Bueno después de un año de silencio he vuelto con un capitulo 11 que por mi parte me gusto, y espero que de igual forma a todos los que se han tomado la molestia de leer mi fic. Muchas Gracias por todas las buenas críticas que me han dado, y se existe alguna falla, alguna contradicción o algo asó por favor decirme, espero haber dado la talla en este capítulo y que a todos les guste. No lo había publicado antes pues he tenido muchas cosas en la U, y el trabajo, pero bueno los fics nunca están de lado...en fin eso es todo, y en la medida de lo posible, por favor dejar review para ver en qué tengo que mejorar. Muchas pero Muchas Gracias.

Capitulo 11

Visión del crepúsculo.

No comprendo bien todo lo que pasa por mi mente… en realidad me pregunto si alguien realmente ha logrado comprender absolutamente todo su ser?...porque estoy aquí…porqué estamos aquí?, hay un equilibrio realmente entre todas las cosas?, soy yo la contraparte la cual hace el mal?, soy yo realmente ese ser despiadado sin corazón ni sentimientos que mata por puro placer y satisfacción?...

Matar por placer… quizá…se siente un éxtasis, grandes cantidades de adrenalina corriendo por cada una de las venas de mi cuerpo…

Pero sin corazón o sentimientos?...creo que eso simplemente lo debo de negar…no creo que sea tan frío… o sí?...

Tengo la libertad de elegir entre hacer "lo correcto", o satisfacer cada uno de mis más perversos y sublimes deseos… pero que debo hacer en realidad?, si se supone que yo soy parte del equilibrio que existe entre el bien y el mal… debo destruir y dominar esta tierra tan solo porque se me ocurre, o debo buscar algo más, algo que me impulse a seguir adelante, no puedo vivir tan vació…o sí?

Para que viven los demás…es decir que motivo, o propósito tienen para vivir? cual puede ser el mío?...

Dark Link, caminaba encapuchado, con un sin fin de pensamientos que le martillaban su cabeza. Terminaba de cruzar al desierto, y se adentraba entre el valle de Hyrule. Pasto verde, aves cantando, un gran sol iluminando toda la región. Una suave brisa acariciaba a todos los seres vivientes que deambulaban por el valle, y el cielo despejado alegraba a todos los que se tomaran el tiempo de admirarlo.

En realidad no sé bien hacia donde ir…aun cuando tengo el poder de hacer lo que quiera… en realidad ni siquiera el mismo Link podría detenerme, soy infinitamente más poderoso que él… incluso más que la trifuerza…soy casi un dios… pero… porque eso no me llena?, porque eso no me basta para ser feliz?.

Tanto necesito encontrar una razón para mi existencia?, no algo tan vago como el destruir, dominar, o simplemente demacrar… incluso hasta en el ser más malvado, en el ser más oscuro, en la persona más cruel…puede a llegar a nacer el sentimiento más noble de todos…

El joven de negro se encamino hacia la ciudad de Hyrule, largo camino debió de recorrer antes de llegar si quiera a la imponente puerta de la ciudad. Pero en realidad el tiempo no era problema…

Largas jornadas, sustentado por la poco agua que lograba encontrar, y algunas aves que lograba atrapar eran todo lo que lo mantenía en pie, en su larga encrucijada.

A que se dirigía a la ciudad? no tenía idea, pero aun así tenía la vaga sospecha de que ahí encontraría algunas respuestas a sus variadas interrogantes.

La ciudad está más lejos de lo que realmente creí…no pensé que tendría que caminar tanto y sufrirla tanto para poder llegar….tengo un hambre atroz, una sed insaciable, y unas ganas de echarme a dormir, que casi siento que desmayo… pero realmente que estoy haciendo en la ciudad…

Las enormes puertas de la metrópoli del reino estaban abiertas de par en par, sin nadie que se preocupe, sin nadie que se percatara de quien entrara o saliera, tan solo todos vivían sus vidas, tranquilas y pacificas.

El joven guerrero caminaba entre la gente mirando de un lado al otro, no sabía con certeza que buscaba, pero sentía que una gran presencia estaba cerca de él.

Entre tantas vidas vacías….entre tanta muchedumbre, siento a alguien diferente, alguien con gran poder… no es cualquiera…pero…quien?...

Dark Link, transformo su aspecto sutilmente, para no dejar de ser el, pero para no parecer Link, camino bajándose la capucha, con un cabello castaño oscuro, y unos ojos cafés rojizos.

Entre toda la gente, una chica sobresalía, era una hermosa dama, con ropas sencillas, pero bien cuidadas (a diferencia de la mayoría de la gente) con cabello rubio, cuidadosamente peinado, ojos azules resplandecientes, y una sonrías fina y delicada. Se movía con sutileza, como si estuviese levitando en el aire, y sus agraciados movimientos llamaron la atención del joven que estaba a unos cuantos metros de ella.

Ella…. Ella… es diferente a todos, no solo por su forma de vestir y de moverse, tiene algo dentro de ella, es diferente, no es como todos en el mundo… ella….ella podrá aclarar mis dudas…

Dark, miró por un rato a la chica, hasta que esta se comenzó a alejar. Ella se camuflo entre la multitud, y desapareció de la mirada del joven que tan atento la había observado. Parecía un acto de magia su tan repentina desaparición.

Dark, se quedó un momento con su mirada perdida, de repente reacciono, y comenzó a meterse entre la gente estrepitosamente, intentando encontrar a la chica de cabellos dorados que había logrado divisar hace algunos momentos.

Creyó verla de repente, pero tan solo fue una jugada de su imaginación. Intento encontrarla casi desesperadamente.

Cuando toda esperanza se iba divisó los cabellos dorados, escabullirse entre la gente en dirección al castillo. Dark Link, con todas sus fuerzas la siguió, hasta tenerla a una distancia prudente. Le seguía el paso, mientras ella, caminaba sigilosamente, mirando hacia todos lados como para evitar que alguien la mirara.

Está escondiendo algo…anda sigilosamente, no habla con nadie en el pueblo, y tan solo se pasea….parece algo intrigante…

La chica, apretó una especie de botón y una puerta se abrió en medio de las puertas, la chica entro e inmediatamente las puertas se cerraron.

Dark Link, siguió los mismos pasos con curiosidad, y entró siguiendo a la chica..

Camino silenciosamente, intentando acostumbrarse a la prácticamente, no visibilidad. Mientras tocaba las paredes, para intentar no tropezar mientras caminaba.

De repente, una luz le encandilo la mirada, mientras una joven doncella, le apuntaba con una flecha resplandeciente.

-Quien eres…y que haces aquí?-la chica pregunto.

No le respondí, tan solo me acostumbre a la luz, y logre mirarle su fino rostro, mientras sonreía levemente.

-Si no contestas te podrá ir mal…la flecha de luz, no es precisamente un arma a la cual subestimar- amenazó la chica.

-Veo que te cambiaste los vestidos…aun que no sé cómo- ignoraba Dark a la chica- y por esa clase de vestiduras, y la tiara en tu cabeza, diría que eres princesa, no es así…Zelda?

Dark se sonrió a sí mismo.

-Te conozco?...-titubeo la princesa, mientras aflojaba lentamente su arco, pero aun en guardia.

-Más o menos, digamos que nos hemos visto un par de veces…

Zelda, intento mirar mejor al chico de enfrente en tanto que este último recobraba su apariencia original.

Un temor crecía en ella, algo que ni siquiera el rey gerudo había logrado hacer con tal magnitud.

-Link?.....-preguntó totalmente confundida.

-Dark….Link…-Caminaba el chico hacia ella mientras sonreía.

Zelda se petrifico, no podía moverse ni un milímetro, y la oscuridad del recinto la envolvía. A pesar de eso, la oscuridad se veía clara, con respecto al chico que se le acercaba.

En un instintivo movimiento Zelda logro lanzar la flecha hacia el Dark. Una flecha de luz, que atravesó el lugar rompiendo la oscuridad en dos, a una gran velocidad.

Dark tan solo sonrió, y la detuvo con sus manos en el aire.

-Bonitas flechas….pero no sirven de nada en contra mía….conozco demasiado bien la luz, casi tanto como las tinieblas…conozco tus movimientos, tus habilidades, y tu poder…

Hizo una pausa mientras tiraba la flecha al suelo, y se acercaba hasta sentir la respiración acelerada de la muy asustada Zelda.

-Por ello…vengo a ti…dueña de la sabiduría…- Dark Link sonrió algo malicioso, mientras se arrodillaba ante ella y le besaba entre sumiso, pero hipócrita la mano de la princesa.

Todo quedó en silencio, nada se podía oír fuera o dentro de la habitación. Tan solo los latidos del corazón de Zelda, Quien no salía de su asombro, y con el miedo corriéndole por las venas.

Ella tiene miedo, lo pude sentir en ese momento, no había duda. Pero estaba completamente confundida, sin palabras. No entendía por qué yo, la misma encarnación del mal, aun más poderoso que el patético de Ganondorf. Aún así yo me le arrodillo y vengo en su busca.

Aun que yo tampoco es del todo que es lo que pasa, creo que ella podrá darme respuestas a mis intrigas, y aclarar todas mis dudas.

Zelda intento moverse dando tan solo unos pasos hacia atrás, mientras con terror, su voz se ahogaba en un pequeño gemido de angustia y miedo.

El chico vestido de negro, lentamente se acerco a la chica.

-Si hubiese venido para hacerte daño, no crees que ya lo hubiese hecho?

Zelda, quedó petrificada, tenía razón, pero aún así no podía confiar en el joven que tenía frente a él.

-Que…que quieres de mi???...-pregunto la joven asustada.

-Realmente no lo sé…-la mirada de Dark se volvió oscura y vacía- es lo que intento averiguar, y supongo que nadie mejor que la dueña de la sabiduría…

El joven miró a Zelda, sin ninguna mala intención. Aún cuando le parecía imposible a Zelda creer que en ese hombre hubiese una pizca de bondad y humanidad. Después de la noticia de los Zoras, y conocer quien fue el causante, le aterraba aun más el saber que el precursor de toda esa maldad, la esencia misma de la destrucción. Estuviese buscando ahora la ayuda de ella. En busca de respuestas. Pero qué clase de preguntas tenía?, podría ella contestarlas?, y si aceptase estar con él, que tan segura realmente estaría?

Dark, bajo la guardia, sonrió sutilmente, mientras se acomodaba el cabello. Y la miró atentamente.

Sus ojos comenzaron a tener un brillo extraño, a diferencia de Link, que atraían con un poderoso tono azul, con su gentileza de ser, su coraje, y bondad. Dark atraía con algo más, quizá con su malicia, quizá por su orgullo y auto confianza en sus habilidades. Pero Zelda se hundió en su mirada inevitablemente, sin darse cuenta de cuánto tiempo pasó hasta que él se movió nuevamente hasta donde ella.

-Entonces…me ayudaras…cierto?...-pronuncio débilmente el chico de negro.

-Sí…-respondió la joven tras una prolongada pausa, mientras se observaban mutuamente.

Después de eso, fuimos a una habitación. Estaba completamente iluminada, pero en un lugar sin ventana alguna. Tan solo había la puerta por donde entramos. Al final, vi una hermosa fuente de piedra, con grabados y pequeñas y detalladas figuras de las diosas. De la fuente emanaba agua fresca. A los lados tenía dos antorchas, y en el suelo estaba rodeada de hojas… hojas que se aferraban a la fuente subiendo peregrinamente para buscar el agua. Estaban aferradas a la piedra, mientras hacían una enredadera.

A los lados, había estandartes con el símbolo de la familia real, que rodeaban elegantemente la habitación. Entre cada estandarte grandes antorchas, con fuegos potentes se alzaban sobre nuestras cabezas. Las paredes tenían talladas en ellas el símbolo de la trifuerza. Cerca de mí había dos enormes muebles, hermosamente trabajados de un color rojizo, y con varios cojines.

Finalmente en el centro de la habitación se encontraba un enorme estanque, donde arribaba toda el agua que salía de la fuente.

-Que es este lugar?...

-Es la fuente de la sabiduría…es aquí donde puedo hacer predicciones futuras, conocer pasados, y solucionar varios problemas del reino. No puedo decir con exactitud todo lo que veo, ni decir que todo es absolutamente cierto… es decir, todo lo que veo aquí es como un sueño mal soñado… no veo nada claramente, pero dependiendo de las situaciones es bastante útil.

-En otras palabras, es alguna tontera que te dice algo que quizá es real o quizá no?...que pérdida de tiempo…

-NO ES UNA PERDIDA DE TIEMPO….-exaltada levantó la voz la princesa - LAS MISMAS DIOSAS CREARON ESTE LUGAR…

-Las mismas diosas…ya veo…

Se produjo un corto silencio.

-Ocupo que salgas de aquí…-dijo Zelda un poco ruborizada.

-Para?...-mientras Dark se sentaba cómodamente en uno de los sillones.

-Tengo que concentrarme…además tengo que purificar mi cuerpo antes de meterme al estanque y recibir alguna revelación…

-Tranquila, puedes hacerlo, yo no me enojo…-dijo con una sonrisa maliciosa que adornaba su rostro.

-Pero…!!!!

-Pero puedes empezar…si no es que quieres que todo se vuelva un poco más caótico…

Zelda tragó saliva, mientras se corrió lentamente y asustada mientras llegaba donde había una especie de regadera, de la cual emanaba agua desde fuera de la habitación.

Dark la miró con una sonrisa de satisfacción.

Zelda comenzó a desvestirse, hasta quedar totalmente desnuda y ruborizada. Mientras le daba la espalda al joven.

Se baño con el agua que caía, mientras una luz brillante de un color dorado resplandeciente, le rodeaba y a su vez iba en aumento.

Tan solo observe a la chica, me aburría terriblemente, mientras inútilmente intentaba ocultar sus pechos de mi vista y sin poder concentrarse por mi presencia. Al cabo de un rato logró ignorarme, o por l menos eso creí, aún así una brillante luz le ilumino su cabeza, supe entonces que estaba en algún trance o visión, podía hacer lo que quería en ese momento con ella, pero alguna fuerza externa me obligo a quedarme sentado y observar.

Zelda comenzó a ver oscuridad y tinieblas a su alrededor, veía destrucción, dolor sangre y muerte, pero aun así en medio de la oscuridad divisaba una vaga luz, no una luz de esperanza como la que recuerda haber visto cuando tuvo el sueño acerca del niño del bosque que salvaría Hyrule del rey gerudo, si no una luz tenue pero viva de color rojizo, que extrañamente las mismas tinieblas se le alejaban como si le temiesen.

Por otro lado una luz dorada brillaba con fuerza quitando las tinieblas a su paso la cual era acompañada de un gran poder, pero esta era llena de bondad y coraje. Ambas luces se encontraron y se fusionaron provocando una gran explosión, y finalmente sacando a Zelda del trance.

Zelda quedó un tanto asombrada y confundida, sin saber bien a que se referían todos los simbolismos de su visión.

Dark tan solo aguardo esperando a que Zelda se levantara.

Zelda se vistió, después de salir del agua, e ignorando a Dark, camino hacia la salida.

-No tienes idea lo aburrida que eres….

-Ese no es mi problema!...

-Da igual…que viste?

-Nada que te interese-respondió desafiante al joven.

-Sería mejor que me hubiese encontrado a la princesa del crepúsculo que a la aburrida de la princesa de la luz…-Dark se estira mientras hace una mueca de aburrimiento.

-La princesa del crepúsculo?...-pregunta con un tono algo confundido.

-La conoces no?...no se supone que eres la de la sabiduría aquí?...

-Pues, solo en historias….el reino del crepúsculo tan solo lo he oído mencionar en literatura…

-Por Din!!!!...es increíble que no conozcas al reino que une el oscuro con el de la luz…

Zelda quedo un tanto avergonzada y sin palabras.

-Eres increíble…..crees que todo es perfecto, crees que nunca habrá de nada de qué preocuparse, crees que el mundo es llevadero…per te equivocas, no porque el héroe del tiempo este en este mundo quiere decir que pueda derrotarme. En realidad debes de conocer mi terrible poder, el poder del dios del caos !!!!- Dark sonrió maliciosamente mientras miraba a Zelda.

Zelda sintió como un escalofrió recorría su espina dorsal.

-Que planeas hacer???...-Pregunto aterrorizada la chica.

-He de darle alguien de verdad a Hyrule, un rey real, uno que sepa cómo se sufre, como se disfruta, he darle lo que pide, he de quitarle lo que quiere, he de hacerles sufrir, he de hacerles gozar….seré un rey benevolente, pero sin piedad para con mis enemigos, para los que se opongan a mi palabra.

-Que piensas hacer?...porque así esto tan de repente?...- pregunto Zelda asustada.

-Mejorar la nación de la luz, uniéndola con la oscuridad me parece un buen propósito para mi persona, después de todo tengo el poder y puedo hacerlo….puedo hacer lo yo quiera, pero por qué no ayudar a entendernos mejor entre nosotros, entre ambos reinos?

-Pero romperías el equilibrio!!!!

-Al contrario…haría un equilibrio….todos en Hyrule viven siempre libres de maldad, de realidad, todos pasivos y vagos, nadie se preocupa de nada, nadie valora nada….bien sabes que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y yo les hare perder todo para que trabajen duro para recuperarlo, y que nunca se les olvide eso….es mi razón de estar aquí, no simplemente asesinar por diversión, por disfrutar…y lo vi en tu visión…

-Mi…mi visión?...lograste ver mi visón?

-Claro, no soy dueño de la trifuerza por nada…-Dark miró a Zelda de reojo.

-Pero esto no está bien, no puede estar bien…-Zelda salto hacia atrás y de su mano emanó un arco de luz, y en la otra una flecha, que apuntaba a Dark- No te lo permitiré!!!

Ella estaba decidida a matarme si fuese necesario….que inútil esfuerzo y pérdida de tiempo…no tenia noción de quien reamente era….del poder que de mi salía.

Dark se movió ágilmente, y corriéndose junto a Zelda le atrapo las manos en menos de lo que ella pudo reaccionar.

-Es una muy mala forma tratar así a los invitados princesa….es necesario castigarte….-mientras le sostenía la manos- fuego oscuro….

Un fuego negro salió de las manos de Dark, quemando completamente las de Zelda quien gimió de dolor.

-Pensándolo bien…-mientras la dejaba llorar de dolor a la princesa- necesitare una reina, algún consejo idóneo que me ayude a reinar…y alguien con quien entretenerme en las noches…-Dark sonrió.

-Ni lo pienses ¡!!!, jamás estaría con alguien como tú ¡!!!- le grito a todo pulmón Zelda, mientras intentaba sanarse ella misma.

Dark la miró.

-No seas ingenua estúpida…no me refiero a ti…jamás me fijaría en alguien como tú…

Zelda quedo confundida, pero sobre todo avergonzada.

-He de traer a este mundo a Midna….la princesa del crepúsculo…

Dark tomó a Zelda, tirándola al agua.

"Que la oscuridad domine este lugar, que lo que era de luz, sea de tinieblas, que el poder de la trifuerza concedido a mi ser se manifieste convirtiendo a este lugar en el portal entre los reinos sagrados, entre la vida y la muerte, entre el odio y el amor, entre el gozo y la desesperación."

El santuario se convirtió en calabozo, una oscuridad densa iluminada por un fuego azul, un círculo de ritual se puso debajo de la princesa, la cual no se podía mover. El círculo se ilumino.

-QUE ESTÁS HACIENDO!!!!?????-pregunto desesperada la princesa.

-Te envío al mundo oscuro, cambiando tú ser por el de Midna…- dijo con total serenidad mientras terminaba el ritual.

-NO!!!...NO!!!! DETENETE!!!!.- la voz de Zelda se ahogo en un horrible chillido desapareciendo consumida por las tinieblas que la rodeaban.

A los pocos segundos, una alta y hermosa de mujer de piel azulada, y cabello rojizo apareció recostada en el suelo, con un rostro tranquilo y sereno. Tenía lo que parecían unos tatuajes del mismo color de su piel pero las cuales brillaban. Pocas vestiduras de color negro, y en su cabeza una tiara.

-Bienvenida mi princesa…-dijo Dark con una sonrisa de complacencia.

-Da…Dark…?-preguntó la chica un tanto confundida.

-Hace tiempo que no nos veíamos verdad preciosa?...-sonríe malicioso mientras se acerca a tomarle la mano.

-Si mucho…-dijo pausadamente la chica- que hago aquí?

Midna tomó la mano de Dark y se puso en pie.

-Te he traído a ayudar…

-Ayudar? –respondió confundida Midna.

-Si ayudar a los demás…ayudarme a mí…a reinar Hyrule los dos…y que todos conozcan el horror de la vida, así como la dicha de esta…que la gente valore lo que tiene mediante el miedo y la desesperación…es mi forma de ayudar.

Midna tan solo le miró.

Encontré ayuda idónea, para realizar mi sueño, para cumplir mi destino, para ser lo que debo ser. El rey temible que necesita Hyrule, aquel que reine con mano dura, aquel al cual nunca nadie se le opondrá, seré la oscuridad de la luz, seré el equilibrio perfecto de Hyrule.

Dark le devolvió la mirada a Midna, y la besó.