Un secreto, una rosa y un 'te quiero'
Disclaimer: Vocaloid es propiedad de Yamaha, Sega y Crypton. Este es un proyecto DE FANS Y PARA FANS. No hay ganancia monetaria en la realización de este trabajo.
Día IV (Parte II):
Al voltearse se encontró nada más y nada menos con Miku Hatsune. La peliverde la miraba con expresión neutra, demasiado seria para sorpresa de los que se encontraban alrededor de ellas.
-¿A dónde planeas llevarme? La hora de almuerzo aún no ha terminado.
La joven verde sonrió como de costumbre, y habló con voz tranquila.
-Debemos estar puntuales para el castigo-Dijo sin darle mucha importancia a Rin.
La rubia se levantó sin mucho esfuerzo, y miró su plato de comida, el cual apenas había tocado. No tenía hambre.-De todas maneras, ya terminé.
Despidió a los chicos y a Neru con la mano, mientras la peliverde ya le tomaba la muñeca de la mano que tenía libre y la jalaba hacia la puerta.
-¿Por qué tan callada?-preguntó con tranquilidad, sin soltar su muñeca mientras la estiraba por los pasillos.
-No tengo nada que decirte-Le respondió en tono cortante.
Miku suspiró y detuvo el paso en seco.
-Escucha, ayer tuve un mal día. No quiero pelear.
Rin desvió la vista, y se cruzó de labios. A la peliverde pareció no importarle.
-Debes tener más cuidado con eso-La chica de cabellos verdes la miró a los ojos, y luego dirigió su mirada a su mano desnuda, desprovista del anillo que caracterizaba, como si fuera una etiqueta gigante, a la única virgen de la preparatoria en la que se encontraban.
Rin puso su mano tras la espalda y un leve rubor cubrió sus mejillas. No se le había cruzado por la mente lo que los demás podrían pensar al notar la ausencia de la joya.
-Yo veo cosas, Rin. Escucho cosas, y sé perfectamente que sólo hay una persona en todo el mundo por la que podrías romper tu promesa.
La gemela estaba petrificada. No quería ni pensar en lo que era capaz de hacer Miku con semejante información. Quería defenderse, pero no tenía nada que decir. Debía mantenerse fuerte, no podía demostrar debilidad, aunque estuviera colgando de un hilo a punto de quebrarse.
-Pero eso no importa ahora. Lo que importa eres…tú-continuó en tono severo la Hatsune- Te veo muy mal…
-¿Qué?-Su corazón dio un vuelco. De todas las cosas en el mundo que podría haberle dicho Miku, esa era la última que esperaba escuchar, y más en ese momento.
-Quiero ayudarte…
-P-pero… ¿Qué? ¿Por qué?
-Porque desde que Len se fue, estás demasiado ausente, y quiero ser tu amiga. De verdad… Quiero ayudarte.
-Gracias, Miku-pronunció Rin, dando la conversación como terminada.
-No lo hago por ti, y quiero que conste-Dijo con una media sonrisa, mirando hacia la espléndida vista que tenían frente a ellas-…Él no querría verte así.
-Y… ¿qué se supone que haremos ahora?
La rubia estaba algo inquieta, o mejor dicho, incómoda. La peliverde estaba esperando un abrazo, o alguna muestra de afecto por parte de cierta gemela, a quien demostrar cariño, no se le daba para nada bien.
El timbre sonó. Literalmente, salvada por la campana.
-Tenemos que ir a la sala de castigos.
Miku asintió, y se dirigieron hacia la puerta con un cartel muy modesto que decía 'DETENCIÓN', al final del pasillo. Ambas miraron la puerta, algo sorprendidas. Recordaron los viejos tiempos en los que Len, Rin y Miku venían a pasar las tardes de verano a esa aula. ¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez? Ambas intercambiaron miradas de complicidad, y la de verde abrió la puerta, dejando ver un gentío turbulento.
Sus expresiones nostálgicas rápidamente cambiaron al terror mientras contemplaban semejante desorden. Aviones de papel volando, mujeres demasiado producidas mascando chicle, comida por los aires, golpes, gritos, risas, llantos, cuchicheos, miradas curiosas. En fin, demasiado ruidoso para las chicas.
Se acercaron al profesor, que estaba escondido tras su escritorio mirándolas con cautela. Su expresión de pánico hizo sentir lástima a las jóvenes, pero no se podía culpar al pobre hombre… Después de todo, ¿Quién podría soportar una hora con Akaito, Meito, Dell, Haku, Zatsune y los Haine bajo el mismo techo?
Kagamine y Hatsune tomaron asiento al fondo de la clase, en los dos pupitres más lejanos al apocalipsis que se reproducía frente a ellas. En cuestión de nada, la vieja rivalidad que existía entre la verde y amarilla se volvió cenizas. La rubia no confiaba en un ciento por ciento, pero Miku se portaba de maravilla.
-¿Y bien?-Habló de nuevo la chica negis, dando ya por terminada la conversación sobre Michael Jackson con la que había estado martirizando a Rin desde hacía cuarenta minutos.
-¿Qué cosa?
-Anda, confiesa… ¡Sé que lo hicieron! ¿Cuándo fue? ¿Qué sentiste?-El tono inocente que usaba Miku para referirse a esos temas censurados era para morirse, demasiada tranquilidad, mientras Rin ya se había ruborizado hasta el dedo del pie.
-Miku, no creo que esta sea una conversación apropiada…-Los intentos de desviar el tema eran en vano. Rin no quería admitirle que lo hizo con su hermano por dos motivos. El primero, que Miku era su primera ex, y el segundo, ¡¡que se moría de pena!! Sin embargo, la chica de cabello verde hizo un puchero, cruzando los brazos.
-¿Piensas negarlo? No te creerán, además ya me di cuenta de que no traes puesto tu anillo, luego de cuatro años.
-Veo que no te darás por vencida.
-Bien, dime… ¿es cierto lo que dicen?
-Pues eso depende de qué digan.
-Ya sabes, eso de que los que tienen apariencia de chicos malos y antisociales, lo hacen mejor.
Rin ya estaba a punto de soltar la lengua, perdiendo la poca dignidad y el orgullo que le quedaban. Iba a parecer una mala persona, pero Miku tenía mucha curiosidad por… ¿el chico malo?
-Momento… ¿antisocial dijiste? No creo que…
-Rin, ¿ahora me vas a decir que Dell no es antisocial? ¡Por favor!
¿¿DELL?? ¿Miku pensaba que lo había hecho con el de ojos carmesí? No, nada que ver. Jamás le había hablado en su vida y menos iba a meterse con él para romper una promesa como esa, tan importante. Pero nadie dijo que no podría aprovecharse de la situación…
-Pues, me descubriste Miku-Mintió Rin con una sonrisa torcida, rubor cubriéndole hasta la vista y un nudo en la garganta. Había mentido otras veces pero esto era ir muy lejos-Y sobre lo que dicen… Déjame decirte que no es más que la pura verdad.
-¡¡Lo sabía!! ¿Ahora ustedes están saliendo, o algo?
-¿Dell y yo?-se le escapó una mueca de repulsión, que causó algo de confusión en Miku-Ni de chiste…
-Así que decidiste revelarte de una vez, Kagamine Rin. Me sorprendes.
La peliverde parecía bastante absorta en sus pensamientos, y Rin en los suyos. No tenía idea de que Miku pensara. De hecho, para la mayoría de la gente Miku sólo era la abeja reina de las chicas superficiales, y aunque lo fuera… Al parecer no era tan malvada… Podía ser buena, a veces.
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En el próximo capítulo:
Ella caminaba tranquilamente hacia su hogar, cuando al ver a través de la vidriera, pudo divisar una cabellera rubia y otra verde, conversando tranquilamente en aquél café.
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Sólo quiero aclarar que después del día IV pasan un par de semanas, por lo que actualizaré después de navidad :) (?) No, mentira. Pero sí pasan un par de semanas. Les haré una pequeña síntesis de los principales acontecimientos, Y luego continuaremos con el relato en el siguiente capítulo. Esto es porque tanto ustedes como yo queremos de vuelta a Len.
Muchas anti-Miku/Luka me odiarán por esto… ¿pero quién sabe lo que pasará? Tal vez Rin haya confiado demasiado, tal vez algo salga mal, tal vez la rubia se enamore de verdad, tal vez Dell descubra la mentira, tal vez…
Suposiciones. Ustedes no tienen idea de lo que pasará en el siguiente capítulo. Lo de arriba es algo que escribí para que conservaran el interés.
Creo que soy la única en el fic, que aunque no lo parezca, está del lado de Len. ¡No lo odien! ¿Qué más podía hacer? Nada, porque a nadie se le ocurrió lo que pasaría una vez que Len y Rin se confesaran amor. Ha-ha :P
Dentro de un capítulo o dos tal vez cambie la calificación del fic a M. Estén atentos, y ¡agréguenme a la Story Alert! Unos reviews no me caen nada mal. Espero una buena partida, porque tendremos un gran avance en el siguiente capítulo.
Apuesto a que pensaron que el que le dijo que era hora de irnos en el capítulo pasado, era Len… Cómo adoro hacerles creer lo que no es.. Jajaja. Muchisimas gracias por los reviews, de verdad me inspiran a seguir escribiendo. ¡Los quiero Vocaloides!
:||Moon Kagamine||: Iroha Song (88)
PD: ¿Han visto a Miku bailar como Michael J. en MMD? Búsquenlo en YouTube, es bastante bueno.
