Bueno después de casi 15 días al fin termine mi capitulo numero 5, lento va avanzando este fic, pero espero que les vaya gustando, pues mucha creatividad y esfuerzo para que les guste le he estado metiendo...jeje, realmente es porque sea de su agrado y si no, pues ni modo...jeje, , en todo caso en este capítulo como dije se descubrirá como Link quitara su maldición, que hacen los Zoras con Link por la masacre en el cap. anterior, y una sorpresita al final que espero que les guste..n.n

En realidad eso es todo por ahora, espero que lo lean y déjenme sus reviews no lo olviden... ;-)

Capitulo 5. El legado de la maldición.

Al fin había terminado esa masacre, al fin había terminado el dolor y los sufrimientos de los Zoras. Y aunque jamás volver a ser igual. Por lo menos tendrían la esperanza de construir su futuro de nuevo.

Los Zoras presentes no sabían que era lo que había ocurrido. Por que había acabado todo tan de repente. A donde se había ido ese maligno enemigo?, y quien era ese chico, que la parecer todos había ya olvidado.

Solo una de las Zoras parecía saber que había ocurrido, quien era ese chico, pero desconocía el hecho de por que lo hizo. Lentamente algunos Zoras se acercaron al balcón en donde estaba el joven. Algunos guardias, los pocos que quedaron, se abrieron paso a través de la muchedumbre, mientras que la joven Darna a duras penas lograba llegar hasta su nuevo amigo, y extrañamente casi asesino.

Recuerdo Rápido

-Atardeciendo!...-dijo Link consternado, acordándose de nuevo el dolor que había sentido la noche anterior, y que hoy era completa su transformación.

Darna miró a Link con dudas en su cabeza. Que importaba que atardeciera, que importara si llegase la noche, pues en lo único en que pensaba era que tal vez podría sacar algo de provecho con Link en la noche.

Link se levanto alterado, pidiendo que lo sacase del lugar inmediatamente y diciendo que debía irse por razones personales. Darna, al ver que su oportunidad se estaba desvaneciendo, le abrazo inmediato y sensualmente se apoyo sobre él y con voz calida y dulce le pidió que se quedara.

-Pero…es que….debo irme…es importante…-dijo Link mientras todo su cuerpo se estremecía ante la bella Zora.

-Por favor Link...quédate…no quiero que te pase nada…y será mejor que pases la noche aquí…con migo…-le susurro en el oído, utilizando sus recursos femeninos para convencerle.

-Pe…

La refutación de Link fue interrumpida, por la caricia de Darna en el pecho de él, que hizo que se estremeciera y mirándole a los ojos, Link acepto, aunque su estado era muy preocupante, y su mirada nerviosa.

Fin del Recuerdo Rápido

- Con que a esto se refería cuando intento huir…-murmuraba Darna- y fui yo quien no lo dejo irse…quiere decir…que fui yo quien dejo que pasara esto…fui yo la culpable de que asesinaran a la reina y a cientos de inocentes…el intento prevenirme…y yo…por mi ambición…no le hice caso…- los ojos de Darna se llenaron de lagrimas, mientras veía a Link tirado en el suelo, rodeado de Zoras, y de varios guardias que apuntaban con sus lanzas o espadas al caballero del tiempo.

Link no se movía, pero continuaba respirando, todo el dolor que había sentido a causa de la transformación por fin había cesado y sus sentidos iban volviendo uno a uno, lentamente. Los guardias que lo rodearon, le intentaron mover un poco, con sus espadas, tocándole con el filo de las espadas su costado desnudo, pues sus vestiduras rasgadas y rotas, dejaban ver mucho de su torso. Nadie se atrevía a hablar, todos estaban sumidos en sus pensamientos, en llanto o en dolor.

Ante los constantes punzadas ya sean de espadas o lanzas, un pequeño chorrito de sangre emano del cuerpo del abatido guerrero, el cual sorprendió a los guardias, al ver que sus ojos comenzaban a moverse. Todos los que estaban cerca de ahí se alejaron un poco, solo unos pocos guardias, llenos de valor se mantuvieron expectantes ante cualquier nuevo acontecimiento. Link movía los ojos, y parecía intentar moverse, todo su cuerpo se estremeció y el chico se levanto pesadamente, pero su cuerpo pesado callo al suelo apoyado en sus brazos y rodillas.

Link movió un poco su cabeza, primero lento y luego sacudiéndola fuertemente. Pestañeo varias veces y la luz se le hizo muy fuerte. No lograba ver nada, apenas si las siluetas muy iluminadas de los Zoras a su alrededor, no sabía que pasó pero escuchaba algunos lamentos, gente quebrada en llanto, murmuraciones y maldiciones.

¿Qué había pasado¿Dónde estaba¿Dónde estaba Darna, y por que había tanta gente rodeándolo?, estas preguntas retumbaron en la mente de Link, la cual se aclaraba un poco más mientras transcurrían los segundos. Link intento levantarse, pero apenas si pudo apoyarse sobre una de sus rodillas, y se tambaleo de nuevo, para evitar la caída son una de sus manos. La luz que entraba era demasiada como para poder ver bien, pero se dio cuenta que sus ropas rasgadas estaban llenas de una sustancia viscosa. Todo su cuerpo prácticamente esta llena de esta, no podía creerlo; era sangre…sangre de Zora lo cubría, un poco más espesa a la de un Hylian común, con un diferente olor y color. Link quedo petrificado ante su descubrimiento, comenzaba a ver bien, y logro divisar cientos de Zoras tirados en el suelo, demacrados degollados, mutilados, asesinados vilmente por un cruel y despiadado enemigo, y a pocos metros de él, la diviso…inconfundible, la chica que rescato hace años, yacía muerta en el suelo degollada.

- Que…qué paso aquí?...-pregunto el desorientado guerrero.

No tenía idea de que había pasado, no recordaba nada, su mente era un mar de confusión, de donde no podría sacar nada claro, solamente recordaba acostarse y empezar a oler…carne…carne podrida. La maldición!!, que más pudo ser, nada más tenia sentido. Esto era lo que estaba condenado a vivir día a día mientras tuviese esa maldita marca.

Link se levanto, alfil comenzaba a recuperar sus fuerzas. Pocas, pues la maldición le tomo mucha de su vitalidad, pero sus sentidos estaban regresando cada uno a la normalidad. Veía a los Zoras llorando, lamentándose, asustados al mirarlo en pie, maldiciendo contra él, y a los guardias a su alrededor apuntándolo con sus armas. Link bajo la cabeza y mirando sus pies entendió que fue su culpa, que fue el causante de esa masacre, de ese despiadado acto, del que nunca creyó que fuese capaz, del que en sus pensamientos siempre estuvo el hacer el bien, y el ayudar a su prójimo.

A unos metros estaba una chica, lo llamaba con la mirada, estaba consternada, pero sabía que no era el quien causo ese daño. Link intento evitarlo, fue culpa de ella que no lograra su buen cometido. Link sabía lo que le esperaba, pero Darna la cual llorando le miraba, no quiso evitar una masacre, que por obvias razones Link no le comento. Como remendaría el error cometido?...Darna no sabía pero tan solo quería tocar a Link, saber que era el verdadero, y que no haría más daño, tan solo quería pedirle disculpas.

- LINK!!!!- grito de repente la joven Zora, pidiendo ser escuchada por el guerrero.

Link voltio a ver, miro a Darna e inmediatamente bajo la mirada, era la única en la que podía confiar, y aun así no tenía por primera vez en su vida, el valor de verla a la cara. No tenía valor, debieron haberle ejecutado ahí mismo, no podía soportar la idea de que fue el quien causo todo ese terrible daño a la vida de tanta gente, a la vida de todo un reino.

Darna logro ponerse en pie, y atravesando a los guardias que rodeaban a Link, le abrazo. Un abrazo calido, lleno de tristeza pero comprensión. Darna arrepentida, pues sentía sobre sus hombros un peso enorme. Sabía que aquel chico lo sentía peor.

-Lo siento…-le decía la chica aferrada al cuello del guerrero cabizbajo- no sabía…solo pensé en mi…y tu me lo advertiste…lo siento…-las lagrimas comenzaron a bajar precipitadamente por el rostro de una consternada Darna, llena de culpa y remordimiento, mientras el líquido se fundía con el torso de Link.

-Fue mi culpa…no supe prepararme para algo como esto…jamás creí cuando me pusieron la maldición, que algo así podría ocurrir…mucho menos a un pueblo tan hermoso como el de los Dominios…

Ambos personajes se quedaron callados sin mirarse o tan siquiera moverse un poco. Los guardias miraban sorprendidos, como una Zora abrasaba al guerrero maldito, mientras que otros caminaban ahora con más confianza hacia ellos para separarlos y llevar a Link a juicio.

Link sintió como una mano lo tomaba del hombro y lo hacía para tras. Con las pocas fuerzas que aun le quedaban, no lograba hacer mucho pues apenas si logro mantenerse en pie. Darna lo miro, ahora tan solo unas lagrimas en sus ojos. Su mirada se centro en las manos de Link, las cuales fueron atrapadas por unas esposas, mientras que varios guardias le clavaban sus lanzas en su cuerpo par hacerlo caminar.

Ante la mirada de todos los Zoras que lograron huir o sobrevivir a la terrible masacre, el joven fue llevado ante todos, humillado, y preso para ser juzgado antes los lideres restantes del reino. Fue largo el caminar y aun peor para Link, pues constantemente caía de rodillas y a patadas le levantaban. Link escupía sangre, aquel que una vez hizo tanto bien a la humanidad, a todos los pueblos, a los Hylians, Zoras, Gorons, Kokiris y Gerudos por igual, ahora sufría humillación por culpa de una maldición. Fue ahí donde Link se dio cuanta que su maldición no solo le afectaba a él, y lo pertiguería por el resto de su vida. No podía huir de todo esto. Tan solo podía aceptarlo, e intentar de huir cuando esto le ocurría.

Tal vez este es el fin del héroe del tiempo, tal vez no podría ver la luz del sol una vez más, no podría ver a sus amigos, no podría cumplir su misión, no cabalgaría, no pelearía, no viviría como tanto anhela. Posiblemente este era su fin.

De repente lo metieron a un lugar enorme, una especie de palacio. Al frente del la edificación se veían enromes letras en un idioma que Link no comprendió. Tan solo se resigno a caminar y a obedecer las órdenes de los guardias que le escoltaban.

- Posiblemente aquí ejecutan a los culpables de alta traición…no saldré de aquí…-Link murmuro, ensimismado en sus pensamientos, mientras caminaba por pura inercia. No comprendía a donde lo llevaran, pero sabía que no iba a ser muy agradable.

Entraron a una habitación enrome, en donde alrededor de 50 ministros estudiosos de los Zoras, un sacerdote y muchos guardias, se encontraban en el lugar esperando la llegada de Link justamente para juzgarle.

Link entro una vez en la habitación, fue dirigido al centro de esta, en donde lo postraron lo encadenaron y los guardias cercanos le escupieron con repugnancia, le pegaron latigazos y pegaron duramente en su rostro. Esto continuo así hasta que un ministro al parecer el más importante hizo que la humillación cesara. A esta orden los guardias que habían proporcionado el castigo se retiraron inmediatamente de rededor de Link.

- Has asesinado a cientos de Zoras cruelmente, sin ninguna razón justificable si quiera – comenzó hablando el ministro- usaste métodos viles para acabar con nosotros, incluso usando técnicas mágicas que son dadas solo por las tres Diosas del poder que fundaron todo lo que existe…esto es un punto de mucho interés, ya que solo existe uno, según la leyenda que ha logrado utilizar los poderes de Din, Nayru y Fararore. Así que te exijo que nos digas a mí y a todo el consulado de los Dominios Zoras…quien demonios eres tú.

- Mi nombre es Link, caballero de Hyrule, guardián de la Trifuerza, he sido dotado con el poder del coraje, y hace ya más de 5 años, salve a Hyrule de la total destrucción del terrible Ganondorf, rey de las Gerudos. Soy el héroe del tiempo, y mi deber es preservar la paz y la tranquilidad en Hyrule, en todos los lugares de este, defender a aquellos que no pueden valerse por si solos, y ayudar a todo aquel que me necesite incluso si eso significa mi propia vida.

El consulado quedo callado, y sorprendido ante tal comentario. Ese chico de ahí su ruin destructor y asesino de tantos Zoras, no es ni más ni menos que el guerrero del tiempo, el cual a salvado a todo Hyrule, ayudo a la princesa Zelda, rescato a la princesa Ruto, ayudo a los hermanos Gorons, y trajo estabilidad a la Trifuerza, manteniendo la paz y la tranquilidad en todo lugar.

Link bajo la mirada avergonzado, no podía ver a los que le acusaban, se sentía miserable, y sin merecedor de perdón. En un momento casi pidió que le asesinaran, pero prefirió quedarse callado. "Solo las diosas tienen el poder de quitar la vida, así como la dieron", reflexiono Link.

- Si lo que dices es cierto, entonces el asunto de tu muerte o de tu vida no puede estar en nuestras manos, pero necesitamos oír la razón de tu boca de el porque has causado todo este terrible daño a los Dominios- dijo con tristeza en su voz.

Link dudo en hablar, pero sabía que debía decir las razones que le impulsaron a matar cruelmente a todos, a pesar de que el nunca hubiese deseado, o tan siquiera imaginado que fuese capaz de algo así.

Link se aclaro la garganta y cuando recogió suficiente valor, para aceptar su terrible destino, comenzó a decir.

- Su señoría, ministros y demás presentes…es cierto, soy el llamado héroe del tiempo, aunque a mi parecer el titulo de héroe hoy no me queda bien pues tan solo dolor y sufrimiento he dejado en sus corazones. Créanme que no ha sido mi intención, jamás en mi vida, he querido matar a nadie, ni siquiera a mis enemigos. Pero hace algún tiempo, estuve en el templo del bosque, buscando una razón para vivir, no es que la haya encontrado, pero en su lugar encontré una hermosa espada que mi intención es siempre blandirla con sabiduría, coraje y poder…-Link se quedo callado por un momento y luego prosiguió- pero en mi camino me encontré a un enemigo, que nunca espere algún daño mayor de él. Aun sin conocer a mi enemigo le enfrente y salí victorioso, pero en mi alegría fui maldecido por el Rey Estalgron, rey de los estalfos y el que me puso esta maldición. Espero que me crean que no haría nada de esto, y que en mi jamás esta el asesinar unos seres tan increíbles como todos los Zoras, pero no fui capaz de controlarme, y no veo como pueda hacerlo…cada luna llena estoy condenado a vivir como el peor y más ruin de los seres…

El consulado comenzó a murmuran entre si, mientras miraban al chico de cabello rubio, herido en la espalda y con la cabeza gacha. No podían creer lo que sus oídos escucharon, pero aun con todo esto, no podía dejar vivo al chico.

El ministro se levanto súbitamente y callo a todos.

- Este chico nos ha salvado varias veces, y no esta en nuestras manos asesinarle aunque ese sea nuestro más profundo deseo, sin embargo no podemos dejar después de que el premiado con la bendición de la Trifuerza matara a nuestras familias, amigos e incluso a nuestra reina, que toque alguna vez más nuestros dominios. Por lo tanto, a Link, el bendecido por la Trifuerza y maldecido por un Rey Estalfo, eres condenado al exilio por siempre de todo lugar en los Dominios Zoras, no podrás nunca más entrar, excepto que las mismas Diosas así lo deseen. No podemos matarte pues aun queriendo no lo mereces. Así quedas libre para vivir e ir a donde gustes, pero en tu vida jamás podrás tocar otra vez los dominios.

Link bajo la mirada. No sabía por que a el le tocaba esto, por que aun seguiría viviendo, por que no fue asesinado, por que no acabaron con su vida. Definitivamente, las Diosas le favorecían, incluso cuando el no entendiera el por que.

Al cabo de algunas horas Link fue liberado, después de varios intentos de diferentes ministros del consulado por asesinarlo, pues según su criterio era lo mejor. Pero la mayoría de ministros prefirieron no intervenir con los planes de las Diosas y Link fue liberado. Le dieron 1 hora antes de salir de los dominios, apenas suficiente tiempo de recoger sus cosas y lograr salir de los ese hermoso lugar ahora masacrado en la noche anterior.

Link llego a casa de Darna, en donde ella estaba tirada sobre su cama llorando desconsoladamente. Cuando la chica oyó la puerta, no se levanto, si no pues luego de repetidas llamadas, la Zora camino hasta la puerta, y su alegría fue ver al joven en pie, sonriéndole con tristeza, y con varias heridas en el cuerpo.

- E…eres tú…-dijo Darna mientras se abalanzaba a sus brazos.

Link le recibió pero mantenía su mirada triste, y melancólica. No debió haberse quedado ahí donde estaba, pero aun así se mantuvo abrazando al achica. Algo le reconfortaba a pesar del dolor y la culpabilidad que sentía.

- Darna…debo irme…e sido exiliado de los Dominios de los Zoras, así que debo irme

-Pero…a donde iras??

-No lo se, pero debo marcharme pronto, vengo a recoger las cosas que deje aquí e irme, no puedo retrasarme más…discúlpame Darna…-Link aparto su mirada.

Darna se quedo callada por un momento, entro en la casa y luego salio con las pertenencias de Link. Algo en su mirada triste decía que le pedía al chico de ojos azules que no se fuera. Pero aun así Darna comprendía el por que.

- Te acompañare a la salida de los dominios…también es mi responsabilidad…

-Pero Darna, tu no hiciste nada…

La Zora lo miro con el ceño fruncido, y esto hizo entender a Link, que mejor era que no dijese nada, tan solo caminaron en silencio hasta llegar a las afueras del los dominios, en donde una vez entraron alegremente.

En el exterior todo estaba tal y como siempre, tranquilo, soleado, calido y con una suave brisa tocando dulcemente todas las superficies.

-Pues…ya no queda más estamos aquí, y debo irme…perdona por todas las cosas que he causado, mi intención no era esta…-Link bajo la mirada, avergonzado y rojo de cólera, mientras apretaba su puño, Darna le miraba con dulzura y compasión, mientras le ponía la mano en el hombro. Ella sabía muy bien que ese chico era dulce y de un noble corazón, pero las circunstancias en las que se conocieron quizá no fueron las mejores, por lo su relación no llego a más, aun así Darna desarrollo un extraño cariño por Link, a pesar de todo el daño que el joven guerrero llego a causar a todos los Zoras.

-Creo que…este es el adiós no?...- dijo con tristeza la chica.

-Si…eso creo, no hay nada más para mí en este lugar…y la verdad no creo que nadie desee verme nuevamente en este lugar.

Darna intento decir algo, pero se arrepintió, sus palabras fueron ahogadas por el fuerte sonido de las cataratas cayendo, cerca de ellos. Link se mantuvo estático por un momento junto a la chica, finalmente al cabo de unos cuantos segundos, Link dio un par de pasos, sin decir nada, sin volver a ver a los dominios, le avergonzaban demasiado sus actos. El coraje, por primera vez en su vida, había huido de él.

Darna lo miro por unos segundos, luego moviéndose rápidamente le tomo del brazo, acto seguido Link volvió a mirar a la joven Zora que reflejaba tristeza y compasión. Ella de alguna forma comprendía el dolor y la vergüenza que sentía Link, a pesar de que a ella nunca la culparan del asesinato de la reina o de inocentes civiles, que tan solo defendieron sus familias y hogares.

-Darna…yo…

Las palabras de Link fueron asesinadas rápidamente por un suave y tierno beso lleno de comprensión. Link se sorprendió, pero por primera vez siguió ese beso, que tan extraño se le hacia. No acostumbraba realizar ese tipo de acciones, en realidad en su vida generalmente solo prevalecía el pelear, quizás es por eso que Link intentaba tan afanosamente llegar a tener la vida normal que cualquier chico tiene.

Pasaron varios segundos antes de que Darna se desprendiera de los labios del joven rubio, que le mantenía cerca de él, tomándola de la cintura. Link sonrojado de pies a cabeza, se había olvidado completamente por unos instantes de sus terribles acciones. Darna le miro, y sonrió un poco al mirar al chico sonrojado, solamente le dio un beso en la mejilla y le despidió con una sonrisa. Link entendió a la perfección y se volvió para encaminarse. Algo en ese beso le había hecho recuperar las fuerzas, sabía que de alguna forma haría que Hyrule mantuviese la paz por siempre, y que llegaría a su tan anhelada vida.

Así camino durante un tiempo por el enorme campo de Hyrule. A la lejanía lograba ver el rancho Lon Lon, pero sabía que no podía volver, no hasta que encontrara a Malon. Pero no podía encontrarla mientras mantuviese una maldición como la que llevaba consigo.

Decidido a encontrar una cura, camino sin rumbo fijo por el campo de Hyrule. Al rato una enorme sombra de un búho comenzó a acercarse a Link, sin que este se diese cuenta. Kaepora se le acerco hasta agarrarle de los hombros. Link de primera impresión se asusto, pero al darse cuenta de la presencia de su viejo amigo se relajo.

-Por que me tomas asó por sorpresa?- mientras sonreía.

-Hooot…Hooot, por que siempre lo he hecho igual Link…Hooot , tengo cosas que hablar con tigo.

-De que se trata?-Link se puso algo más serio, conocía a ese búho, y sabía que era un ser bastante serio a la hora de hablar.

-Me he dado cuenta de la masacre que recibieron los Zoras…

-Que chismosos…tan rápido te diste cuanta…

-Estoy hablando en serio Link!!!

-Bueno bueno perdón…

-No es algo para bromear, lo que causaste fue algo muy serio…Hooot, y no hay motivo para hacerle burla.

-Si ya lo se- Link bajo la mirada, observando el Rancho Lon Lon desde arriba.

-Ya es suficiente que al héroe del tiempo lo hayan exiliado de una parte de las tierras de Hyrule, y aun así sigues haciendo bromas? Hooot?

-Si lo se, pero no era mi intención, me conoces y bien sabes que jamás haría algo así por mi cuenta.

-Si lo se, pero eso no es excusa, bien sabías que algo malo sucedería cuando tu maldición se completara…Hooot

-Yo es que…

-Ya no importa…Hooot…ya no se puede hacer nada…pero por que te fuiste a un lugar habitado sabiendo lo de la maldición…Hooot?

-Yo tan solo…un…un momento como sabes lo de la maldición??-pregunto asombrado Link.

-Hable con los magistrados de los Zoras, y me describieron según los testimonios de algunos testigos como fue el atacante, antes y después de la transformación.

-Ya veo…y que sabes de ella?

-Lo suficiente, se que es departe de Estalgron…Hooot…

-Sabes lo de Estalgron??-pronuncio un Link aun más asombrado.

-Si…Hooot, se puso como guardián de una espada gemela a la espada maestra, fue sellado…Hooot, en el templo del bosque…la cual se escondió ahí por su tremendo poder e inmenso poder destructivo…

-Pero si Estalgron estaba ahí, por que no la uso?

-Es una espada legendaria, crees que cualquiera puede sacarla de su pedestal…recuerda que es una espada gemela a la Maestra.

-Creo que tienes razón…que más sabes?

-Conozco quien puede curar la maldición pero no se los efectos secundarios y no se que tanto …Hooot, dolor le proporcionara a la persona a curar.

-Entonces sabes quien la puede curar??- Link le brillaron los ojos, una luz de esperanza había envuelto su ser.

-Si…Hooot, pero como te dije no se cuanto dolor te va a proporcionar esto…las Gerudos son expertas en maleficios y contra maleficios, así que por eso no habrá problema…Hooot…

-Las Gerudos?...por que ellas, son los seres con menos delicadeza en todo el planeta…-a Link le salio una enorme gota de sudor en la nuca.

-No hay de otra…Hooot, ellas son expertas…y es lo mejor para ti…Hooot.

-Supongo…pero cuando llegaremos?

-El valle Gerudo esta algo lejos, aun volando, duro mi tiempo llegando…Hooot, no presiones…

Así pasaron volando durante algunos minutos más, Link callado y Kaepora volando. Lo único que se oía era el sonido del viento acariciando los cuerpos de ambos viajeros. Link sostenido por esas poderosas garras miraba el campo de Hyrule, apenas podía distinguir las cosas, pues por lo general solo veía ese enorme campo verde y hermoso, donde parecía todo calma y tranquilidad.

De repente Link después de entrar en unas nubes, para cuando salieron de las espesas nubes ahora lo único que miraba Link fue una tierra seca y amarillenta.

-El desierto Gerudo…tenia mucho de no venir a este lugar…las Gerudos la verdad no son muy amigables…-sonrió para si mismo, mientras Kaepora siguió inmutable.

Siguieron así un par de minutos más hasta que finalmente llegaron al valle Gerudo. Para ese momento Kaepora comenzó a descender, y al estar a unos 5 metros del suelo, soltó a Link, el cual calló estrepitosamente en el suelo, golpeándose casi todo el cuerpo. Kaepora solo sonrió y se alejo.

-Debí suponerlo…-mientras se frotaba las partes de su cuerpo herido- este búho solo sirve para dar sermones, y para meterlo a uno en problemas-renegó Link.

De repente, Link sintió el filo de varias espadas curvas con forma de media luna, que le punzaban la espalda.

Link volvió a ver, y 5 mujeres de cabello rojizo y tes morena le apuntaban desafiantes, y sin dudar un segundo de lo que hacían. Link solo sonrió nervioso, y se quedo quieto para ver si lo interrogaban o le asesinaban.

-Esto…-dijo finalmente Link- mi…nombre es Link…no me recuerdan..?

-Si…-dijo una voz femenina detrás de las mujeres que apuntaban a Link- pueden bajar las armas, el es inofensivo…

Link frunció el seño, pero sus facciones se suavizaron al ver a Nabooru. Una chica hermosa, ahora sabia de los espíritus, fue quien lo recibió mirándole con cierto cariño y con aire dominante y altivo.

-Nabooru!!!-dijo Link, al ver a la chica, una vez bajaron las armas, y las demás guerreras hacían una reverencia ante ella.

Nabooru sonrió mirando a Link, la cual le tomo del brazo y lo tiro al suelo fuertemente, haciendo que Link se golpeara muy fuerte. Nabooru comenzó a reír mientras miraba al desorientado chico. La Gerudo comenzó a revolcar las cosas de Link, buscando algo de valor, este reaccionando rápidamente le quito sus pertenencias y le miro.

-No has cambiado nada…-Link le miro de reojo mientras agarraba muy bien sus pertenencias.

-La verdad no…pero si no, no tendría mi encanto no es cierto lindo?-Nabooru sonrió alegremente mientras le lanzaba una sonrisa picara al héroe del tiempo.

Link rió alegremente mientras se levantaba y caminando junto a Nabooru reía y hablaba con ella hasta llegar a una especie de sala, en donde se recibía a los pocos invitados en el campamento oculto de las Gerudos, cuya fortaleza y protección no se comparaban ni siquiera con el del castillo de Hyrule.

Link se sentó y miro alrededor, Nabooru salio por unas puertas y volvió con 3 Gerudos más, para que la acompañaran. Las chicas recién llegadas tenían una extraña mascara, con ropajes brillantes, una enorme espada ceñida a su cintura, y una especie de brazalete con un brillante rubí incrustado.

-Y dime Link, que te trae por estos rumbos…no nos acostumbras visitar, y no teníamos provisto tu llegada, además no tienes permiso para venir a Gerudo, a pesar de que lo salvaste…sabes que ocupas un permiso.

-Si lo se…-rascándose la cabeza- pero necesito ayuda de ustedes…para un asunto serio…

Las Gerudos presentes se miraron entre si, luego vieron al joven sospechosamente, y finalmente volvieron a verse entre ellas. Las chicas que tenían mascaras asintieron entre ellas y luego posaron la mirada en Link.

Link no podía verles los ojos, pero sabía que los ojos de esas chicas estaban posados sobre él. Link bajo la mirada suspiro por un momento y luego comenzó por decir.

-Soy portador de una maldición…sabiendo sobre sus enormes conocimientos de magia, vine en busca de ayuda…

-Que clase de maldición…-se apresuro a decir una enmascarada.

-De un Estalfo, el rey de ellos para ser exactos…la noche pasada me convertí en uno de ellos completamente, asesinando gran parte de los Zoras.

-Un contrahechizo difícil este será…-dijo en voz baja otra enmascarada.

-Pero…que te sucederá esta noche?-pregunto Nabooru intrigada al saber sobre la maldición.

-Pues creo que no mucho, además de causarme gran dolor, no creo que mucho, la primera noche de luna llena tan solo soporte el dolor…fue tanto que caí desmayado…la segunda noche me transforme completamente trayendo muerte a muchos Zoras, y la tercera noche, será esta…

-Durante la acción de la maldición debemos actuar…-dijo la segunda enmascarada.

-Va a ser difícil quitárselo…

-Pero no es imposible…-dijo finalmente la tercera enmascarada- pero un gran precio ha de pagar por esto…

Link miro hacia abajo, y tomando valor, miro a todas las Gerudos y con fuerza pronuncio.

-No importa lo que pase, solo quiten me esta maldición, se los ruego…-mientras se arrodillaba humillado ante Nabooru- dinero no importa, incluso si debo servirles pro mucho tiempo como esclavo, pero solo deseo que me la quiten…

-No te preocupes…-dijo Nabooru, mientras hacia que se levantase- mucho te debemos nosotras, y con gusto te ayudaremos…-Nabooru sonrió y eso tranquilizo a Link.

Las otras Gerudos se concentraron en Link, sus miradas estaban fijas en él, mientras Link, se levantaba y les devolvía una mirada más descansada y alegre. Las hechiceras lo miraron por unos momentos más y luego se levantaron y retiraron a un salón al lado de la sala principal en donde se encontraban. Luego Nabooru se levanto e indico a Link que le siguiese, este haciendo caso omiso a las órdenes de la Sabia de los Espíritus.

Así trascurrieron las horas, mientras Link y Nabooru compartían sus nuevas vivencias, y como los ha tratado la vida, aunque algunas de esas escenas Link hubiese deseado olvidarlas, el hablar con una vieja y buena amiga le animaba.

Así llego la noche, y finalmente Link, comenzó a sentir dolor en todo su cuerpo, mientras el olor a putrefacción inundaba el lugar, y algunas partes del cuerpo de Link, caían al suelo totalmente demacradas. La fisonomía completa del héroe cambiaba ante los ojos de la chica, la cual solo le miraba bastante sorprendida, y sabiendo que Link se aguantaba el profundo dolor, sin decir una palabra, tan solo agachaba la cabeza; avergonzado de su estado.

Las tres hechiceras de antes llegaron de nuevo hasta Link, el cual obedeció a seguirlas y acompañarlas a un oscuro cuarto iluminado por unas pocas velas. La tenue luz no dejaba distinguir a las brujas que tratarían al héroe pero Link sentía como si ese pequeño resplandor le encandilara por completo, y solo veía una fuerte luz que no le permitía observar nada a su alrededor. Las hechiceras le encadenaron fuertemente en una especie de mesa, en otro caso dirán que es una mesa de tortura, pero esta es tan solo para sostener al maldito chico.

-Que…que esta pasando?-interrogo Link, pero no hubo respuesta.

Pasaron algunos minutos más pero anda ocurría, nada sonaba, nada veía, todo era calma y tranquilidad. En medio de tanta paz, Link ya no sentía dolor, no sentía escalofríos, tenía nuevamente todas sus fuerzas y creyó poder luchar contra el mundo.

Pero entre toda esta tranquilidad, Link sintió un escalofrío fuerte que recorrió su espalda, un escalofrío que se convirtió en agudo dolor, luego en punzo nadas. Link no aguantaba el dolor, que era lo que pasaba?, no tenía idea tan solo gritaba a todo pulmón, en sus gritos de agonía y sufrimiento. El dolor se prolongó luego, por todo su cuerpo, sentía como sus fuerzas lo dejaban, quería morir, no aguantaba tal dolor.

El dolor siguió sin consideración alguna y sin descanso, sentía como su sangre fluía por sus venas y como lo dejaba, para volver entrar por otra parte ahora una sangre pura, un sentimiento de pureza le recorrió ahora, y alejo por algunos instantes el frío dolor que sentía. Sentía como dolorosamente, sus nervios y tendones, como sus músculos y carne, piel y cada célula de su cuerpo se iban regenerando, un dolor indescriptible pero con gran satisfacción. Finalmente se estaba sintiendo libre de la maldición.

El dolor iba disminuyendo, y el sentimiento de bienestar y libertad aumentaban, pero el dolor había sido demasiado. Link perdió la conciencia de todo lo que había pasado. Ya no aguanto más y sus fuerzas cedieron, hasta que cayó en un profundo sueño, el cual preocupo a Nabooru por tres largos días.

-Donde…donde estoy…que ha pasado…-dijo levemente el chico de ojos azules.

-Estas en mi habitación…al parecer todo lo que hicimos fue un éxito, aunque las hechiceras aun no han podido controlar a la maldición por completo para sellarla, tu estas del todo bien…

-Nabooru?...fui librado entonces?...-preguntando mientras se incorporaba desorientado.

-Si Link, ya no deberás preocuparte por ello, ahora solo descansa…ya se que estas bien…ya no me preocupare más por ti…-Nabooru sonrió alegremente y con mucha gracia, mientras que Link le miraba y se acostaba de nuevo en la cama.

Link durmió un día más, hasta que al fin tuvo las suficientes fuerzas para levantarse, camino por toda la fortaleza recordando viejos tiempos, y cabalgando a su gusto, algunas chicas intentaron seducirlo, pero solo consiguieron sonrojarlo. El día paso sin ningún pormenor, y Link se sentía de maravilla.

A las pocas horas, se encontró de nuevo con Nabooru y con las hechiceras, en la misma sala que la vez anterior. Las brujas continuaban con sus mascaras y Nabooru ahora con su típica sonrisa.

-Te devolvimos el favor que nos hiciste hace ya algún tiempo, pero en este momento te debemos pedir que te marches, pues es necesario que ningún hombre este entre nosotras excepto el de la profecía, el rey Gerudo, Ganondorf…el cual para nuestra desgracia se convirtió en la verdadera encarnación del mal- le comento a Link como cumpliendo un protocolo.

-Entiendo a todo lo que se refieren y acepto sus condiciones, en realidad mi gratitud ira más aya de lo que pueden imaginar. El saber que no volveré a ser causante de una masacre parecida a como la que vivieron los Zoras, me hará sentir bien y volver a mis obligaciones sin ningún remordimiento.

-Me alegra que comprendas…-Nabooru y las hechiceras asintieron afirmativamente, todas le miraron y le dieron un presente a Link. Nabooru le dio una gema para que aumentara el poder de su espada, la primera bruja le dio una poción para curarse de cualquier envenenamiento, la segunda bruja le regalo un collar par ala buena suerte de aquí en adelante y la tercera bruja un conjuro que hizo a Link inmune a maldiciones menores o al mal de ojo.

-Muchas gracias, me es muy grato el que me ayuden y espero que a ustedes las tres diosas les favorezcan en todo, me gustaría poder ofrecerles algo como presente, pero lamentablemente no tengo ni dinero ni objetos valiosos con migo.

-Eso no tiene la menor importancia, solo deberás cuidarte, y si alguna vez te llegamos a necesitar tan solo te llamaremos- Nabooru lanzo una picara sonrisa a Link.

Link se despidió y caminando se alejo de la fortaleza Gerudo, mientras sonreía, y le daba gracias a las Diosas, que le hayan librado de la maldición sin ningún pormenor, por lo que a paso firme y alegre se dirigía de nuevo al campo de de Hyrule, para finalmente completar la misión en la que se había comprometido. Siete días habían pasado ya desde que salio del rancho de Talon, y ninguna pista tenía aun de Malon. Lo que más le preocupaba era la suerte de la chica y el tiempo perdido hasta ahora.

El tiempo ha pasado y las tempestades del mal han salido derrotadas, el legendario héroe del tiempo se ha librado de su maldición, pero de entre las cenizas surgirá su peor enemigo.

En la fortaleza Gerudo, era todo calma y tranquilidad, el sol brillaba con fuerza sobre los cuerpos de las bronceadas mujeres, mientras en lo oscuro de los calabozos estaban las hechiceras que libraron a Link, intentando sellar la maldición para mantenerla segura, y quizá hasta para poder estudiarla y utilizarla de forma diferente en sus enemigos.

Pero la maldición era incontrolable, algo había parecido alterar la naturaleza del estalfo, convirtiéndolo en algo mucho más poderoso. Las brujas tenían una cara de asombro y de pánico al mirar el símbolo de la trifeurza fundida en la maldición. Que dignificaba esto?, que podrían hacer?, que debían hacer?

Tarde era para las tres chicas, pues el enemigo salio dando se forma completa. Una forma inconcebible, tal vez la menos imaginada para cualquier ser que alguna vez le aya visto.

Frente a ellas un joven, apuesto, de contextura mediana, no muy alto ni muy bajo, con gran musculatura, cabello lacio con un par de mechones cayendo sobre su cara. Sus vestiduras eran negras, y sus ojos rojos como sangre, su sonrisa reflejaba odio y deseos de matar. Su cabello blanco, y una espada tan negra como su alma; se mantuvo firme en su mano fuerte.

En un rápido movimiento el joven mato a las hechiceras que se le mantenían más cerca. Pero en cuanto la última se le acerco lentamente y le miro desafiante.

-Link…eres Link…por…ta…dor …de…la…tri…fuerza…-dijo tartamudeando de miedo la última bruja.

-Te equivocas estúpida…yo soy…la maldad encarnada…soy todo lo que Link no es, soy fuerte y mi bandera es la muerte, por costumbre será provocar sufrimiento y con mi espada, bañare el mundo con sangre.

-Eres …la oscuridad…eres Dark…Link…el legado…de la maldición-fue lo último que dijo la bruja antes de ser atravesada por la espada.

-Veremos, cuando te enfrentes a mí…si mi oscuridad no te devoran entero…Link…- Dark Link sonrío para si mismo, mientras sus ojos rojos se dirigieron a la salida, para encontrarse más tarde con todo el pueblo de las Gerudos.

Al fin termine, despues de todo este tiempo, termine, con resultados satisfactorios, por lo menos para mi...quería actualizar algo más rápido por lo que no desarrolle mucho las cosas con las Gerudos, espero que les gustara que incluyera a un enemigo como Dark Link, para hacerle la vida imposible a Link el resto del fic, y espero que todo sea de su total agrado, muchas gracias a las personas que me han dicho que les ha gustado hasta ahora, y espero seguri contando con su apoyo, espero quedejen reviews para poder seguri avanzando poco a poco, y perdón por lo extenso de este capitulo, intentare moderarme un poco en el resto, jeje, muchas gracias a todos.

En cuanto al siguiente capitulo, que pasara con Link y su contrapartey que ocurriara con las Gerudos, los dejare algo pendientes, antes de eso queiro desenvolver un poco la historia de Malon, para que ustedes los ficlectores sepan que ha hecho la peliroja hasta el momento, en fin creo que esto le da algo de suspenso, y creo que los atraera más apra estar pendientes de las actualizaciones. ahora si me demoro un poco de veras pido disculpas pues ya entre al coelgiom, y como es el ultimo año, a ponerle bastante para no quedarme..XD, jeje,...en fin dejen sus reviews y no dejen de opinar...cualqueir duda comentario o amenaza de meurte, por favor escriban a mi correo o a se les agradecera mucho, por todos sus comentarios nos vemos, y gracias…n.n