Disclaimer: todos los personajes son propiedad de S. Meyer, pero la historia es invención mia. Y solo hago esto para desarrollar mi imaginación y mejorar mis facultades como escritora, por supuesto sin animo de lucro.
CAPITULO I
~~~~ Alice ~~~~
~Alice POV
El repiqueteo de las gotas de lluvia contra la ventana me hizo despertarme de mi pequeño sueño. ¿Qué hora era? Juraría que ya me había despertado aquella mañana… Que extra-
-¡Ah!- el grito fue inevitable-. ¿¡Las ocho menos cuarto de la mañana!? ¡Llego tarde, llego tarde!
Me metí en el baño a toda prisa. Afuera la intensidad de la tormenta aumentaba y los truenos empezaron ha hacer acto de presencia. Adoraba la lluvia, el mismo sonido que me había despertado era el que me había ayudado a dormirme la noche anterior a pesar de mi insomnio…
Pero no me gustaba tanto cuando había decidido estrenar el conjunto nuevo que había comprado el fin de semana anterior bajo el estupendo consejo de mi fiel amiga Bella. No podía ponerme la linda minifalda escocesa de lana con su boina a juego ya que quedarían completamente empapados por la lluvia y se estropearían. No hay nada peor que el agua para la lana.
Resignada decidí salir corriendo de la ducha y ponerme unos viejos vaqueros (del mes pasado) y un lindo jersey de algodón rojo y negro, a juego con mis preciosísimos botines de cuero negros. Añadí unos cuantos complementos, me maquillé sutilmente y sin florituras y despunté un poco mi cabello con algo de gomina.
Salí de casa echando chispas, y con las prisas olvidé el paraguas. ¡Vaya hombre! Menos mal que de la puerta de casa al garaje no hay mucho trayecto que si no…
Arranqué y conduje con mayor velocidad de la normal hasta el instituto. Hoy Bella habrá tenido que irse en autobús…
Mierda, a primera hora no llegaba ni de coña. Me tocaría esperar fuera un buen rato.
Al llegar tarde, obviamente, me costó una vida encontrar un sitio donde aparcar mi coche. Cuando lo estacioné a varias decenas de metros de la entrada subí la calefacción a tope y recosté la cabeza en el respaldo del asiento y me dediqué a divagar sobre lo extraño de lo sucedido esta mañana.
¿Cómo no me había despertado a tiempo? Siempre lo hacía. No recordaba haber llegado tarde nunca a la escuela. Pero desde hacía unas semanas me encontraba rara… diferente. No sabía muy bien como explicarlo. Siempre había sido una chica llena de vitalidad, y lo seguía siendo, pero no entendía el motivo por el cual sentía la tremenda necesidad de pegar cabezadas a cada segundo libre de mi tiempo. Aunque no estuviese cansada. Lo de aquella misma mañana lo demostraba bien.
Recordaba perfectamente haberme despertado dispuesta a saltar de la cama pero un tremendo sopor me invadió y me hizo quedarme dormida. ¡Increíble! Siempre había tardado horas en conciliar el sueño, incluso había llegado a tomar medicación para mi insomnio. Aquello era realmente raro.
Además estaba aquel extraño sueño… Siempre tenía el mismo. Cada vez que se quedaba dormida en esas extrañas circunstancias acababa teniendo el mismo sueño. Pero no recordaba exactamente que era lo que soñaba… No podría describir con claridad lo que veía en mi sueño.
Eso también era extraño. Tenía el mismo sueño una y otra vez, y sin embargo no era capaz de descifrar lo que veía en el, por que en realidad no veía nada. No recordaba lo que soñaba, ni que pasaba en el sueño, y sin embargo tenía la certeza de que se trataba del mismo.
El timbre sonó de improvisto y me hizo dejar mis cavilaciones atrás y salir corriendo hacia el edificio. Maldición, si no llegaba a tiempo me perdería también al segunda clase. Bella debía estar preocupada por que no había acudido a la primera hora y también enfadada por que no había ido a recogerla a su casa. Le pediría disculpas a la pobre, ella no tenía culpa de mi extraña comportamiento, pero ¡yo tampoco! De todas formas Bella era una persona muy comprensiva, me perdonará en cuanto le cuente mi desdichada semana, y se me compadecerá.
Apuesto a que estos días no han sido tan extraños para ella como para mí.
Entré en el edificio y subí las escaleras como alma que lleva al diablo, y en el intento de llegar a la segunda planta casi me dejo mi preciosa dentadura en uno de los escalones. Malditas prisas…
Todas las clases estaban ya cerradas y los profesores explicando en sus interiores. Llamé con apremio a la puerta del aula 9-2: Lengua y literatura.
Me disculpe con el profesor intentando articular una excusa coherente y vagamente creíble pero ante mi tartamudeo el Sr. Mason me dejó entrar en el aula con un "Que no vuelva a repetirse señorita Brandon."
Tomé asiento en mi pupitre, al lado de Bella. Esta me miraba con cara de pocos amigos y una expresión no muy halagüeña para mi desgracia.
-Lo siento, Bells- dije, de veras apesadumbrada-. Me desperté tarde no sé que me pasó.
-No te preocupes Alice- me dijo con sinceridad.
-¿No estás molesta conmigo?- inquirí.
-¡Señorita Brandon! ¿A parte de con retraso viene charlatana hoy?
-Lo siento Sr. Mason. No volverá a ocurrir.
El Sr. Mason hizo una mueca y se dio media vuelta, volviendo a la pizarra para continuar con su explicación.
Yo miré a Bella con la necesidad de que me contestara a la pregunta. Si no estaba enfadada conmigo, ¿entonces por qué tenía esa cara de malas pulgas? Sin atreverme a hablar de nuevo, abrí mi cuaderno y arranqué un pedazo de hoja. Garabateé unas cuantas palabras con prisa y le entregué el papel a Bella. De modo que comenzamos a tener una apasionante conversación vía escrita.
"Si no estás enfadado conmigo, ¿qué te ocurre?"
"No es nada, solo que tengo un mal día."
"¡¿Tú también?!"
"Ah, pero ¡¿tú también?!"
"¬¬"
"Je, je, perdón por contestar con la misma pregunta es qu-"
En ese momento el Sr. Mason me arrancó el papel de las manos y me hizo pegar un bote de la silla por el susto.
"¡Señorita Brandon, es la última vez que le digo esta mañana que preste atención en clase! ¡Así que fuera de mi clase! Y acompáñela usted también señorita Swan."
Ambas nos levantamos resignadas y salimos con la cabeza gacha del aula, y nos quedamos de pie apoyadas contra la pared del pasillo.
-Lo siento de nuevo Bella. Por mi culpa te han castigado-. Le dije arrepentida.
-No tiene importancia Alice, yo también tenía ganas de hablar contigo.
-Bueno pues empieza tú. Cuéntame porqué tienes un mal día.
-No es un mal día en sí. Simplemente me noto diferente, rara desde hace unas semanas. Y cada vez va a más. No sé es… difícil de explicar.
-Te comprendo perfectamente. A mi me pasa lo mismo. Llevo un tiempo fatal. Mis hábitos de sueño han cambiado, no sé es extraño. Por eso no he podido pasarme a por ti esta mañana y he llegado tarde, por que justo después de despertarme me he vuelto a quedar completamente dormida. Y así llevo unos días, dando cabezadas a todas horas sin estar cansada siquiera. Y lo más extraño es que siempre tengo el mismo sueño, pero no recuerdo exactamente cual.
-Pues yo duermo bien, igual que siempre, per-
La puerta de la clase se abrió de golpe y el Sr. Mason apareció tras ella con una cara que no inspiraba demasiada alegría.
-¡Señorita Brandon! ¡Creo que hoy ha lindado por los límites de mi paciencia! ¡Al despacho del director! Ah, y señorita Swan, no se quede usted atrás. Vayan y explíquenle al director el porqué de su visita. ¡Y no vuelvan por mi clase en unos cuantos días!
Espantadas, salimos corriendo de allí. De camino al despacho del director ninguna hablamos. Yo, por miedo a que el Sr. Mason aún nos escuchara y Bella, parecía sumida en sus propios pensamientos.
¡Hola! ;)
Aquí el primer capítulo de la historia.
¿Veis que no tardé en actualizar eh? Eso es por que lo cogí con muchas ganas :D
Muchas gracias a Serena Princesita Hale, Romy92, garabato y Priscila Cullen 1410 por sus reviews, alertas y favoritos y a sammy-loly69 por agregar este fic a favoritos.
Espero que vuestros reviews me animen a continuar actualiando pronto.
Besos a todas,
Natsu xxx
