Cap17 Te rescatare
BellaVo
Había tenido el sueño mas maravilloso de mi vida, Edward me había pedido que me casara con el y luego habíamos echo el amor. Nos habíamos entregado el uno al otro y me sentía en el cielo, no el cielo que conocía una mucho mejor en que el y yo podemos estar juntos.
Me moví un poco en mi cama, sentí unos fríos brazos alrededor de mi cintura y sonreí, ¿no había sido un sueño?.
-Buenos días amor.- escuche su preciosa voz, y mi sonrisa se izo mayor. Abrí los ojos para encontrarme con dos esmeraldas verdes que me miraban con amor mi entra una sonrisa aparecía en sus labios.
-Muy buenos días.- dije acercándome a el notando que solo la fina sabana nos cubría.- ¿No a sido un sueño?.- pregunte mi entra alzaba mi mano y veía el precioso anillo que Edward me había dado.
-Si a sido un sueño, espero no despertar nunca.- dijo con una sonrisa por la broma de dormir mi entra juntaba nuestros labios.
-Te quiero.- le dije juntando nuestras frente, Edward volvió a besarme con mayor intensidad y no me opuse a ello, tenia que aprovechar el tiempo que estuviera con el.
Estuvimos hablando entre besos y caricias, me contó que Esme le entrego una caja con sus recuerdos humanos, me contó sobre sus padres y su época de rebeldía como le gustaba llamarlo a ellos. No tenia ningunas ganas de salir de la cama, sentir que este es mi lugar junto a Edward y sabia que ahora seria mas doloroso el partir pero no había otra solución. Entre besos y caricias, al final volvimos a hacerlo y nunca me cansaría de estar de esta manera con Edward, me sentía completa con el y sentir su respiracion en mi cuello, el ver que era yo la que hacia que el se sintiera así, no cambiaría esta experiencia por nada del mundo.
Estábamos acostados en la cama abrazados y en un cómodo silencio.
-Nunca creí el sentirme así.- dijo Edward en con un suspiro.
-¿Como?.- le pregunte, mirando sus hermosos ojos.
-Completo y ...humano. Tu as despertado mis sentimientos humanos, sentimientos que nunca creí tener.- dijo dandome un pequeño beso en la nariz. Le sonreí, yo también me sentía completa, aunque yo nunca e sido humana comprendi totalmente sus palabras.
Estuvimos hablando y riendo, recordando el primer día de clase, cuando hice que cayera de la silla, la primera vez que vi sus alas, las bromas junto a Emmet, los momentos junto a su familia y todos los maravillosos momentos que habíamos pasado juntos.
-Ahora también son tu familia.- dijo besando el anillo. No necesitamos palabras estábamos en silencio mirándonos el uno al otro en total tranquilidad hasta que el móvil de Edward comenzo a sonar.
-Di me Alice...si esta aquí conmigo.- dijo haciendo que me sonrojara y escondiera mi rostro en su pecho mientras el reí.- si... iremos para allí enseguida.... si Alice.....- Edward soltó un bufido y apretó el puente de su nariz.- Alice ya Alice.. Alice para un poco.... Alice eso lo tendrás que hablar con ella...si.. no....Alice que se yo.... ya pequeño demonio adiós.- dijo totalmente frustrado dejando el móvil en la mesita.
-¿Que sucede?.- pregunte mi entra le daba pequeños besos en su cuello para que se calmara.
-Alice dice que vallamos a la casa con todos para dar la gran noticia y quiere hablar contigo.- dijo mientras se iba calmando.- Aunque si sigues haciendo eso no vamos a llegar.- dijo mientras yo reí y me separaba de el para ver sus hermosos ojos.
-Podrías ir tu primero hay algo que necesito hacer sola y me daré una ducha.- dije acariciando su mejilla.
-Puedo esperarte.- me dijo juntando nuestro labios.
-Enserio voy a ducharme y necesito unos momentos a solas, no tardare mucho ve y tranquiliza a el duende de tu hermana.- dije con una sonrisa ocultando el miedo que sentía. Me miro con duda, pero le ofrecí la mejor de mis sonrisas.
-Esta bien.- dijo mi entra nos levantabamos y nos vestíamos.
-Espera.- le dije cundo se colocaba su camisa azul.- ¿me la dejas?.- le pregunte poniendo los ojitos que Alice me enseño.
-Puedo preguntar ¿porque quieres mi camisa?.- dijo divertido.
-Porque huele a ti y la quiero llevar yo.- le dije mi entra el sonreí y me la entregaba, se quedo con sus tejanos y una camiseta blanca.
-No tardes, ya te extraño.- me dijo mi entra me abrazaba, y yo me agarraba con fuerza a su cuello intentando que las lágrimas no salieran de mis ojos.
-No tardare y yo también te extrañare.- dije apretando mas mi agarré.
-Te amo.- dijo besando mi cuello.- No tardes.- dijo juntando nuestros labios y saltando por la ventana. En ese momento no pude mas y las lágrimas salieron de mis ojos, esto era mas difícil de lo que pensé.
-Yo... también.. adiós amor.- susurré, me gire y rápidamente me puse unos tejanos junto a la camisa de Edward, prefería no pensar mucho en lo que iba a hacer así que salte por mi ventana y volé lo mas rápido posible, si una idea clara en mi cabeza para que Alice no viera nada.
Nunca había pensado en como morían los angeles, ¿que era lo que pasaba después?, nunca me había preocupado en averiguarlo. ¿Que sucede con nuestra alma cuando moríamos?. Como había dicho Amalia elegíamos un camino, pero ¿que caminos había para elegir? y lo mas importante ¿alguno de esos caminos me llevaría hacia Edward?. No puedo culpar a nadie por lo sucedido, y no me arrepiento de las situaciones que me llevaran cara a cara con la muerte, pues también me llevaron hasta Edward.
Mientras pensaba en todo esto, fui llegando a Los Ángeles a la gran mansión donde Damabiah se encontraba. Cogí una gran bocanada de aire antes de acercarme mas a la mansión. Gire para ver el lugar por el que había venido, donde el me esperaba. Aparte esas ideas de mi cabeza, recordando que era por el que lo hacia y no solo por el, si no por todos los Cullen por mi familia.... No podía quitarles su hijo a Esme y Carlisle y tampoco podía quitarles a si hermanos a los demás, esta era la mejor solución.
Me acerqué a la puerta y los guardas me pararon el paso.
-Vengo a hablar con Damabiah.- dije, ambos asintieron y me permitieron pasar. El lugar había cambiado desde la ultima vez, ya no había ambiente de fiesta, ni alegría estaba todo lúgubre y en silencio.
-Vaya, vaya que tenemos aquí.- escuche decir y alce mi vista, en lo alto de las escaleras estaba Damabiah y junto a ella Leo y dos angeles mas.
-Vengo a ofrecerte algo.- le dije quedando me donde estaba. Damabiah rió y bajo las escaleras.
-¿Que vienes a ofrecerme?.- me pregunto.
-Mi vida a cambio de la de Edward.- dije mirando sus ojos, en los que se reflejaba el odio, la crueldad y la envidia.
-Eso no es posible las normas..-dijo pero la corte.
-Las normas dicen que uno de los dos debe pagar con su vida, no especifica quien.- le dije. Damabiah empezó a reír y mi confusión fue clara.
-Cogerla.- dijo y note como tiraban de mis brazos, dos angeles mas habían aparecido detrás mio, intente que me soltaran pero ellos eran mas fuertes que yo. Mientras Damabiah se había ido acercando, cuando quedo enfrente de mi puso un dedo bajo mi barbilla y me izo mirarla.- ¿Que te hace pensar que yo quiero tu vida?.- sonrió con maldad.- No, a mi me interesa algo mucho mas valioso.- dijo mi entra me soltaba y se alejaba.
-Damabiah esto nos viene muy bien, así el cielo perderá otro angel protector y ...- empezó a decir uno de los angeles junto a Leo, pero este estampo su puño en su estomago y el angel cayó.
-No hables mas de la cuenta.- dijo Leo y se llevaron al angel.
-¿Que a querido decir?.- me atreví a preguntar, Damabiah se giro con un claro enojo en su rostro.
-Eso no te incumbe, pronto tu amor vendrá y morirá ante tus ojos. El dolor te cejara y tu alma se rompera igual que le sucedió a Amalia.- se quedo mirándome un momento.- ¿Porque tu cuerpo huele a el?.- pregunto y sus ojos se abrieron al comprender.- No es posible que ayas sido tan estúpido.- dijo mientras una sonrisa malvada se formaba en sus labios.- Esto cada vez es mejor, así el dolor sera mayor.- miro a los angeles que me tenían apresada.- Llevarla abajo hasta que los vampiros vengan.- ordeno y fui arrastrada mientras ella y Leo seguían conversando.
EdwardVo
Nunca en toda mi existencia me había sentido tan vivo, Bella era todo lo que necesitaba en este mundo y no pensaba perderla lucharía hasta el final para poder estar con ella. Un estúpida norma no me detendrá, si hacia falta me enfrentaría al cielo entero pero no renunciare a Bella.
Al llegar a mi casa Alice se tiro a mis brazos mientras me felicitaba una y otra vez, Esme también me abrazo pues ella también sabia de mis planes.
Amalia me pregunto por Bella y le dije que en poco estaría aquí que necesitaba ducharse y no lardaría.
La había notado extraña en ese momento, pero no le di importancia.
Aun no habíamos decidido que hacer y aunque Amalia había enviado un comunicado al cielo nadie había respondido, estábamos solos.
-Amalia.- la llame había algo que tenia que preguntar.- ¿Quien puso esa norma?.-
-Nadie sabe quien puso las normas, son muchos años. Es lo mismo que preguntar ¿quien convirtió a los Voltear?.- dijo ella con una mirada triste. No supe que responder a eso, baje la mirada, pensando en todo y en nada. Bella estaba tardando demasiado.
Me levante para ir a buscarla y en eso Alice grito mi entra una visión venia ella.
No, no podía ver. en la visión se veía a Bella legando a Los Ángeles y como la enceraban y luego torturaban.
Solté un gruñido que altero a mi familia, aunque volara lo mas rápido posible no llegaría a tiempo, Bella lo había pensado todo muy bien y para colmo Bella era muy rápida. Alice explico la visión lo mas rápido que pudo, mientras yo miraba por la ventana. ¿Porque lo había echo? ¿No confía en mi? ¿Porque no me dijo nada?. Me sentía dolido y enfadado, porque después de lo que paso ayer hace esto, por eso estaba extraña esta mañana, cuando nos habíamos despedido lo había echo porque se iría a enfrentarse a Damabiah sola.
-Edward ahí que hacer algo.- dijo Alice mientras todos estaban preocupados y sin saber que hacer.
-Iré a buscarla.- dije, Carlisle puso una mano en mi hombro.
-Hijo no iras solo.- dijo.
-No pienso perderla Carlisle.- dije mientras miraba a mi padre a los ojos.
-Lo se, solo dijo que no iras solo.- dijo seriamente.
Estuvimos, bueno mas bien mi familia y Amalia estaban hablando intentando ver que podíamos hacer. Yo me mantenía ajeno a todo, solo querría volver a abrazarla.
-Edward.- me llamo Esme.- Salimos en en dos minutos hijo.- dijo asentí y subí a mi habitación. Fui hacia mi escritorio donde había dejado la espada que Bella me dio.
La espada brillo bajo la luz y la cogí con fuerza .
-Te rescatare Bella. Aunque sea lo ultimo que haga.- murmure mirando fijamente la espada.
_____________________________________________________________________________________________________________________________________
Holaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Espero que les aya gustado jeje.
Decirooosss que estoyy muyyy contentaaaa porque desde el principio sabia que queria hacer una secuela, pero no sabia muy bien como continuarla.
Ayer por la noche la inspiracion llego a mi !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!1
Y ya se como sera la secuela ya la tengo escrita por encima. Y estoy muy contenta ^^
Bueno el fianl se va hacercando. Solo faltan algunos capitulos y mi historia estara completa. Espero que guste^^
GRACIAASSS POR LOS REVIEWS A TODOS Y MUCHAS GRACIAS A AQUELLOS QUE HAN ESTADO CONMIGO DESDE EL PRINCIPIO Y SIMPRE ME ANIMAN
Un Mordisco:[
Lunna*
