Keiko: ¬_¬ * furiosa*
Ayame:- ¿No hace algo de calor por aquí? * con una gran gota*
Sora :- *_* Yusuke * montada de caballito sobre él*
Yusuke:- T_T ¿Por qué me pasan estas cosas?
Capítulo 5 Doble trampa
Yusuke estaba en aprietos. Jamás pensó que un comentario tan simple sobre la estatura desencadenaría en una persona tal enojo. Saltó unos cuantos árboles más sintiendo de cerca la presencia de aquella chiquilla, entre más se alejara del templo mejor.
Por fin llegó a un claro en donde podría pelear contra esa enana con facilidad o eso esperaba.
- Se acabo el juego del gato y el ratón- informó Yusuke y a pocos segundos la chica apareció cayendo con delicadeza al suelo donde se sentó tranquilamente.
- ¡Es hora del té!- anunció y de la nada sacó un juego de té que puso en un tronco caído- ¿Me quieres acompañar Yu kun?
Yusuke se quedó estático ¿Qué demonios pensaba esa chica? Hace exactamente unos minutos estaba echa una fiera y ahora de repente se sienta como si nada a mitad del bosque y le ofrece una taza de té.
- ¿Te encuentras bien? – preguntó acercándose con precaución después de todo temía a aquella fuerza sobre humana de la enana.
- ¡Por supuesto! ¡Estoy mejor que nunca!- sus ojos brillaron con determinación- ¡Mi sueño se ha hecho realidad por fin!
- ¿Tu sueño?- Yusuke la miró con otra gota. Esa chica era de lo más rara sin duda. ¿Cómo dijo que se llamaba? Ha sí, Sora.
- ¡Yo la gran Sora he conocido por fin a Yusuke!- sus ojos brillaron con corazoncitos- Te he querido ver desde que vi como peleabas en el torneo!
- ¿Enserio? Gracias supongo- sonrió Yusuke, al parecer esa joven no era tan mala después de todo. ¿Pero por qué motivo estaba queriendo secuestrar a Yukina?
- ¿Puedo preguntarte algo? – se sentó frente a ella tomando una tasa de té.
- Si, dime Yu kun – Sora tomó de la tasa con tranquilidad.
- Antes mencionaste el nombre de Blade Tigers ¿Quiénes son exactamente?
Sora se levantó de la nada y saco un micrófono. Yusuke la miró con otra gota ¿De dónde demonios sacaba esa chica esas cosas? Tal vez fuera algo tan misterioso como saber de donde sacaba Kurama su látigo.
- ¡Los Blade Tigers! ¡Somos un grupo de guerreros que lucha por el amor y la justicia! – su mirada se volvió solitaria por unos segundos. – Los miembros sufrimos grandes torturas por parte de los otros, hasta que Ryunosuke nos salvó.
Yusuke se sorprendió ante aquella revelación ¿Ryunosuke? ¿El mismo del relato de Genkai? Eso era demasiado extraño.
- Dices que luchan por el amor y la justicia- él la miró con frialdad en aquel momento. Sora se estremeció- ¿Por qué quieren secuestrar a Yukina?
La chica se quedó sorprendida unos minutos.
- ¿Secuestrar? ¿Quién la quiere secuestrar?
Yusuke la miró perplejo ahora. ¿Pero qué demonios?
- ¿No han sido ustedes enviados por Eirizawa para secuestrar a Yukina? ¿O por Hanna?
- ¡No menciones ese nombre! – gritó de repente Sora realmente asustada. Su expresión no era la misma alegre de siempre. Tenía miedo. ¿Pero de quién?
- ¿Conoces a Eirizawa? – Volvió a preguntar y la expresión de la chica se volvió más temerosa- Lo siento, perdona no volveré a decirlo.
Permanecieron en silencio hasta que Sora se tranquilizó y dijo con su alegría recuperada.
- Creo que todo esto es un mal entendido – sonrió ella- ¡Nosotros venimos a escoltar a Yukina chan a….
No pudo terminar la frase por que en ese mismo instante varios demonios menores salieron de la nada y se precipitaron sobre ellos con furia.
Yusuke se percató de lo que sucedía enseguida: era una doble trampa. Eirizawa quería eliminar a Blade Tigers por algún motivo que desconocía y de paso a ellos también por que eran un estorbo par sus planes. ¿Realmente nadie quería secuestrar a Yukina? ¿Se habían equivocado? Era confuso. Un mal presentimiento lo recorría de pies a cabeza. Ataco a los demonios eliminando unos cuantos y en ese preciso instante vio como una furiosa Sora barría el piso con el resto.
- ¿Cómo se atreven a interrumpir mi cita con Yu kun? ¡Sois unos atrevidos!
Una mujer enojada daba mucho miedo, eso Yusuke los sabía muy bien por Keiko, pero da mucho más terror una mujer demonio con súper fuerza enojada.
Por otro lado el encuentro de Kurama y Haru no había sido tan amistoso como el de Yusuke y Sora. Haru tenía un perfecto dominio sobre el hielo, tan bueno como Touma, cosa que sorprendía bastante al kizune. Lo peor era que ese chico lo ponía en las peores situaciones cada vez más, deseaba que saliera su verdadera forma sin importar nada ¿Por qué motivo? Era muy extraño.
Esperaba que Yusuke estuviera bien. La otra chica no le preocupaba puesto que Hiei ya debe haber detenido sus movimientos y ahora estarán peleando.
Tomó desprevenido por fin a Haru logrando inmovilizarlo con unas enredaderas, para su sorpresa Haru no se trato de mover, parecía estar admitiendo su derrota.
- Lo intente- suspiró él con resignación- Pero jamás podré superarte – sonrió el chico con inocencia- No soy tan poderoso como tú Kurama.
- ¿Quién eres realmente? ¿Por qué motivo conoces mi verdadera apariencia?
- La vi durante el torneo – contestó- Desde ese momento me propuse a mi mismo que llegaría a ser tan bueno como tú, que sería capaz de enfrentarte cara a cara y hacer que mostraras tu verdadera esencia. Me parece maravillosa.
Kurama no supo que decir. Ese chico era extraño considerando que eran enemigos. ¿Por qué se ha resignado?
- ¿Cuál es su propósito?
- Ryunosuke nos dijo que viniéramos a este lugar. Debemos escoltar a la señorita Yukina, esa fue nuestra orden. Desconozco el resto de los detalles.
- ¿Dijiste Ryunosuke? – Kurama parpadeó sorprendido.
- ¿Lo conoces?
Kurama iba a responder cuando de repente un grupo de demonios se precipitó sobre ellos. Haru se movió con rapidez escapando de la enredadera en un dos por tres. Ambos se vieron rodeados pegados espalda contra espalda.
- ¿Son tus amigos? – preguntó Haru con tranquilidad.
- Deseaba que fueran los tuyos- comentó Kurama – Pero parece que no son conocidos ¿Qué podemos hacer?
- ¿Qué te parece si les damos la paliza de su vida?
- Suena interesante.
Ambos empezaron a atacar a los demonios. Kurama sintió un escalofrío tras su espalda. Algo andaba mal. Si los Blade Tigers no eran sus enemigos ¿Por qué motivo estaban en este lugar? ¿Será que esto es una doble trampa del enemigo?
Dentro del templo dos sombras intercambiaban un duro duelo de espadas. Mana y Hiei eran muy rápidos, tenían un combate fiero. Uno quería proteger a su hermana y la otra cumplir con la misión que su maestro le había encomendado.
Se detuvieron por unos instantes. Ambos se posaron en el Tori {1} que se encontraba en la entrada del templo.
- Eres bueno- sonrió Mana sosteniendo su espada mientras jadeaba con lentitud. Hacia tiempo que no se divertía de esa manera. Hiei era todo un experto, tal y como lo había visto antes.
- Lo mismo digo, lástima que tenga que matarte- la miró con frialdad- Jamás dejaré que toques a Yukina o le hagas daño.
Se precipitó sobre Mana, la joven fue tomada por sorpresa ante ese comentario. Esquivó el ataque de Hiei y ella también ataco.
- ¿Lastimar a Yukina? ¿De qué estás hablando? Venimos a escoltarla.
- ¿Crees que me voy a tragar ese cuento?
Hiei atacó con furia a Mana, la chica esquivó el ataque y la espada de Hiei se enterró en un demonio que iba tras de ella. Ambos se vieron rodeados de inmediato por varios demonios.
- Mierda parece que tenemos invitados- comentó Mana molesta.- Tan divertida que ese estaba poniendo la pelea.
- Te salvaron.
- Lo mismo digo.
Ambas espadas comenzaron a destrozar a sus enemigos, aquellos demonios se habían equivocado al atacar a esos dos. Iban a sentir en carne propia la fuerza de un demonio de fuego y un samurai.
La sombra sonrió divertida. Era hora de actuar. Se movió entre las sombras sin ser detectado.
Yukina se despertó al sentir una presencia tras de ella. Trato de gritar pero una mano le tapo la boca. Sintió la respiración del hombre tras su espalda. Tenía miedo.
- Te encontré querida Yukina- sonrió el hombre- Hay alguien que quiere verte.
Y golpeó en el estómago a la joven causando que perdiera el conocimiento. La cargó en brazos y salió por la puerta principal del templo. Unas llamas rojas lo rodearon al instante y el fuego se fue esparciendo por todo el templo.
Hiei:- ¡Suelta a mi hermana maldito! * Furioso*
Yukina:- T_T * llorando*
Ayame:- Creo que yo me voy * se va corriendo antes de que Hiei la mate*
