Ayame:- *________*
Keiko:- ¬_¬
Ayame:- XD Lean y divíertanse.
Capítulo 4 Blade Tigers
Amanece en el templo, los primeros rayos se filtran por los ventanales de la habitación. Un rayo le da la cara al joven demonio que duerme plácidamente al lado de su hermana. Él abre los ojos y se incorpora viendo hacia la puerta con seriedad.
- ¿Qué desean? – pregunta. Al instante se abre la puerta. Dos jóvenes entran por ella. El primero de ellos lleva el cabello largo y pelirrojo. Su compañero, por su parte tiene el pelo negro, corto peinado hacia abajo.
- Buenos días Hiei-dijo el último con una sonrisa- Lamentamos despertarte pero necesitamos charlar - su rostro se torno serio. Intercambio una mirada con su compañero.
Hiei mira a Yukina quien aún duerme.
- ¿De qué se trata? – pregunta desviando la mirada a sus camaradas, sin embargo su tercer ojo vigilaba a su hermana bajo la venda que lo cubría.
- Salgamos – indicó el kizune – Yukina podría despertar.
Hiei no se movió. Yusuke al ver aquello dijo:
- Descuida, ella estará bien. Procuraremos no alejarnos mucho.
El niño prohibido le echo una última mirada a su hermana que dormía con tranquilidad y salió del recinto junto con sus dos amigos.
No se alejaron mucho de la habitación. Lo suficiente para que Yukina en caso de despertar no pudiera escucharlos pero al mismo tiempo podían verla desde su posición sin problemas.
- ¿Y bien? – preguntó Hiei recargado en un árbol.
- En fin, ayer en la noche fuimos al Mundo Espiritual a investigar más sobre Erizawa y su familia. Botan nos proporciono algo de ayuda junto con Koenma. El caso es que…- comenzó Yusuke.
- Descubrimos algo inquietante sobre el pasado de Hanna- continuó el kizune. Hiei lo miró sin comprender.
- En un principio Hanna viene de la Isla del Hielo- "aunque eso era obvio" pensó Yusuke y continuó:- El caso es que…
- ¿Y qué tiene que ver esa mujer con nosotros? – pregunta Hiei impaciente. Con "nosotros" se refería claramente a él y a Yukina. El mal presentimiento se apoderó de él en ese momento. Falso, desde hace tiempo lo molestaba un mal augurio.
- Tiene que ver más de lo que imaginas- continuó Kurama- Hanna es hija de la hermana de Ruri- la expresión de sorpresa de Hiei no se quedó atrás- Su nombre era Kisa. Se desconoce el motivo que la incitó a salir de la isla de las Koorimes pero tuvo el cruel destino de ser capturada por Eirizawa. - Hiei pareció molesto por unos instantes. Se hizo un silencio entre los tres. Tanto Yusuke como Kurama veían a su compañero esperando su reacción.
Hiei miró de reojo la habitación en la que su hermana dormitaba. Ruri, la mujer que le había tirado al vacío desde la isla frente a los ojos de Hina quien se suicidase más tarde. La misma mujer que años después le contó que tenía una hermana gemela. Yukina. La misma que deseaba morir en sus manos pero él no la mató. Tenía algo más importante que una venganza: encontrar a su hermana.
- Tonterías- susurró molesto Hiei- Yo no tengo madre. Kisa no puede estar relacionada con nosotros.
Kurama suspiró. Era realmente terco, en el fondo sabía que su amigo mentía. Hiei era conciente de quien había sido su madre perfectamente ¿Y su padre? Nadie lo conocía realmente. Y esperaba no tenerlo que hacer. Aunque en esos tiempos nunca se sabe que puede suceder.
- El caso es que – Yusuke iba a continuar cuando los tres sintieron una presencia anormal acercándose al templo.
- Parece que los problemas acaban de llegar- comentó con un poco de alegría- Hace tiempo que no me divierto en una pelea.
- Yusuke, nuestra prioridad es proteger a Yukina, no vamos a jugar- le dijo Kurama al tiempo que sacaba su látigo de su cabello y miraba con seriedad al exterior.
- Hiei, ve con tu hermana- pero no fue necesario que digiera eso. Hiei ya estaba al lado de Yukina, quien dormía en calma ignorando el peligro que corría - ¿Dónde está Genkai? – preguntó Yusuke mirando a Kurama.
- No lo sé, me dijo que iba a ir al Mekai a buscar a una persona. No se los detalles- respondió este.- Será mejor que vayamos a encarar a esos sujetos antes de que entren al templo.
Ambos se miraron y desaparecieron del templo. Cruzaron el bosque a gran velocidad hasta que encontraron a sus oponentes. Tres figuras bastante poderosas: eran demonios.
- Si los demonios no van a los detectives, los detectives van hacia los demonios- dijo riendo uno de ellos. Se trataba de una chica de corta estatura de cabellos azulados cortos, sus ojos eran azul oscuro y vestía una especie de kimono rosa con blanco. Debajo de este sobresalían ropas rojas ninjas. La joven sonrió divertida. Al instante en que se fijo en los detectives sus ojos brillaron y colocando sus dos manos juntas dijo:
- ¡ Son hermosos! ¡KYAAA! – Y se hubiera abalanzado sobre ambos si no fuera por que uno de sus compañeros la jaló del kimono hacia atrás provocando que se estrellara contra un árbol.
- ¿Quieres comportarte de una buena vez Sora? – dijo la figura con frialdad. Era una mujer de cabellos morados y pelo largo. La cara no se le veía por que llevaba una máscara negra, sus ropas negras cubrían el resto de su cuerpo. De su cinto sobresalía una espada.
- Moo ¿Por qué hiciste eso Mana? ¡Yo solo quería charlar con esos apuestos detectives!- protestó la chica incorporándose.
- ¡Te recuerdo que esos detectives son nuestros enemigos! – le reprimió Mana la chica no dijo nada más y suspiró. El otro individuo sonrió por lo bajo.
- No perdamos más el tiempo. Hay que cumplir con nuestra misión – comentó mientras fijaba su vista en los detectives. El chico de cabellos plateados cortos, ojos rojos y mirada fría observó con atención a los detectives.
Por su parte Kurama y Yusuke primero miraron con una gotita a tan extraño grupo, pero sus reikis eran inmensos por lo que de inmediato se concentraron en ellos.
- ¿Quiénes son ustedes? – Preguntó Yusuke con seriedad- ¿Y que desean?
- *_* Te diré mi nombre si tu me dices el tuyo – los ojos de Sora se volvieron corazoncitos de nuevo. Sonrió y le guiño el ojo de manera sexy- ¡Mi nombre es Sora! ¡Y estos dos son mis compañeros Mana y Haru. Los tres formamos el increíble – hizo posición de victoria- El increíble grupo de mercenarios ¡Blade Tigers ¡ ¿ A qué es un nombre mono?
Mana sacó una venita de cabreo tras su cabeza. Esa chica no se detenía con nada. Poco faltaba para que les contara a ellos dos su misión.
- Lo demás no tiene importancia para ustedes- comentó antes de que su compañera hablara de más- Al menos – los miró con frialdad- Que deseen interferir en nuestro camino.
- ¿Y qué te hace pensar eso? – preguntó Yusuke e iba a agregar algo más cuando otra vez Sora hablo con seriedad.
- ¡Esperad! ¡Tienen que presentarse ustedes ahora! ¡Si no, no vale!
Miles de gotitas salieron tras las cabezas de los detectives y a la vez de sus dos compañeros.
- Yo soy Yusuke y el es mi amigo Kurama- dijo con una gota y continuó con seriedad - En fin, si su destino es invadir el territorio de Genkai sin permiso…
Fue interrumpido nuevamente por cierta persona.
- ¿GENKAI? ¿La maestra más famosa? ¿Dónde?
Mana la golpeó con fuerza de nuevo.
- Nosotros tan solo venimos a escoltar a la señorita Yukina al hogar de la señorita Hanna- mencionó al momento Haru avanzando unos pasos. Se colocó detrás de los dos detectives.
- ¿Nos van a impedir pasar al final?
- Parece que sí- sonrió Kurama – Dos contra tres ¿qué podemos hacer?
- *_* ¡Yo quiero pelear contra Yusuke!- gritó Sora al instante saltando del árbol y cayendo directamente en los hombros del detective. El chico perdió el equilibrio. Esa enana era pesada.
- ¿Y por qué demonios me tiene que tocar una enana como tú?- se quejó. Se hizo un silencio repentino.
- Lo dijo- suspiró Haru con una gran gota- No nos hacemos responsables de lo que pase a partir de ahora.
Yusuke salió volando al otro extremo del bosque por un repentino ataque. Sora lo miraba furiosa y con seriedad. Lo alcanzó al instante.
- ¿Cómo osas llamarme enana? ¿Qué no ves que estoy en mis felices años de juventud divina?
Y antes de que Yusuke pudiera responder golpeó el suelo provocando una grieta. Yusuke tragó saliva. Esa niña no era normal, definitivamente no lo era.
Kurama por su parte recibió el ataque del chico de cabellos plateados. Él lo miró con tranquilidad desde el árbol.
- ¿Me mostrarías tu verdadera forma?
El kizune lo miró atónito ¿Cómo demonios sabia ese chico eso? Tenía un mal presentimiento.
Mana pasó de lleno frente a Kurama sin que pudiera detenerla pues Haru le bloqueaba el camino. La samurai estaba dispuesta a entrar de lleno al templo cuando sintió una presencia saliendo de este provocando que se detuviera.
- Otra rata- susurró molesta.
- Es lo que yo debería decir- comentó Hiei sosteniendo la empuñadura de su espada y viéndola fríamente- Ni creas que te dejaré pasar. No permitiré que le pongas un dedo a Yukina.
- ¿Ah? ¿Esa es una amenaza? – sonrió irónicamente Mana. Tal vez pudiera divertirse un poco.
Ayame:- *_* Blade Tigers es mi invennción.
Haru:- u_u nos torturara hasta la muerte.
Sora:- *_* YUSUKE!!
Yusuke:- U_u
Keiko:- ¬_¬ ¿te diviertes?
Sora:- *_*
Yusuke:- Espera Keiko esto tiene una explicación...
* Keiko se va enfadada*
Ayame:- Dejen sus reviews *_*
