...
Con fiereza me solté de su agarre y comencé a correr. Por fortuna mi casa estaba muy cerca. En cuanto llegué, me encerré en mi habitación y me tiré sobre la cama…llorando…Hacía tanto que no lloraba…desde que mi madre murió me prometí nunca más volver a llorar ¿Pero entonces por qué? ¿Por qué lloraba por ese idiota? ¿Por qué él había revolucionado mi mundo? ¿Por qué me había enamorado de él? ¿Por qué había olvidado a mi ángel? Mi ángel…mi dulce ángel… ¿Dónde estás?...
*piiii* *piiii* *piiii*
Abrí los ojos con pesadez y tomé el móvil para desactivar la alarma. Aun no sabía cómo había sido capaz de dormirme. Aunque por desgracia en mis sueños siempre aparecía él. Él y sus malditas sonrisas torcidas, él y sus malditos ojos verdes, él y todo él. ¡Dios, ni mi ángel había conseguido volverme tan loca!
*piiii* *piiii* *piiii*
- Ya voy, ya voy…cállate – regañé al despertador que había comenzado a sonar de nuevo.
Por fortuna, ahora distraería un poco mi mente. Aunque no sé si era peor el remedio que la enfermedad, pues mi plan consistía e regresar a la que antes había sido mi casa. Mientras estuve en Italia, mi tío Aro luchó para que la casa, tras la muerte de mi madre, quedase en mi poder y debido a su ``influencia´´ consiguió que el juez pusiera a mi nombre todos los papeles. Así pues, ahora que estaba en Forks, había decidido arreglar la casa y venderla.
Tras ponerme un mono blanco y coger los botes de pintura y los utensilios necesarios, me subí en mi camioneta y me dirigí hacia mi antiguo hogar. La casa estaba a las afueras, ya que a mi madre le gustaba mucho estar rodeada de bosque. Cuando llegué, he de reconocer que sentí miedo…mucho miedo. La casa parecía estar embrujada, un par de cuervos estaban posados sobre el tejado y la pintura de la fachada estaba toda rajada dejando ver la mugrienta madera vieja que parecía rechinar con el viento. Las ventanas estaban rotas y la puerta medio tirada. Tras tomar una gran bocanada de aire comencé a caminar hacia mi casa y entonces recordé que mi ángel vivía en la casa contigua a la mía y una extraña emoción me recorrió de la cabeza a los pies.
Me encaminé a la casa contigua a la mía y que estaba aun como nueva y golpeé suavemente la puerta de la entrada. Esperé unos instantes; pero nadie respondía. Probé otra vez…y nada. Y otra vez….pero seguían sin abrir nadie. Cuando estaba a punto de marcharme vi que en el suelo había un papel.
- Casa en venta. Si está interesado llamé al 8… - leí; pero el resto de los números estaban borrados – Que suerte tienes Swan – me quejé y volví a encaminarme a mi antigua casa.
Empujé la puerta – bueno, lo que quedaba de ella – y entré en la casa. Mis ojos se llenaron de lágrimas al ver la casa. Todo estaba tal y como aquella noche. La mesa de cristal rota en miles de pedazos ensangrentados, los muebles tirados e incluso el suelo manchado de sangre. Todo estaba como aquella noche. Mis ojos se llenaron de lágrimas y el deseo de encontrar a mi ángel se incrementó, junto con una hermosa visión de sus ojos verdes.
Cerré y abrí los ojos con fuerza en un intento de tranquilizarme y ser capaz de penetrar en la vivienda. No conseguí gran cosa con ello; pero aun así, y tras prender la linterna que cargaba – ya que en la casa no había electricidad - entré. Tras dar un vistazo rápido a la casa, decidí que primer empezaría arreglando la parte de arriba, que era la que estaba en mejor estado y finalmente, cuando tuviese el valor de afrontar el escenario que había montado en la planta baja, la arreglaría. Subí las escaleras con cuidado de no tropezar y agarrando con fuerza dos botes de pintura. Caminé por la planta de arriba admirando lo que los años habían hecho en aquella casa. Lo que antes para mí había sido mi pequeño palacio ahora no era más que una típica casa de película de terror, aunque bueno, también lo fue cuando yo estuve aquí.
Con cuidado empujé la puerta de la habitación de mis padres. Una nube de polvo me hizo toser y por unos instantes me cegó; pero cuando al fin puede ver, mis ojos catalogaron aquella habitación como una hermosa visión. Las telarañas, el polvo y las paredes amarillentas, le daban un aspecto como del siglo XV y los muebles de mi madre ayudaban a recrear el ambiente del pasado. Aunque algo espeluznante, todo aquello era muy bello y no puede evitar acercarme a la cama y sentarme en ella. Admirar todo a mí alrededor. Esta habitación estaba llena de bellos recuerdos para mí y el verla así, tan tranquila y en paz…era algo…indescriptible.
Bella, baja de las nubes y ponte a limpiar, tienes trabajo que hacer Mi conciencia interrumpió mi lindo momento de paz haciéndome poner los pies nuevamente en la tierra. Con cuidado, para no volver a hacer chirriar los muelles, me levanté y me dirigí a mi furgoneta por mis utensilios de limpieza.
No tardé mucho en llevar todas las cosas a la habitación de mis padres y comenzar con mi labor de dejar a aquella casa como antes de que Phil la pisase. Lo primero era quitar las ropas de la cama y las cortinas y meterlas en una bolsa para llevármela a mi casa a lavarlas. Después comencé a barrer el suelo y tras llenar un barreño con agua y un producto de limpieza para muebles comencé a quitarle el polvo a todos los muebles de la habitación. No sé con exactitud cuántas horas pasé en aquella habitación, pues estuve todo el tiempo escuchando música con el Ipod y tarareando miles de canciones. De todos modos, lo importante, era que ya había amanecido y tenía que regresar a mi casa para arreglarme e ir al instituto.
Dejé todos los instrumentos de limpieza en la casa ya que a la noche regresaría y bajé las escaleras con cuidado para no tropezar. Aunque pareciese extraño, la parte baja estaba…diferente. No sabría decir en qué sentido había cambiado pero había algo que antes no había estado allí, o algo que se había movido de sitio. Un escalofría recorrió mi espalda y pensé en la posibilidad de que la casa estuviese embrujada, pero quise pensar que lo que sucedía se debía simplemente a mi falta de sueño.
Una vez terminé de arreglarme en mi casa y de poner a lavar las cosas de la habitación e mi madre. Me subí en mi camioneta y me dirigí hacia el instituto.
- ¡Bella! – me saludó enérgicamente Alice mientras se bajaba del volvo de Edward y corrí a abrazarme - ¿Qué tal estas? ¿Cómo has pasado tu primera noche en Forks? ¿Has tenido miedo? Si quieres puede venirte a mi casa si estás asustada. Por cierto, Rose y yo iremos de compras este fin de semana ¿Te apuntas? ¿Sí? ¡Perfecto! ¡Ah! ¡Y casi se me olvida! ¿Qué ha sucedido con Edward?
Vale lo reconozco…me perdí en la segunda pregunta. Aun no entendía como la pequeña duendecillo era capaz de hablar tan rápido sin asfixiares y haciendo preguntas de temas totalmente diferentes. ¡Era increíble la facilidad con la que cambiaba de tema!
Intenté recordar nuevamente sus preguntas y tras tomar una gran bocanada de aire comencé a responderlas una tras otra.
- Hola Alice. Estoy muy bien, bueno tengo un poco de sueño. Mi primera noche ha sido un poco ajetreada; pero no, no pasé miedo, así que no será necesario que vaya tu casa. No, no pienso ir de compras, las compras y yo no somos compatibles. Y sobre Edward…prefiero no hablar del tema… - Bueno he de reconocer que no había sido tan difícil. Bella no mientas te cuesta respirar Gracias por delatarme querida conciencia.
- Bueno ya discutiremos sobre las compras y sobre Edward…no te forzaré si no quieres hablar…aunque me harías sentir que no confías en mí y me sentiría muy triste… - puso carita de perrito
- Bueno está bien; pero luego hablamos ahora tenemos clases…
- Bien lo conseguí ji, ji, ji - susurró Alice mientras se dirigía hacia Jasper que acababa de llegar y se lanzaba a sus brazos como una niña pequeña.
Tras mirar el horario y el mapa, puesto que aun no me habituaba a este instituto caminé por los pasillos hasta mi primera clase…Biología…Recé para que Edward no tuviese clase a esta hora y que no tuviese que enfrentarme a él; pero por desgracia la suerte no estaba de mi lado y en cuanto entré, lo vi sentado como la más hermosas de las esculturas, con el codo apoyado en la mesa y su cabeza reposando en su manos mientras su mirada se perdía a través de la ventana. ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué tenía que ser tan perfecto y sexy?!¡Y peor aún! ¡¿Por qué mordía de esa forma su labio inferior?! ¡¿Es que no se daba cuenta de que yo estaba deseosa de hacer eso!? Suspiré en un nulo intento de tranquilizarme y caminé hacia mi lugar a su lado.
- Buenos días… - saludé
Edward ni tan siquiera se giró a verme siguió mirando por la ventana, tan pensativo y ausente como antes de que yo tomase asiento. Pasaron unos minutos de incomodo silencio en los que me dedique a dibujar en una libreta, ya que tenía tiempo libro y Edward había decidido ignorarme lo mejor sería intentar distraer mi mente y así dejar de pensar en el dolor que su rechazo me producía. Dibujé un boceto de mi cada, la que ahora estaba reformando y planifiqué vagamente como podría colocar los muebles tras la reforma. El profesor Banner no tardó más de diez minutos en llegar y comenzar a dar su clase. Para mi desgracia, no se le ocurrió nada mejor para el día de hoy que hacer un ejercicio por parejas con el microscopio. Sí, definitivamente estaba gafada.
La práctica fue de lo más incómoda. Edward se limitaba a contestar con simples monosílabos y ni tan siquiera me miraba a la cara cuando lo hacía. Realmente estaba comenzando a enfadarme; pero cuando por suerte era capaz de ver sus ojos, brillantes y con matiz de sentimientos que no logré descifrar, todo mi enojo se esfumaba y daba paso nuevamente al dolor. ¿Por qué? ¿Por qué se portaba así conmigo? ¿Acaso no era él el que había dicho que lo olvidásemos todo? Cuando alguien dice eso se supone que todo debe volver a ser como era antes, pero sin embargo Edward había cambiado tanto. De pronto, cuando iba a colocar uno de los portaobjetos en el microscopio Edward también lo hizo y nuestras manos se rozaron con suavidad. Por primera vez Edward me miró a los ojos, aunque realmente su mirada se veía tan…bacía…Con lentitud entreabrió sus labios con el fin de pronunciar algo y yo esperé ansiosa escuchar aquellas palabras pero como ya había dicho, la mala suerte me perseguía.
- ¡Chicos! ¡Ya está bien por hoy! Mañana continuaremos con la práctica. No olviden que con los resultados obtenidos de la práctica luego deberán presentar una especie de tesis con todos sus descubrimientos.
Tras eso, se marchó junto con un 50% de los estudiantes haciéndole preguntas. Mientras recogía, volví a mirar a Edward. Aun no sabía cómo le haría para hacer el trabajo, él se negaba a hablarme a no ser que fuese estrictamente necesario y a mi cada uno de sus rechazos me dolía cada vez más.
Piensa en tú ángel Me recordó mi cabecita y por primera vez la escuché sin rechistar y obedecí; pero en cuanto cerraba los ojos e intentaba recordar el rostro de aquel pequeño niño que arriesgó su vida por mí, lentamente la imagen de aquel pequeño era sustituida por la Edward.
- Maldito seas Cullen – refunfuñé por lo bajo; pero estoy segura de que Edward me oyó pues se giró y por primera vez me enfrentó.
- Siento todo esto…Swan…pero no creo que podamos ser amigos. Estoy confuso y…no quiero hacerte daño…
Tras decir eso cogió los libros entre sus brazos y se marchó de la clase. Yo me quedé unos segundos quieta, sin hacer nada, ni tan siquiera estaba respirando. Sus palabras no tenían sentido, porqué aunque él no lo supiese su rechazo e indiferencia eran aun más dolorosos que sus ``No te amo´´…Bueno…quizás igual de doloroso…
Las siguientes dos horas fueron bastante tranquilas en comparación con la primera. No tuve que atender mucho en clase, pues las materias ya me las sabias. Así que las dos clases estuve pensando en qué hacer con Edward, estaba segura de que no tendría la fuerza suficiente como para ignorarle y hacer como si no existiese. Además estaba segura de que no tardaría mucho en romper en llanto.
- ¡Bella! ¿Qué vas a tomar hoy?
Cuando quise darme cuenta ya estaba en la cafetería con Alice a mi lado llenando mi bandeja de comida basura.
- Alice no tengo mucha hambre tomaré una manzana – dejé en su sitio todo lo que Alice había puesto en mi bandeja y tomé la manzana más roja que había en el cesto.
- ¿Una manzana? Te vas a quedar en los huesos Bella.
- No es eso…simplemente hoy no tengo hambre.
- ¿Tiene Edward algo que ver con eso? – preguntó perspicaz
- ¿Por qué piensas eso?
- Porque Edward no va a comer hoy con nosotros y cuando llegamos ambos ni tan siquiera os saludasteis. Además, Edward ayer estaba muy…extraño
- No te preocupes Alice, es una tontería
Intenté fingir una sonrisa para así no preocupar a Alice y caminé hacia la mesa de los chicos. Todos estaban comentando algo bastante emocionados y Emmett jugueteaba en sus manos con una cámara de video. En cuanto Alice y yo no sentamos Emmett apuntó la cámara de video en nuestra dirección y le dio al play. He de reconocer que me asusté cuando en la pantallita comenzaron a parecer un grupo de adolescentes gritando.
- ¿Qué es esto Emmett? – preguntó Alice mientras Emmett paraba el video
- Recordáis lo del juego de la casa abandonada ¿verdad? – Alice y yo asentimos – Esto es lo que grabaron el primer grupo de chicos ayer.
- ¿Perdieron?
- ¡Pues si! – celebró – Pero bueno después de ver estas imágenes he de reconocer que tiene buenos motivos.
Emmett volvió a apuntar la cámara en su dirección y escuché como el pequeño aparato comenzaba a rebobinar. Nuevamente Emmett nos mostró la cámara y pulsó el play mientras subía el volumen. He de reconocer que si antes no iba a ir a esa casa, ahora pasase lo que pasase no pensaba entrar en ella. En el video se veía la casa totalmente destrozada, como la de una película de terror, al principio solo se escuchaban a los jóvenes charlar animados y a algunos haciendo bromas a las chicas como si fueran fantasmas; pero todo cambió cuando se escucharon unos pasos en la planta de arriba. Los chicos al principio se rieron nerviosos pensando que era una broma y alegando que era el viento; pero cuando una extraña voz, aunque hermosa, comenzó a tararear una canción y se comenzaron a escuchar el movimiento de algo arrastrándose por el suelo, el pánico les cundió a todos y comenzaron a gritar despavoridos. El que estaba grabando temblaba como un flan y tras un golpe seco que nuevamente se escuchó en la planta de arriba todos comenzaron a gritar a todo pulmón y la imagen se cortó.
- Es…espeluznante… - concluí yo
- ¡Waaa! ¡Qué emocionante! – Alice comenzó a dar saltitos en su asiento - ¡Estoy deseando pisar esa casa fantasma!
- ¿No tienes miedo Alice? – preguntó Rosalie que estaba algo asustada tras ver el video
- ¿Asustada? ¡Tonterías! ¡Esto lo hace más emocionante! – siguió dando saltitos y tomó de las manos Emmett - Tu compartes también estás ilusionado ¿verdad? ¿verdad? ¿Verdad?
- ¡Pues claro que si duendecillo! ¡Tengo muchísimas ganas de que llegue este jueves!
- ¿Este jueves? ¿No era el que viene? –preguntó Jasper que acaba de unirse a nuestra conversación tras estar hablando pro el móvil
- Es que muchos grupos se echaron atrás tras ver el video. Están todos muertos de miedo ¡esos 200 dólares son nuestros! – Chocó los cinco con Alice y luego abrazó a Rosalie – Vamos Rose yo te protegeré.
- Eso es lo que más miedo me da… - susurró
- ¿Qué dices? – preguntó Emmett
- ¿Yo? Que te quiero mucho osito – le dio un suave beso en los labios y después se levantó para darle la cámara a uno de los chicos que salían en el video.
El resto del almuerzo pasó tranquilo. Entre bromas de Emmett sobre los chicos que se asustaron en la casa. Alice organizó con Rosalie todo lo relacionado con su salida de compras el fin de semana y Japser se marchó con Edward a los pocos minutos de conversación. REalmente no presté mucha atención a lo que hablaron mi mente estaba perdida en Jasper, es decir, no estaba enamora da de él ni nada de eso; pero al parecer él era el mejor amigo de Edward y pensé que quizás si habla con Jasper podría comprender un poco mejor la mente de aquel ángel...¿Ángel? ¿Lo llame ángel? Dios creo que yo también estaa muyconfusa...quizás Edward hacía bien al ignorarme...
CONTINUARA
N/A: Bueno aqui un capitulo más de Looking for mi angel, puede que tarde un poco en actualizar devido a que ahora empiezo los examenes finales T.T de todos modos no seran más de un par de días ^^ Bueno espero que os haya gustado este capitulo. Edward a decidido ignorar a Bella y esta esta cada ve más confundida ¿Qué ocurrira ahora? ¿Se arreglara todo? ¿Será Bella capaz de encontrar a su ángel pronto? y lo más importante...¿Realmente se conformó la duendecillo con las simples respuestas de Bella?
Bueno que tal si me dejais un lindo Reviews? ^^ acepto todo tipo de comentarios no me como a nadie...de momento xD
Nos leemos chics!! ^^
