Parte 2. La solución

Apretando con fuerza la mandíbula, Shikamaru se dio media vuelta, dispuesto a seguir a Temari, pero deteniéndose inmediatamente al verla llegar junto al rubiales de ojos azules, que con esa estúpida sonrisa le entregaba su bebida…

Lo odiaba. Profunda y sinceramente, Shikamaru lo odiaba.

¿¡Cómo se atrevía a intentar seducir a Temari?! ¡A su Temari!

¡Si todos en la aldea sabían del interés que él tenía hacia la rubia, si todos en la aldea sabían que él estaba predestinado a ella!

Increíblemente furioso, Shikamaru tuvo el impulso de lanzarse hacia su ex amigo y arrancarle la maldita cabeza con sus propias manos, ¡de sacarle los ojos con un kunai y partirle uno a uno los huesos de su cuerpo…!

Pero una vez más su raciocinio le indicó que debía controlarse y hacer las cosas lo menos sangriento posible, por lo que en menos de seis pasos ya se había plantado de nuevo frente al par de rubios, y fulminando con la mirada a su amigo, le arrebató de las manos la tersa piel de Temari, a quien nada más sujetar por la muñeca, arrastró afuera de la fiesta, sin notar la falta de resistencia ni la seña de buena suerte que el Uzumaki le dedicaba a su amiga…

Y así, durante poco más de diez largos minutos caminando en silencio por las vacías calles de Konoha, todavía llevando a la embajadora firmemente sujetada por la muñeca, Shikamaru tan sólo pensaba en la manera de cobrarle el agravio a su ahora ex amigo, porque estaba claro que no iba a dejar las cosas así como así. Naruto tendría que aprender a respetar a su futura mujer… porque él no se iba a dejar quitar a Sabaku no Temari tan fácil, no señor…

Y hablando de ella, ¿por qué era que desde que habían salido de la fiesta, ella no había dicho nada, no había replicado ni discutido…?

Mirando con discreción por sobre su hombro, el pelinegro redujo ligeramente la velocidad de sus pasos y exhaló un casi imperceptible suspiro en un intento de tranquilizarse más… la rubia de cuatro coletas se mostraba seria, impasible, con la vista en cualquier lugar menos en él… seguramente estaba molesta, furiosa con él… y él iba a tener que hacer algo para explicarle antes de que intentara matarle por arruinarle la noche por su repentino ataque de celos…

-Entiendo… si estás enojada

Dijo armándose finalmente de valor, todavía con la mirada clavada al frente, sin atreverse a mirarla a la cara y sintiendo un horrible nudo en la garganta. Él no era bueno con las palabras, y no estaba seguro de cómo comenzar…

-¿De verdad? Porque francamente yo no te entiendo.

Shikamaru sintió los verdes ojos aguamarina de su compañera, fijamente clavados en su espalda, pero en aquel preciso momento, y con aquella precisa respuesta, se limitó a mantener la vista al frente, bufando de indignación y molestia…

¡Por Kami! ¡¿Cómo era posible que ella ni siquiera se había dado cuenta?! ¡Si su actitud inmadura e infantil al sacarla de aquel lugar en contra de su voluntad había sido más que obvia!

Gruñendo por lo bajo, se dijo a sí mismo que, a lo mejor, si se hubiera abalanzado sobre Naruto para molerlo a golpes, quizás ella lo hubiera entendido a la primera… porque ella no era tonta, no lo era… quizás tan sólo sus sentidos estaban un poco atontados a causa del alcohol y era por eso que no lo había relacionado…

-Genio, ¿se puede saber a donde vamos?

La repentina pregunta de la embajadora de Suna, por un momento desconcentró al heredero del clan Nara sacándolo de sus propios pensamientos, consiguiendo detenerlo unos pasos a mirar el lugar en que se encontraban, y descubriendo que en su arranque había estado guiando a la mujer que le quitaba el sueño en dirección al distrito de los Nara… justo del lado opuesto al hotel donde la ojiverde se hospedaba… y aún no estaban demasiado lejos como para regresar y tomar el camino correcto…

Sin embargo, algo en el interior del ojinegro, se encargó de recordarle que el hotel no era precisamente el mejor lugar para que Temari pasase aquella noche, no ahora que Naruto le había puesto el ojo encima y era capaz de ir a buscarla hasta aquel lugar en donde se hospedaba…

-Iremos a mi casa. Mis padres no están, así que no habrá problema…

Y volviendo inmediatamente la vista al frente, el moreno reemprendió la marcha sin darle más explicaciones a la muchacha que simplemente se dejó llevar en silencio hasta la casa principal de los Nara, en donde supuestamente él, la embajadora de la arena se encontraría más segura a lo largo de aquella fría y brillante noche llena de estrellas…

Porque él no era como Naruto que sólo buscaba aprovecharse de la joven y hermosa mujer de Suna. No señor.

Él la quería, la amaba y la respetaba, y por eso era que la estaba llevando en esos precisos momentos, casi a mitad de la noche, a su casa, en donde nadie, ni siquiera sus padres, los molestarían en toda la noche…

Y en donde nada más entrar, Shikamaru puso el cerrojo para mayor seguridad.


Agradecimientos especiales a {Temari-vc, immature-girl, Nona12, Titxtutemari, Hatake Nabiki, Xx-Lea-xX, ofheart, TemaRiLand y sabaku no nathzu uchiha}, que se tomaron la molestia de dejarme review nwn, y como pueden ver, este fict si tiene continuación, y le falta todavía un capítulo, jejejeje...

Pasensela bien en esta temporada navideña, y no olviden dejarme reviews!!!!!! Les quiero! nOn