Disclaimer: todos los personajes son propiedad de S. Meyer, pero la historia es invención mia. Y solo hago esto para desarrollar mi imaginación y mejorar mis facultades como escritora, por supuesto sin animo de lucro.

Capítulo XI

~~~~ La luz al final del túnel ~~~~

~Jasper POV

Bostecé y parpadeé varias veces seguidas en un intento de quitarme de encima el sueño, que amenazaba con dormirme de nuevo. La noche pasado apenas había pegado ojo, intentando poner en orden mis ideas. Mis descabelladas e ininteligibles ideas.

El Sr. Varner parloteaba sobre no sé qué cosa mientras yo pensaba en lo que habíamos hablado el día anterior Edward, Emmett y yo. Y en la conversación que tuve después con Rose. Todos estuvimos de acuerdo en que lo que nos pasaba era del todo anormal. Algo, no sabíamos qué, ni porqué, pero algo raro nos estaba pasando y hacía que sintiéramos o hiciéramos cosas extrañas…

-¡Ouch!- me quejé cuando algo me golpeó en la cabeza.

Levanté la vista y vi a Emmett sonriéndome desde su pupitre, delante de mí.

-¿Qué…?- le susurré

Él se limitó a levantar el pulgar y sonreírme más ampliamente si se podía.

-¡Alegra esa cara!- me dijo.

Yo me limité a ignorarle y a seguir pensando. Emmett seguiría siendo siempre Emmett, por muchas preocupaciones que tuviera (o debiese tener) en la cabeza, él nunca perdía el ánimo. Cómo lo envidiaba…

Me pasé el resto de la hora dejando pasar el tiempo, mientras garabateaba incoherencias en mi cuaderno y soportaba la efusividad y alegría de Emmett, la exasperación y desconcierto de Edward y el resto de emociones y sentimientos de las personas a mi alrededor. Definitivamente, entre esto y la falta de sueño estaba para que me encerrasen en un manicomio.

Cuando por fin sonó la campana que indicaba la hora del almuerzo y creí que por fin iba a respirar en paz por al menos un corto periodo de tiempo, pasó algo inesperado, que llevaba esperando bastante tiempo para resolver esto, pero que a la vez me desconcertó y me pilló desprevenido.

-¡Bueno, menos mal! Una horita de descanso ¿no?- dijo tan alegremente Emmett.

-¡Emmett! Llevas las tres horas con la mente en blanco sin pensar en otra cosa que en no hacer nada. ¿Me vas a decir que estás cansado?- le espetó Edward enfadado. Parecía que no era yo el único irritable a causa de su… rara aptitud.

Emmett le sacó la lengua y entró en la cafetería haciéndose el indignado, cruzado de brazos y con un mohín en la cara, como si fuese un niño chico. Yo le sonreí a Edward para intentar calmarle y darle mi apoyo, y al parecer funcionó, pues pude sentir como ambos estábamos algo más relajados.

Nos dirigimos hasta nuestra mesa, donde Emmett estaba ya sentado comiendo no sé qué porquerías de las suyas. Edward y yo nos sentamos junto a él y comenzamos a comer y a charlar junto con él.

Apenas unos minutos después una voz nos sacó a los tres de nuestra animada cháchara.

-¡Hola!- dijo una alegre y cantarina voz detrás mía.

Yo alcé la vista y me volteé para ver quién me hablaba, y por unos segundos me quedé embobado. Delante mía había una guapa y pequeña chica, de cabellos oscuros y cortos que me sonreía y miraba expectante. Mientras yo pensaba en esto debió transcurrir bastante pues, cuando iba a contestarle, Edward se me adelantó.

-¿Qué quieres Brandon?- le preguntó groseramente.

Iba a respondedle a Edward, ante tal falta de modales con una señorita, cuando ella le soltó un: -Tú te callas Masen- que me dejó con la boca abierta. Parecía que la peque sabía defenderse solita...

-Uh, ¡parece que tenemos una ganadora!- dijo el estúpido de Emmett.

Brandon lo fulminó con la mirada mientras la risa de Swan brotaba de detrás de su espalda.

-Anda, pero si viene la tarada de tu amiga contigo...-continuó Edward.

Swan volvió a esconderse tras la pequeña Alice Brandon, poniéndose colorada.

-Masen, vas a hacer que tenga que romperte tu linda boca de un puñetazo- volvió a amenazarle Brandon. Estaba más graciosa cuando se enojaba...

-Bueno, ya basta- les interrumpí-. No creo que estas chicas hayan venido hasta aquí solo por el placer de discutir.- Dije sonriendo, mientras trataba de poner algo de paz en aquel frente de guerra que se había formado alrededor de nuestra mesa. Tantas emociones contradictorias juntas estaban empezando a marearme.

-Esto... Sí, veníamos por algo importante ¿verdad, Bella?

-Ajá- apuntó la tímida chica escondiéndose aún tras su amiga.

-Bueno, ¿y qué es ese algo tan importante por lo que queríais vernos?-les pregunté yo, ante la mirada de incredulidad de Edward y la indiferencia de Emmett.

-Pues veréis...- empezó dubitativa.

-¡Estás chiflada Brandon!- saltó Edward.

Todos nos quedamos mirándole asustados y algo intimidados por su acción.

-Edward, ¿qué narices te pasa?- le pregunté.

-Tú si que estás chiflado Masen. ¿Aún sigues creyendo que oyes voces en la cabeza? ¡Eso si es estar loco!

Ahí ya terminé de desconcertarme.

-Edward, ¿cómo sabe ella que puedes leer el pensamiento?

-¡Perfecto! ¡Simplemente perfecto! Chiflado uno y Chiflado dos- dijo Brandon señalándonos a Edward y a mí respectivamente-. Ahora no solo uno dice que oye voces si no que el otro le cree.

-Alice, lo tuyo tampoco es muy normal- susurró, con una voz perfectamente audible, Bella.

-A ver, a ver... ¡Tranquilicémonos!- todos los presentes guardamos silencio durante unos segundos, mirándonos extrañados los unos a los otros. Luego, yo rompí el "alto al fuego"-. Primero, nadie juzga a nadie sin saber, ¿de acuerdo?- esto lo dije mirando especialmente a Brandon y Edward. Estos asintieron a regañadientes-. Bien, segundo; lo que le pase a Edward y nosotros creamos sobre él no os incumbe a vosotras, por consiguiente podéis ahorraros cualquier tipo de comentario, y tercero...

-Ahí te equivocas, Hale- me interrumpió la pequeña- no sé porqué, ni cómo, ni cuándo, solo sé que dentro de cierto tiempo todos nosotros y tu "linda" hermanita estaremos en una misma casa, vete su a saber cómo de lejos de aquí, hablando con una pareja desconocida, que nos hablarán sobre no sé que tema importante. Sólo sé que estaremos juntos, y pareceremos muy unidos.

-¡Mira la peque, y parecía tonta!- dijo muy inoportunamente Emmett, distrayéndome de mis pensamientos y dificultándome procesar toda la información que Brandon acababa de soltarnos.

-¿Y tú como sabes eso Brandon?

-Sospecho que de forma parecida al porqué tu dices escuchar vocecitas en tu cabeza.

-Lo que yo oiga en mi mente no es cosa tuya, Brandon.

-Pues lo que yo vea en mis visiones si es asunto tuyo cuando resulta que apareces en ellas una y otra y otra vez.

-¿Cómo has llamado a qué?-pregunté confuso por tanta discusión.

-Eso es lo que venía a explicaros, cuando tu amigo se a metido por medio- me dijo Brandon arrugando la nariz y haciéndole una mueca a Edward.

-Bueno pues explícate, ahora sí, sin las interrupciones de Edward.

-¡Gracias!- dijo exasperada-. El caso es que llevaba tiempo soñando algo realmente extraño. Bueno no sé si extraño o no porque no conseguía recordarlo. Cada noche tenía un sueño muy ajetreado pero, a la mañana siguiente, no conseguía recordar nada. Pero un día, empecé a ver cosas. No sé bien como funciona la cosa, solo sé que hay momentos en lo que me quedo como... ¡dormida estando despierta! Y entonces veo con claridad lo que con anterioridad no recordaba de mis sueños.

-Vale. Y eso, ¿que tiene de extraño?- preguntó malhumorado Edward.

-Pues que no "veo" cualquier cosa. Nos veo a todos nosotros, juntos, hablando con un hombre y una mujer, a los que yo por lo menos no conozco de nada, hablándonos con total familiaridad y diciéndonos que era un alivio que hubiésemos dado con ellos, ya que nos necesitaban, y que gracias a mí y a mis visiones eso había sido posible. Es por eso que creo que esos "sueños" que tengo estando despierta no son otra cosa que visiones, como las llamó el señor rubio. Es decir, que veo lo que va a pasar en el futuro. Y creo que esa visión de la reunión con esa pareja es una especie de aviso, de pista, algo que me ha indicado que tenía que hablar con vosotros, para que juntos les encontráramos. Parecían tener algo importante que decirnos...

Todos nos quedamos en riguroso silencio, observando las caras de los demás, con miedo a ser el primero en hablar y decir algo equivocado. Finalmente Bella intervino.

-Tenéis que creerla. Yo la he visto teniendo una de esas visiones, y es verdad que pierde toda consciencia del mundo. No es como si durmiera, es como si dejara de estar completamente en este mundo. Su vista se nubla y su cuerpo se queda estático. Es realmente escalofriante.

-Vale, y, suponiendo que lo que dices sea verdad, ¿qué tendríamos que hacer?- preguntó Edward, impertinente como siempre-. Has tenido un estúpido sueño donde nos veías a todos. O visión, o como lo quieras llamar. ¿Qué pintamos nosotros en todo eso?

-¡No lo sé vale! Yo solo os cuento lo que vi. Realmente no sé lo que significa...- dijo decepcionada-. Esperaba que vosotros me lo dijerais. He sido un estúpida- dijo dándose la vuelta-. Vámonos Bella.

-¡No, espera!- grité yo efusivamente, tomándola de la mano y haciéndola volverse hacia mí.

Lo hice con tal fuerza que nuestro cuerpos casi se rozaron. Ella alzó la vista y yo la bajé hasta sus ojos, y entonces ambos desviamos la mirada hasta donde mi mano tenía agarrada su muñeca. Yo me sonrojé y la solté corriendo.

-Esto... perdona.

-Eh, no ha sido nada.

-Bueno, que eso, que no podéis iros. Yo te creo- le dijo sonriéndole.

-Gracias- dijo con la cabeza gacha. Era la primera vez que la oía hablar en ese tono de voz. Emociones encontradas me llegaron desde lo más profundo de su ser.

-Edward, ¿no lo ves?- dije volviéndome hacia mi amigo-. No puede ser una coincidencia. Que tú desarrolles la capacidad de leer la mente, que yo sienta las emociones de los demás, que Emmett adquiera de pronto una fuerza brutal, que Rose controle los deseos y que Brandon vea el futuro no puede se casualidad. Y mucho menos cuando ella nos ha visto a todos juntos en una de sus visiones hablando con alguien que sabe algo acerca de nosotros y nuestros poderes.

-Espera, espera. ¿Entonces es verdad que Masen puede leer la mente?

-Sí, Brandon. Puedo leer todos y cada uno de tus malditos pensamientos. Y Jasper puede sentir tus sentimientos y emociones- Brandon se fue poniendo cada vez más colorada a medida que Edward iba enumerando nuestras "habilidades"-. Y apuesto a que Emmett puede romperte cualquiera de tus diminutos huesos con solo mirarte.

-¡Sí, señorita! ¡Mira que músculos!- dijo el muy exhibicionista de Emmett.

-Y mi hermana Rosalie puede doblegar tus decisiones a su voluntad- apunté, ignorando a Emmett (como de costumbre).

-¿Y qué es lo que hace tu amiguita exactamente, Brandon?- preguntó Edward.

Swan se volvió a esconder, aún más si cabe, tras Brandon intimidada.

-Pues... No lo sabemos. De momento nada. Pero alguna rareza debe de desarrollar más adelante, pues ella también aparecía en mi visión.

-Chicos, si todo es verdad, esto no tiene nada de normal. Y mucho menos sentido. ¿Qué deberíamos hacer?- preguntó, ahora más formal, Edward.

-Lo primero hablar con Rosalie. Ella también debe de saber las nuevas noticias sobre Brandon.

-Y después tratar de averiguar algo sobre la pareja de mis visiones. Ellos son la única pista que tenemos, y los únicos que parecían tener conciencia de lo que nos pasaba. Quizá ellos sepan el porqué nos está pasando esto.

-Estoy de acuerdo con Brandon. Pero, tú eres la única que los ha visto y sabe como son. ¿Cómo vamos a saber los demás si los conocemos o no?- le pregunté.

-Bueno... Supongo que podría tratar de hacer un retrato de sus caras. Soy buena con el dibujo.

Ambos nos quedamos mirándonos el uno al otro sonriéndonos y...

El molesto sonido de la campana que marcaba el final del almuerzo hizo que interrumpiéramos el contacto visual y que cada uno se fuese por lado.

-Esta tarde hablaré con Rose y le explicaré todo lo que hemos hablado hoy.

-Yo haré los dibujos de la pareja de mis visiones para que los veáis mañana.

-Entonces nos vemos mañana en esta misma mesa a la hora del almuerzo... Todos- me apresuré a añadir. No es como si los dos fuéramos ha hablar a solas...

-¡Que sí colega!- soltó Emmett.

-Hasta luego, Brandon y compañía. Y recuerda renacuaja- dijo Edward ya cuando nos alejábamos y ellas se marchaban en la dirección contraria-, cuidado con lo que piensas que yo lo oigo todo- dijo con una voz llena de malicia.

Brandon dio un respingo y aceleró más el paso, sin mira a atrás, y jalando a Bella detrás suya.

-Edward no está bien que hurgues en su mente- le reprendí.

-Si supieras lo que estaba pensando sobre tí...

-¡No sigas!- le dije, evitando sentir nada procedente de él que me diera pistas sobre los pensamientos de Brandon-. No quiero violar la intimidad de nadie- le contesté tajantemente-. ¡Y deberías aplicarte el cuento!

-¡Eh! No es mi culpa todo esto ¿vale?

Yo lo dejé por imposible, sabiendo que en el fondo llevaba razón. Esperaba que las curiosas visiones de Brandon nos llevasen hacia las respuestas a todas nuestras dudas. Al menos ya habían empezado a abrirnos un poco los ojos. Ya no estábamos a ciegas, como antes.


¡El primer review de hoy hace el número 100! Y todo gracias a vosotros ;)

I love you guys!

¿?