Confesiones. Parte 1.
- Hola - me saludó Mark cuando sali del comedor y lo encontré
- Hola - le sonreí
- ¿Quieres escuchar alguna historia? - preguntó
- Si, me encantaría - le dije, y fuimos a su cabaña.
Me contó una historia muy graciosa, pero a la vez un poco terrorífica. La verdad que sabía contar misterios, y me reí mucho con el. Me parecía un buen amigo, aunque parecía que el no me veía como una amiga.
Yo solo quería que Nick no se enterara de todo esto. Se pondría furioso, se que es muy celoso. Aunque pensándolo bien, yo deje pasar lo de Verónica, y fue peor que esto.
- Me gustó mucho venir Mark -
- Que suerte que así fue - dijo sonriente
- Bueno, ahora debo irme. Tengo que ir a pasear con Dai -
- Ok… pero -
- ¿Pero que? -
- Pero… ¿podríamos hacerlo otra vez? -
Dios no. Ya tenía bastantes problemas para ocultarselo una vez a Nick, dos veces sería mi tope. Pero no quería entristecer a Mark.
Realmente parecía un buen chico, y un buen amigo. Además se notaba que le encantaba que fuéramos amigos.
Lo pensé unos segundos y le contesté al notar que ya empezaba a decepsionarse.
- Esta bien Mark. El domingo puedo venir - le sonreí
- Genial - me contestó
Me paré y sali de la cabaña. Estaba un poco nerviosa, ahora tendría que inventar alguna excusa para decirle a Nick. No me gusta mentirle, pero debo hacerlo.
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- No se que hacer - le decía a Dai mientras caminábamos por nuestro querido lago
- Yo creo que tendrías que decirle a Nick -
- No, no voy a hacerlo -
- ¿Por qué te negas? - preguntó
- Es que… no quiero tener que explicárselo -
- ¿Explicarle que? -
- Explicarle por que le menti la primera vez, y explicarle por que voy a la cabaña de Mark -
- Yo creo que el va a entender -
- Yo no lo creo -
- ¿Qué es lo peor que puede pasar? -
- Lo peor sería que no me creyera que Mark es solo un amigo, que lo dominaran sus celos y que no me quisiera ver nunca mas - la miré
- No creo que eso pase … -
- Tal vez no tan exagerado, pero de una forma u otra pasará -
- Después de todo… - dijo Dai, haciendo casi omiso de lo que dije - no es tu novio ni nada de eso… -
Dai me hizo reaccionar, caí en la cuenta. Nick no tendría por que enojarse, despues de todo… solo somos amigos. Aunque diferentes, pero amigos.
- Ok… se lo diré -
- Me parece genial -
- A mi no - miré el suelo
- Va a ser lo mejor Clari, te lo prometo -
- Bueno, pero… ¿Cuándo será la oportunidad para decírselo? -
- Este sabado -
Levanté la mirada y vi a una Dai muy emocionada.
- ¿Por qué el sábado? -
- Porque el sábado esta la fogata. ¡Dah! - me miró irónica
- ¡Oh! La fogata, me había olvidado por completo -
- Esta buenisimo que hagan esas cosas para que nos distraigamos de tanta investigación -
- Si, la verdad que a veces me cae bien la supervisora - nos miramos y reímos - dios no, quiero que sepas que era mentira ja - reímos a carcajadas
- Nadie puede aguantar a esa mujer -
- Y no creo que nadie quiera hacerlo - finalizé
Confesiones. Parte 2.
- Terminé - dije el sábado a la mañana, cuando acabé mi desayuno
- Esta bien, no tenés que aclararlo - rió Alf
- Si, tengo - reí
- ¿Y Nick? - preguntó
- ¿Y Dai? - pregunté
- No lo se, creo que iba a terminar la tarea en la cabaña -
- Yo tampoco lo se, me dijo que iría a hacer algo para la fogata de hoy - me puse nerviosa, hoy tendría que decirle, y no quería hacerlo.
Por mas de que había decidido que iba a hacerlo, no me atrevía, no tenía las agallas. Quería disfrutar de poder estar con el en ese momento, porque tal vez después de decírselo, no le hablaría nunca más.
- ¿Te pasa algo? - preguntó Alf
- Es que… hoy tengo que contarle algo que hice a Nick y… no quiero - me miró exaltado
- ¿Qué hiciste? - preguntó preocupado
- Nada malo - suspiró - pero el tal vez lo crea malo -
- ¿Me lo contarías? -
- Obvio - le dije - pero vamos a mi cabaña -
- Ok, total… se me fue el hambre - reímos y caminamos hacia la cabaña
Cuando llegamos me senté en mi cama y Alf a mi lado.
- ¿Recuerdas a Mark no? - pregunté
- Si -
- Bueno, el otro día cuando salíamos de la casa de Stolan, me invitó a su cabaña -
- ¿Y tu aceptaste? - se me hacía más fácil cuando me hacía preguntas, solo tenía que contestarlas
- Si, pero solo porque me dijo que me contaría historias, entonces yo creí que solo una reunión de amigos -
- ¿Y lo fue? -
- Si, me contó un misterio y jugamos a descifrarlo, pero ese no es el problema … -
- ¿Y entonces… cual es? -
- El problema es que no se lo dije a Nick -
- Seguro el entenderá - dijo
- Lo mismo dijo Daiana, pero yo no lo creo así -
- Pero ustedes no salen ni nada por el estilo …. - me impresionaba lo igual que pensaban el y Dai
- No, que se yo… estamos en algo - lo miré insistente
- No tienes que explicármelo, ya lo se… -
- El dilema es que me invitó otra vez, y yo para no herirlo le dije que si, y ahora tengo otra mentira acumulada -
- ¿No quieres decírselo por nada del mundo? -
- Prefiero guardármelo y seguir con el, no se si le gustará a Nick - respondí apenada
- Mi opinión es que se lo digas, el te tendrá mas confianza si se lo cuentas antes de que se arme un alboroto - tenía razón
- Planeo decírselo esta noche en la fogata -
- Me parece genial -
- Pero tengo que juntar fuerzas -
- Si, tienes que hacerlo - lo miré y decidí preguntarle algo
- Y… ¿vos y Dai? -
- Estamos bien, que se yo… - me miro y arrugó la nariz, era muy gracioso - ya que nos estamos "confesando" … -
- Si, padre - bromeé y reímos
- Quisiera decirte algo… -
- Sabes que podes decirme lo que quieras -
- No se si alguna vez lo notaste, pero desde que nos conocemos que … me gustas - me dijo
Abrí los ojos bien grandes, no podía creerlo. ¿Cómo nunca lo había notado?
- No no - se apresuró a decir - ya no me gustas - suspiré - ahora me gusta Dai. Pero antes sentía una especie de atracción hacia ti, por eso que te mostré esa canción hace dos años -
- Oh, lo siento… nunca lo había notado -
- No, esta bien. Ahora que estoy con Dai es diferente, además eres como una hermana para mi… sería irónico -
- Asi es -
- Pero esa no es mi única confesión - palidecí - no… - dijo al ver mi cara - esta te gustará -
- ¡Entonces cuéntala! - contesté emocionada
- Le escribí un canción a Dai -
- Aw, eso es genial - le dije y el sonrió colorado - muéstramela -
- Por supuesto, eso es lo que iba a hacer - se paró - solo tengo que ir a buscar mi guitarra - se dirigía a la puerta
- Espera - le dije - ¿no está Dai ahí? -
- Si, ¿por? -
- Creo que sospechará si te llevas la guitarra así nomás -
- ¿Y como quieres que te muestre la canción? -
- Puedes usar la de Nick, no creo que a el le moleste - le dije encogiéndome de hombros
- Esta bien - fui hasta la cama de Nick y tomé la guitarra que había al lado de ella, se la di a Alf y se sentó en mi cama.
Me acomodé en la cama de Nick y me dispuse a escucharlo. La acomodó un poco y comenzó a entonar una hermosa canción. Tenía una voz angelical, y eso me sorprendió un poco. Por otro lado estaba orgullosa, después de todo, era mi mejor amigo de toda la vida, y verlo y darme cuenta de lo talentoso que era, me hacía sentir como si fuera su madre.
Confesiones. Parte 3.
Ella
Se desliza y me atropella
Y aunque a veces no me importe
Se que el día que la pierda
Volveré a sufrir
Por ella
Que aparece y que se esconde
Que se marcha y que se queda
Que es pregunta y que es respuesta
Que es mi obscuridad
Estrella
Ella
Me peina el alma y me la enreda
Va conmigo pero no se donde va
Mi rival, mi compañera
Que esta tan dentro de mi vida
Y a la vez esta tan fuera
Se que volveré a perderme
Y la encontrare de nuevo
Pero con otro rostro
Y otro nombre diferente
Y otro cuerpo
Pero sigue siendo ella
Que otra vez me lleva
Nunca me responde
Si al girar la rueda
Ella
Se hace fría y se hace eterna
Un suspiro en la tormenta a la que tantas
Veces le cambio la voz
Gente que va y que viene
Y siempre es ella
Que me miente y me lo niega
Que me olvida
Y me recuerda
Pero si mi boca
Se equivoca
Pero si mi boca
Se equivoca
Y al llamarla nombro a otra
A veces siente compasión
Por este loco
Ciego y loco corazón
Sea
Lo que quiera Dios que sea
Mi delito es la torpeza de ignorar
Que quien no tiene corazón
Y va quemando, va quemándome y me quema
Y si fuera ella
Ella
Me peina el alma, y me la enreda
Va conmigo, digo yo
Mi rival, mi compañera
Esa es ella
Pero me cuesta
Cuando otro adiós se ve tan cerca,
Y la perderé de nuevo,
Y otra vez preguntaré mientras se va
Y no habrá respuesta
Y si esa que se aleja,
La que estoy perdiendo
Y si esa era
Y si fuera ella
Sea
Lo que quiera Dios que sea
Mi delito es la torpeza de ignorar
Que quien no tiene corazón
Y va quemándome y me quema
Y si fuera ella
A veces siente compasión,
Por este loco ciego y loco corazón
Era
Quien me dice si era ella
Y si la vida es una rueda
Y va girando,
Y nadie sabe cuando tiene que saltar
Y la miro,
Y si fuera ella
Y si fuera ella
Cuando terminó dejó la guitarra a un costado y me miró esperando mi opinión. Me quede tildada un rato mientras el me miraba.
- ¿Y? -
- Y que… ES HERMOSA - le dije y lo abrase
- ¡Que bueno que te guste! - me dijo cuando nos separamos
- No dudes ni un segundo en mostrársela a Dai -
- ¿Vos lo decís? Para mi le falta algo mas y … -
- Alf -
- ¿Qué? -
- Es maravillosa así como esta, anda y cántasela a Dai, así con la misma euforia con que me la cantaste a mi, y vas a ver que tengo razón cuando veas la reacción de Dai -
Se me quedo mirando un segundo.
- ¿Qué esperas? ¡Anda! - se levanto apresurado, agarro la guitarra y salio de la cabaña
Me senté en mi cama y me quede unos minutos tarareando la canción. Hasta que escuché la puerta y giré a ver si era Alf. Pero era Nick.
- Hola Clari - me dijo y me sonrió
- Hola Nick - le sonreí
- ¿Hoy vas a la fogata cierto? -
La mención de la fogata y recordar lo que tenia que hacer me dieron un poco de tristeza, mi cara de felicidad cambió y Nick se dio cuenta. Se sentó al lado mío y me abrasó.
- ¿Qué pasa? -
- No nada, que no creo que pueda ir a la fogata -
- ¿Por qué? -
- Por que no creo que sea divertido - dije evadiendo el tema
- Nos divertiremos mucho, te lo prometo -
- No lo se - repliqué.
No iba a poder convencerlo con nada.
- Tal vez sea la última vez que hagan algo así en el campamento -
- Si - arrugué la nariz - pero no tengo muchos ánimos para fogatas - me separé de el, me levante de la cama y camine hasta quedar parada enfrente suyo
- ¿Tenes algo? ¿Te paso algo? - preguntó preocupado
- No, solo tengo un poco de sueño… -
- Oh - bajo la cabeza - es que… -
- Es que… ¿? -
- Es que tenía algo preparado para vos - dijo con vos tierna
¿Qué podría decirle ahora? Si tenia algo preparado para mi, no podía defraudarlo.
Arrugué la frente y luego la boca. Lo miré. No podía resistirme a el.
- No podrías aunque sea… -
- ¿Aunque sea que? - pregunté
- Tal vez, dormir una siesta y así estas despierta para la fogata - me sonrió
- Ok, lo hago. Pero solo por ti - le sonreí y en el momento que menos lo esperaba se levanto y me dejo estupefacta otra vez con uno de sus besos.
Confesiones. Parte 4.
- No voy a decírselo hoy - arrugué la nariz y note la reacción de Dai, era como la esperaba
- ¿QUEE?¡No! Tiene que decírselo -
- Pero hoy no. Tiene algo preparado para mi, no puedo arruinarlo -
- No lo vas a arruinar. Lo que vas a arruinar es todo lo que avanzaron si no se lo dices AHORA -
- Pero no lo se Dai. Es muy difícil para mi - la mire suplicante, pero ella no cambió su semblante (dios!, esta novela, yo, y mis rimas ja)
- Como quieras, pero yo te lo advertí -
Cuando llegamos a nuestras parte preferida del lago, nos sentamos a contemplarlo.
- No me interesa mucho eso ahora. Quiero saber que te pareció la canción de Alf - la mire esperando la mejor respuesta del mundo
- Ai, fue hermosa. No lo puedo creer, es genial, es tan… no hay palabras para describirla -
- ¿Qué paso después de que la toco? -
Dai se puso un poco colorada.
- Bueno, lo normal… que se yo… nos abrazamos y nos besamos y bueno. Casi lloro de la felicidad ja - me miro
- Ai amiga - la abrase
Cuando la solté escuchamos un ruido. El mismo ruido que habíamos escuchado varias veces ya.
- Dios no - dije
- Ese ruido de vuelta -
- Sabias… no me gusta mucho el lago de noche - le dije nerviosa
- Y en veinte minutos empieza la fogata -
Caminamos hacia el centro del campamento. Y cuando estábamos por llegar a la fogata nos encontramos a Alf.
- Hola chicas - nos saludó
- Hola - dije - ey, ¿ya empezó la fogata? -
- Todavia no. Con Nick conseguimos asientos en la segunda fila -
- Genial - dijo Dai y nos dedico una de sus enormes sonrisas
Nos acomodamos en nuestros asientos y cuando me senté al lado de Nick acomodé mi cabeza en su hombro cerrando los ojos y el me tomo de la cintura.
Abrí los ojos y me lleve la peor sorpresa del mundo. En la primer fila estaban sentadas Micaela, Maira y si… Verónica.
- Algún día podrían dejarnos en paz - dijo Nick leyendo mis pensamientos como siempre lo hacia
- Pensamos igual - le dije
Aparentemente nos habían escuchado, aunque no le dieron importancia. A mi tampoco me importaba, mejor si escuchaban.
La fogata comenzó y de a uno iban pasando a hacer cosas. Tenías que hacer o decir lo que quisieras. Algunos cantaron, otros tocaron instrumentos, otros contaron chistes, interpretaron historias. Por un rato la pasamos genial.
Mark paso al frente y comenzó a contar chistes, eran graciosísimos. Tanto que te hacían doler la panza.
Verónica se dio vuelta y nos vio a Nick y a mi riendo a carcajadas.
- ¿Qué es lo gracioso? - preguntó
Dejamos de reír y la miramos irónicos.
- Que el mono es doctor - le dije - es el Dr. Mono - (aaare Friends ja, no se si vieron el cap, es buenisimo) seguimos riendo
- Ehm, le preguntaba a Nick - dijo y me sobró
- Bueno, pero te contesto yo, imbecil - me había sacado de las casillas
- No vale la pena - Nick me dio una mirada que me hizo calmarme
- Y … lo que estabas preparando hoy Nick - dijo - … ¿es para mi? -
Reímos mas fuerte que recién.
- No no - dijo Nick - esto es mas gracioso que el chiste. Es para Clara, Verónica. ¿No entendés que estoy con ella? -
- Pero de que te sirve eso -
- De mucho, te lo aseguro - le dije
Antes de que pudiera replicar la profesora me llamó y pase sonriente al frente. Empecé a contar chistes, fue lo único que se me ocurrió. También me burle un poco de Verónica, diciendo cosas como, "es irónico ver que una persona esta con alguien, y pensar que quiere estar contigo" y eso, a lo que la gente aplaudió. Sonriente volví a mi asiento y llamaron a Nick y a Alf.
Los dos subieron al escenario y tocaron la canción que había escrito Alf para Dai. Esta vez mi amiga rompió en llanto y yo la consolé. Cuando terminaron Nick me señaló que vaya con el y así lo hice. Sin que nadie lo viera, aunque seguro muchos se habían dado cuenta, nos fuimos a un lugar un poco más apartado de la fogata.
Empezamos a caminar hacia algún lado, y yo no entendía nada.
- ¿Adonde vamos? -
- ¿Recuerdas que te dije que tenía algo preparado? -
- Si, lo recuerdo - arrugué la nariz
- Bueno, ahí es donde vamos -
- Pero esta muy le… - mi habla fue interrumpida por lo que vieron mis ojos
- Es acá princesa - dijo Nick y señaló una …
Confesiones. Parte 5.
- Es acá princesa - dijo Nick y señaló una especie de almohadón enorme en el suelo. Estaba alumbrado con algunas velas, ya que no había luz en esa zona.
- Es hermoso - dije con los ojos iluminados
- No es una cena o algo por el estilo - encogió los hombros - pero me pareció lo mejor para lo que te quiero mostrar - me sonrió
- ¿Hay mas? -
- Obvio - me tomó de la mano - vamos -
Llegamos al almohadón, nos sentamos y Nick aferro su guitarra a sus manos
- Bueno, ya se que te sonará repetido por todo lo que paso hoy. Pero te hice una canción - se sonrojó un poco y reímos
- Si, es algo repetido. Pero es genial, es la primera vez que alguien hace algo así por mi - le sonreí
- Bueno, es que… no pude resistirme. Es incontrolable, lo juro. Ahora, te pido concentración - reímos - y bueno… que disfrutes -
Comenzó a tocar unas notas y luego comenzó a cantar a la par. La canción era hermosa, indescriptible.
Eres,
Lo que más quiero en este mundo,
Eso eres.
Mi pensamiento más profundo,
También eres.
Tan solo dime lo que hago,
Aquí me tienes.
Eres,
Cuando despierto, lo primero,
Eso eres.
Lo que a mi vida le hace falta,
Si no vienes.
Lo único precioso que en mi mente habita hoy.
¿Qué más puedo decirte?
Tal vez puedo mentirte sin razón.
Pero lo que hoy siento,
Es que sin ti estoy muerto.
Pues eres
Lo que mas quiero en este mundo,
Eso eres.
Eres,
El tiempo que comparto,
Eso eres.
Lo que la gente promete cuando se quiere,
Mi salvación, mi esperanza y mi fe.
Soy,
El que querer, te quiere como nadie.
Soy,
El que te llevaría hasta el cielo,
Día a día, día a día.
El que por ti daría la vida, ese soy.
Aquí estoy a tu lado,
Y espero aquí sentado, hasta el final.
No te has imaginado,
Lo que por ti esperado,
Pues eres,
Lo que yo amo en este mundo,
Eso eres.
Cada minuto, lo que pienso,
Eso eres.
Lo que más cuido en este mundo,
Eso eres.
- Es preciosa - lo abrasé con todas mis fuerzas
- Y es para vos princesa - me sonrió
- Gracias gracias - y por primera vez, lo besé
- Wow - dijo - es la primera vez que no te beso yo - sonrió seductor
- Y si sos irresistible… ¿Qué queres que haga? - reímos
- Que me beses de nuevo - dijo y lo hice
- Algún día me vas a tener que enseñar esa canción -
- Te aseguro que lo voy a hacer. - me sonrió - Ahora, a lo segundo que veníamos -
- ¿Otra cosa más? - me acordé de Mark, pero no lo quise mencionar
- Si -
- Ai, ¿por qué tenes que ser TAN tierno? Ja - reímos
- Es inevitable - me sacó la lengua - lo que quiero decirte es que … - se aclaró la garganta - es un impulso enorme el que me lleva a hacer esto. Hace meses que nos conocemos y yo siento, como dice la canción, que sos lo que yo amo en este mundo, y… tal vez para vos es apresurado decir 'te amo', pero es lo que yo siento. ¿vos lo sentís así? -
- Obvio que siento eso Nick. Si, yo también te amo - le sonreí
- Entonces, mi punto es que avancemos un poco… que hagamos algo mas. Clara, lo que quiero pedirte para alguna gente es una cosa común y corriente, pero a mi me cuesta decirla - tomó aire
- ¿Qué querés decirme? -
- Clara… ¿queres ser mi novia? - me sonrió
Mis ojos se iluminaron, me olvidé de Mark y de lo que tenía que decirle a Nick, ahora no podría, no después de lo que me había pedido.
- Si si si si - repetí un millón de veces y me beso
- Entonces es oficial - dijo
--
Veinte minutos después estábamos volviendo a la fogata, tomados de la mano y sonriendo. Los supervisores no se habían dado cuenta de nuestra pequeña fuga. Nos sentamos al lado de Dai y de Alf. Algo que me llamó la atención es que escuchamos algunos de esos ruidos que escuchábamos siempre mientras con Nick estábamos en el almohadón, pero no le prestamos mucha atención.
Verónica paso al frente, y cuando estaba por hablar, nos vio tomados de la mano y los dos le sonreímos. Puso cara de asco y salió corriendo.
Como ella era la última, la fogata terminó y yo concluí con que fue la mejor fogata del mundo.
- ¿No les pareció un poco feo lo que le hicimos? - dije cuando estábamos los cuatro llendo a las cabañas
- No, se lo merece después de todo - dijo Dai
- Si, tenes razón - dije
