Kuawabara- ¡Por fin salgo!
Botan:- Y yo *O*
Jin:- Y todos nosotros, del otro grupo. *O*


Capítulo 15 Mekai Park, Oscuridad.

Hiei abrió los ojos, la roca que tendría que haber llegado no se le acercó. Vio a Yukina quien lucía sorprendida al igual que él. Levantó la vista y vio una densa capa de hielo que sostenía las rocas.

- ¡Deprisa, quítense de ahí! - les gritó Toya. Hiei reaccionó y salto con Yukina en brazos, el hielo se rompió y la roca terminó de caer.
- ¡Tenemos que irnos ya!- dijo Kurama al lado de los demás. Hiei miró a los presentes. Sora sostenía en brazos a Jaku el que estaba inconciente por algún motivo desconocido. Yusuke por su parte cargaba a Hanna.
- ¿Qué hace ella aquí? – preguntó Hiei molesto.

- Es la hermana de Jaku, no podíamos dejarla sola- le dijo el kizune con calma, aunque sabía que en el chico quería matarla- ¿Yukina?
Hiei se giró a tiempo para sostener a la korime en brazos quien cayó dormida. El chico se preocupó demasiado pero antes de que le diera un ataque de preocupación Kurama le dijo que solo estaba cansada. Hiei la tomó en brazos.
- ¿Nos vamos a ir o esperamos a que nos aplasten las rocas? – preguntó Toya con calma.

- Vamos- dijo Yusuke con una gran gota tras su cabeza- Genkai y Ruri ya se han ido. – una venita de cabreo cruzo su frente- Genkai usó un traslador para irse con ella.
- ¿Ya nos vamos? – Preguntó desilusionada Sora- ¡Yo quería quedarme a ver como se derramaba la cueva!
Hiei depositó a Yukina unos instantes en el suelo y avanzó hacia Yusuke desenvainando su espada.
- ¿Qué vas a hacer Hiei? – le preguntó Kurama alarmado.
- Algo que debí hacer desde un principio. Yusuke, suelta a esa bruja.
- ¡Hiei! ¡No te lo permitiré!
Yusuke se adelantó llevándose a Hanna, Sora lo siguió con Jaku en brazos. Toya esperó unos segundos prediciendo lo que iba a ocurrir.
- ¡Lo único que deseo es que sufra por lo que causo!

- Hiei ¡No debes hacerlo! – Le dijo Kurama serio- ¿Acaso crees que tu madre y Yukina se pondrían felices si la matas? ¡Yukina te necesita ahora!
- ¿Leíste mi mente? – protestó el demonio.
- Tú mente se abrió cuando dejaste esa oscuridad.

- Y tú – lo miró molesto- ¿Por qué te metes en lo que pienso?
- Por que eres mi amigo.
- Yo no tengo amigos- dijo con frialdad- Yo me cuido solo.
Kurama suspiró.
- Entonces somos compañeros, como quieras verlo pero es el echo es que Yukina te necesita aquí y ahora.

Hiei se queda inmóvil. Kurama tiene razón, tiene que estar con su hermana pero no admite que otras personas la toquen.
- ¿Y si la ataca?
- No creo que eso suceda- le contestó el kizune- Kisa borro todo rastro de oscuridad en su corazón.
Kurama se siente cansado después de esta discusión con el pelinegro. A lo lejos Yusuke y Sora lo observan.
- Yu kun- le pregunta Sora- ¿Ku chan siempre se enoja tanto?
- Solo cuando pelea con Hiei- responde este con una gran gota.
- ¿Y pelean mucho?
- No, lo que pasa es que Hiei es difícil de tratar.
- ¿Y por qué?
- Es muy rudo y orgulloso.

- Pues claro, con la mirada que hace- Sora sonrió. Hiei volvió a cargar a Yukina en brazos. Los tres alcanzaron a Sora y Yusuke. Hiei sin embargo no pudo controlarse y quiso atacar de nuevo a Hanna.
- ¡Hiei
Antes de que Hiei llegara a su objetivo se vio atado por unas enredaderas generadas por Kurama.
- ¡Suéltame! - gritó tratando de escaparse pero las enredaderas se apretaban cada vez más- ¡Suéltame, los mataré a todos!

- Perdona Hiei, no me queda otra opción.
De las enredaderas sale un polvo para dormir que deja al pelinegro dormido al instante.
- ¿Tenías que hacer eso realmente? – preguntó Yusuke con una gran gota.
- Era la única forma de callarlo.
Yusuke cargó a Hiei en su espalda entregándole a Touya a la korime mientras Kurama se encargó de cargar a Yukina.

- Ahora marchémonos antes de que esto se caiga en pedazos.
Todos salieron corriendo de la cueva. Ya en la entrada descansaron un poco.
- Me preocupa la situación de Mekai Park ¿Cómo se encontrarán? – se preguntó Yusuke.
- Vamos a dejar a los chicos a la residencia provisional de Genkai, ella me pasó la dirección. Es mientras arreglan el templo. – comentó Kurama- Solo que me preocupa Hiei cuando despierte.
- Tranquilo, tengo una idea- sonrió Yusuke victorioso- Aunque tendré que darle una larga explicación a Keiko- dijo con una gotita.

Mientras tanto en el Mekai Park, el otro miembro del equipo Urameshi corría desesperado derribando demonios y escondiéndose cada vez que un grupo de niños pasaba.

- ¿Cómo me vi en vuelto en este problema? - se preguntaba Kazuma, y empezó a hacer memoria de lo ocurrido hace unas horas cuando junto con Jin y los otros había llegado a Mekai Park para investigar.
El parque lucía totalmente distinto al de antes, era demasiado tenebroso y por todos lados se sentían presencias oscuras. De la nada unos niños los atacaron tomando al grupo por sorpresa y separando a todos. Kuawabara acabó en una eterna lucha contra demonios de todos tipos. Los juegos del parque de diversiones habían cobrado vida y también los atacaban. El comunicador de su bolsillo sonó.
- Hey tonto ¿Me escuchas? ¿Dónde estás? – le preguntó una voz infantil.
- ¿Rinku? ¿Qué sucede? ¿En dónde están los otros?
- No tengo idea. ¡Yo estoy atrapado en una casa embrujada! – Chilló el niño desesperado- ¡No dejan de llegar demonios de todas partes y los juegos me atacan!
- Esta bien, esta bien iré a buscarte – le dijo Kuawabara suspirando. Después de todo Rinku seguía siendo un niño. Aunque el descubrimiento sobre que le daban miedo las casas del terror lo, usaría en un futuro a su favor desgraciadamente a él también le aterraban. Pero no podía dejar solo al niño.
Recorrió el parque nuevamente ocultándose, no quería gastar sus energías derrotando demonios en vano. En ese instante escuchó un gritó y vio a Botan siendo perseguida por niños demonio iba a intervenir cuando Chu llegó para salvarla derribando a los niños. Desgraciadamente para él tenía cara de borracho y cuando intentó acercarse a Botan esta en vez de agradecerle le gritó pervertido y dejó inconciente de un golpe.
- Dios mió – dio al ver a Chu en el suelo- ¿Quién le hizo eso?
Kuawabara sudó una gotita.
- ¿Estás bien Botan? – le preguntó el pelinaranja
- ¡Otro pervertido!- gritó golpeando a Kuawabara.
- Lo tomaré como un sí- dijo con un moretón en la mejilla. - ¿Has podido averiguar que pasó con los otros? ¿Y por que los niños nos atacan?
- Suzuki y Suichiwakamaru están eliminando demonios en el lado oeste de del parque, hable con Suzuki hace unos minutos están a salvo. Jin por su parte revisa el perímetro por el aire para encontrar el origen de la oscuridad.

- ¿Sabes dónde está la casa embrujada? - Le preguntó. Botan le indicó la dirección – Voy a buscar a Rinku, tú reanima a ese idiota- señalo a Chu- Y trata de reunir al grupo.

Kazuma siguió con su camino golpeando a los demonios y esquivando al los niños, era mejor no atacarlos hasta que descubrieran que les había sucedido. En su camino se perdió unos segundos y fue en ese momento cuando vio a una chica de pelo naranja quien lo vio y comenzó a correr. Kuawabara la siguió por instinto, algo le decía que era buena idea hacerlo.
La siguió varias esquinas hasta que la chica desapareció y él se encontró cara a cara frente a la casa embrujada. No le costó nada entrar y rescatar al chico que estaba muerto de miedo.
Una vez fuera recibió otra llamada de Botan.
- ¿Encontraste a Rinku? – le preguntó.
- Sí, ¿Qué sucede?
- Descubrimos el lugar del origen de la oscuridad. Se trata de la casa "El mundo espiritual" el sitio donde trabajo. Vamos a reunirnos en la entrada.
- Bien, ahora vamos.
Rinku y Kazuma avanzaron para llegar al mundo espiritual. Fue en ese momento cuando la mujer volvió a aparecer para guiarlos. Kuawabara la siguió con un confundido Rinku detrás que le preguntaba a quien seguía.

- ¿Acaso no ves a la chica?
- ¿Estás bien Kuawabara? Yo no he visto a nadie.

Kazuma se extraño ante eso pero no dijo nada más por que en instantes llegaron a donde se encontraban los demás. Parecían intactos así que fue al grano.
- ¿Entramos?
- Sí, vamos- Botan empujó la puerta con cuidado con todos los chicos en guardia detrás.
Cruzaron los pasillos sin ver rastro alguno de ningún alma. Al entrar al cuarto de las fans vieron que estas estaban desmayadas y deprimidas.
- ¡Yo me quedo a ayudarlas!- les dijo Suichiwakamaru y Chu decidió quedarse con él. Los demás continuaron su camino deseando que ese par no acabara con nuevas fans.
- La última sala- dijo Botan, y al entrar se llevaron un gran shock. La máquina de juegos del mundo espiritual era el problema. Por todas partes había niños peleando como salvajes.

- ¡Hay que separarles! – ordenó Botan. Jin, Rinku y Suzuki se pusieron a trabajar en ello mientras Kuawabara veía la máquina.
- Tenemos que destruirla.
Estaba dispuesto a hacerlo cuando una voz interrumpió su acción.
- Eso es algo que no puedo permitir tan fácilmente.
Los cinco levantaron la vista. En lo alto de la habitación asomado por en un balcón se encontraba un hombre joven con el pelo plateado largo con un rostro hermoso. Fumaba un cigarrillo.
- Tú debes ser Eirizawa- dijo Kazuma con odio mientras su espada resplandecía- Ya era hora de que dieras la cara.
- Bravo, me encontraron- rió con tranquilidad – Veamos- vio los rostros de cada uno- Rinku, Jin, Suzuki- los nombro en orden- Kuawabara y la señorita Botan ¿Me equivocó?
- ¿Cómo sabes nuestros nombres? – preguntó Botan.
- Un viejo amigo me contó de ustedes- rió con malicia.
- ¿Un viejo amigo?
- ¡Eso no importa! ¡Pagarás por todo lo que has hecho! – Kuawabara saltó para atacarlo pero en ese instante una figura le bloqueo el paso. Una chica de cabello plateado quien lo derribo de un golpe. La joven se coloco al lado de su señor.
- No te precipites Kazuma kun- sonrió el hombre- Solo quiero aclarar ciertos puntos con ustedes.
- ¿Puntos?- preguntó Jin serio.
- No confían en mi ¿Verdad? – suspiró. La joven que estaba a su lado saltó a la máquina y la destruyó, los niños cayeron inconcientes. – Lo ven, ahora son libres. ¿Pueden escucharme?

El equipo puso atención a sus palabras mirándole con desconfianza.
- Solo les voy a advertir que este es tan solo el principio- sonrió- Habrá otras batallas no propiamente comandadas por mí. Si no por mi viejo amigo. Una persona que conocen, también que les pondrá los pelos de punta. Nos veremos pronto.

- ¡Espera! – gritó una voz. Yusuke, Kurama y Sora se aproximaron. La que había gritado era Sora.
- ¡No te escapes maldito! – le gruño Yusuke.
- Nos veremos de nuevo- sonrió Eirizawa y una bomba de humo salio de la nada bloqueando la vista de todos. Cunado el humo se disipó tanto Eirizawa como la mujer habían desaparecido.
- Maldición, se escapó- dijo Kuawabara, se volteó a ver a Yusuke- ¿Y Yukina?
- Ya están a salvo en la residencia de Genkai, vamos para allá todos ahora. Hay mucho que hablar.

- Vamos, quiero regresar antes de que Hiei despierte.- dijo Kurama caminando al lado de Botan.
- Sí, vamos- dijo Kuawabara mientras se quedaba viendo por unos instantes al balcón ¿Quién era esa chica? ¿Por qué se parecía tanto a la que lo había guiado?
- ¿Pasa algo? – le preguntó Yusuke.
- No, nada vamos. Quiero ver a Yukina.


Ayame:- * Musica misterisoa* Si, las cosas no van a terminar aqui. Si no en otro fic. ¿Quién será ese viejo amigo? * risa malvada*
En fin, el fic esa a un capitulo y un epilogo de terminar. Muchas gracias por leer.