Ukyo-san:
Grandes mentes piensan igual. Hey! Yo siempre te respondo los reviews, ¿te llegó mi respuesta a lo de porqué califiqué el Lemon ese como T y no M? Parece que alguien debe revisar su bandeja de entrada (88)
¿Un fic en inglés? ¿Afterspice no será? Pues sí, lo he leído, pero honestamente, lo que yo tengo planeado me gusta más :P Y sí, esta es una sincera pregunta que ha crecido cada vez que termino de leer un fic. ¿Yo soy SAM? La conozco, lloré como vaca cuando la vi. *Se pregunta que tiene que ver esto con su fic*
Angel Dark Fire:
Me enorgullece decirte que: ¡¡NOO!! Nadie se suicidará en este proyecto, creo que ya he traumado suficiente a mis lectores con suicidio, tragedia, muerte, etc. Quiero explorar nuevos territorios. El drama es algo nuevo para mí.
Un secreto, una rosa y un 'te quiero'
Disclaimer: Vocaloid es propiedad de Yamaha, Sega y Crypton. Este es un proyecto DE FANS Y PARA FANS. No hay ganancia monetaria en la realización de este trabajo.
Día I:
Horas después, una Rin Kagamine fue cruelmente despertada de su 'sueño de belleza', cuando su palma rozó una de las espinas de aquella roza color oro. Observó su mano con desgana, y cómo, desde un punto caía una solitaria lágrima de sangre. Apretó la mano con su fortaleza característica, cuando se percató de la ausencia del joven de rostro similar, provocando más dolor en su mano, casi inconscientemente. Lanzó aquella flor al suelo, lejos de su vista, estaba más interesada en el aparato celular que en aquella planta muerta.
Miró las letras escritas durante unos segundos, sin comprender realmente el significado de éstas.
Un rápido vistazo a su alrededor, la hizo caer en cuenta de que la ropa de Len estaba perdida, al igual que su persona.
Sumida en la incredulidad, se levantó de aquella cama, cubriendo sus intimidades con aquellas pálidas sábanas. Inspeccionó el cuarto, el baño, la sala de estar y la cocina, todo el apartamento en general, buscando una respuesta... o al menos una pista, de lo que en realidad necesitaba encontrar. Sus esfuerzos fueron en vano. No encontró más que un plato de omelette de huevos frescos sobre la mesa, el cual devoró sin piedad antes de seguir con su búsqueda.
Ya vestida y arreglada, la adolescente se encontraba recostada en el sofá color crema, con el televisor apagado y reflexionando profundamente sobre la sorpresa de aquella mañana. Ella aún no entendía la magnitud de la huída, ni las razones, sólo tenía ese horrible presentimiento latente en su pecho, y aquellos revoltijos en el estómago, que nada tenían que ver con los huevos de hace rato.
La posibilidad de que Len-kun la haya dejado abandonada era algo en lo que se prohibió a si misma pensar. Sí, Len ya había abandonado a muchas luego de conseguir su propósito, entre ellas se citaba a Luka-chan y a una dichosa Miku Hatsune, quienes aún escondían sentimientos hacia él, pero Rin era su hermana, y ésta había sido SU idea… tenía que ser diferente con ella… ¿no?
"¿No le había prometido él que siempre estarían juntos, como uno?"
En ese momento sintió como si de un golpe la hubieran bajado de las nubes en las que había estado flotando desde la noche anterior y arrastrado hasta la tierra, la tierra maldita a la que había olvidado que pertenecía. Ahora, negar la posibilidad del abandono permanente era inútil.
En esa soleada mañana de domingo, que ya no era mañana sino tarde y ya no era soleada sino que llovía torrencialmente (o al menos lo hacía en Rin). A ella nunca le había costado mantener la compostura, pero cuando de su gemelo se trataba, perder los estribos no era cosa de otro mundo.
"Len-kun"
Llegado un punto, recordó la rosa que había lanzado en la confusión de aquella mañana. Como una maniática, revolcó la habitación buscando aquella rosa, y aunque había otras tantas frente a la ventana, ESA era especial por motivos obvios. Cuando sus ojos buscaron tras la puerta, en la perfecta esquina reposaba la blanca camisa de Len (la razón de sus estancia allí es algo que no voy a mencionar). Limpia, no, mejor dicho, impecable, al acercar la nariz, la esencia frutal que acompañaba siempre a su gemelo era algo fácil de distinguir. ¡¡Y pensar que en la noche anterior ella se había sentido parte de aquella dulce fragancia!! Eso ya formaba parte de un lejano pasado que tal vez nunca más podría revivir…
Cuando por fin encontró la rosa deseada, soltó un suspiro, uno que reflejaba la melancolía y confusión que llevaba dentro de ella como una bomba de tiempo, y cuyo reloj ya había iniciado su marcha regresiva.
La observó cuidadosamente, y encontró en las puntas rastros de su sangre seca. Luego miró sus manos, también marcadas, recordando que ésta fue la razón de su despertar.
La oscuridad a la que se sumergió el lugar sorpresivamente, le recordó que el día se le había escapado en un suspiro, y su estómago pedía comida a gritos… No recordaba la última vez que ella había cocinado, Len-kun acostumbraba cocinar para ella, pedir comida rápida, acompañarla a la escuela y obligarla a estudiar. Su ausencia significaría que ella debería empezar a hacer todo por sí misma… Se encontraba sola.
Sumergida en la negación, fue a prepararse un sándwich, lo único que podía preparar sin ayuda de su hermano. Ya con el estómago tranquilo, no hizo más que tirarse a descansar en la cama, tratando de no pensar en lo que la esperaba al día siguiente.
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Gente… era esto, o un fic de terror, cuya existencia futura aún no he terminado de descartar.
Ah! Por cierto, ya entendí cómo funciona el libro de visitas, y sé que he recibido en total 400+ a mis historias, mientras que sólo unos pocos valientes se animan a comentar. ¿Por qué no hacer una excepción, y contarle a Moon que están pendientes?
:||Moon Kagamine||: Transmit –Rin Kagamine- (88)
