El Capitulo 12 al fin...se que el pasado dure mucho tiempo en subirlo, por tanto me esforze para salir con este...en fin, espero que lo disfruten y cualquier critica o comentario por favor dejen su review...Muchas Gracias.
Capitulo 12
El pilar del fuego.
Link camino entre la ciudad goron. Entro a una habitación y al salir, reapareció con una túnica de color rojo.
-Te sienta bien el rojo…-Malon, sonrió levemente mientras se sonrojaba al ver al héroe del tiempo.
Link, no respondió el cumplido, su mirada se había vuelto fría, y sus ojos azules, no reflejaban más que preocupación y angustia. Malon notó, este hecho y entendió que ahora el Link, con que hablaba no era una persona normal. Era todo un hombre que estaba decidido a dar lo mejor de sí, para salvar su tierra, incluso cuando esto pudiere significar su muerte.
-Iremos primero al templo del fuego…probablemente el pilar sea el que estaba en medio del mismo.
-Estás seguro?...preguntémosle a Darunia primero…
-No hace falta, recuerdo que cuando estuve, había un pilar enorme…más bien una columna de fuego. No podía estar demasiado cerca, pues aun con esta túnica, el calor era insoportable…probablemente es el pilar, pero con tu ayuda, quizá ahora podamos obtener su poder.
Malon miro al joven. Se dio cuenta que no tenía idea de cómo había sido la vida de Link, mientras salvaba la vasta tierra de Hyrule. No tenía idea de todos los peligros, las tristesas, las penas y angustias, que ese valiente guerrero de ojos azules, había sufrido, soportado, y cargado sobre sus hombros. Malon asintió tristemente, mientras intentaba apoyarse en el hombro de Link, pero este ya había tomado su espada y escudo, se había puesto en marcha.
-Vamos…no podemos perder más tiempo…-Link camino sin esperar a Malon.
Malon corrió hacia él, le dio media vuelta y antes de que Link pudiere decir algo, la encarnación de la diosa Din, le propinó una buena cachetada al héroe del tiempo.
Los gorons alrededor quedaron atónitos ante los hechos. Y Link tan solo se tapo el golpe con su propia mano.
-YA NO ESTAS SOLO!!!!...YA NO DEPENDE SOLO DE TI!!!!....ahora…yo puedo ayudarte…- pequeñas lagrimas comenzaron a salir de los ojos de Malon- idiota…-mientras bajaba la voz- eres un completo idiota…
Link quedó sin habla mientras miraba a Malon.
-Lo…lo siento…intentaré no olvidarlo…-mientras agachaba la cabeza.
-Será mejor que nos vayamos…-Malon tomó la mano de Link y comenzó a caminar.
Era ya bastante pasado el medio día. El atardecer caería en cualquier momento, mientras los jóvenes caminaban a paso firme hacia la cima de la Montaña de la Muerte. Las piedras eran lanzadas desde el centro de la montaña hasta donde se encontraban los héroes, pero a diferencia de la primera vez en que Link puso pie en el lugar, esta vez no tuvo que esquivar ni evitar ninguno de los proyectiles, puesto que Malon los manejaba fácilmente, con algún poder de telequinesis.
-Puedes hacer eso con cualquier cosa?
-En realidad no lo sé…pero supongo que es más fácil por el hecho de que…son rocas y están cubiertas de fuego…no lo crees?...
-Aps…no lo había pensado …- Link se rasco la cabeza mientras sonreía muy levemente.
Caminaron hasta el pleno atardecer. Luego entraron por una caverna y finalmente llegaron al templo del Fuego.
Link saco su espada y se puso en guardia.
Malon entro como si nada, despreocupada y mirando asombrada el templo.
El calor empezó a ser insoportable, aun cuando Malon no le afectaba, Link estaba con la piel rojiza, sudando a más no poder, y se le nublaba la vista, era gracias a su túnica equipada que podía andar un poco más tranquilo. Siempre con calor, pero más tranquilo.
-Ten cuidado…aquí hay trampas en todas partes, y los monstruos sobre abundan.
Malon tan solo afirmo alegremente con la cabeza.
Subieron unas escaleras y tomaron la puerta que está a la derecha. El fuego rodeaba el lugar. Un puente iba de un lado al otro de la gran habitación, y a su alrededor gran cantidad de piedras que sobresalían de la lava. Se movían gran cantidad de FireKeese por todas partes. Los pequeños murciélagos volaban a lo alto del recinto y Malon tan solo observaba asombrada el escenario donde se encontraba.
La chica se paseaba entre el fuego y la lava, y con el elegante movimiento de sus caderas y sus manos, el fuego parecía bailar con ella.
-Ya habías estado aquí…cierto Link?
-Si…no fue muy agradable…-Link se puso serio y prosiguió caminando. – Debemos encontrar ese pilar…quizá este donde me enfrente al dragón subterráneo…
Malon tan solo lo miró. Ella sentía un calor dentro de sí. El estar junto a Link, era como un sueño, pero si tan solo él la mirará un poco más. Desde que se fueron hacia el templo del fuego, el guerrero se había transformado en un ser frío y más calculador. No miraba a su alrededor, y no le importaba más que completar su misión. Ella por su parte, irradiaba calor, y pasión, pero tal parece que la determinación del guerrero del tiempo es más fuerte que el deseo de la diosa del poder.
Entraron a un recinto pequeño, donde habían dos cofres al fondo, y rodeándolos una gran cantidad de Lizalfos durmiendo.
-Esto no se ve bien…tenemos que conseguir las llaves que hay dentro de esos cofres para lograr llegar al final del templo…
Malon los miró, y el fuego inundo sus ojos.
Los Lizalfos se levantaron con espada en mano al notar la presencia de los dos jóvenes héroes.
De las manos de Din salieron dos columnas de fuego que impactaban directamente a los enemigos, pero estos tan solo retrocedieron un par de pasos y se sonrieron.
-Qué rayos!!!!... por qué no les daña el fuego?
-Viven aquí Din…poco probable que les hiciera efecto el fuego…- Link salto chocando su espada con la de uno de los lagartos gigantes, otros más le intentaron atacar, pero Link los esquivo e inserto su espada en el abdomen de uno, partió los brazos de otros y decapito un par más.
Malon se sintió inútil…no conocía bien los poderes que tenía, y no podía ayudar a Link, miraba como él cansadamente iba eliminando uno a uno los enemigos.
Algunos lagartos lograban alcanzar levemente el cuerpo de Link, con sus garras o espadas, restándole velocidad al chico. Eran demasiados enemigos, nunca había visto tantos Lizalfos en el mismo lugar, y aunque individualmente no representaban ningún reto, en grupo se organizaban para atacar y lograr dañar al guerrero del tiempo.
Link comenzaba a resentir los golpes, su agilidad se había disminuido, y su posición se volvió defensiva con respecto a los Lizalfos. Los monstruos, no se preocupaban de Malon, tenían más en mente eliminar rápidamente al chico de ojos azules.
-Basta…-susurró Malon – todos ustedes, han de ser destruidos, por el fuego del poder…- La mirada de Malón cambio totalmente, sus ojos se volvieron rojos como el fuego ardiente, y su color de piel se hizo un poco más moreno. De ella provenía un aura pesada que paralizo a todos en el recinto. Link atónito, miró a Malon levantar su mano señalando hacia el cielo, mientras en la punta del fino dedo indicé, comenzó a surgir una luz rojiza.
Malon se sonrió, y miro a los Lizalfos con despreció. Y con gran gracia camino hacia ellos con una sonrisa en el rostro.
-A veces me pregunto por qué Farore creó a tantas bestias tan inmundas…
-Din!!!...- dijo Link mientras miraba a la chica, y esta le enviaba una picara sonrisa.
-MUERAN BESTIAS NAUCEABUNDAS!!!!
De la punta del dedo de Din, salió una gran cantidad de rayos a gran velocidad, cada uno impactaba a un enemigo, y este explotaba instantáneamente. Así con un simple movimiento de manos, la diosa del poder, elimino a todos los Lizalfos.
Restos de lizalfos cayeron por todas partes, la sangre de los cuerpos cubrían el lugar, y Link estaba tirado en el suelo por la impresión.
Din se levanto y caminó hacia el chico de cabello dorado, y con una mano le acaricio el rostro.
-Que pasó cariño?...te asustaron mucho los Lizalfos?...jajajajaja…-dijo algo sarcástica la diosa.
-Como…como es que estas aquí?...-pregunto algo confundido el chico mientras miraba a la hermosa mujer frente a él.
-Es obvio, soy la máxima manifestación del poder en esta chica…pronto tendré que menguar de nuevo, pero volveré de ser necesario.
Link tan solo asintió con la cabeza, mientras aun se mantenía en su asombro al ver a la diosa del poder justo frente a él. Ella le toco el rostro con ternura, y le sonrió de nuevo.
-Antes de irme…has de recuperarte…oh gran furia del tiempo…-Din sonrió y beso al chico, luego el cuerpo de Malon volvió a la normalidad, y cayó al suelo sin conciencia.
El beso de Din, recupero todas las fuerzas de Link, y se sentía con aun más poder mágico, y fortaleza en sus brazos y piernas. Sus heridas sanaron solas y su semblante se reanimó.
Malón despertó y vio a un vigoroso hombre junto a ella que le sonreía, mientras le tenía en brazos. Link se sonrió y se sonrojó al cruzar la mirada con la chica.
-Menos mal que despertaste…
-Que…qué pasó? – pregunto la chica algo sonrojada mientras miraba a Link.
-Usaste un gran poder….el poder de la diosa que está dentro de ti…en realidad fue asombroso.
-Ya veo…me sentía extraña, como si hubiere entrado a una especie de sueño, y además no recuerdo nada de lo que pasó…tan solo vagas imágenes.
-Probablemente es porque la diosa se representa de distinta manera en un estado consiente…supongo que es una especie de inconsciencia consiente…no sé si me explico…-Link sonrió mientras se rasco la cabeza.
-Más o menos…no entiendo mucho de esas cosas en realidad…pero creo que lo mejor es seguir adelante.
-Sí creo que tienes razón. – Link se levantó y le ayudó a Malon a hacer lo mismo, luego tomaron la llave del cofre que se encontraba en medio de los cuerpos de los Lizalfos, y se encaminaron hacia el centro del templo, que a su vez era el de la montaña de la muerte.
Donde alguna vez había peleado Link con gran valor en contra de un viejo amigo, se hallaba ahora un enorme pilar que salía desde la lava ardiente hasta casi la salida del cráter del volcán. Al pie del pilar había una gran calavera de dragón completamente blanca, el calor era prácticamente insoportable, no solo para Link, incluso Malon se sentía un tanto agotada.
Link camino hacía el pilar mientras el calor le agobiaba.
-Hay ciertas cosas que nadie debería siquiera intentar obtener joven…-pronuncio una voz desde atrás de los jóvenes.
Tanto Malon como Link, voltearon a sus espaldas para alcanzar contacto visual con su interlocutor. A sus espaldas estaba un hombre joven, fornido, con lo que parecían alas de dragón, y unos ojos amarillos penetrantes como los de una serpiente. Cuando sonrió se notaron varios colmillos, y garras en las manos que empuñaban una gran espada. Sus vestiduras se componían de armadura pesada, con el símbolo del fuego en los hombros y en el pecho, sus pies estaban desprotegidos, pero tenían más la apariencia de piernas de un reptil con garras, que de un ser humano normal. Y su espada era rojiza, con el símbolo de la piedra espiritual tallada en el acero.
-El mismísimo héroe del tiempo, un placer conocerte…-dijo sonriente la criatura frente a ellos.
-Eres una especie de semidragón…
-En efecto, soy Ragnaros, señor del fuego y protector del pilar de las almas.
-Mi nombre es Link y…
-Sé muy bien quién eres y a que vienes, incluso entrego toda mi devoción a la persona que os acompaña, la majestuosa y poderosa Din…pero de una vez digo que no podrás obtener el poder del pilar a menos que me derroten…solo bajo orden de las tres diosas, podría quitarme de en medio de vuestro camino, y tan solo veo a una…
-Eres bastante insolente a pesar de jurarme lealtad…-dijo la reencarnación de la diosa, mientras miraba al semidragón.
-Os pido disculpas mi diosa, pero los protectores de los pilares son los que mantienen el equilibrio de los elementos en Hyrule y por orden de las diosas no debemos entregar su poder a absolutamente nadie, por tanto no puedo desobedecer tampoco las órdenes directas de Farore o Nayru, incluso si tu…Din, me lo pides…
-Entonces tendré que derrotarte…-pronunció Link mientras desenvainaba su espada y con gran determinación en sus ojos miraba a su oponente.
-No esperaba menos del héroe elegido por las diosas…
El semidragón se abalanzó a gran velocidad hacía Link, tomándolo del cuello mucho antes de que este reaccionara.
-Esperaba reflejos más rápidos de tu parte.
-Poder de Din…-pronuncio Malon.
Los ojos de Link brillaron en un rojo incandescente e inmediatamente le propinó una brutal patada a su atacante lanzándolo a varios metros de donde estaban. Link se recuperaba de la casi estrangulación y de las heridas en su cuello debido a las garras que lo habían tomado por el cuello.
-Esto será interesante, que tanto lograre detener a la furia del tiempo, y a todo el poder de la trifuerza?...-el semidragón se sonrió, mientras miraba a la pareja.
-Puedes propinarme del poder necesario para pelear contra esta criatura?
-Creo que sí, haré todo cuanto pueda para poder darte cuanto sea necesario.
El adversario se levanto luego de unos segundos, recuperado del fuerte golpe propinado. Su aliento lleno de fuego su espada la cual choco contra la de Link, este apenas soportando la presión que ejercía su oponente. Link esquivaba los golpes y se movía de un lugar a otro, sin ver aberturas en su atacante.
Las alas del semidragón también le servían de escudo, su piel era más fuerte que el acero de los escudos hylianos, y el poder de cada golpe hacía retroceder al héroe del tiempo.
Link salto hacia atrás y logro descansar por un momento apoyando una de sus rodillas en el suelo, y su espada clavada en la misma.
-Los otros guardianes son tan molestos como tú?
-Probablemente, pero no creo que tengas la oportunidad de conocerlos…pues de aquí no podrás salir con vida.
-Eso es lo que tú crees…-Malon se levanto desafiante en contra del semidragón y dijo.
"En medio del volcán, en medio del fuego
en medio del dolor, pero es todo un juego.
Retorcerte he de verte
Sin poder defenderte
El poder en mi engendrado
No podrás tu soportarlo
Con el poder de los cielos, de la tierra, y de lo debajo de ella
La furia del tiempo a de contenerte"
En ese momento Link sintió un gran poder fluyendo dentro de sí. Sus fuerzas aumentaban y su conciencia se desvanecía. Su cuerpo se movía a voluntad de la diosa del poder, y sus habilidades habían sido aumentadas considerablemente.
Link se abalanzó en contra del dragón, y su espada atravesó una de sus alas, desgarrándola por completo. Sus golpes eran certeros y demasiado fuertes.
-Como ha de ser posible que te volvieras tan fuerte en tan poco tiempo!!!
Link no contesto, tan solo se movía atacante en contra de su enemigo.
Din sonrió
-Muere…-susurró la diosa.
Link esquivo un ataque de Ragnaros, y lo tomo del cuello, haciendo que este callera al suelo. Link tenía la mirada perdida, fría y sin vida. Con su espada, atravesó el cuello del protector del pilar ahogándolo en su propia sangre.
-Din…realmente eres…la diosa….del….poder…-diciendo esto el semidragón murió mientras Link se levantaba victorioso, con sus vestiduras salpicadas en sangre y su conciencia regresaba.
Link cayó de rodillas frente el cuerpo.
-Que…qué me hiciste?..._link miró a Malón desconcertado, totalmente agotado, y con pesadez en su alma.
-No…no lo sé…-Malon retrocedió asustada mirando la escena- Tan solo…hice lo que sentía debía hacer…no tuve control de mí…y Din aprovecho eso para utilizar tu potencial…te uso como si fueses una marioneta.
-Debes controlar tus poderes…no era necesario que este guardián muriese, y no deseo que los otros lo hagan…debe haber otra forma de conseguir los poderes de los pilares…
Link quedó cabizbajo mientras miraba el ensangrentado cuerpo de Ragnaros.
Link y Malon se levantaron al cabo de unos segundos, y se acercaron al Pilar del Fuego.
Malon tomó una pequeña piedra que estaba incrustada en el Pilar. Era un rubí en cuyo interior había un fuego negro. La espada de Link inmediatamente se modificó y se le abrió una abertura en la parte baja de la espada que calzaba perfectamente con el rubí.
-Creo que es en la espada maestra en donde se utilizará el poder de los pilares…pero el viaje apenas comienza…-dijo Link, mientras colocaba el rubí dentro de la espada.
-Estoy contigo hasta el final…
-Lo sé…y de no ser por ti, ahora no estaría con vida.
Link le sonrió a Malon.
