Un secreto, una rosa y un 'te quiero'
Disclaimer: Vocaloid es propiedad de Yamaha, Sega y Crypton. Este es un proyecto DE FANS Y PARA FANS. No hay ganancia monetaria en la realización de este trabajo.
Día VII
Los rayos del sol que atravesaron la ventana y dieron con los ojos de un rubio, lo tomaron con sorpresa. Bostezó y se estiró perezosamente, recordando lo vivido el día anterior. Su mente le refrescó los momentos vividos, cuando un rostro muy parecido al suyo, casi su reflejo, lo detuvo en seco.
Giró la cabeza y ahí estaba ella, durmiendo plácidamente sobre un sofá de apariencia dura, pero su expresión era de comodidad. ¿Qué estaría soñando ella en ese momento? Se preguntaba su gemelo. Por la sonrisa en su rostro no le sería muy difícil averiguar que se la estaba pasando bien.
-Rin… Mi hermana gemela.
Los ojos del rubio se iluminaron al pronunciar su nombre casi inaudiblemente. En un susurro, un respiro, apenas la conocía, pero sabía que había llevado toda una vida a su lado, una vida que no conocía, una vida que seguramente había sido muy buena.
Un momento… ¿Por qué estoy ruborizado? ¿Por qué mi corazón late con tanta prisa? Esto es raro…
Len Kagamine se sentía extraño… Un retorcijón en el estómago y unas ganas irremediables de llorar sin motivo aparente, llenaron de sorpresa su acelerado corazón. Un recuerdo…
Un sorprendido gemido se escapó de sus labios, tan pequeño y delicado, casi sin aliento, pero que revelaba tanto sobre el descontrol de sus sensaciones que Rin sintió humillación nacerle. Podía sentir el calor dirigirse todo a sus mejillas y sólo pudo pensar en apretar sus ojos.
Otra mordida, más fuerte. Rin hizo lo mismo con su labio.
-Len…
Cuando regresó a la realidad, sus ojos y su rostro se encontraban humedecidos, en una mezcla de sudor y lágrimas. Del reciente recuerdo sólo le quedaba una ráfaga en blanco y negro, un manchón borroso que le provocaba una jaqueca impensable. La joven del recuerdo era Rin sin duda alguna… ¿pero quién se encontraba encima de ella? Otro nudo atormentó el estómago de Len, que estaba visiblemente confundido, con la respiración agitada, y molesto. Muy molesto.
-¿Len?
Una voz suave y cálida lo llamó a su costado. El joven simplemente no se movía, se encontraba metido en medio del shock, la sorpresa y la confusión, mientras su rubia-espejo la miraba extrañamente. Algo no andaba bien.
-¡Len!
Giró la cabeza y su gemela lo miraba con bastante curiosidad. Se miró a sí mismo, y comprobó de nuevo que se encontraba transpirado y su respiración no se había calmado.
-¿Por qué estás todo mojado?-Unos ojos de apariencia inocente lo examinaban de pies a cabeza-Ya sé… ¿Una pesadilla, verdad?
-Si, ¿cómo supiste?
-Porque te conozco desde que compartimos la placenta, querido hermano.
Ambos sonrieron, soñolientos. Un largo día se asomaba por la ventana.
-Duérmete de nuevo.
-¿Por qué? Ya me despertaste con tus gemidos, además… Es de día, y hoy te dan el alta.
¿Gemidos? Eso no sonaba agradable.
-Es que... Me gusta observarte mientras duermes.
No faltó más súplica para que la gemela se girara y continuara dormitando, aunque ahora su rostro estaba oculto por su flequillo. El gemelo se quedó observando durante unos minutos, pero el sueño lo venció y terminó dormido.
Horas después, ya todo estaba arreglado, Len Kagamine se encontró con un pequeño pero acogedor apartamento en el que viviría junto a su hermana. Rin ya le había mostrado el lugar, y hasta tuvieron tiempo de pasarse por el instituto a recoger la tarea acumulada de los días anteriores.
Luego de la cena, Rin le dejó sábanas y un colchón en la sala, y se dirigió sin muchas ganas a su habitación. Las luces del "cuarto" de Len estaban apagadas, la única fuente de iluminación eran los tenues rayos del farol de enfrente que se filtraban por la ventana. Reinaba el silencio en todo el edificio, la calle contaba la misma historia. El joven miraba el techo, resultándole imposible conciliar el sueño. Cambiaba de posición una y otra vez… La imagen de aquella mañana lo estaba carcomiendo en la duda, y no tenía la valentía para hablarlo con su gemela. De alguna manera, estaba rompiendo la promesa que le hizo el día anterior… pero hablarle de algo así era una invasión a la privacidad. Cuando por fin cayó dormido…
Su respiración se cortó al sentir la mano de un extraño palpar su pecho. Su reacción solo fue desviar la mirada y apretar sus dientes, sin dejar escapar detalle de como la mano traviesa de aquél joven misterioso jugueteaba apretando y masajeando su casi inexistente busto.
"¿Cómo puedes encontrar diversión cuando no hay nada con que jugar?" Articuló difícilmente Rin entre suspiros.
"Eso es lo que tú crees." Le contestó descaradamente y con una sonrisa. "Tú crees no tener mucho, pero yo lo veo como más que suficiente".
De nuevo despierto y con la cabeza dándole vueltas… ¿Qué había sido aquél espectáculo? ¿Quién había pronunciado semejante barbaridad? ¡Joder! Tenía que encontrarlo y romperle la cara. Había despertado transpirado y agitado de nuevo. Miró el reloj de pared y marcaba las 2:30 AM. Media vuelta e intentó seguir con su descanso. Nada. Vencido, se levantó y fue a la cocina a asaltar la nevera.
La iluminación de un foco dentro de ésta revelaba que alguien más estaba allí. Su hermana estaba sentada con un vaso de leche entre los dedos.
-¿De nuevo pesadillas?
-Se están volviendo peor de lo que crees.
-¿Quieres?-Dijo, pasándole un vaso de leche que había servido para ella hace unos segundos. Len tomó la leche de un trago hasta el fondo, y luego percibió la incómoda mirada fija que le proporcionaba su reflejo desde el piso, con la mesa enfrente.
-¿Estás bien?
-Ehh… ¡sí! Heki* Heki!-Su hermana no se veía muy convencida, evitó mirarlo al rostro.
Len de inmediato encendió las luces y vio unas lágrimas asomarse por el rostro de su hermana. Se acercó a ella y la abrazó suavemente por la espalda. Colocó la boca al lado de su oído y habló con una tranquilidad que lo sorprendió a él mismo:
-Algo no está bien. Y…sabes que puedes decírmelo. Puedes contarme todo, Rin.
Su gemela sólo suspiró con pesar como respuesta.
-Porque… porque yo te quiero, Rin.
Las lágrimas de la joven aumentaron de golpe, y ella se levantó de repente, rompiendo el abrazo. Miró a Len con la cara mojada pero con expresión molesta. Habló con tono suplicante, y lo miraba de una forma indescriptible:
-Somos hermanos, y si ése es el papel que nos ha sido otorgado, es mejor dejarlo así. Así que, por favor, no digas que me quieres…
-Pero... yo…
-Tú me quieres como un hermano quiere a su hermana… Para querer de otro modo a un pariente, pues debes estar muy mal…
-¡Rin!
Ahora los ojos del joven también estaban húmedos. Él ni siquiera había podido admitirlo para sí mismo. ¿Cómo pudo ella darse cuenta?
-Esto…Esto ya ha sucedido en el pasado. Me refiero a nosotros… ¿Qué pensabas hacer después Len, ehh? ¿Salir huyendo como lo hiciste la semana pasada?
-No digas eso… Yo jamás sería capaz de hacerte eso…-dijo mientras se levantaba del piso y enfrentaba cara a cara a su espejo.
-Tú lo has olvidado, pero yo no… Y no voy a cometer el mismo error de nuevo. Gomenasai, pero… ¡estar cerca de ti duele Len, duele!
Rin salió corriendo fuera de la habitación, y Len dejó caer estrepitosamente el vaso de vidrio al suelo sin darse cuenta. El gemelo estaba inmóvil en su puesto. Las lágrimas no paraban, y al rato escuchó a sus espaldas el sonido de unas llaves y un portazo en la entrada principal.
Y… Entonces las imágenes vinieron a su mente. Aquél joven sobre ella, no era un joven misterioso, o Dell, a quien recordó de golpe, era él, Len. Todo ahora tenía sentido. Todo encajaba en su lugar. Como si le hubieran dado la peor de las bofetadas, toda su memoria volvió a su cabeza. Era él… el culpable de lo que sucedía a su alrededor.
Gracias por décima vez por sus hermosos reviews *-* Ahora sí, para el siguiente capítulo necesitaré cierto lemon terminado, así que persona querida que está leyendo (tú y yo sabemos que hablo contigo) o mueves ese culo haragán y terminas el lemon ¡o te las verás conmigo y los lectores! Te estamos esperando desde hace días :)
Lo siento por mi hermoso vocabulario, pero ella me había pedido que le diera ánimos, o que le dijera groserías, es lo mismo… ¿Qué les parece si ustedes me ayudan con un review para mi querida amiga? Esos fragmentos en cursiva fueron escritos por ella, nee. Pero le falta la segunda parte. No la dejaré en paz hasta que la termine. ¡Nos vemos gente!
**Heki Heki: Es como decir 'Bien bien', o 'todo bien'. No estoy segura de que se escriba así, pero al menos así se pronuncia.
