Puu:- *0* Puu!!! * vuela en circulos emocionado arriba de la cabeza de Yusuke*
Sora:- *0* KYAA!! ¡Qué lindo!
Haru:- Ayame esta escondida puesto que varias personas pueden matarla en este capitulo.


Capitulo 6 El Templo en Llamas

Los primeros en percatarse del incendio fueron Mana y Hiei quienes detuvieron su fiero combate. Hiei fue directo hacia el cuarto de Yukina corriendo a toda velocidad. La había dejado sola, ¿Cómo pudo cometer un error como ese? Vio con horror como la habitación en la que debería estar su hermana estaba completamente en llamas. Y frente a esas llamas había un figura desconocida sosteniendo a Yukina inconciente en brazos. La primera reacción de Hiei fue clara.
- ¡Suelta a mi hermana, maldito bastardo!
Rugió lleno de furia e iba a atacar al desconocido cuando de repente una mano lo detuvo. Era Mana.
- ¿Qué estás intentando? ¿Estás de su lado?
Mana no emitió palabra alguna. Se quitó la máscara dejando ver su rostro por completo. Mostrando a una joven muy hermosa pero su expresión era de desconcierto al ver a la figura que sostenía en brazos a Yukina.
- Maestro ¿Qué significa todo esto?
El joven de largos cabellos sostenidos por una coleta miró a los dos a través de sus ojos azules. Su traje negro era cubierto por una capa roja que ondeaba con el viento. En sus brazos se podía distinguir una serie de tatuajes. Su rostro lleno de cicatrices sonrió.
- ¿A qué te refieres Mana? Yo tan solo salve a la señorita del incendio.
Mana iba a decir algo cuando de repente cuatro presencias más se hicieron presentes. Yusuke, Kurama, Sora y Haru habían llegado por fin. La expresión de los dos últimos resulto muy parecida a la de Mana. Sora fue quien hablo.
- Ryu kun ¿Por qué provocaste ese incendio? – preguntó fuera de sí. No podía creerlo. Era demasiado ilógico.
Yusuke y Kurama se sorprendieron. Así que ese era el famoso Ryunosuke. Tenía un youki bastante poderoso, no era raro que Genkai lo hubiera entrenado sin embargo había algo demasiado raro en él. Algo andaba mal.
- ¿Por qué querría quemar el templo en el que me entrené varios años? ¿Qué sentido tendría? – hablo con tanta naturalidad, como si se encontrasen en una fiesta de té.
Kurama fue mezclando los acontecimientos y por fin comprendió todo.
- ¿Tú mandaste a los demonios a atacarnos, no es así?
La expresión de los Blade Tigers no falto. Mana era la más contrariada de todos. Observaba asustada a su maestro, por su parte Haru permanecía con la mirada gacha comprendiendo con rapidez en la trampa que habían caído sin poder comprender. En cambio Sora con una mirada llena de dolor y furia gritó.
- ¿Quién eres tú? – Exclamó- ¿Qué le hiciste a Ryu chan? ¡Ryu chan jamás haría algo tan desalmado! ¡El es una persona sincera y llena de cariño!

Sus ojos dejaron escapar algunas lágrimas que se limpió con la manga del kimono, luego sin previo aviso se precipitó sobre Ryunosuke.
- ¡Suelta a Yukina chan!
Nadie pudo detener lo que sucedió después. Hiei había aprovechado la confusión de Mana para escapar de sus manos y abalanzarse sobre Ryunosuke al mismo tiempo que Sora lo que provoco que ambos chocaran, y en ese preciso instante una llamarada rodeo a Ryunosuke, un lobo rojo ataco a ambos chicos lanzándoles al interior del tempo en llamas.
- ¡Sora!- gritó Haru y se precipitó al interior del templo sin dudar en ningún momento. Yusuke lo siguió quedando únicamente en el exterior Kurama al lado de Mana que no reaccionaba.
- Lo siento pero no puedo permitir que te lleves a la señorita Yukina- Kurama sacó su látigo y se iba a preparar para atacar cuando algo repentino sucedió.
Una espada atravesó su hombro en aquel momento. Kurama sintió el frío del metal en su piel. Se giró y se topo con el rostro de Mana llena de furia.
- ¡No dejaré que toques a mi maestro!
Al instante la espada comenzó a emitir terribles ondas eléctricas que recorrieron todo el cuerpo de Kurama con demasiada fuerza. El kizune cayó con lentitud al suelo, la sangre no dejaba de brotar de su herida.
- Bien echo Mana, ya sabía yo que podía confiar en ti- sonrió Ryunosuke y vio a la pequeña e indefensa Yukina en sus brazos- Es hora de irnos. La señorita Hanna nos está esperando.
Ambos desaparecieron mientras Kurama iba perdiendo el conocimiento desesperado por no haber podido ayudar. Lo peor es que Yusuke y los otros permanecían atrapados en las llamas del templo ¿Por qué todo había acabado de esta manera? Pensó el Kizune mientras perdía el conocimiento.

Dentro del templo todo era un caos. Las llamas del mundo de los demonios consumían a gran velocidad el templo de Genkai, Hiei esquivaba desesperado aquellas llamas mientras sostenía a la joven desconocida en brazos. La chica le había salvado la vida cuando él desesperado trato de regresar a la entrada. Un pedazo de pared casi le cae encima pero la chica lo empujó y la golpeada fue ella. Odiaba estar en aquella situación. Lo peor es que ese maldito Ryunosuke tenía presa a Yukina. Tenía que ir a salvarla pero no podía dejar a esa enana en medio de las llamas. Si fueran llamas comunes y corrientes él podría manejarlas pero eran llamas del mundo de los demonios. No cualquier agua podía apagarlas. Solo el hielo de Toya terminaría con ellas desgraciadamente ese sujeto no estaba por ahí. En ese instante sintió una brisa gélida a su alrededor. Se volteó y vio a otro del los chicos desconocidos. Trataba de apagar las llamas con el hielo. Yusuke estaba a su lado.
Una ira iracunda se apoderó de él. ¿Qué demonios estaban haciendo esos idiotas aquí?
- ¿Dónde esta Yukina? – preguntó de inmediato dejando caer al suelo a Sora sin importarle lo demás. - ¿Qué demonios haces aquí? – tomó a Yusuke del cuello molesto.
Yusuke por su parte lo miró también con seriedad.
- ¡Salvarte la vida idiota! ¡- un puño golpeó a Hiei en el estómago haciendo que perdiera el conocimiento - ¡ Se que estás preocupado por tu hermana pero tenemos que salir de aquí !
Yusuke recogió a Sora del suelo con delicadeza. Luego se giró a Haru que lucía cansado. Las llamas eran demasiado para él. Su hielo no era lo suficiente poderoso para apagarlo, estaba perdiendo la conciencia.
- Detenté, no ganaras nada malgastando tu energía- le dijo Yusuke- Mejor busquemos una salida, esto parece un horno enorme- Haru levantó a Hiei y ambos empezaron a caminar esquivando las llamas demoníacas. Fuego por todos lados, no veían señal de alguna salida. El templo se había vuelto repentinamente extenso. Haru fue perdiendo el conocimiento y cayó al suelo. Yuske acomodó a Sora en sus brazos y cargo en sus espaldas a Hiei y Haru. No le importaba el peso, debía salir de aquel lugar lo más pronto posible, le preocupaba Kurama.
No había salida, el fuego se expandía por todos los rincones, cuando parecía todo perdido el techo se desplomó y una pájaro azul enorme alcanzó a Yusuke. El detective sonrió y agradeció a Koenma por aquel regalo, el huevo de oro que dio vida a Puu. El pájaro se coloco a su lado protegiéndolo de las llamas con sus alas. Yusuke colocó a sus amigos en el lomo de Puu y luego él mismo lo montó.
- Sácanos de este infierno, viejo amigo.
El ave extendió sus alas y salieron del templo en llamas. Yusuke cerró los ojos. Ya estaban a salvo. Repentinamente se sintió muy cansado y perdió el conocimiento.
Puu salió al exterior cansado, después de todo la conexión que tenía con Yusuke era demasiada. Fue descendiendo hasta llegar al suelo en tierra segura. Se dejó caer con fuerza y los tripulantes cayeron estrepitosamente al suelo a pocos metros del inconciente Kurama. Todos cansados y heridos rodeados por aquel infierno.


Botan:- ¿DONDE ESTAS AYAME? * echa una furia*
Sora:- Creo que no va a aparecer en un buen tiempo.
Ayame:- ¡ Aquí estoy!
Sora:- O.o ¡Encara la muerte! ¡Qué valiente!
Hiei:- ¬¬ Ni la toques, yo la voy a matar.
Shizuru:- ¿Podrían dejar por lo menos que termine el fic? Se pone interesante * fumando un cigarillo*
Ayame:- *_* Shizuru, mi salvadora!!
Shizuru:- Por supuesto * sonrisa* Solo no olvides nuestro trato.
Ayame:- Sí, apareceras en el siguiente cápitulo. Lo prometo.
Kuawabara : ¿Y yo qué?
Rinku:- El tonto de Kuawabara no aparecerá hasta dos capitulos más ¿Verdad Ayame?
Kuawabara:- ¿Y tú que haces aquí enano?
Toya:- Fuimos llamados por Ayame, tiene planes para nosotros.
Jin:- *_* ¡Va a ser divertido!
Shuishi:- ¬_¬ No hubiera venido.
Suzuki:- Vamos, se pondrá interesante.
Chu:- ¡Un brindiz! * tomando cerveza*
Kiyoshi:- Estos tipos estan locos O.o
Minoru:- Nuevas victimas, ejem clientes * sonrió el doctor *