esta enojada conmigo…
Narra Clara:
Al otro día me desperté exaltada, había tenido una pesadilla. Soñé que en el campamento se confundían con las cabañas y tenia que compartirla con nick…ja! Como si eso pasara…
Salí de la cama para despertar a dai así nos cambiábamos e íbamos a desayunar, pero cuando me acerque a la cama y mire bien…
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA – me tape la boca y nick salto de la cama y se puso en guardia sobre ella.
- ¿Qué paso? ¿A quien quieren matar? – miro hacia todos lados y al comprobar que no había nadie me miro con cara de extrañado.
- Perdón, pensé que eso de la equivocación de las cabañas había sido un sueño – me tome la cabeza entre las manos y suspire. Nick bajo de la cama y tomo su ropa para irse a cambiar al baño.
- Buenos días – me dijo
- Buenos días, voy a desayunar – me sonrió y entro en el baño
Cuando salí de la cabaña me sorprendí, ya que nick no había salido del baño y no parecía que iría a desayunar… me encogí de hombros, tal vez lo haría mas tarde… o no. Igual no me interesa, el sabrá que hacer.
Camine hacia el comedor y cuando llegue estaban alfie y dai esperándome. Cuando terminamos nuestros desayunos alf se fue a terminar de acomodar unas cosas y con dai salimos a caminar, y fuimos hasta cerca de un lago.
Mi nuevo compañero. Parte 2.
Narra Nick:
Salí de la cabaña y me fui hacia otro lado para que nadie sospechara nada .Unos minutos después fui hacia la entrada del comedor, y me escondí cuando vi salir a dai y a clara.
Caminaron hacia delante y me decidí a seguirlas. Cuando llegaron al lago se pusieron a charlar animadamente.
-… y entonces no lo hizo mas, fue muy gracioso – las dos reían sin cesar.
- No sabía que alfie roncaba –
- ¿Y nick? – su sonrisa se borro de repente y dai se preocupo un poco… - si no queres, no me digas –
- La verdad no se, creo que me dormí antes que el – dai la miro y ella le sonrió apenas
- ¿Estas bien? –
- Si, es que… - suspiro – me duele tanto lo que me hizo, se que no lo conozco hace mucho, ni que tengo mucha confianza con el, pero… - yo pensaba '¿pero… pero que?' – pero cuando lo mire a los ojos, la primera vez que lo vi a los ojos, cuando canto esa hermosa canción – dai la miraba sonriendo – parecía que lo conocía de toda la vida -
Tenia tantas ganas de ir y hablarle, de ir y decirle que yo también sentía lo mismo cuando me miraba, que no podía vivir sin sus ojos, que me hacia mal no ver su sonrisa. De ir, regalarle una canción y de que me sonría con el corazón (otra rima ja). Solo esperaba que me pudiera perdonar…
- Y ahora te vino con esta broma de Micaela y maira – rodó los ojos.
¿Qué? ¿Qué broma? ¿De que esta hablando dai?
Clara solo asintió.
- Te juro que yo tampoco lo creí cuando me lo contaste, parecía un chico tan dulce – ai que tierna dai! … Pero con eso no me ayudas. Digan que es esa broma, ¡por favor!
- Y que me hiciera esa broma de hacerse mi amigo y hacerlo solo para que un día venga con ellas y me den a entender que es su amigo y no el mío, parece tan inútil cuando proviene de el, de ese chico que vi a través de sus ojos –
Ahora si que estoy plasmado. No se porque clara piensa eso, que es eso de la broma, y de que me hice su amigo, tengo que aclararlo en algún momento.
Ya había escuchado mucho, y cuando me estaba yendo siento un ruido, yo no había sido, y las chicas tampoco fueron. De pronto las vi darse vuelta asustadas como yo. Pero entre los árboles no había nada. Volví a la cabaña a tomar una ducha, tenia que aclarar mis dudas.
Narra Clara:
- … vi a través de sus ojos – cuando termine de hablar escuchamos un ruido.
Nos asustamos mucho y nos dimos vuelta, no sabíamos quien era.
- ¿Qué fue eso? –
- Un ruido supongo –
- Si dai, ya lo se… pero ¿de donde salio? –
- ¿Y si nos vamos? –
- Dale – tome a dai del brazo y nos dirigimos a nuestras cabañas, ella se fue a la suya y yo a la mía.
Cuando entre escuche el ruido de la ducha, seguramente nick se estaría bañando. Me senté en mi cama, no tenía nada que hacer. Ya había acomodado toda la ropa del bolso y recién pasado mañana empezaríamos a investigar.
Mire hacia la derecha y vi que en mi bolso todavía estaban mis libros preferidos, los que me había traído para entretenerme, tome uno y comencé a leerlo.
"Después persuadido de que no existía mujer alguna de cuya fidelidad pudiese estar seguro, resolvió desposarse cada noche con una y hacerla degollar apenas alborease…" y justo cuando estaba por terminar de leer la oración sentí el ruido de la puerta, gire a la derecha y vi a nick saliendo del baño, recién cambiado y con el pelo mojado.
Me sonrió y miro mi libro.
- Con que… "Las mil y una noches" eh – me miro, le sonreí apenas y asentí.
- Parece que te gusta leer, es un poco largo… -
- Así de gordo es como me gusta el lomo de los libros – me acosté en la cama y me dispuse a terminar de leer… "…el día siguiente". Tragué saliva y deje el libro en su lugar y me puse a mirar al techo sin pensar nada (que raro de mi eheh!). Unos minutos después me pareció raro escuchar su voz.
- Clara – suspiro y lo mire… ¿Qué es lo que diría ahora? – se que te vas a enojar, pero… -
- ¿Pero? –
- Pero escuche tu conversación con dai –
Lo mire suplicando, encima de mentiroso… ¡me perseguía!
- ¿Qué escuchaste? Para… ¿fuiste vos el del ruido? –
- No, yo pensé que eran ustedes – mi cara cambio su expresión a una de miedo – pero eso no importa – tiene razón, seguro fue alguien mas – lo que importa es que escuche algo de una broma y no entiendo nada –
¡Indignada! Estoy indignada, ¿hasta donde quiere llegar?
- Sabes perfectamente TODO lo de la broma – lo fulmine con la mirada
- ¡No! No lo se… - se sentó en la cama y se agarro la cabeza – intento averiguarlo, pero no puedo, intento adivinar, pero no se me ocurre nada. No quiero estar enojado con vos… enserio – me miro fijo.
- ¿No sabes? – lo mire esperando un no como respuesta. Me di cuenta que tal vez lo de la broma había sido solo una mala hipótesis, después de todo nunca lo había escuchado salir de su boca.
- No – suspire.
- Perdoname, soy una idiota – me tape la cara.
- No, no lo sos – lo sentí sentarse a mi lado y rodearme con su brazo.
Levante la vista y lo mire a los ojos, creo que hasta yo estaba impresionada de no estar llorando.
- ¿Nunca hubo ninguna broma verdad? –
Me sonrió
– Nunca -.
