Gracias por los reviews a yo y Karenzita, aqui esta el 3° capítulo.
Cap III¿Por qué?
¿Acaso estaba mal defender a los amigos? Apoyar a la gente ¿Era algo malo? ¿Estaba mal luchar por una amistad?
"Ron siempre ha tenido una opinión muy diferente a la mía respecto a eso" se contestaba mentalmente Hermione a la vez que se secaba las lagrimas.
No tenía como había llegado a un pasillo cerca de los jardines, pero ¿Qué importaba eso? Lo que importaba era lo que había terminado, lo mas especial que hubiera querido tener, se había ido.
"Mejor olvido eso, como dicen, fácil viene y fácil se va. Debo de estudiar los nuevos conceptos que la profesora McGonagall enseño y…" pero no pudo terminar, porque soltó un sollozo. Era imposible tratar de olvidar lo sucedido, aunque quisiera concentrarse en la escuela, no iba a ser tan fácil.
Se recargo en una columna, tratando de olvidar, pero las lágrimas parecían ríos en su cara, lo que le había dicho Ron le había dolido demasiado, no creía que pudiera comportarse así de necio, testarudo, inmaduro, hipócrita…
-¿Qué haces aquí Granger? ¿No deberías estar besándote con la comadreja?-preguntó una voz que arrastraba las palabras con frialdad.
-¡Largo Malfoy!-contestó ella, volteándose para que no viera que estaba llorando.
-Cuida ese lenguaje Granger, tal vez no lo recuerdes, pero soy prefecto y puedo quitarte puntos-dijo con maldad Malfoy.
-Pues mira, yo soy Premio Anual y prefecta, así que sigue hablándome así y te va a ir muy mal.
-Una sangre-sucia como tú no va a ser superior a mí y eso lo sabes perfectamente-dijo Malfoy, recalcando el insulto.
-Mejor ser una impura con cerebro, que un sangre limpia que aparte de ser idiota ¡Es un hurón!-se burló ella y sin saber porque, empezó a reírse.
Los segundos en los que se río, basto para que Malfoy la tomara del brazo y la volteara, solo para luego soltarla con asco.
-¡Estas llorando!-dijo, como si fuera algo indigno.
-Sí ¿Algún problema?-contestó con desafió, pero de que le volvieran a recordar de que estaba llorando, no le hizo gracia.
-No creo que haya sido por lo que acabas de decir.
-Malfoy, cuando seas un genio y sepas lo que ocurre alrededor de todos, será cuando el mundo se haya vuelto loco-y sin decir mas, se volteo y camino a otro pasillo que diera a los jardines, el aire fresco que anunciaba la tormenta la hacia sentir mejor.
Malfoy quedo donde estaba sin poder creer lo que había sucedido ¿Hermione Granger se había burlado de el y había salido victoriosa? Eso solo podía suceder en otra dimensión, el era un Malfoy, una de las familias mas respetables del mundo mágico, a pesar de que su padre estuviera encarcelado, quedaban el y su madre, y el no iba a hacer que su apellido quedara aplastado por una sangre-sucia.
"Ya pagara, de eso me encargo yo" se dijo mientras caminaba por el pasillo que había tomado la Gryffindor, sin darse cuenta.
-¿Qué no te dije que te alejaras de mí? ¡Lárgate Malfoy!-lo sorprendió una voz.
-Por favor sangre-sucia, no te creas tan importante como para que yo te siguiera-contestó el, cruzándose de brazos y recargándose en la pared.
Hermione seguía llorando y no parecía capaz de parar, pero eso no le importaba a Malfoy, ya tenía su plan en contra de la Gryffindor: Iba a averiguar que era lo que le pasaba y la molestaría con ello hasta que se cansara.
-¿Por qué lloras Granger?-preguntó el, viéndola con ojos fríos.
-Como si te lo fuera a decir hurón, para eso necesitarías Veritaserum u otra cosa-contestó ella, tratando de secarse las lagrimas que no tenían fin.
-Puede ser, pero son raras las ocasiones en las que lloras-dijo astutamente, sabiendo como reaccionaria la chica.
-Es cierto, son muy raras-contestó con tranquilidad Hermione, volteándolo a ver con sus ojos enrojecidos.
-Y alguien como tu tendría pocas razones para llorar ¿O no?-preguntó, observando sus ojos almendrados con atención, ahora no debía de romper el contacto visual.
-Tal vez, pero ¿Qué te importa?
-Nada en absoluto, déjame adivinar ¿Terminaste con Weasley?-preguntó el chico no sin cierto aire de triunfo, la legeremancia era un arte muy útil, y mas si lo practicaba con alguien que no sabía Oclumancia.
La castaña se quedo de piedra ¿Cómo era posible que hubiera adivinado? Casualidad quizás, aunque quedaba claro que ella no creía en coincidencias, por eso en su tercer año había abandonado Adivinación.
-Se que es cierto Granger ¿Qué paso? ¿La comadreja se aburrió de una insufrible sabelotodo? Eso sería comprensible-empezó a decir el, regodeándose con la visión de la chica que lloraba con mas fuerza.
-Por favor cállate Malfoy-dijo ella en un débil susurró, se sentó en unas escaleras que estaban cerca de un umbral y puso la cara en sus manos. ¿Por qué esas cosas le pasaban a ella?
-Vamos, no me digas que ya te quedaste sin frases absurdas-se burlaba el, acercándose a ella y sentándose a su lado.
-¡Cállate!
-Debes de entender que es mas que obvio porque te dejo ese Weasley, eres la chica mas aburrida que conozco ¿O no te has dado cuenta?-Malfoy seguía burlándose, no tenía piedad de ella, la estaba destrozando y ella no hacia nada.
Intento pararse, pero no pudo, se sentía tan mal y no era por lo que decía ese estúpido Slytherin, sino porque no lograba sacarse de la cabeza las palabras de Ron.
-¿Y porque terminaron la comadreja y tu?-preguntó Malfoy, viéndola directamente a los ojos para usar la Legeremancia, era un blanco tan fácil, porque ahora ya sabía toda la historia.
Como ella no respondió ni dijo nada, siguió molestándola.
-Mmm a ver, Potter y la hermana de Weasley regresan, el se comporta como un idiota (como siempre) y te termina a ti porque los defiendes-inquirió el Slytherin, viendo con satisfacción la expresión de la castaña.
-¡No es posible que lo sepas!-replicó ella poniéndose de pie y mirándolo sorpresivamente-. Eso ocurrió hace muy poco tiempo y…
-¿Y qué?-pero no obtuvo respuesta porque sintió como algo húmedo caía a su cabeza, levanto la mirada y se dio cuenta que eran las lágrimas de la asquerosa sangre-sucia.
-¡Eres un asco! ¡Sécate esas lágrimas ¿No sabes que llorar es una debilidad?-dijo el, poniéndose de pie y mirándola fijamente, eso pasaba cuando molestaba a alguien tan vulnerable como la Gryffindor ¡Maldición!
-No comprendes…-dijo con un hilo de voz Hermione.
-¿Qué debería comprender Granger?-preguntó el chico, mirándola fijamente.
-¿Por qué eres tan insensible?-preguntó sinceramente Hermione, viéndolo con unos ojos de lástima y tristeza.
-¿Insensible? Yo también siento, no soy de piedra-replico el Slytherin por primera vez confundido. ¿Por qué esa impura le preguntaba eso?
-No me refiero a eso tonto, digo que no tienes sentimientos-contestó ella malhumorada.
-¡Ya lo se! ¡Y no soy tonto!-exclamó furioso el Slytherin, empezaba a ponerse colorado a pesar de que el ambiente era muy frío.
¿Quién se creía que era esa Granger¿Cómo se atrevía a decirle esas cosas? Eran esas las preguntas que rondaban en la cabeza del rubio, que apretaba fuertemente los puños ante la mirada divertida de la castaña, ella estaba ganando y eso no se lo podía permitir, aunque en el fondo, se preguntaba porque ella había dicho que era un insensible, eso nadie se lo había dicho ¿Por qué ella si?
Un fuerte sollozo lo distrajo de sus pensamientos, y de nuevo recordó que estaba parado al lado de la Gryffindor, que estaba llorando, no creía posible lo que iba a hacer, pero…
-Escucha Granger, es una tontería por la que lloras-empezó a decir Draco algo incomodo, evitando el contacto visual con ella. Como ella no dijo nada, decidió continuar.-Ese Weasley es muy celoso y tu…
-¿Yo que Malfoy?-preguntó ella, parándose enfrente de el, viéndolo cuidadosamente.
-No…tu no…-era muy difícil lo que intentaba decir, nunca había pensado que alguna vez se lo diría a esa Gryffindor.
-¡Explícate Malfoy!-exclamó ella, pasándole la mano por los ojos.
-Lo que sucede es…tu no…
-¿¡Qué Malfoy?!-preguntó Hermione, perdiendo por completo la escasa paciencia que tenía.
-No mereces a alguien así-listo lo había dicho, le dio la espalda a la chica y espero su respuesta.
Ella se quedo muy quieta, asimilando lo que le había dicho el Slytherin, pero también reflexionando. El tenía razón, ella no merecía a alguien así, tuvo que haber pensado antes que un problema así con Ron era muy posible que surgiera, con solo ver como se comportaba con Ginny bastaba para entender que era un celoso.
-Tienes razón-susurró ella, secándose la última lágrima y viéndolo a los fríos ojos grises.
¿Hermione Granger dándole la razón a el? Vaya, eso si era algo fuera de la rutina de todos los días.
-Creo que después de todo, debo de decirte gracias-dijo ella, dirigiendo su vista al suelo, ella tampoco creía que iba a decirle eso.
-De nada Granger-dijo el con un tono de voz que nunca lo había escuchado, era una voz mas humana, como si fuera comprensible y consoladora.
Ella le sonrió, y se fue caminando a su sala común, reflexionando sobre la ayuda de Malfoy ¿Por qué le había dicho eso? Casi se atrevería a decir que la había consolado de cierta forma.
Empezó a llover, era mejor que volviera a su sala común, no creía lo sucedido hace poco ¡Había consolado a una sangre-sucia! Esperaba que nadie se enterara de eso, o seria el hazmerreír de su casa, un Slytherin consolando a una Gryffindor, eso sería algo muy bajo para un chico como el.
No comprendía porque, pero mientras caminaba a su sala común, sintió una sensación de bienestar, ayudar a la chica, le había producido una pequeña y misteriosa felicidad. ¿Por qué?
