Bueno, bueno, bueno... para comenzar, kiero desearles a todas un feliz 14 de febrero!!! Porque es el día del amor y la amistad, e independientemente de los novios ke podemos o no tener, espero que sientan mucho amor por sí mismas, que es por donde siempre hay que empezar ¿ok chicas?

Anyway, siguiendo con el asunto del fict, kiero agradecer los reviews de Titxtu, Temari-vc, Nathzu chan, Anika san, Hatake Nabiki, JazmindeAguinaga, ofheart, immature girl y Temarigothick. A ustedes les dedico este ultimo capitulo del fict.

Feliz 14 de febrerooo, les kieroo!!!


Capítulo 3. El resumen.

Nada más entrar a la estancia principal de la mansión Nara, Shikamaru cerró la puerta con cerrojo para mayor seguridad.

No es que esperara que Temari huyera, o que Naruto los siguiera hasta aquel lugar, pero aquella era una mera precaución que su madre siempre le había inculcado para preservar la seguridad de las pertenencias… y no era que él pensara en la princesa de Suna como una pertenencia, como un objeto de gran valor que debería guardar…

No, para él, Temari era más que un tesoro, mas que una posesión, para él, ella era la mujer de su vida e iba a mantenerla lejos de cualquier maldito pervertido que quisiera aprovecharse de ella estando en el estado en que estaba… es decir, según él, ebria. De otra manera, no se acababa de explicar que minutos antes coquetease tanto con Naruto y no se hubiera dado cuenta de sus celos furibundos…

-Bonita casa, ¿vives sólo con tus padres?

La voz de la embajadora de Suna, atrajo de inmediato la atención de Shikamaru que momentáneamente se quedo completamente mudo, embelezado, perdido y desorientado… pero, ¿cómo no hacerlo? ¡Si ella se veía todavía más radiante y sensual bajo aquellas ambarinas luces de la desolada estancia!

Kami, quizás, después de todo, traerla consigo a casa había sido una mala idea… no solo mala, ¡terrible y pésima idea!

-Sí… ven, te llevaré a tu habitación mujer problemática

Sentenció apretando casi imperceptiblemente el par de puños, en un gran intento de controlarse a él y a sus impulsos, pasando justo a su lado sin voltear más a verla y saliendo al patio interior en donde la luna se reflejaba enorme y brillante sobre el estanque, para guiarla posteriormente hacia una de las habitaciones…

Ahora si, ya que sus celos se habían calmado y el deseo sexual había tomado su lugar, estaba casi seguro, que sabiendo que ella estaba ahí, bajo ese mismo techo, no iba siquiera poder intentar dormir…

Mendokusai, iba a tener que darse una ducha con agua bien, bien fría…

Deteniéndose frente a la primer habitación libre en aquel pasillo, Shikamaru abrió la puerta antes de girarse para verla, y en ese preciso momento casi deseó no haber volteado… porque al verla caminar directamente hacia él, con sensual andar, contoneando su extraordinaria figura femenina envuelta en aquel corto y escotado vestido, con sus penetrantes ojos verdes tan profundos como el mar fijos absolutamente en él y con esa sonrisa de autosuficiencia dibujada en sus labios, supo que iba a necesitar más que bañarse con el agua más helada de todo el mundo para poder contenerse…

-Entonces, ¿dormiré sin saber qué es lo que te pasó en la fiesta?

La pregunta, instantáneamente le estrujó con fuerza el corazón a Shikamaru. Quizás por tristeza, quizás por molestia… lo único que sabía a ciencia cierta, era que saberla ignorante en lo referente a sus sentimientos estaba matándolo…

Debería decírselo. Tarde o temprano debería decirle que la amaba… pero, ¿cómo hacerlo? Cuando desde siempre había sentido que le faltaban las palabras para expresárselo…

-Mendokusai mujer… ¿de verdad quieres saberlo?

Cuestionó justo cuando ella se detuvo justo a un paso de él, cuando la tuvo frente a frente con sus brillantes orbes fijas en las suyas, mirándola asentir serenamente… y no fue hasta ese momento, en que Shikamaru supo que no podía seguir haciendo caso de su cobarde razonamiento y redujo la distancia entre ellos tomándola por la cintura, atrayéndola con fuerza hacia él, y finalmente besándola para hacerle saber la respuesta…

La besó. Con todo el ardor y la pasión desbordando de su ser. Con toda la intensidad y el deseo acumulado de años de amarla en silencio. Con todo el amor y el cariño que sentía y profesaba hacia ella, Shikamaru simplemente la besó…

Y Temari, sin perder más tiempo, le correspondió con la misma o mayor intensidad, porque ella también lo amaba. Intensa y profundamente lo amaba desde hacía muchos años, pero ya fuera por orgullo o por cobardía, nunca se había atrevido a decírselo aún a sabiendas de lo celoso y posesivo que era con ella…

Y ahora que él se había atrevido a dar el primer paso, la embajadora de Suna estaba dispuesta a compensarlo por todos los celos que le había provocado, dispuesta a llevar a su enamorado al más hermoso de los paraísos…

¡Y por Kami que Shikamaru se sintió inmediatamente en el cielo al sentir aquellos tan deseados labios corresponderlo! Al sentir ese par de suaves manos aferrarse sobre su pecho, al sentir su perfume mezclándose con su aliento, al sentir que Temari, con todo su ser también le correspondía… ¡Kami, que él sabía que ella no era tonta y no era tan difícil adivinar sus sentimientos después de aquella escena de celos!

Y ahora que por fin, ella también le demostraba que siempre lo había querido, ahora que después de casi toda una vida esperando por tenerla entre sus brazos su anhelo se había cumplido, ahora no estaba dispuesto a soltarla…

Atrayéndola con fuerza contra si mismo, Shikamaru entró al interior de aquella oscura habitación, aprisionando a su rubia contra la pared, escuchándola gemir ante el contacto de sus cuerpos, sintiéndola friccionarse más contra él para sentir y aumentar más su excitación, mordiéndose los labios mutuamente con deleite, despojándola y despojándose quién sabe como de la ropa, avanzando desesperadamente hasta la cama, acariciándola con sus manos ardientes, recorriendo el monte de sus pechos, las curvas de su cintura y su cadera, rozando enloquecedoramente su intimidad con su miembro erecto, recostándola sobre la cama, besándola con abrumadora pasión, hundiéndose lenta y placenteramente en ella, fundiéndose finalmente con ella, perdiéndose en el clímax del orgasmo y el placer…

-Cásate conmigo – pidió en un susurro, dejando un rastro de pequeños y suaves besos en el hermoso rostro, acariciándole la piel con sus labios, negándose a apartarse de ella, que le respondió…

-Nunca nadie va a separarnos - susurró, y Shikamaru, levantando la cara para verla directamente a los ojos, sonriéndole, la tomó del rostro y la beso intensamente en los labios…

Desde que se habían conocido hacía tantos años, ambos habían sabido que estaban destinados a estar siempre juntos, de que eran el uno para el otro, y que juntos, iban a ser inmensamente felices…

Fin