Disclaimer: todos los personajes son propiedad de S. Meyer, pero la historia es invención mia. Y solo hago esto para desarrollar mi imaginación y mejorar mis facultades como escritora, por supuesto sin animo de lucro.

Capítulo VII

~~~~ Despertando los poderes I ~~~~

~Alice POV

-Nos alegra que por fin halláis llegado- dijo una mujer de cabello castaño ondulado, desconocida hasta el momento para mí.

Miré a mi alrededor y me sorprendí.

Me encontraba en la habitación de lo que parecía una casa enorme, a juzgar por el tamaño de la misma. Juraría que no había estado nunca en ella y, lo más curioso y a la vez súper extraño, es que no recordaba cómo había llegado hasta allí, ni para qué.

Mire en derredor y comprobé que no estaba sola, sino que me encontraba acompañada por mi amiga Bella, Edward Masen, Emmett McCarty, y los gemelos Rosalie y Jasper Hale. La presencia de Bella me la explicaba pero, ¿y los demás? A Masen apenas le conocía como el chico más popular de todo Forks y a McCarty lo acababa de conocer en el despacho del director… ¿Y esa? Otra chica se ocultaba tras Jasper Hale… No alcancé a verla al principio ya que era pequeña…

-¡Ah!- mi chillido se debía de haber odio hasta el la otra punta de aquella enorme mansión, pero sin embargo ninguno de los allí presentes se inmutó.

Yo seguía sin salir de mi asombro. ¿Aquella chica era yo? Pero cómo podía estar viéndome a mi misma. Es decir, yo estoy aquí ahora, ¿qué hago entonces dos metros más allá? ¡No tiene explicación! No tengo ninguna gemela perdida, creo…

-Confiábamos en vosotros, especialmente en ti, Alice- una voz masculina me sacó de mi ensimismamiento. Un hombre estaba junto a la mujer que había hablado al principio, pero no había reparado en él. Lucía un aspecto impecable, al igual que la dama, con un pelo rubio ceniza engominado y una cálida sonrisa en los labios. ¿Me hablaba a mí? A no, claro, a la otra Alice.

Ésta se sonrojó ante tal alabanza y desvió la mirada hacia el suelo avergonzada.

-Sabíamos que nos encontraríais gracias a tus visiones- le dijo con una dulzura desbordante en los ojos, la mujer castaña a mi otra yo (¿dije otra yo? ¡Ay, que dolor de cabeza!).

-Alice… Alice…

Escuché mi nombre en susurros, en la lejanía… ¿No lo había pronunciado nadie de los presentes en la sala?

-¡Alice!- y esta vez un zarandeo acompañó a lo que dejó de ser un susurro y se convirtió en un grito.

Di un respingo y me incorporé de pronto. Me di cuenta de que volvía a estar de nuevo en el despacho del director y de que su secretaria me miraba con cara de pocos amigos.

-¿Le ocurre algo señorita Brandon?

-Eh… No nada, gracias- le contesté confundida.

Miré hacia abajo y me topé con la mirada inquisidora de Bella. Volví a tomar asiento a su lado y traté de serenarme. Aquello había sido muy raro. ¿Me había quedado durmiendo mientras esperaba?

-¿Alice? ¿Qué te ha pasado?- me preguntó preocupada.

-Pues no sé. ¿Qué me pasó?- le pregunté yo a ella.

-Te has quedado en la inopia. Estábamos charlando y cuando quise darme cuenta estaba hablando sola. Tu estabas como mirando a la nada. Tenías los ojos abiertos mirando a un punto fijo. Comencé a mover las manos delante de tus ojos y a llamarte por tu nombre y tras un rato por fin has reaccionado- parecía alterada de verdad.

-Vaya, lo siento. Supongo que he debido quedarme transpuesta. Ya sabes, esta noche no descansé bien, me habrá entrado morriña.- Le dije quitándole importancia.

Pero la verdad es que estaba asustada de verdad. ¿Quién se quedaba durmiendo con los ojos abiertos? Y aquello no había sido un sueño normal. Los sueños se viven en primera persona no en tercera. ¿Cómo era posible que me hubiese visto a mi misma? Aunque, por otra parte tenía el presentimiento de que ya había visto aquello antes… Tal vez fuese el sueño que no paraba de repetírseme estos días atrás, y que no me había dejado dormir esa noche.

~Bella POV

-¡No vuelvas a darme esos sustos!- le dije a Alice desesperada.

Había sido increíble cómo de pronto había dejado de escucharme y se había quedado súper quieta y ausente. Cómo abstraída del mundo, vaya. Su respuesta no me fue muy satisfactoria, y más cuando vi que ni ella misma se la creía, pero decidí darle espacio. Sus motivos tendría para no contármelo.

Esperamos unos diez minutos más y después, sentimos como la puerta del despacho del director se habría por fin y aparecía tras ella Emmett McCarty, tan feliz y sonriente como si acabara de bajar de una atracción en vez de salir del despacho del director. Salió disparado de allí con apenas un "nos vemos" y segundos después sentimos la ronca voz del director invitándonos a entrar en su despacho.

En ese momento se me formó un nudo en la garganta. Tragué como pude para evitar atragantarme y me levanté, tirando del brazo de Alice para incentivarla a que me siguiera, ya que seguía metida en sus propias reflexiones.

Entramos a trompicones en el despacho y, por lo menos yo, tomé asiento a duras penas. No fui capaz de mirar a los ojos al director. Me imponía un respeto que vencía con creces a mi timidez.

-Bien, la señorita Brandon y la señorita Swan si no me equivoco, ¿no?

Deje a Alice el placer de contestar.

-Ajá

-Bien, pues háganme el favor de explicarme ustedes mismas el motivo de su visita.

Miré a Alice (ya que me impuse a mi misma la norma de no mirar al director a los ojos) y le supliqué con la mirada que fuese ella la que lo explicara.

-Pues verá, hoy pasé mala noche y no me encontraba bien por la mañana, así que estuve contándole esto a Bella mientras interrumpía la clase del Sr. Varner. Éste se enfadó y nos mandó aquí. Fue culpa mía señor, no de Bella. Ella solo intentaba ser buena amiga, y yo la defraudé.

Me quedé a cuadros, ¿Qué yo qué? y… ¿Qué ella qué? Me armé de valor y me encaré con el director.

-¡No la escuche! Nada ha sido culpa suya. Simplemente estábamos charlando en clase y el Sr. Varner se ha enfadado por interrumpirle. Fue algo sin importancia y lo hicimos sin conocimiento de causa. Pedimos perdón por ello y prometemos que no volverá a pasar.

Inmediatamente agaché la cabeza y me miré los pies. Por el rabillo del ojo vi como Alice me miraba sorprendida por mi acto de valentía.

-Esta bien, que no se repita o acabarán las dos en el aula de castigo, ¿entendido?-dijo el director, al parecer conmovido por mis palabras.

-Le prometemos que no volverá a vernos por aquí- le dijo tranquilamente Alice.

Se levantó y salió del despacho, y yo seguí sus pasos. Ya en los pasillos me habló patidifusa por mi actitud.

-¡Bella! No parecías tú. ¿De donde sacaste esa valentía?

-¡Oh, pero Alice! ¿Cómo dices eso? Yo siempre he sido así de valiente- le dije riéndome y queriendo hacerme la interesante.

Las dos empezamos a reírnos a carcajadas y de esta guisa llegamos hasta la puerta de la clase del Sr. Varner.

Ambas nos miramos, respiramos hondo para calmarnos y entramos dispuestas a terminar aquel horroroso, y sobre todo, rarísimo día.


¡Hola! ¿Qué tal? Lamento haber tardado en actualizar pero ya saben, blablablabla... xD

Espero que les haya gustado mucho ^^

Muchas gracias a Priscila Cullen 1410, Romy92, eiv_000, Andree Cullen, Alejandra de Cullen, Wildwolf187, Merrique Anne Zirutsi, Serena Princesita Hale y a kate-cullen-hale por sus lindísimos reviews, favoritos y alertas, y también a OoSamyoO, maifer23, scarlett rows, Claudia Swansea y a mars992 por sus aletas y fav's.

Si se me olvidó alguien, soy cabeza loca ¿s¡? No se ofendan! solo díganmelo y yo rectifico :D

Besitos a todos, y espero en serio no tardar en actualizar, antes del finde seguro ^^

Con cariño,

Natsu xoxo