Capítulo 7: Una Sorpresa Tras Otra

Hogwarts empezaba a despertarse. Cada alumno y profesor ponía en orden sus tareas para empezar el día.

"Hoy me toca primero dos horas con los de sexto…" Daryl siguió bajando las escaleras algo distraído mientras se miraba su horario. Tenía que aprendérselo lo antes posible. "…dos horas libre, la comida y para finalizar dos horas con los de séptimo. No está mal para empezar." Fue hasta su escritorio y deposito la hoja encima.

Empezó a recoger todo lo que tenía esparcido pero un pequeño trozo de pergamino con su nombre le llamó la atención. Lo cogió y se lo quedó observando. Era una letra clara y limpia. La primera impresión parecía ser de chica. Se encogió de hombros y la giró para leerla.

'Hola Daryl, soy Hermione. ¿Te preguntarás que hace una carta mía en tu escritorio? Anoche tuve un pequeño problema en mi torre y lo que se refiere a la contraseña y espero que no te moleste lo que voy a decirte a continuación no tuve otra opción que recurrir a la tuya así que sino te importa despiértame.

Hermione J. Granger. Desde el sofá.'

Daryl frunció el cejo aunque era más bien de no entender que de enfado. Dejó la carta y miró al sofá.

No veía nada pero se fue acercando y poco a poco fue distinguiendo un bulto cada vez más visible. Vestía una camiseta de cuello bastante ancho pues se veía el hombro y parte del brazo y unos minishorts. Su pelo fue lo que más le sorprendió. Estaba esparcido por todo el apoyabrazos con elegancia. Parecía un ángel frágil. Volteó el sofá y tras mirarla unos segundos sonrió y se agachó. Suavemente acarició su cabeza mientras pronunciaba su nombre varias veces.

Se removió un poco, señal que estaba despertando. Se estiró un poco más y sin demasiada lentitud abrió los ojos. Primero intentó enfocar y una vez tenía la vista nítida buscó. Frente a ella unos ojos grises llenos de brillo hacían conjunto con una cabellera pelirroja. Hermione sonrió dulcemente pero a la vez se sonrojó un poco. Fue incorporándose mientras se arreglaba las ropas.

"Buenas días fantasmita." Hermione soltó unas carcajadas.

"Lo siento no tuve…" Drayl alzó una mano y la atajó.

"Con un buenos días o igualmente hay suficiente." Estaba sentado en la mesita rodeada por los sofás. Ella sonrió.

"Buenos días, Daryl." Este asintió contento y se levantó.

"Será mejor que te acompañe."

"No hace falta tengo una idea."Lo miró divertida pues él no tenía ni idea de lo que podía pasarle por la cabeza. "Dobby, ¡Dobby!" En pocos segundos el elfo que tanto había ayudado a Harry Potter apareció frente a ella.

"Hola señorita amiga del señor Potter. ¿Qué desea encargarle a Dobby?" Este tenía unos ojos brillantes por ser útil.

"Necesito un favor, quiero que vayas a la torre de premios anuales y allí cojas un sobre con mi nombre encima del escritorio de la sala común y me lo traes, ¿vale?"

"Dobby se alegra de ser útil, lo hará con mucho gusto." Y tras chascar los dedos se desvaneció. Daryl seguí mirando donde minutos antes había estado el elfo.

"Vaya así que aquí también hay elfos domésticos."

"Sí y no, Dobby es un elfo libre pero trabaja aquí en voluntad propia y Dumbledore le paga un dinero." No habían pasado cinco minutos y Dobby ya estaba frente a ella aunque su cara denotaba un poco de terror. "¿Qué ocurrió?" Este agachó la cabeza tras la mirada insistente de Hermione.

"Mi… mi antiguo amo me vio…"El pobre elfo empezó a titubear por la fuerte impresión que seguía causándole Malfoy. "Me vio… cogerle la carta… e insistió en saber donde estaba… no le respondí pero… se veía algo furioso… con usted…" Poco a poco alzó la cabeza y la miró aunque seguía algo asustado.

"Tranquilo no pasa nada, muchas gracias por el favor Dobby." De golpe el elfo sonrió y desapareció. Hermione abrió la carta y leyó la nueva contraseña. Cuantos problemas por unas simples palabras pero bueno ya estaba todo solucionado. "Me voy, todavía tengo tiempo de prepararme las cosas." Hermione se levantó y cogió su bolsa.

"Te acompaño." Hermione lo miró sorprendida por tal respuesta y fue a preguntar pero fue cortada por el nuevo profesor. "No me hace mucha gracia que ahora te quedes con ese tal Malfoy a solas y menos siendo un Malfoy. Así que no insistas, yo voy." Esta se encogió de hombros y avanzó hasta el retrato para dirigirse a su lugar.

Estaba frente al cuadro pero por una extraña razón no quería entrar, sabía que algo iba a ocurrir allí y no quería presenciarlo. Sabía que era una tontería, algo absurdo pero que esa cosa absurda se haría una gran montaña. Respiró profundamente y pronunció la nueva contraseña mientras que el retrato se abría despacio.

Avanzó hasta las pequeñas escaleras y empezó a subirlas. Lo que encontró la dejó sin palabras. Malfoy estaba sentado en el apoyabrazos del sofá cara al cuadro con los brazos cruzados y una mirada severa dirigida a ella, como si hubiera hecho algo que realmente había molestado al rubio.

Siguió avanzando pero no tardó en notar más enfado en sus ojos al ver que iba acompañada por el nuevo profesor. Su expresión no era agradable tanto al mirarla a ella como a Daryl. No hizo gesto alguno hacía el Slytherin pues no quería una batalla allí mismo y menos con Daryl pues podían malinterpretarse algunas cosas. Dejó la bolsa al lado de la mesa de su escritorio y volteó hacía Daryl.

"Bajo en unos minutos." Sin esperar respuesta subió las escaleras mientras visualizaba al rubio de reojo en aquel corto trayecto. Su corazón empezó a latir con fuerza sin saber porque. ¿Por qué le molestaba tanto que el Slytherin estuviera molesto con ella? No era más que un ser arrogante que creía que con su presencia y su porte ya podía hacer lo que le entrase en gana.

Izo los pocos metros de escalera y pasillo corriendo pues quería entrar cuanto antes en un lugar seguro para ella. Su habitación. Cerró la puerta corriendo y se apoyó en ella mientras sentía que volvía a respirar tras haberlo olvidado después de mirar en aquellos ojos grises.

Se tranquilizó y empezó a desnudarse tranquilamente pero sin lentitud. Fue hasta su armario solo con la camiseta puesta y sacó un uniforme el cual ya le iba pequeño.

"Ya es hora de que me vuelvas a ser útil." Sonrió y se puso manos a la obra.

Con un hechizo y movimiento de varita, la falda se convirtió en una mini falda con mayas y la camisa en una camiseta ancha y top. Todo con su respectivo escudo de gryffindor. Sonrió y con un movimiento de varita izo una carta que desapareció al instante. Se recogió el pelo en una coleta hecha sin preocupación y se calzó unas zapatillas deportivas.

"Lista." La varita la escondió en una de sus piernas con su funda. Observó la habitación y recogió la ropa que estaba por el suelo. "Me falta… la camiseta." Al girarse esta se encontraba flotando enfrente de ella, arrugo la nariz y la cogió. Pero ahogó un grito al ver tras ella a Malfoy. Todo lo que tenía en las manos volvió al suelo mientras lo observaba de pie frente a ella.

No sabía como había logrado entrar pero no era normal su intrusión y menos en su propia habitación.

"¿Qué… qué haces aquí?" Su voz era asustada pero no dejaría intimidarse. Poco a poco fue relajando cada músculo de su cuerpo para enfrentarlo.

"¿Dónde fuiste anoche?" Hermione abrió los ojos sorprendida y a la vez algo asustada. ¿Por qué le preguntaba eso? ¿Por qué se interesaba en lo que hacía? "Y no me mientas, ese elfo vino a buscarte la nueva contraseña, por lo que quiere decir dos cosas, una, te quedaste fuera poco después de que cambiaran la contraseña o dos, estabas con ciertas compañías…" Hermione no lo pensó y lo abofeteó como había echo en el castigo de Snape.

"Eres repugnante Malfoy. No se como pudiste pensar semejante grosería de mí, pero es la última vez que lo haces, la última vez que me faltas al respecto, la última. Me canse de tus estúpidos jueguecitos y tus palabras llenas de despreció y arrogantes." Malfoy no tardó en mirarla a los ojos más no izo nada. No había devuelto el golpe cosa que sorprendió a Hermione pero algo raro veía en sus ojos. No distinguía pero no eran los mismos. "No te acerques a mí, no me hables, no me toques ignórame o dejará de importarme todo por lo que he luchado hasta ahora." Sus miradas se enfrentaban con odio y poder. Cada uno quería mandar a su manera pero ambos no se rendían ante el otro. "¡Ahora sal de aquí!" Hermione alzó la mano y le mostró la puerta con su dedo.

Malfoy no movió ni un músculo en la dirección que le indicaba la castaña sino al contrario, avanzó hasta ella hasta tal punto que ambos cuerpos se rozaban débilmente. Se agachó para quedar a la altura de la castaña. En ese momento su porte y su personalidad se acrecentaron frente a ella. Era más alto que Harry y se podría decir que algo más que Ron. Sus músculos y brazos lo hacían verse más peligroso pero a la vez atractivo mientras que sus ojos grises, como la peor de las tormentas, hacía un efecto perfecto en aquel rostro angelical para lo diabólico.

"Ahora me vas a escuchar tú, Granger." Toda su piel se erizó con sentir aquella voz tan sensual y firme. "Un solo paso en falso, una sola cosa que me provoque un raro cosquilleo y tu serás la primera a por la que vaya. Me estoy hartando de tus palabras y tus secretitos. Estoy hartó de verte entrar y salir de esta torre y más de verte acompañada con gente estúpida y profesores, el juego de seducción no funciona conmigo. Por mucho profesor nuevo que conozcas y te apoye para mí no es un obstáculo, así que mantenlos fuera de mi alcance fuera de aulas, porque no respondo. Y por último voy a llegar hasta el fondo de todo esto aunque haga cosas impensables." La miró fijamente a los ojos. "Sabes que no miento y que soy capaz de cualquier cosa, porque soy un…"

"Malfoy." Hermione lo atajó dejándolo con la palabra en la boca. "Si ya terminaste…"Pero se detuvo al notar algo en sus piernas. Croocksan se estaba frotando con ella pero este se detuvo y fijo su mirada gatuna en Malfoy. Tras breves segundos este saltó y fue a los pies de Malfoy mientras ronroneaba.

Hermione se angustió y cogió a su gato. Él nunca se equivocaba con las personas, ¿pero Malfoy? Malfoy no podía caerle bien, era un ser maligno, arrogante, orgulloso, cruel,… todo lo contrario con las personas que la rodeaban a ella y que su gato adoraba.

Malfoy no dijo nada más miro fríamente y con algo de ira en sus ojos y sin decir nada más salió del cuarto de Hermione sin hacer siquiera ruido al cerrar la puerta. Dejó al gato en el suelo. Necesitaba aire y cuanto antes mejor. No iba a tardar más. Daryl la estaba esperando abajo y no podía retrasarse más. Abrió la puerta segura de que no se encontraría a nadie y bajó las escaleras algo deprisa.

"Lista, podemos irnos." Sonrió intentando que no notara nada extraño. Daryl la miró por unos momentos pero al momento se encogió de hombros y la dejó pasar primero.

Ambos salieron del retrato y se dirigieron hacía el aula. Durante el camino no hablaron nada. Hermione solo podía pensar en las últimas palabras de Draco pero lo que era más extraño era como había cambiado la situación, ahora ambos estaban en alerta. Cualquier paso en falso y el otro caería pero la cuestión de todo era saber el por qué Malfoy insistía tanto en ella. Lo único que le venía en mente era el hecho de tener algo por lo que poder dañarla o tener a su favor para tenerla bajo control.

Intento despejar todas aquellas teorías y centrarse en otras que vendrían a continuación y tampoco quería incomodar a Daryl. No quedaba mucho por llegar así que decidió que era el momento de decir algo pues sino el amiente se volvería todavía más tenso.

"Estamos a punto de llegar. ¿Qué nos vas ha enseñar hoy?" Daryl la miró sorprendido. Su voz era de lo más normal después de haberse pasado todo el camino callada y con cara de concentración.

"Primero deberé comprobar como tenéis el nivel, el color de vuestro karma y lo que sabéis hacer." Hermione abrió los ojos.

"Vaya… había oído eso del color del karma pero nunca lo había visto utilizar." Daryl sonrió.

"Siempre hay una vez para todo." Hermione asintió.

"Aquí es." Hermione le mostró un par de puertas de roble bastante macizas.

"Pues entremos." Daryl avanzó y tras tocarlas levemente estas se abrieron. Hermione entró tras él y pocos segundos después las puertas se cerraron. Daryl se quedó mirando la gran sala. "Es perfecta. Vamos a ver…" Sacó su varita y apuntó hacía adelante. "Movilus Poner Port" De repente todas las mesas empezaron a desaparecer al igual que estanterías y muebles. En su lugar aparecieron varios instrumentos de pesas y otros que no podía saberse su función. De repente Hermione se notó algo extraño en los pies y tuvo una sorpresa al ver que el suelo estaba completamente acolchado. "Listo."

Hermione se lo miró y sonrió. No podía creerlo. Ese mago era bastante poderoso para poder hacer un cambio como aquel en tan poco tiempo.

"Será mejor que te descalces. Allí tienes un mueble para colocar los zapatos." Hermione asintió, se quitó las deportivas y fue descalza hasta el mueble. Al posar las zapatillas en un hueco este inmediatamente se bloquearon y su nombre apareció inscrito.

"Vaya… esto si que no lo esperaba." Miró a Daryl divertida.

"Uno, que tiene su encanto…" Soltaron unas carajadas. "Bueno ahora solo queda esperar a los demás." Hermione empezó a pasearse por la estancia observando cada máquina hasta que las campanadas le anunciaron que ya era hora de empezar la clase.

Todos los alumnos fueron pasando una vez las puertas se abrieron. Se quedaron frente a las puertas pues todo el suelo estaba acolchado y ninguno se atrevía a pisarlo con las deportivas.

Malfoy observó el lugar y se fijo en Hermione. Estaba descalza frente a ellos. Paseó la mirada hasta encontrar un mueble donde al parecer habían unos zapatos se acercó y sin pensarlo se quito los suyos y los puso dentro. Tal como había ocurrido con Hermione este se bloqueó y su nombre apareció escrito.

"Bienvenidos a todos. Quitaos los zapatos y colocaos allí." Daryl señaló el mueble del cual Malfoy se separaba y se adentraba a las colchonetas. "A medida que terminéis colocaos en medio circulo." No pasaron muchos minutos cuando todos estaban frente a él. "Perfecto. Os recuerdo que mi nombre es profesor Daryl." Observó a todas las caras. "Empezaremos con una muestra de conocimientos de cada uno sabiendo así el nivel y a través del karma vuestro color que influirá mucho." Una mano se alzó entre muchos Daryl lo miró. "Señor…"

"Klen Portwen, ¿Qué quiere decir con el color de nuestro karma?" Daryl sonrió.

"El color del karma determina el potencial de cada persona y este puede alcanzar todos los colores debido al cambio del cuerpo. Pero llega un punto en el que este no cambia pues es totalmente negro. Lo cual se puede interpretar de dos maneras, bien o mal. Ya que esa persona tiene todos los conocimiento necesarios para poder luchar sea cuerpo a cuerpo como varita en mano." Muchos soltaron una exclamación. "Así que no os preocupéis si no llegáis a ese nivel, yo os diré cuando estáis realmente listos sin haber asolado el negro." Todos asintieron. "Empezaremos con un pequeño enfrentamiento conmigo para que pueda comprobar el nivel. Empezaré por la derecha y los que vayan pasando os posáis en el otro lado." Miró a su derecha. "Empiezas tú."

Una chica de pelo negro hasta la cintura y morena de piel se acercó a él. Lo miró algo tímida pero se puso en posición de defensa.

"Bien, ataca." Se abalanzó contra él y tras lanzarle un par de puñetazos se agachó para patearlo pero este le cogió la pierna y la detuvo. "Bien. Siguiente."

Chicos y chicas iban pasando por el ring, dejando algunos más sorprendidos por la fuerza de algunas chicas o por lo torpe de algún que otro chico.

"Malfoy, tu turno." Daryl mantenía una posición defensiva sin exagerar. Malfoy se acercó pero antes de llegar se desató la bata, pues su uniforme era de judo. Dejo la bata a un lado y se quedó con los pantalones largos y cinturón negro. Daryl sonrió al verlo. "Cinturón negro, ¿eh? A ver que sabes hacer." Esta vez Daryl se abalanzó sobre Malfoy.

Sin parpadear Malfoy los esquivó todos. Solo se defendía. Daryl fue a darle un derechazo pero Malfoy le dio por el estómago aunque Daryl no se doblegó sino que fue a darle una patada. Aquello no era para nada una demostración sino una lucha. Pasaban unos minutos pero ninguno de los dos mostraba signos de cansancio.

Pero en un abrir y cerrar de ojos ambos se encontraban parados Malfoy con el pie de Daryl en su cuello y Daryl con el pie de Malfoy en su corazón. Sin decirse nada se incorporaron y tras una reverencia Malfoy se retiró. Daryl lo observó y se colocó bien la ropa.

"Siguiente." Su voz provocó que todos salieran del estado de shock. Con algo más de respeto fueron pasando los siguientes.

"Señorita Granger…" Hermione respiró profundamente. Debía controlar su fuerza pues no quería mostrar más de la cuenta y después ser el cotilleo de todos. Se colocó frente a él como si no pasara nada.

Daryl sonrió al ver el brillo de sus ojos. No estaba esperando para atacarle sino estaba esperando que él la atacara. No lo pensó dos veces, sonrió débilmente y tras ver la sonrisa de ella fue hacía ella.

Hermione esquivó los primeros golpes y con una gran agilidad se colocó tras él y le golpeo la espalda con el pie. Daryl se incorporó y la miró a los ojos y sin previo aviso ambos se abalanzaron uno contra otro. Esquivaban, bloqueaban y golpeaban. Había movimientos por parte de los dos a veces imperceptibles.

Ambos se detuvieron de golpe. Hermione lo había bloqueado desde atrás y con su pierna en el cuello de él se habían quedado inmóviles. Se incorporaron de nuevo, una reverencia y ella se apartó. El resto de los alumnos no salió del ensimismamiento pues Hermione había cambiado mucho. Pasaron los cuatro alumnos que quedaban.

"Estupendo ha sido más rápido de lo que me esperaba. Bien después de ver vuestro nivel que para mi gran sorpresa muchas de vosotras es bastante alto…" Las chicas se miraron entre ellas cómplices del secreto. "Ahora por favor colocaos mirándome a mí de cinco en cinco, cuando pase el turno os colocáis cinco más." Se colocaron cinco frente a él algunos con varita preparada. "No os hará falta la varita." Todos la guardaron. Daryl cerró los ojos y alzó la varita. "Mostremi Wiolf" El rayo se dividió en cinco he impacto de lleno a las cinco personas.

Primero fue como si les envolviera una brisa pero más tarde se iluminaron un poco y como si de una pequeña neblina de color los envolvió hasta adquirir un color visible. Los alumnos fueron pasando de vez en cuando había alguna que otra expresión en la cara de Daryl pero este no se inmuto demasiado. Muchos descubrían que Slytherin era bastante fuerte aunque habían excepciones al igual que Gryffindor que tampoco se quedaba atrás de las serpientes.

"Vaya señorita Parkinson… es toda una sorpresa." Muchos se fijaron más en ella pues el color de su karma era negro no en su totalidad pero se distinguía. "Al parecer en estas clases va ha disfrutar más de lo que se imagina y usted también señor Weasley…" Hermione giró sorprendida pues no le había puesto mucha importancia pero era realmente espectacular verlo en aquella aura negra y su cara de niño.

Abrió los ojos realmente sorprendida mientras muchos halagaban a ambas personas. Después de dos pasadas más fue su turno. Sin fijarse en quien iba a ser examinado con ella avanzó hasta la distancia que Daryl había marcado. Éste como si se tratara de mecánica lanzó el hechizo que al momento impacto en los cinco chicos.

"Al parecer las sorpresas no cesan." Daryl miró a tres integrantes del grupo. "No esperaba menos de usted señor Potter." Todos vieron que en él se formaba una neblina negra en todo su alrededor. Hermione viró su cabeza y se fijo en Harry. Los enfrentamientos que había tenido con Voldemort y todo el entrenamiento extra que había recibido servían para algo. "Lo mismo digo de usted señor Malfoy. Un Malfoy siempre destaca, ¿verdad?" Este le respondió con una sonrisa cínica pero la borro pues era un gran momento de ensanchar su apellido. Al igual que Harry este se encontraba rodeado por una aura bastante negra y que menos pues era un Malfoy y como tal sus entrenamientos y apellido habían tenido su influencia. "¿Y que decir de usted señorita Granger?" Nadie se había percatado de ella pero su aura no pasaba desapercibida y menos cuando esta era en su totalidad idéntica a la de Malfoy y Harry.

Los tres eran observados por todos sus compañeros. Rodeados por una neblina negra, con su orgullo hinchándolos y mostrando sobre todo su presencia en contra de todos y sobretodo a aquellos que compartían su misma habilidad.

Solo faltaban cuatro personas entre ellas Zabinni. Este al ser su turno avanzó y al colocarse le lanzó un guiño a Hermione. Segundos después de recibir el hechizo le sonreía y volvía a guiñarle un ojo pues este no se quedaba atrás de la castaña.

"Bien, nuestra última sorpresa, Zabinni." Este miró al profesor como retándolo pues lo había subestimado. Una vez todos los alumnos se colocaron el profesor se dirigió de nuevo a ellos. "Al parecer voy a tener menos trabajo de lo que me esperaba." La campana sonó dando por finalizada la clase. "Por hoy se terminó, mañana seguiremos y empezaremos ya la práctica." Todos aplaudieron y fueron a recoger sus zapatos.

Hermione junto a Parvati, Lavender y Ferwon esperaron sentadas a que la muchedumbre se esparciera y poderse calzar con tranquilidad puesto que había más de un empujón o algún insulto por alguna molestia.

"Hola chicas." El cuarteto de chicas que hablaban animadamente se volteó algo sorprendido. "Siento interrumpir."

"No pasa nada." Lavender fue más rápida y contesto inconscientemente.

"Quería preguntarles que tal les pareció la clase. Se que no hemos hecho nada pero me gustaría tener alguna opinión de como vieron mi forma de introducirles." Las cuatro chicas miraron algo desconcertadas al profesor y luego se miraron entre ellas.

"Creo que no somos quien por criticar tu forma de hacer la clase pero encontramos que fue divertido ver que nivel tenemos y comentábamos que estamos ansiosas por empezar la práctica." Las demás asintieron a lo que Hermione había dicho pues ninguna se atrevía a decir algo coherente.

"Muchas gracias chicas. Bueno, voy a ver si puedo arreglar ese barullo de gente. Nos vemos en la cena." Les guiñó un ojo y se fue hacía el estante donde todos se peleaban.

"Que suerte tienes Hermione. Puedes decir cosas coherentes incluso con un profesor tan guapo frente a frente. Espero poder hablarle con tranquilidad algún día." Las demás chicas asentían a lo que Parvati acaba de decir.

Diez minutos más tarde las cuatro se encontraban andando por los pasillos. Al fin se había solucionado el tumulto de gente y habían podido calzarse y salir de allí.

"Yo sigo adelante prefiero ducharme en donde los prefectos." Las chicas se despidieron con alguna que otra palabra y un gesto con la mano. Hermione siguió adelante hasta llegar frente a una gran estatua de un caballero con un gran lobo a su lado. Esta chirrió al dirigir su cabeza a la muchacha.

"Contraseña hermosa dama." La cabeza del caballero junto a la del lobo la miraban esperando respuesta.

"Prefctus perfcta perf." La estatua asintió y dejó ver una puerta la cual hacía un clic de cierre. Hermione avanzó y tomando el mango de la puerta se adentró en el baño. Respiro profundamente y observó el lugar. Estaba algo caluroso, lo más seguro es que alguien lo hubiera utilizado hacía poco. Se aseguro que cerraba la puerta para que ningún otro prefecto entrara hasta que ella terminara.

Se dirigió a la banqueta y deposito sus cosas en ella. Al descalzarse una alfombra de césped natural apreció en el suelo y el baño se convirtió en estilo japonés, echo de tablas de sauce y con agua cristalina inundando el sitio de un vapor que únicamente cubría el suelo.

Le encantaba aquel lugar pues había descubierto un hechizo que la persona que deseara un lugar o algo cómodo y reconfortante aparecía tras mencionar el hechizo. Se quitó la camiseta que llevaba encima el top y se desató la coleta. Ya empezaba a notar ligereza. Fue a quitarse el resto de la ropa pero un carraspeo le sacó de sus pensamientos. Viro asustada por quien podría haber entrado sin su permiso. Su sorpresa fue mayor cuando lo encontró a él.

"¡Ron! Digo ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?" Se sentó de golpe algo asustada.

"La que entró sin permiso fuiste tú. Sin mencionar la ignorancia que me has dado." Ron estaba con el torso desnudo, unos piratas y descalzo, su pelo estaba algo mojado y despeinado. Ya tenía la respuesta de quien había entrado antes que ella.

"Yo… no me di cuenta." ¿Por qué tartamudeaba? Debía estar firme y afrontarlo pero era tan difícil que ni siquiera había conseguido levantarse de la banqueta. Ron avanzó hacía ella quedando a unos pasos mientras que ella inconsciente ponía sus piernas casi debajo de su asiento.

"De eso me di cuenta hace días." Hermione abrió los ojos. No quería que se acercara más. ¿Por qué había decidido ir allí? Para que nadie la molestara y ahora resultaba que se encontraba con una de las personas que no quería encontrarse y menos en aquella situación. "Bonito lugar. Nunca me dijiste nada." Su mirada azul se poso de nuevo en ella con un brillo extraño.

"Iba a hacerlo en algún momento." Cogió valor y se puso de pie. "Sino te importa me gustaría bañarme."

"¿No tienes baño propio?" Alzó las cejas sabiendo que compartía baño con el detestable Slytherin.

"Sí pero no quería tener un encuentro detestable con quien sabemos." Ron asintió y para su sorpresa acortó más la distancia entre ambos.

"¿Sabias que estás hermosa así?" Hermione entreabrió la boca para decir algo pero solo consiguió negar con la cabeza. Ron sonrió ante ese gesto. Se acercó a ella y sin temor ni torpeza colocó su mano en su cuello y se acercó a sus labios. Hermione cerró los ojos y se dejó llevar.

Hacía tanto que no probaba sus labios, que no sentía su calor. Lo extrañaba tanto. Quería sentirse querida, quería sentir esa calidez que la inundaba cuando alguien la quería, la protegía. Sentir aquel fuego arder en su interior, sentir como él se estremecía al tocarla, al sentir sus labios, sus caricias.

Alzó las manos y lo abrazó tocando así su espalda musculosa y llena de pecas por la parte superior. Sentía como con su otra mano le estrechaba la cintura y la que estaba posada en su cuello bajaba suavemente por este, su brazo y llegaba a su cintura rodeándola y posándola en su espalda delicadamente.

El beso fue suave, una caricia, un reconocimiento. Después de volverse a reconocer se fueron besando con dulzura pero a la vez pasión. Las manos de él habían acabado ambas en su espalda produciéndole pequeñas descargas con cada caricia nueva que le proporcionaba mientras que las de ella se habían trasladado a su cuello permitiéndose así el gusto de jugar con sus mechones rojizos.

De pronto noto algo extraño. Ron estaba demasiado extasiado y Hermione lo empezaba a intuir. Sabía que debía terminar si no quería llegar más lejos. Así que procurándolo hacer lo más suave posible se separo de él hasta que pudo observar su rostro ahora algo ruborizado, sus labios hinchados y sus ojos destelleando de deseo.

"No puedo seguir Ron, lo siento." Intentó zafarse de él pero este la atrajo más para sí.

"¿Por qué? ¿Acaso no me quieres? O es porque…" Hermione negó con la cabeza. Pensaba una respuesta fácil no dañina y que ambos salieran ganando pero no encontraba ninguna que se ciñera a esas cualidades.

"No es eso, solo que no puedo seguir con esto. Todavía no." Ron la miró por unos segundos más y dejo de hacer presión la soltó con cuidado y se termino de vestir sin decir nada más. Hermione estaba frente a la puerta esperándolo.

Este avanzó hasta ella y quito el cerrojo que la castaña había echado sin percatarse que él la miraba sin comprender. Antes de abrirla giro sobre sus talones y tomando a la castaña por sorpresa de la cintura la acercó y la beso con más pasión que anteriormente y tras mirarla un momento salió por la puerta.

Al cerrarse la puerta salió del trance, se acercó y se apoyó en ella. Respiró profundamente. Todavía podía sentir el aroma del pelirrojo pues había inundado cada uno de los sentidos de la castaña. Se apoyó en la puerta y tras unos segundos decidió irse a tomar un baño.

Tranquilamente se desnudó separando la ropa limpia de la sucia. Cogió una toalla que cubría su cuerpo lo suficiente y se adentró en el agua. El sonido del agua verterse, el suave movimiento de esta chocando con su cuerpo y el murmullo de esta fue lo que izo que todo músculo se relajara al igual que cada pensamiento se desvaneciera.

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No entendía por qué lo había hecho pero el verla casi indefensa mirándolo de aquella manera aquella sensación de vacío volvía a notarse. No pensó solo actuó.

Andaba por los pasillos sin prestar atención a nada. Lo único que notaba era su mochila balancearse por sus pasos y el latir de su corazón todavía acelerado. Instintivamente se miró ambas manos, aquellas que habían tocado aquella piel tan prohibida y reservada, tan ansiada y deseada. No era la primera vez que lo hacía pero esa vez había sido diferente. Algo extraño había notado no sabía que era aquella sensación pero al tocarla sabía que algo era extraño.

Pasó una de sus manos por su pelo rojizo todavía húmedo intentando que toda aquella confusión se alejara lográndolo hasta cierto punto. Quedaba poco para la noche de brujas y hasta entonces debía intentar arreglar las cosas o al menos relajarlas un poco con Hermione.

Siguió dirección a su torre esperando poder distraerse con alguna cosa y así alejar todos aquellos pensamientos y recuerdos.

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Durante cinco minutos no se había movido. Con el agua cubriéndole el cuello y con ello casi todo su pelo sumergido en esta se levantó y se dirigió hacia la fuente que caía de un lado. Como era de esperar al lado de esta había un pequeño armario de bambú con todo de esencias y champús para usar. Cogió una de las esponjas naturales y un champú sin fijarse en su aroma.

Se enjabono todo el cuerpo y tras aclararse bajo la fuente se lavo el pelo con el mismo champú. Parecían movimientos rápidos pero la verdad era que se lo estaba tomando demasiado en calma. Terminó de aclarase y salió de la bañera. Dejando la toalla que había usado para meterse en el agua en el suelo y coger una más grande para secarse.

Cogió la ropa y con poco tiempo estaba vestida. Lanzó un conjuro a su pelo para dejarlo bien peinado pero mojado y una vez terminada de arreglar recogió las cosas y salió del baño aunque no pudo dar muchos pasos pues un cuerpo de espaldas y agachado le obstruía la salida.

"Disculpa…" Este se giró y su sorpresa fue mayor al encontrarse a Pansy.

"Así que tú eras quien ocupaba nuestro baño." Hermione se encogió de hombros inocentemente. "Bueno nos vemos en la cena."

"Perfecto y una cosa yo que tu pensaría en algo relajante y muy íntimo." Le guiñó un ojo y sin más emprendió la marcha.

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No supo cuando había llegado ni como se había introducido en la bañera. Solo recordaba haber abierto los ojos y encontrarse totalmente relajado aunque esa relajación estaba desapareciendo al recordar los últimos sucesos que tenían cara y nombre, Hermione Granger.

Se hundió en la tina y tras unos segundos salió a la superficie si no funcionaba el intimidarla y no sacaba respuestas porque seguir con la farsa, como bien decían sino puedes con el enemigo únete a él.

Salió de la bañera sonriente y una vez seco se vistió. Llevaba una polera verde oscuro dando la sensación de negro, unos pantalones del mismo tono y los zapatos negros. Se miró en el espejo y no le desagrado la imagen que le daba. Decidió dejarse el pelo tal cual y con un sencillo conjuro para parecer mojado y salió del baño con un solo pensamiento, ganarse a Granger.

Entró en su habitación y una vez había cogido la capa y unos libros que le servirían para la tarea que habían dejado se encamino a la biblioteca.

Al llegar pudo notar a bastante gente atareada o bien por trabajos imposibles o por esperar al último momento. Avanzó un poco y la encontró. En una de las mesas más resguardadas estaba ella envuelta por un par de libros bastantes voluminosos, su túnica en una silla junto a su maleta. Parecía bastante concentrada pues se pasaba la pluma por los labios mientras algunos mechones escapaban del moño improvisado por su varita.

Se impresionó pues le había dado un gran análisis clínico a su personalidad. Olvido ese momento y se centro en los libros que tenía. Perfecto justo los libros que él debía utilizar también.

Con paso firme se fue acercando sin importarle las miradas de algunas chicas ni nada.

"Disculpa pero necesito este libro." Se apoyo en la silla que quedaba frente a ella.

"Por supuesto cógelo aunque lo voy a ne…ces….itar… lue…" Su voz se fue apagando poco a poco cuando su vista topo con unos ojos grises y un pelo rubio. ¿Cómo podía ser Malfoy el que había hablado tan dulce? ¿Era capaz de mantener una conversación civilizada con ella?

"¿Entonces puedo cogerlo?" Izo media sonrisa mientras levantaba una ceja divertido.

"Esto… sí pero… lo voy a necesitar dentro de poco." Lo miró a los ojos pero disimuladamente los aparto fijándose en la estantería de atrás.

"Entonces me quedo aquí hasta que lo necesites." Retiró la silla y estaba apunto de sentarse cuando se detuvo. "¿Ocurre algo?" La miró extrañado como si aquello fuera un comportamiento extraño en ella.

"¿No lo encuentras extraño?" Malfoy solo alzó las cejas. "El hablar normal el uno con el otro, sentarnos en la misma mesa, tú… conmigo…" Malfoy soltó una carcajada para sorpresa de todos los que se encontraban allí.

"Para empezar soy Malfoy, nadie me cuestiona y nadie se mete en mis asuntos, segundo ambos somos premios anuales y tercero y último somos personas después de todo, ¿no?" Hermione solo asintió y procuro volver a su tarea.

Los minutos pasaban y nada ocurría. Hermione llevaba un rato escribiendo y subrayando sin percatarse de que Malfoy la estaba observando con precaución. Notaba algo extraño pues se sentía muy presionada sin darse cuenta apretó demasiado la pluma y esta se rompió por la mitad dejando una mitad en su mano y la otra en medio la mesa.

"¡Mierda!" Estaba algo avergonzada por estar con Malfoy pero más cuando se le rompía una pluma la cual mostraba su poca calidad. Estiró la mano pero en vez de coger la pluma cogió una textura diferente, era la mano de Malfoy. La retiró inmediatamente sonrojándose más. "Lo siento pensé…" Malfoy la miró y después la pluma.

"No son muy buenas las plumas estas, veo." Hermione sintió una rabia por dentro al escuchar esos comentarios pero antes de contestarle Malfoy siguió. "Antes yo también las compraba aquí pero me arte de comprarlas pues no duraban mucho." Extendió el brazo para devolverle el trozo de pluma. "Y para colmo no las puedes reparar." Hermione cogió su trozo de pluma y buscó otra en la maleta.

Después de algunos minutos su intento fue en vano. Esa era la última que le quedaba hasta que no salieran a Hogsmade y pudiera comprar otras. Se recostó en la silla y se sopló un mechón de la frente. ¿Y ahora que hacia? Solo le quedaban un par de párrafos y la redacción estaba lista. Se mordió el labio y tras inspirar profundamente miró a Malfoy el cual estaba totalmente enfrascado en un libro.

"Malfoy…" Este levanto la vista alzando las cejas. "Verás yo… me preguntaba si… ¿podrías dejarme una pluma? Es que… me quede sin y tengo que terminar la tarea." Malfoy miró a ambos lados recordando entonces que no había traído maleta sino lo justo. Miró su pluma y sonrió sin que se diera ella cuenta. Tomó la suya y se la entregó. "Pero esa es la tuya."

"Tómala, yo no la necesitaré por ahora." Hermione con algo de nerviosismo la cogió y con un suave gracias se puso a escribir.

Si le hubieran contado que durante esas dos horas ocurriría todo eso se habría reído hasta no poder o habría casi matado al que lo habría mencionado pero ahora hasta resultaba cómodo estar con compañía.

"Bueno Granger, nos vemos en la torre y no salgas durante la noche pues hay ojos donde menos te lo esperas." Se levantó y recogió las pocas cosas que tenía esparcidas.

"Lo tendré en cuenta Malfoy pero te olvidas esto." Le mostró su pluma.

"Quédatela, ahora es tuya y te hará más falta que a mi al menos de momento." Y sin más la dejó allí mirándolo perpleja.

Al verlo desaparecer soltó una bocanada de aire y dejó caer la cabeza encima el libro sin importarle su imagen. De lejos parecía dormida pero el movimiento de su mano con la pluma delataba que no. Se sentó de nuevo y le llevó solo unos minutos terminar su trabajo.

"Listo." Entonces se fijo más en su ahora pluma. Era bastante ágil pero fuerte a la vez.

Su plumaje no era muy voluminoso con un color negro con destellos de verde y algún otro de plata pues por un lado era plateada. Se fijó en el comienzo del cañón y percibió una M gravada.

Estaba tan ensimismada en su observación que unas chicas se le acercaron sin percatarse.

"¡Herms!" Está dio un pequeño bote haciéndola girar para ver quien era la que la había interrumpido o mas bien dicho, asustado de alguna manera mientras que la pluma caía de sus manos.

"Pansy me asustaste." Le dijo esta poniéndose una mano en el corazón.

"Lo siento amiga y perdón por tirarte la pluma." Se agachó pero su sorpresa fue mayúscula cuando vio el tipo de pluma que Hermione tenía. "Esto es de…"

"¿Para que me querían?" Hermione le arrebató la pluma a Pansy y antes que terminara decidió cortarla.

Hermione miró a Pansy pues no sabía como decírselo aunque la verdad sonaría rara, no tenía ni idea de cómo afrontar aquella situación tan absurda. Pansy por el contrario analizaba a Hermione en busca de alguna respuesta que pasaba por su cabeza pues eso no se quedaría así sabía muy bien que Malfoy con sus cosas era muy cuidadoso y ni regalaba ni dejaba nada a nadie y menos a gente como Hermione. Ambas tenían que hablar de muchas cosas.

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Holaaa!!!!

¿Qué os pareció? Lo sé… lo sé… Me tarde y a más a más que es algo corto…

Pero las cosas ya se ponen muy interesantes y en los siguientes ya verán. Aunque éste sea cortito hay cositas que quedaron en el aire así que a partir de ahora empiezan las luchas (pacificas eso si…), secretos, nuevas amistades, pensamientos descontrolados,…

Espero no haberles defraudado y que sepan que el siguiente está al caer y en mi otra historia no se duerman mucho pues subiré en un día, máximo dos ;P… palabra de escritora.

Karyta 34 – Aquí está tu capítulo. ¿Te ha gustado? Deseo que si y ya sabes… te espero en los demás capítulos. ;) y mil gracias por ese detalle… es reconfortante tener a alguien tan fiel!!! Thank U wapixima!!!

Silviota – el siguiente capitulo va para ti y estoy segurísima que te va a encantar. Nos vemos. Besos wapa.

Muchas gracias a todos los demás:

princesaartemisa, Hegoka, noelhia, sirinnete, saku - kamiya, negrita28malfoy. HerEvilRoyalti5, cocoa8… y sietno si me he dejado a alguien.

Ciao, y espero esos reviews!!!! xD

Abrazos y mucha magia!!!

Zel.