Disclaimer: todos los personajes son propiedad de S. Meyer, pero la historia es invención mia. Y solo hago esto para desarrollar mi imaginación y mejorar mis facultades como escritora, por supuesto sin animo de lucro.

Capítulo X

~~~~ Conclusiones a lo Alice ~~~~

~Alice POV

Después del día de ayer lo único que me faltaba era no dormir tampoco nada esta noche. Miré el despertador de mi mesilla de noche y comprobé la hora: las 5:37 de la mañana.

Me arrebujé bajo las sábanas e irremediablemente comencé a sollozar. Era terriblemente extraño y confuso todo lo que me estaba pasando. Y cuanto más pensaba en ello más angustiada me sentía.

Llevaba más de una semana sin apenas dormir por culpa de un extraño sueño que nunca conseguía recordar pero que sabía que se repetía todas las noches, después acabo en el despacho del director por culpa de ese mismo estúpido sueño y misteriosamente entro en trance y me veo a mi misma en una extraña mansión rodeada de gente desconocida para mí a excepción de Bella, lo que lo hace más extraño aún, y por alguna razón me doy cuenta de que esa especie de visión es el sueño que lleva sin dejarme dormir días. ¡Y todo esto hace que sienta como que voy a explotar!

Es todo demasiado confuso, no, no le encuentro ninguna explicación lógica (si es que la tiene), así que este cúmulo de cosas hace que me entre tal impotencia y tales ganas de llorar…

Me dije a mi misma que debía tranquilizarme y poco a poco mi respiración se fue haciendo más regular y mis ojos quedaron secos por completo. Cambié de postura en la cama y volví a mirar el despertador: las 5:49.

Metí la cabeza debajo de las sábanas de nuevo y traté de organizar mis ideas.

Aquello debía significar algo. No sabía cómo, ni porqué, pero tenía la sensación de que no veía aquello por casualidad. No podían ser en vano todas estas noches que he pasado en vela. Tienen que servir para algo, tienen que querer decir algo… Mmmmm, decir… Tal vez era eso, tal vez querían decirme algo. Quizás alguien me necesite. Eso tendría sentido. ¿Cuáles fueron las palabras exactas de la mujer castaña? "Nos alegra que por fin halláis llegado." Si eso fuese verdad significaría que hay alguien esperándonos. Un momento, esperándonos ¿a quiénes? Si no recuerdo más estábamos Bella, el estúpido de Masen, con el que nos topamos Bella y yo ayer en los pasillos, Emmett McCarty, al que nos encontramos en el despacho del director, y los gemelos Rosalie y Jasper (el guapo) Hale. ¡Y cómo olvidarme de mi misma! Vale eso ero quizás lo más raro, que personas reales y con las que no tenía relación alguna apareciesen en mi sueño. Un punto más a favor de la teoría de la veracidad de los sueños.

A ver, que más dijo la mujer… ¡Ah, no! El siguiente en hablar fue el hombre que la acompañaba, el rubio sí, dijo algo así como que confiaba en nosotros, pero sobre todo en mí, ya les encontramos gracias a mis visiones… ¿Visiones? ¿Qué quería decir con aquélla palabra? No tenía ningún significado especial para mí, aunque tal vez… Eso fue lo que me pasó en el despacho del director, literalmente vi mi sueño, lo vi estando despierta.

Entonces, si esto fuese verdad, estoy afirmando que mis misteriosos sueños pretenden llevarnos a mí y al resto hacia unos señores que no conocemos de nada. Bueno, tal vez no los conozca de nada yo, pero quizás alguno de ellos si. A lo mejor lo primero de lo que quieren advertirme mis sueños es de que nos reúna a los demás chicos y a mí. Si realmente esas personas nos necesitan, nos necesitan a los seis, y tal vez a ellos les esté ocurriendo lo mismo que a mí o incluso tengan información sobre la mujer de rasgos dulces y el hombre rubio.

Miré de nuevo el despertador: las 6:22.

Empecé a patalear en la cama intentando despejarme y quitarme la idiotez de encima. Había desperdiciado los últimos treinta minutos de mi vida haciendo conjeturas estúpidas sobre fantasías irrealizables. Mi sentido común me decía que era obvio que detrás de mis misteriosos sueños no había otra cosa que una mente demasiado imaginativa, pero mi subconsciente me gritaba que todo encajaba perfectamente con la realidad y que mi primer deber del día debía ser hablar con Bella y el resto de los chicos de mi sueño/visión y confirmar mi teoría.

Salté de la cama dispuesta a comerme el mundo, con una nueva vitalidad y alegría en el cuerpo con la que no me había levantada desde hacía semanas y corrí a la ducha. Como era súper temprano me tiré lo menos media hora en el baño y después me vestí, peiné y maquillé con toda la parsimonia del mundo. Cuando miré el reloj eran las 7 y 13 minutos. ¡Mierda! Tanto estirar el tiempo y ahora se me quedaba corta la mañana. Corrí hacia la nevera, cogí una manzana y salí de casa rebuscando en mi bolso las llaves del coche. Conduje a toda velocidad hacia la casa de Bella, con la impaciencia corroyéndome por dentro.

Cuando llegué a la esquina de su calle ya estaba allí esperándome, como cada mañana. Me paré justo delante de ella y se subió en el asiento del copiloto con tanta desgana que me hizo perder toda la alegría que llevaba dentro.

-¿Bella, estás bien?

-¿Eh?

Menos mal, solo estaba dormida aún. Ya se me había olvidado como era Bella por las mañanas, recién levantada. No reconocería ni a su padre. Creo que si cualquier otra persona parase el coche frente a su casa por la mañana se subiría con él como si tal cosa, creyendo que era yo. Despistada Bella…

-Digo que si estás bien. ¡Despierta mujer!

-¿Eh? ¡Ah! Si, si, estoy despierta, estoy despierta.

-¡Ay, Bella! Apuesto a que se te va a pasar el sueño en un momento en cuanto te cuente todo lo que estoy ansiosa por decirte.

En cuestión de una milésima de segundo dio un respingo en el asiento, se le abrieron lo ojos de par en par y se volteó para mirarme a la cara, como si así escuchase mejor lo que le tenía que contar.

-Cuenta, cuenta. ¿Has conocido a algún chico? ¿Es mono? ¿Cómo se llama?

En seguida la paré poniendo un dedo sobre sus labios.

-Ah, ah – dije negando con la cabeza.- Bella, para. Sabes que no eres buena sacando conclusiones precipitadas. La adivinación no es lo tuyo. Eso déjamelo a mí- le dije guiñándole un ojo y riéndome a la vez de mi propio chiste, mientras Bella me miraba con cara de "tirémosle un cubo de agua fría a la cara que aún no se ha despertado".

-No me mires así, ¿quieres? Cuando te termine de contar todo tendrá sentido (o estarás más confundida aún). Pero no importa, verás. Lo primero te voy a contar lo que me a estado ocurriendo estos días para que luego entiendas la conclusión a la que he llegado.

Y pasé a explicarle toda la retahíla sobre mis no muy normales sueños y/o visiones, la misteriosa pareja a la que veía en ellos y el hecho de que aparecieran también compañeros nuestros de instituto a los que apenas conocíamos.

Bella me escuchaba poniendo, a medida que avanzaba mi relato, mayor cara de incredulidad, pero a la vez con suma atención.

-Alice, si de verdad es cierto todo lo que me estás contando, eso es… ¡fabuloso!- resolvió Bella, tan entusiasmada como si le hubiese dicho que acababa de sacar un sobresaliente en trigonometría.

-Esto… ¿Bella? Lo que me pasa podrá ser de todo menos fabuloso. ¿No has oído lo que te he dicho? Si es real lo que he visto hay alguien que me necesita. Bueno, necesita que yo os reúna, a ti y a los demás para explicaros lo que he visto y llegar así hasta ellos. Quizás los demás también hayan tenido los mismos sueños que yo y tengan información sobre esta pareja, ¡o incluso la conozcan!- entonces me aventuré a preguntar algo que me llevaba rondando por mi cabeza toda la mañana-. Bella, ¿tú por casualidad no habrás tenido tampoco ningún tipo de sueño no?

-No. Bueno no sé. Es que ya sabes que yo nunca recuerdo lo que sueño cuando me despierto.- Y se empezó a reír ella sola.

Pasados treinta segundos empezó a pasársele la risa floja que le había entrado y entonces volví a hablarle.

-Bella, fuera de bromas, solo quería ver si a lo mejor a todos a los que vi en mi sueño, visión, o lo que sea; han visto también algo.

-No, no, lo siento, pero yo no he soñado nada ni he visto nada. Lo más raro que lleva pasándome estas últimas semanas es que no me he dado ningún batacazo.- Y continuó riéndose esta vez con menos estridencia que la vez anterior.

-De acuerdo, me tomaré eso como que das por finalizada la conversación- le dije haciendo un mohín y enfadándome.

-¡Ay, Allie! Pero dime que más me tenías que contar.

Bella me miró con carita de pena y pidiéndome disculpas con la mirada. Yo la miré de reojo y me rendí.

-Está bien- dije alargando la "e" de la palabra bien, para darle mayor dramatismo a mi interpretación de chica enfadada y resignada.- Pero que conste que solo te lo cuento porque me muero por decirlo que si no nada ¿eh?

Bella asintió con la cabeza con tal fuerza que creí que se le desencajaría y se le saldría de su sitio.

-Bueno, pues la misión de hoy va a ser hablar Masen "el guaperas", McCarty "el simpático", y los gemelos Hale, Rosalie "la snob" y Jasper "el…" Y Jasper- dije concluyendo rápidamente la frase para que Bella no se percatara de mi turbación interior.

-Esto…Alice, ¿qué tienes pensado decirles? Porque si yo no fuese tu amiga pensaría que estas loca si vinieses a decirme que ves visiones y encima te las crees, y que en una de ellas estamos todas haciendo no sabes qué, ni cómo, ni cuándo, ni con quién, ni porqué, pero sabes eso que significa algo.

La acribillé con la mirada y ella se hundió un poco en el mullido asiento del copiloto asustada.

-No te lo tomes mal Alice pero llevo razón. ¡Me negarás que no sea verdad!

-Lo sé, lo siento. Es que todavía no he pensado en eso, en la manera de hablar con ellos. ¡Dios, si ni apenas los conozco de vista!- me quedé un momento dubitativa, pensando en lo que iba a hacer con respecto a eso-. Mmmmm, creo que ya sé. A ver, Hale, Masen y McCarty son amigos ¿no? Y comen todos los días juntos, así que les abordaremos hoy a la hora del almuerzo en la cafetería.

Bella hipó del susto por lo que había dicho.

-¿Qué que? No, no, no, perdona, no les "abordaremos", les "abordarás". Tu eres la que ves cosas extrañas en sueños así que a mi no me metas- y se cruzó de brazos como si ese gesto le diese mayor énfasis y autoridad a su negación.

-Bella… No me irás a dejar sola frente a esos tres chicos mayores ¿verdad? No querrás que me hagan nada malo ¿verdad?- y entonces le puse mi mejor cara de perrito abandonado bajo la lluvia haciendo que mis ojos casi se saliesen de mis órbitas de lo abiertos que los tenía.

Bella me miró por el rabillo del ojo y giró precipitadamente la cabeza, para un segundo después volver a girarla en mi dirección y suspirar, sabiéndose perdedora de la batalla.

-Está bien, Alice. Iré contigo…- dijo resignada. Ah, sus palabras me sabían a gloria- pero que sea la última vez que usas tus oscuras y sucias artimañas conmigo.

-Prometido- dije poniendo la carita más angelical que podía.

Bella negó con la cabeza mientras una sonrisilla asomaba a sus labios, sabedora de que esa no sería la última vez que se dejaría cautivar por los encantos de "la fabulosa intérprete", Marie Alice Brandon.

Sin saber muy bien cómo me di cuenta de que estábamos ya a una sola manzana del instituto y curiosa miré los brillantes números que mostraba el reloj del salpicadero del coche. ¡Mierda! Solo quedaban dos minutos para que empezaran las clases. Ojalá y queden plazas libres para aparcar el coche cerca de la entrada del instituto o el Sr. Mason nos mataría por llegar tarde otra vez. Estúpido profesor de Lengua y Literatura…


Bueno, solo disculparme por el retraso, pero como de poco vale lamentarse, pues lo dicho, perdón, pero mi vida es complicada.

A partir de ahora, como estoy viendo que mis clases y mi vida personal se complican más de lo previsto pues subiré una vez por semana, lunes y martes, probablemente.

Muchas gracias a todas la personas que me han sabido esperar hasta que he actualizado, en especial a mis queridas amigas de por aquí (sí, ya sabéis quienes sois, daros por aludidas). ¡Yo también os quiero chicas!

Solo una cosa más que añadir: me he paseado hace poco por las normas de FF y he visto que no están muy bien vistas las notas de autor, si no es más que para avisar de algo importante sobre el fic; además de que no quiero que el hehco de que me dejen reviews (o no), esté condicionado por mis ruegos, súplicas, comentarios, o por la impresión que yo les de a través de estas notas, luego es la última vez que me verán escribir algo aquí abajo, aunque sabéis que yo solo escribo para vosotros, mis lectores, y que siempre voy a estaros agradecida por vuestros reviews, alertar y favoritos, aunque no lo repita en cada capítulo.

Prometo seguir actualizando el fic cada semana, siempre que me sea posible, pues, aunque no lo creáis, esta historia es compleja y muy larga y lleva su tiempo escribirla.

Sin más, me despido.

Besos,

Natsu!]