Un secreto, una rosa y un 'te quiero'
Disclaimer: Vocaloid es propiedad de Yamaha, Sega y Crypton. Este es un proyecto DE FANS Y PARA FANS. No hay ganancia monetaria en la realización de este trabajo.
Día IV (Parte III):
Esa misma tarde…
-¿Noticias?-preguntó un joven de cabellos rubios, mientras observaba sentarse a cierta verde llamada Miku Hatsune.
-No muchas-respondió mientras jugaba con el menú entre los dedos-Rin se quitó el anillo.
-¿Se lo quitó?-repitió Len, con algo de incredulidad-¿Y qué te dijo?
La peliverde estaba a punto de responder, cuando una tercera figura tomó asiento junto a ellos en la cafetería.
-Luka-murmuró Len.
-Llegas tarde-masculló Miku en tono monótono.
-Len, Miku, buenas tardes-La pelirrosa dejó su novela romántica a un lado de la mesa y mandó sus cabellos hacia atrás, esperando que alguien rompa el silencio.
-Bien, chicas, suéltenme todo lo que sepan.
-Rin sacó una C- en Biología-Reveló Luka sin mirarlo a los ojos.
-Ella se sienta a almorzar con el grupo de Akita-Comentó la verde con desgana.
-Faltó a la escuela el martes-Murmuró la de ojos celestes, alzando un poco el tono de voz.
-Me lanzó comida el lunes-replicó Miku, también subiendo de tono.
-¡Fue a detención con Miku!
-¡Esquivó todos los temas que le recordaban a tu persona!
-¡Aceptó mis disculpas!
-¡Me agradeció por ayudarla!
Ambas estaban haciendo algo así como una competencia. El gemelo solamente giraba la cabeza de un lado al otro.
-¡Estuvo llorando mientras miraba por la ventana!
-¡¡HIZO EL AMOR CON HONNE DELL!!-gritó Miku, levantándose de su silla por inercia, mientras sus acompañantes, y la mitad de los clientes en general, se giraban a mirarla con los ojos como platos. Rápidamente, la de verde volvió a tomar asiento con las mejillas algo coloradas, pero la vista fija en los ojos del reflejo rubio, quien no cabía en su propia sorpresa.
-Psst…-dijo al fin, disimulando que se moría por dentro. Con el dedo, invitó a Miku a acercar el rostro, olvidando la existencia de una muy resignada Luka Megurine frente a ellos. La chica acercó la oreja a sus labios, esperando que éstos pronunciaran una palabra que le permitiera tirársele encima, pero todo lo que llegó a escuchar fue: ¿Eso es cierto? ¿Rin y Dell estuvieron juntos?
-¿Lo dudas? Ella misma me lo confesó esta tarde. ¡Y eso no es todo! Me dijo que le gustó bastante.
El rubio retiró la cara con brusquedad, al escuchar palabras tan punzantes, como navajas en su pecho. El amor de su vida, su princesa, su tesoro, lo que cuidaba por encima de todas las cosas, ¿andaba por ahí con cualquiera?
-Y, ese Dell… ¿la hace feliz?
-¿Feliz?-Miku bufó- Ni siquiera es su novio, o su amigo. Lo hizo por aburrimiento, para liberarse…
-¡¿QUÉ?!
Eso era suficiente. Un infeliz andaba por ahí jactándose de arrebatarle la virginidad a su hermanita, ¡NO PODÍA PERMITIRLO! Salió bruscamente del negocio, derribando personas, objetos, todo a su paso, como si fuera una aplanadora que echaba humo, mientras ignoraba olímpicamente los inútiles llamados de las jovencitas a sus espaldas.
Al salir a la calle, inmediatamente ubicó a sus dos objetivos, al otro lado de la avenida.
Cruzando la calle, mientras tanto…
-¡Por favor, Dell!-suplicaba una rubia, ya casi de rodillas, mientras jalaba inútilmente al peliplata, rogando atención.
-No-Una negativa cruel, fría como él-No me gusta involucrarme en problemas ajenos. No serás la primera ni la última excepción.
-¡Entonces Déjame ser la excepción del medio!-Llevaba ya media hora desde que le confesó el lío en el que lo había metido.
-Rin, no quiero hacerme pasar por el patán que te quitó la… Ehem, tú sabes. ¿Por qué no se lo pides a él?
-Porque creo que no lo volveré a ver…
-Pero yo…-En vano buscaba excusas, los dos sabían que terminaría perdiendo, pero su paciencia se agotaba.
-¡¡No me hagas esto Dell, por favor!!
-Rin-dijo tranquilamente- ¿No te has puesto a pensar en mis sentimientos, verdad? Para que lo sepas, existe la posibilidad de que yo quiera llevar algo serio contigo, ¡y tú la tiras por la borda pidiéndome que diga que tú y yo ya tuvimos relaciones!
La rubia se quedó helada. No sabía que responderle, pero el peliplata no podía quedarse toda la vida esperando que su cerebro se ponga en acción… Un momento, ¿quién es ese de allá?
Un rubio que parecía echar humo por las orejas se acercaba a pasos agigantados hacia ellos. Rin simplemente se quedó congelada mientras veía cruzar el asfalto sin mirar los vehículos, que frenaban de golpe a centímetros de él gritando maldiciones. No le interesaba. Había visualizado su objetivo.
Len apretaba los puños mientras la furia, el dolor, la ira, la adrenalina y la inexplicable sed de venganza se apoderaban de él y hacían hervir sus venas. Se paró frente a Dell y lo miró a los ojos, mostraba inconscientemente los dientes, sin importarle la diferencia de tamaño. En ese momento se sentía como un depredador, y el peliplata, no pudo evitar sentirse intimidado.
-¿Qué te crees tú para andar con mi hermana sin mi consentimiento?
-¿Qué? ¿Tu consentimiento? Escucha bien maldito, ¡yo hago lo que se me da la gana!-se enfrentó su reflejo, más molesta que nunca.
-Rin, ¡apártate de esto! –Murmuró el rubio, empujándola a un costado.
-¡Oye! ¡No le hables así a mi novia!
A la gemela casi se le sale el corazón por la boca. No se había recuperado de la impresión, cuando su reflejo tiró a Dell al suelo de un golpe en el estómago. Se giró para verle la cara, y dijo con voz seca:
-No quiero que vuelvas a salir con tipos así.
Estaba a punto de gritarle una buena dosis de verdades, cuando una voz chillona retumbó a sus espaldas.
-¡¡Len!! ¿Estás bien?- Una peliverde corría hacia él. Rin la miró con un odio intenso, y luego vio a Len, que no le sacaba los ojos de encima a su gemela. Rin estaba a punto de sacarle los ojos, literalmente.
-Len, ¡tienes que estar bromeando! No te conformas con golpear a alguien que me quiere, ¡sino que le cuentas a ella todo sobre nosotros!
-¡Pues ella no lo sabe! ¡O al menos no lo hacía hace un momento, tonta!
Miku simplemente los miraba, desconcertada.
-¡Esto es increíble! Len Kagamine, yo soporté todos tus arranques, soporté que me dejaras sola, soporté todas tus citas, ¡y eso que jamás me presentaste siquiera una de tus novias!
-De acuerdo-respondió su gemelo- Si quieres ponerte al tanto, ¡ahora estoy saliendo con ellas!-mintió, señalando a Hatsune y a Luka, que miraba la escena a una distancia prudente.
En medio de la desesperación, Len mintió con lo primero que se le pasó por la mente. Esto sucedió justo antes de que cierto rubio sintiera su cabeza ser salvajemente golpeada contra el pavimento hasta la pérdida de la conciencia.
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Corto, pero apostaría lo que fuera que les gustó xD Lo lamento Len, pero lo tienes merecido, ¡por cornudo!
Hey! Yo me estoy portando muy bien y actualizo casi a diario, mientras ustedes ya casi ni me dejan reviews. Miren que si sigue así no actualizo más P: (?)
Naah, yo ya estoy tipeando el siguiente capi, don't worry :3
