Este Conjunto de Drabbles corresponde al reto de 'Caótico' de la comunidad del elejota !crack and roll.
~Extensión: 297 palabras.
~Advertencias: Posible derroche de miel y sensualidad. Hay leves menciones de Shiki/Yuuki.

~Disclaimer: Fruits Basket es propiedad de Natsuki Takaya y Vampire Knight es de Matsuri Hino. Tanto uno como el otro nunca me han pertenecido, ni lo harán. No tengo, y nunca he tenido ánimo de lucrar con esto. La tabla correspondiente (de títulos) es de la comunidad mundo caótico dedicada a los Crossovers.

Notas: !Multi Pairing !Crack pairings. No soy especialista en Crossovers, espero que quede medianamente decente.


Instintos Nocturnos.


◊¿Ámbar o azul?
Claim: Shiki Senri/Tohru Honda.

"Pueden ser caprichosos, despreciables, aterradores pero en definitiva hay veces en que reflejan con claridad los anhelos más ocultos del corazón; y siempre tienen una razón."
Darkness Vanish Hime.


El sol brillaba en todo su apogeo tras las gruesas cortinas de terciopelo rojo. El chico pelirrojo parecía yacer con tranquilidad, su cuerpo lucía la típica relajación que da paso al sueño mas sus movimientos repentinos y su ceño fruncido revelaban que su mente no era el sitio pacífico que cualquiera pensaría.

Todo era confuso, demasiado. Las escenas estaban distorsionadas y cubiertas por una espesa capa de neblina, lugares, circunstancias y rostros se arremolinaban con fuerza entre los rescoldos de luz que aún poseía en el sueño. Sólo había una cosa recurrente, unos ojos color ámbar oscuro que se coloreaban de un azul profundo. Aparecían en todos lados, de pronto allí dónde fijaba la mirada estaban ellos serios pero amables y con un ligero parpadeo se volvían más suaves y completamente azules.

Si Shiki se fijaba bien, en una ocasión lo descubrió, podía ver a través de la niebla la silueta pequeña y de largos cabellos, el rostro pálido y sus ojos del color del mar. Muchas veces intentó acercarse a ella pero al estar al alcance de su mano se esfumaba y la misma imagen se repetía en otro lugar. De pronto entendió que no eran sus orbes acuosos y fluidos los que eran recurrentes sino ella. Aunque técnicamente eran más bien, dos personas recurrentes.

Dos mujeres pequeñas y delgadas, a una la conocía mejor y no sabía como había llegado a aparecer la otra en su mente, si sólo la había visto en una ocasión. Su mirada era tan dulce y amable que seguramente su mente no dudo en guardarla bajo los escombros de sus desordenados pensamientos… Pero en el momento en que no pudo recordar la mirada ámbar lo supo, la que dominaba su inconsciente era aquella chica poseedora de esos hermosos ojos azules.