El cementerio y el comienzo de los problemas. Parte 1.

Investigar no nos tomo mucho tiempo. Después de almorzar nos pusimos a realizar la tarea y en unas dos horas la terminamos, así que tuvimos todo el resto del día libre.

Decidimos no hacer nada, pero no hacer nada entre todos era muy divertido. Empezamos a caminar dentro del bosque y cuando nos dimos cuenta ya era tarde y estaba obscureciendo, pero no nos importo.

- (…) entonces me caí para apagar el despertador y dai se empezó a reír – todos rieron a carcajadas

- Si, ese día fue muy gracioso, voy a extrañar estos meses no ir a dormir a tu casa clari – le sonreí

- Creo que es bastante tarde – nick miro su reloj – no, son las siete recién –

- Es que es invierno y los días son más cortos –

- Ai alfie, el científico –

- ¿Qué? Es verdad, todos lo saben – reímos

Todos estábamos viéndonos, caminando uno al lado del otro. Pero yo, entre risas, desvié mi vista hacia delante y me impresione de lo que vi.

- ¿Qué es eso? – todos miraron y pusieron la misma cara que tenia yo

- Nn-no ss-se – abrase a dai

- Tranquila, debe ser una división del bosque – le dije

- ¿Pero por que razón van a poner una reja en el medio del bosque? – pregunto nick incrédulo

- Además, si miran hacia los costados parece que rodea algo –

- ¿Y si entramos? – nick reía y miraba a alf, parecía que se habían olvidado que nosotras estábamos muertas de miedo detrás de ellos, pero no era así. Nick giro sobre si mismo y nos miro – bueno… si ustedes quieren –

- Yo no, gracias – fulmine a dai con la mirada - ¿Qué? –

- Bueno, que… puede ser divertido. No creo que sea algún lugar embrujado donde nos van a matar a todos –

- ¡Que alentadora que sos clara! –

- Bueno dai, dale. Vamos. No perdemos nada –

- Esta bien – temblando y agarrándome del brazo avanzo unos pasos hasta llegar donde se encontraban los chicos.

Entre los dos abrieron la reja y cuando entramos la cerraron detrás de nosotras. Caminamos un poco y era igual que el bosque donde circulábamos hacia unos minutos, pero un poco mas allá, se veían construcciones, aunque todavía no podíamos descifrar que eran por la niebla. Después de acercarnos un poco, dedujimos que estábamos en…

- ¡UN CEMENTERIO! – grito dai y se tapo la boca con la mano

- Shh – la calle – no pasa nada, es solo un simple cementerio. Es incluso una idea mejor de lo que tenia pensado –

- No puede ser tan malo, después de todo, están todos muertos – todos fulminamos a nick con la mirada y el nos miro con cara de "¿qué me miran?" - ¿Qué? –

- Que no alentas a que sigamos acá adentro – lo mire

- Jaja, era una broma clara – reímos

- Bueno, pero… ¿Qué importancia tiene seguir acá? –

- No lo se alf, no hay nada divertido en cementerios – me encogí de hombros

- ¿Y si venimos mañana que hay luz?, va a ser mejor… digo –

Todos consideramos la idea de dai unos segundos y la aceptamos, seria mejor. Por lo menos para ver quienes están enterrados ahí.

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Escuche un ruido, no quería, no podía ser. Pensé que había dormido solo cinco minutos pero me pareció haberme equivocado. Me frote los ojos y los abrí, la luz que entraba por la puerta me segó y con mis ojos entornados levante la cabeza, me apoye sobre los hombros, gire y quede boca abajo. El ruido me tenía harta, no paraba mas, me estaba volviendo loca. Estire un brazo y apague el despertador.

Escuche un bostezo, mire hacia la izquierda y vi a nick estirándose.

- ¿Ya hay que levantarse? –

- Si, a mi también me pareció demasiado pronto –

Reímos.

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- Termine – estaba feliz, sonriente. Por fin había terminado la tarea del día.

- ¿Por qué siempre terminas rápido? – pregunto alf con cara de perrito

- Yo también termine – dijo dai sonriente

- Son muy rápidas chicas – rió nick

- Bueno che, no es nuestra culpa – me levante de la mesa del comedor y empecé a recoger mis cosas – cuando terminen nos van a buscar a la cabaña ¿dale?. ¿Vamos dai? –

- Vamos – les sonreímos y los dejamos terminar la tarea

Cerca de dos horas después tocaron la puerta de la cabaña. Me levante y fui a abrir.

- Tardaron bastante en terminar la tar… - me quede tildada viendo a la supervisora frente a mi puerta regañándome con la mirada – señora supervisora, ¿Cómo anda? – dai se acerco y se coloco detrás mío

Mire a la supervisora con cara de ángel y luego fulmine con la mirada a nick y a alf que estaban a cada costado de ella, mirándome con pena.

- ¿Ustedes son amigas de ellos dos? –

- Emm, si – estaba nerviosa, ¿Qué paso?

- Bueno, les informo señorita vitullo y señorita Pujol que estos dos estaban intentando entrar en el bosque sin permiso de los directores o de los supervisores. Pienso que ustedes sabrán por que razón lo hicieron –

¡¿QUE?! ¡Los chicos habían ido sin nosotras! ¿Cómo íbamos a saber el por que?

- Seguro irían a buscar algunas ramas para una fogata o algo parecido – intentaba salvarlos de la supervisora, así los dejaba para dai y para mi, de esa si que no se iban a salvar.

- ¿Esta segura señorita vitullo? –

- Muy segura – le sonreí

- Usted, señorita Pujol, ¿esta de acuerdo con la señorita vitullo? –

Se coloco al lado mío y por suerte, sin que me viera la supervisora, pude codearla.

- Absolutamente, supervisora –

- Bueno, entonces… no hay nada por que alarmarse, pueden ir a sus cabañas señores – los fulmino con la mirada y se fue directo a la cabaña de los supervisores.

Tomamos a los chicos de las camisas y los metimos dentro de la cabaña, los sentamos en la cama de nick y nosotras nos sentamos en la mía.

- ¿En que estaban pensando? – me pare, no podía estar sentada - ¿Quisieron ir al cementerio sin nosotras?, ¿Cómo pudieron hacer eso? –

- Es que clara… - repuso nick

- No, es que nada. No los entiendo, enserio. Creí que habíamos empezado a ser amigos nick… – lo mire y mis ojos se cristalizaron, el me miro con un deje de pena – y vos alf, siempre fuiste mi amigo, ¿Por qué? – bajo la mirada

- Ustedes no entienden –

- ¿Qué no entendemos alf? – dai se paro y se coloco a mi lado

- Ustedes no saben los que paso cuando se fueron –

- ¿Qué paso? –

- Cuando se fueron, llego este chico… Mark, el que sabe de todo – alf se detuvo y nosotras asentimos, luego prosiguió – nos pregunto que íbamos a hacer esa tarde, porque todos los chicos iban a jugar un partido de fútbol, le dijimos que teníamos planes pero el insistió y como no nos creía pidió que se los contáramos –

- No quisimos, en realidad, pero al final nos convenció, y le contamos sobre el cementerio, y obvio… como sabe todo, ya conocía el cementerio, pero dijo que no nos convenía ir –

- No le hicimos caso, pero el nos contó por que no debíamos ir, no le creímos así que decidimos ir, pero nos descubrió la supervisora. El caso es que si es verdad lo que mark dice, no queremos que ustedes lo vean – finalizo alf

- Y eso es porque… -

- ¿Enserio tenemos que contarles? –

- Si, enserio nick – lo mire fijo esperando una respuesta

- Bueno, la razón por la cual no queremos que vayan al cementerio es que mark nos contó que hay cuatro lapidas juntas que… -

El cementerio y el comienzo de los problemas. Parte 2.

- Bueno, la razón por la cual no queremos que vayan al cementerio es que mark nos contó que hay cuatro lapidas juntas que tienen nuestros nombres – abrimos muy grande la boca – pero solo los nombres de pila, el apellido es diferente. El dijo que había una historia, que decía que ellos eran los que vivían antes aquí –

- Los Aiola – dije sorprendida

- Si, ellos. Dice que murieron en este mismo lugar, y que alguien los enterró en ese cementerio, junto con toda la gente que los Aiola mataron. Todas esas lapidas son de la gente que mataban los Aiola. Y alguien se vengo. La historia también cuenta que ellos cuatro iban a volver en otras personas, y que tal vez tenían el mismo destino –

- ¿Ustedes creen que somos nosotros? –

- No lo sabemos con seguridad – replico alf – tal vez es solo una broma. Por ahí mark lo invento todo, pero estaba bastante seguro de que era verdad. Necesitábamos averiguarlo, decidimos no decirles nada hasta que supiéramos la verdad, no queríamos asustarlas –

- Ai, perdón chicos – nos abrazamos los cuatros – ahora hay que averiguarlo de una manera u otra. ¿Qué hora es? –

Nick miro su reloj de pulsera, por cierto, nunca lo había visto. Es bastante lindo.

- Las cinco – nos miramos entre nosotros.

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Diez minutos después estábamos saliendo de la cabaña en puntitas de pie. Nadie tendría que descubrirnos esta vez. Llegamos al cementerio y empezamos a ver las lapidas, había millones de nombres y apellidos. Eso nos dio esperanzas, no creíamos que los Aiola hubieran matado a tanta gente. Pero uno nunca sabe.

- Miren – señale hacia delante, se encontraban cuatro lapidas separadas de las demás, pero juntas entre si.

Nos acercamos y vimos lo que nos temía,

- Clara Aiola, querida madre – leí

- Nicholas Aiola, amado esposo – leyó nick

- Alfalfa Aiola, magnifico hermano mayor – leyó alf

- Y Daiana Aiola, fiel hermana menor – finalizo dai

Nos miramos entre si, era verdad. Pero no creíamos esa historia sobre que tendríamos el mismo destino.

Igual que como llegamos, salimos del bosque y nos dirigimos a la cabaña de mark. Cuando llegamos nick empezó a golpear la puerta diciendo:

- Mark, ábrenos –

Unos segundos después mark abrió la puerta. Nos miro con cara de desentendido y nos dejo pasar a su cabaña.

- Fuimos al cementerio, y vimos las lapidas – le dijo nick sin dejarlo hablar

- ¿Enserio? Pensé que era mentira –

- ¿Qué pensaste que era mentira? – pregunté

- Pensé que era mentira eso de las lapidas, me lo contaron pero nunca lo vi, parece que la historia se repite – rió

- ¿De que te reís? – salto daiana, a veces me impresionaba que fuera tan directa, pero, así es como era ella

- Que no creo que sea verdad la ultima parte de la historia, chicos, debe ser alguna coincidencia, además los datos no son iguales. Clara y Nicholas Aiola eran marido y mujer, y ustedes no lo son – intercambiamos miradas con nick, nos sonrojamos y volvimos a mirar a mark – y Alfalfa y Daiana Aiola son hermanos, y ustedes tampoco lo son. Además eran una familia del siglo XIX, estaban todos locos y solo vivian por el campo. No tenían las mismas costumbres que en esta época, y tampoco los mismos principios, eran caníbales. Seguramente toda esa gente que mataron fue por alguna causa sin sentido –

- Muy bien pensado mark – refuto alf – el tiene razón, no debe ser verdad la ultima parte de la historia, pero si tenemos que descubrir por que tienen nuestros mismo nombres –

- ¿Y donde podremos averiguar eso? –

- Hay una biblioteca vieja en un pueblo cercano, yo se donde queda – anuncio mark y nos indico como debíamos ir.

Como recién era martes y todavía nos quedaban tres días de investigación en el campamento, decidimos ir al pueblo el fin de semana. Nuestros padres mandaron una carta con la autorización para que pudiéramos ir el sábado hacia la biblioteca.

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- ¿Crees que tengamos suerte y averigüemos algo sobre esa familia? – le pregunte a nick mientras me ataba las zapatillas

- No lo se – se puso la chaqueta, esa chaqueta que tanto me gustaba – pero tenemos que intentarlo por lo menos - se quedo callado un momento mientras terminaba de ponerme las zapatillas, cuando termine me levante de la cama y me puse la campera – te queda linda esa campera – me dijo mirándome de arriba abajo

- Y a vos te queda linda esa chaqueta – lo mire y note un cierto color bordo en sus mejillas, cuando reaccione me di cuenta que yo no me había ruborizado, y eso era raro. Tal vez ya tenia mas confianza con el…

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- ¿Falta mucho para llegar? – pregunto dai aburrida apoyándose sobre la puerta del auto

- Hago lo mejor que puedo, este auto que me dio la supervisión no es muy fácil de manejar – replico alf

Yo solo reí, nick se dio vuelta y nos vio a dai y a mi.

- Una quejona y una risueña – rió

Le saque la lengua y volvió a darse vuelta.

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- Esta biblioteca me gusta menos que el cementerio –

- Shh – calle a dai – no podes decir eso, nos pueden estar escuchando –

- Y menos me gusta que estemos separados, es demasiado grande –

- Si vamos de a parejas lo vamos a encontrar mas rápido – me di vuelta y dai ya no estaba detrás mío, camine hasta llegar al final de ese pasillo. Estaba todo lleno de pasillos y estantes con libros gruesísimos. Cuando llegue al final de ese estante me choque con alguien y ahogue un grito.

- Nick, ¿Qué haces acá? –

- Alf dijo que lo mejor era separarnos de a uno, ¿y dai? –

- No la encuentro –

- Bueno, sigamos buscando algún libro y después los buscamos –

- Allá mira – miramos lo dos hacia delante

El cementerio y el comienzo de todos los problemas. Parte 3.

- Les decimos que este libro debe tener todos los nombres – repuse por décima vez, daiana y alfalfa no nos creían, por alguna extraña razón

- Mira clara, cuando yo me fui al otro pasillo fue porque vi un libro que tal vez nos podría servir mejor –

- Si, y me dejaste sola sin avisarme – la fulmine con la mirada

- Bueno, la cosa es que después lo perdí de vista –

- Yo no encontré nada – repuso alf

- Y nosotros les decimos que este libro nos puede servir – dijo nick

- ¿Qué es ese libro? –

- No lo sabemos – repuse – pero esta lleno de nombres. Solo debemos encontrar una mesa y buscar el apellido Aiola. Allá hay una – señale una mesa, apoye el libro y nos sentamos alrededor.

Los nombres estaban en orden alfabético, así que fue más fácil encontrarlos. En una esquina de la página encontramos escrito lo siguiente:

"Familia Aiola: una familia de cuatro, con un matrimonio de 16 años de duración, un hijo y una hija. Residencia en el bosque Irides, cuatro peones pagos y un ganado bovino. Muertos el 28 de Junio de 1809, en su hogar"

- Ya sabíamos que vivían en el mismo lugar donde es el campamento… - comenzó nick

- Pero no sabíamos que habían muerto el mismo día que termina el campamento, pero doscientos años antes – nos quedamos tildados mirando el libro por unos segundos.

- Miren, dice algo mas – señalo dai.

Todos miramos al final de la redacción y efectivamente decía: "Para información detallada, leer en pagina 45 de 'El libro de los relatos' publicado en 1994".

- En cinco minutos cerrará la biblioteca – ¡ai dios! Ya había empezado a odiar al viejo bibliotecario

- Tenemos que retirar ese libro – dijo nick y llamo al bibliotecario, cuando llego a nuestro lado, le pregunto - ¿Podemos retirar algún libro? –

- Por supuesto, ¿Cuál quieren? –

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Durante mas de tres semanas devoramos el libro intentando encontrar alguna pista sobre la leyenda, algo que nos dijera por qué nuestros nombres estaban en esas lápidas. Pero parecía que todo era en vano, el libro era enorme y ya no sabíamos donde buscar.

Un jueves a la mañana mientras buscábamos unos anfibios con un nombre bastante raro en el lago la profesora de biología nos sorprendió con una noticia.

- Chicos - todos alejamos la vista del agua para mirarla - como sabemos que la mayoría deben estar un poco cansados de tanto trabajo y estudio, y sin tener algún descanso - Dai y yo nos miramos, por fin podríamos descansar - decidimos que este sábado se realice en el comedor una especie de baile. ¿Qué les parece? -

Todos sonreímos, era una idea genial.

- Genial - dijimos todos al unísono

- Bueno, espero verlos este sábado y ojala que estén muy emocionados. Ahora sigan trabajando, vamos -

Todos volvimos a nuestro labor con los peces, pero mucho mas emocionados que antes.

- Ah, me olvidaba - prosiguió la profesora - tienen que ir con una pareja - nos miró pícara y todos cruzamos nuestras miradas, ¡seria un infierno! De repente mire a Nick y me estaba mirando, como deseaba que me invitara. ¡NO! ¿Qué estoy diciendo? Me sonrío y le sonreí - y el baile estará organizado por los profesores… por cierto - todos miramos atentos, ¿Qué sería esta vez? - es algo elegante - sonrió orgullosa

Ese día no pasaron muchas cosas mas, yo solo esperaba que Nick me invitara, aún no se por qué, pero eso quería. Aunque no lo hizo, lo noté un poco extraño pero no lo hizo.

A la mañana siguiente me despertaron mis tres amigos, ya cambiados, pidiéndome que vaya a desayunar con ellos, a lo que accedí. En la tarde solo hablábamos de la profesora y su decisión de las parejas.

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- ¡Que mujer terrible! - le dije a los chicos mientras me sentaba en mi cama - ¿Por qué siempre hay que ir con parejas? - Nick se puso colorado pero solo lo vi de reojo, porque miraba a Dai esperando que me diera alguna respuesta sincera.

- ¡¿Qué?! ¿queres que yo le de una solución? - asentí mirándola fijo - bueno, a mi tampoco me parece una buena idea eso de las parejas - sonrío y me miro para saber si era suficiente, yo solo le sonríe

- Bueno, pero tenemos cosas mas importantes por las que preocuparnos -

- Bien dicho Alf - respondí - tenemos que seguir averiguando sobre ese libro. A ver - lo tome de atrás de mi cama y lo comencé a ver, todos me miraban expectantes - no… nada… ESPEREN …- todos me miraron - aquí… - señalé el comienzo de una oración con el dedo y comencé a leer - dicen que la familia Aiola vivía en ese campo porque tenían una misión que cumplir. Un año antes de que el matrimonio se casara, encontraron a una especie de bruja que les dijo su misión y les exigió que tuvieran solo dos hijos, porque si tenían más, todos morirían -

- ¿Y?… ¿En que consiste la misión? - preguntó exaltado Alf

- Espera, lo tengo que buscar … "para saber sobre la misión debes consultar en leyendas tenebrosas, pagina 68O " - la busque y cuando la encontré busqué algún indicio de los Aiola, y después de inspeccionar toda la hoja, por fin conseguí mi cometido - la misión de los Aiola era destruir a todas y cada una de las personas que los molestaran. La cumplieron al pie de la letra y terminaron matando a todos sus empleados, pero el hijo de una de las empleadas, decidió tomar venganza y asesinarlos. La leyenda concluye con un enunciado muy particular, cuenta que cuatro personas con los mismos nombres que los Aiola irán a ese campo, y correrán con su misma suerte, pero solo es un decir… - hice una pausa y trague saliva, no levante la mirada por miedo de ver la cara de mis amigos - El caso de los Aiola fue investigado por el detective Stolan, aún vivo, hospedado en una casa a 1km del bosque Iride -

- Tenemos que encontrar a ese detective - dijo Dai muy decidida

- Si, pero primero hay que dormir - afirmé - y luego hay que resolver el asunto del baile -

- Bueno, nosotros nos vamos a dormir, buenas noches - saludó Alf con la mano y se fue con Dai hacia su cabaña.

Luego de que termine de cambiarme, Nick salió del baño y se acostó en su cama. Cerré mis ojos e intenté dormir, pero no pude. No por miedo a lo que decía en el libro, sino, por miedo a que Nick no me invitara al baile.

Me di vuelta en la cama mirando hacia el centro de la cabaña y encontré a Nick mirándome. Un poco avergonzado preguntó.

- ¿No podes dormir? -

- No - arrugué la frente

- ¿Tenés miedo? - "Siiii, de que no me invites al baile" pensé

- No, para nada, no me creo mucho ese cuento de los Aiola -

- Yo tampoco - se me quedó mirando y me puso un poco incómoda, pero peor fue lo que dijo - ¿Querés que duerma con vos? - dijo con vos seductora. Mis ojos se abrieron como platos, y el al ver mi reacción se explicó mejor - digo, por si tenés miedo, pero nada raro eh -

¿Por qué no iba a aceptar? No iba a ser nada malo.

- Ok - le dije y sonreí

Se paró lentamente de su cama y se dirigió a la mía. Se acostó y yo apoyé mi cabeza en su pecho. El solo rió. Me parecía rara su propuesta, y más la forma en que la hizo. Tal vez querría comenzar algún juego para invitarme al baile. Dios, caía de a poco. Este chico me tiene hipnotizada y no me doy cuenta. ¡Obvio que quiero que me invite al baile!. Y cuando apoye mi cabeza en su pecho, sentí una sensación rara. De pronto, su mano comenzó a acariciar mi pelo.

- ¿Enserio no te podes dormir por miedo? - hablaba despacio y muy dulcemente, su voz me daba mas sueño, definitivamente tenía un don especial

- Enserio -

- No te creo -

- Bueno, tendrás que creerme, porque es la verdad - si, es la verdad…

- Clara -

- ¿Si? - a estas alturas hablaba mas para adentro que para afuera, de un momento hacia otro sentía mucho sueño, Nick hablaba entre susurros y no podía resistir la sensación de querer cerrar los ojos.

- ¿Queres ir al baile conmigo? - susurro en mi oído

Mis ojos se abrieron como platos, y horas después agradecí a Dios que él no pudiera verme. Me tranquilicé y contesté lo obvio.

- Por supuesto Nick - levanté mi cabeza y lo mire a los ojos, el solo sonreía victorioso.

Era la primera vez que me encontraba en esa situación con alguien. Y no solo porque nunca había dormido con un chico, sino por lo que sentía por Nick. Era algo tan fuerte, y casi no lo conocía, todo era muy raro… pero muy lindo a la vez.

Volví a hundir mi cabeza en el pecho de Nick, aspiré su perfume otra vez, esta vez me paralizó, ya que lo sentía mas que en cualquier momento. Dios, era exquisito. Esa noche me dormí con una sonrisa en mis labios.