Hola a todos! Realmente lamento el enorme atraso con el fic, pero estos últimos meses han sido muy pesados, sobre todo en la escuela, y no veía un momento en el poder actualizar o escribir algo. 1000 grax x sus reviews, realmente los aprecio y espero con muxa ilusión. Les dejo este capi, prometiendo q la relación D/Hr avanzara más en el sig. capi.
Cap IX: Superficialidades
-¿A dónde vas con tanta prisa Hermione?-le preguntó Ron cuando vio a su amiga pararse rápidamente de la mesa y cerrar su mochila.
-A hacer mis deberes, tengo demasiados-dijo ella, se despidió de sus amigos y salio del Gran Comedor rápidamente.
Los pasillos estaban llenos de estudiantes que se dirigían a sus últimas clases, ella ya no tenía clase y si no se equivocaba, su amenazador tan poco.
"¿Por qué estas cosas me pasan a mi?" se preguntó antes de entrar a la biblioteca, el Slytherin no le había dicho donde se iban a encontrar, así que tendría que buscarlo.
Busco por lo menos durante 10 minutos al muchacho, pero no lo encontró por ninguna parte, evidentemente no había llegado.
-Hermione ¿Qué libro buscas?-le preguntó la bibliotecaria cuando finalmente tomo asiento cerca de una estantería de DCAO.
-Este, uno de Runas Antiguas-mintió, tratando de sonar convincente. Seguramente debió de haberse visto ridícula recorriendo toda la biblioteca, sin tomar ningún libro.
-¿Cuál es el título?-le preguntó la Sra. Pince sacando una pluma y un pergamino de su bolsillo.
-Runas del Mundo-se inventó un título, seguramente de algún libro que no existía.
-Bien, deja lo busco-dijo la bibliotecaria tranquilamente.
-Gracias-agradeció Hermione distraídamente, acababa de llegar Malfoy, quien la busco con la mirada hasta verla sentada.
Se acerco a ella caminando tranquilamente, aunque su gesto no era tranquilizador, evidentemente a él tampoco le gustaba mucho la idea pero lo hacia solo por su conveniencia.
-Aquí todo mundo nos vera Granger-le susurró en voz baja, fingiendo estar buscando un libro.
-¿A dónde diablos quieres ir?-le preguntó de mala gana, era verdaderamente el colmo que hasta un lugar especial debía de tener el Slytherin para trabajar.
-Hasta el fondo de la Sección Oscura, ahí nadie nos vera-dijo, sacando por fin un libro de la estantería y dirigiéndose a donde le había dicho.
Guardando sus cosas en la mochila y con un poco de irritación, la castaña lo siguió, como lo odiaba.
Finalmente, cruzo la puerta chirriante que dividía la biblioteca y la Sección Prohibida, donde se encontraban libros con magia oscura, seguramente, si Draco Malfoy leía, era esa clase de libros.
El chico en cuestión, se encontraba cómodamente sentado como bien dijo, hasta el fondo de la sección, era imposible que los vieran ahí juntos, con tantas estanterías, mesas y aparte el vidrio especial que tenía la Sección Oscura.
-Bien Granger, siéntate y escúchame-empezó a hablar el chico con el tono de voz especial para ella-. Vas a leer el libro que tengo en mis manos, capítulo uno y dos, me harás un resumen y una ilustración.
-Tú puedes hacer el dibujo-dijo ella, arrebatándole el libro de sus manos y abriéndolo en el índice.
-No tengo tiempo para hacer eso, apresúrate por favor-decía el Slytherin a la que vez que subía sus piernas a la mesa.
-Baja los pies de la mesa, no estas en tu casa-lo reprendió Hermione en voz baja.
-Corrección Granger, no estoy en mi mansión y aquí nadie nos puede escuchar-contestó el rubio aun sin molestarse de bajar las piernas.
-¡No me importa que no estés en tu mansión Malfoy!-exclamó enojada la chica y de un manotazo quito las piernas del Slytherin.
-Oye, le quitaras el brillo a mis zapatos-dijo el muchacho enojado, observándola con desagrado.
-Que superficial eres Malfoy-comentó Hermione arrugando la frente a la vez que leía el libro del Slytherin.
-¡Cállate y lee!-le ordenó el muchacho señalando el libro.
Esa fue la gota que derramo el vaso, Hermione cerró el libro de un golpe y lo azoto en la mesa, no le importaba lo que dijera la Sra. Pince si los encontraban, estaba harta del trato del muchacho.
-¿Qué te sucede?-le preguntó el chico en voz baja, temeroso de que la bibliotecaria los viera.
-Ya estoy harta de tus tratos Malfoy, ya me canse de tus mentiras-le respondió también en voz baja.
-¿Qué mentiras? Yo te estoy diciendo la verdad-le dijo el muchacho con una frialdad que hizo sentir a Hermione de alguna manera, inferior.
-No es cierto-susurró, no pudo mirarlo a los ojos y no pudo saber porque, algo se lo impedía.
-Vuelve a la lectura o tu sabes quien vendrá al castillo por tu "novio"-dijo lentamente el muchacho, saco su varita y apuntó a Hermione.-Esta vez tus amigos no están.
-¡Harry no es mi novio! El es solo un buen amigo-respondió ella, aun sin poder subir la mirada.
-Oh claro, esa amistad es muy importante para ti ¿No Granger?-comentó el chico sonriendo con satisfacción y tomando asiento, parecía divertirle la situación.
-No entiendo que quieres decir-contestó la chica mirando el suelo, podía ver la sombra del Slytherin acercándose a ella, de una particular manera pareciéndose a una serpiente.
-Tú llamas amistad a lo que tienes con ese Potter, pero ¿El realmente te considera una amiga?
-Desde primer año hemos sido amigos por si no te habías dado cuenta Malfoy-respondió enfadada y abriendo el libro.
-Pero hay unas cuantas reglas para que se pueda llevar acabo una amistad.
-No hay reglas, bueno…lo que quiero decir es que…-Hermione trataba de no darle la razón, pero tenía que reconocerlo: una amistad estaba basada en ciertas "reglas" o como lo llamara Malfoy.
-Hasta tu misma lo reconoces Granger, aunque trates de negarlo-decía el muchacho con una voz un tanto extraña. Como la castaña no respondió, siguió hablando.-Una amistad se basa en…
-Confianza-dijeron al mismo tiempo Hermione y Draco, sorprendiéndose mutuamente.
-Vaya, al menos en eso coincidimos Granger-comentó Malfoy no sin algo de sarcasmo en la voz, cosa que molesto a Hermione.
-Nosotros nunca tendremos algo en común-aseguró la chica cerrando el libro y tomando un pergamino que estaba en la mesa.
-Eso espero ¿Quieres apresurarte por favor? Tengo unas citas en poco tiempo-decía el chico sin hacerle mucho caso, estaba mirando el reloj no sin algo de ansiedad.
-Realmente eres muy superficial-afirmó la chica con fastidio a la vez que mojaba la punta de su pluma en el tintero que había sacado de su mochila.
-No soy tan exagerado como tu comprenderás-dijo esto último el Slytherin con una sonrisa de satisfacción.
-¡Yo no soy exagerada!-dijo Hermione volteándolo a ver con el ceño fruncido, aunque no sostuvo la mirada por mucho tiempo, cuando el Slytherin respondió ella ya estaba con la vista fija en el pergamino.
-Te importa demasiado ese Potter.
-Solo es un buen amigo, solo eso.
-Claro Granger, el es solo un buen amigo tuyo y a la comadreja le llueve el oro ¿no?-respondió Malfoy, haciendo énfasis en la palabra "solo".
-Yo no me preocupo por Harry, me interesa lo que le pasaría a Hogwarts si quien-tu-sabes viniera aquí-trató de sonar convincente, pero ella misma sabía que no había sido así.
-Tu no eres así de superficial Granger, ahora ocúpate de tu trabajo-fue lo que dijo el chico antes de caminar hacia el oscuro pasillo de la Sección Prohibida.
Pasados unos minutos, Hermione leyó lo que llevaba escrito y considero que era lo suficiente para que el Slytherin sacara una S de Supera las Expectativas. Draco no había vuelto, seguramente había ido por algún libro de magia negra, corrían rumores de que el chico iba a realizar su iniciación de mortifago en unos meses y se preparaba con libros de magia negra.
"Ni crea que lo voy a esperar" se dijo a si misma, estaba guardando sus cosas, había dejado la redacción en la mesa y no tenía la mínima intención de esperar al chico.
Después de cerrar su mochila, echo un vistazo a la estantería que tenía delante de ella, estaba llena de libros con polvo y una que otra telaraña polvosa, los títulos estaban escritos en Runas Antiguas y aunque ella lograba entenderlas, se le hacían muy enigmáticos los símbolos que habían en ellos.
Había un libro que parecía no estar muy polvoso como los demás, parecía que se había tomado recientemente y vuelto a colocar en su lugar descuidadamente. Lo saco de su lugar para acomodarlo correctamente, pero la curiosidad pudo más con ella y lo abrió. ¡Que horribles cosas encontró! Venenos que mataban lentamente, maldiciones, maleficios, criaturas, eso y más decía el índice que para empeorar las cosas, tenía una mancha de sangre o algo semejante.
"No entiendo porque Hogwarts tiene estos libros, son horrorosos" pensaba la Gryffindor hojeando el libro, encontrando imágenes demasiado horribles para describirlas, leyó un título que la intrigo: "Inicio a la Oscuridad". Estaba a punto de voltear la página y leer cuando alguien le cerró el libro y la pego hacia la estantería, que oscilo peligrosamente.
-No vuelvas a tocar ese libro Granger, nunca lo hagas-susurró el Slytherin lentamente, como si quisiera que la muchacha no olvidara lo dicho.
-¿Para que querría yo un libro de magia negra Malfoy?-respondió furiosa la muchacha-. ¿Para hacerme mortifaga después de terminar Hogwarts?
-¡Cállate! Te avisare luego cuando te necesite-y sin decir mas, dejo a Hermione en la Sección Prohibida.
"Y el idiota deja el libro en la mesa" se dijo, tomando el libro, si no supiera que era de Artes Oscuras, pensaría por la portada que se trataba de Runas Antiguas o algo así, claro esta, que nunca iba a ser tan superficial.
Lo coloco donde lo tomo y se alejo rápidamente, cerró tras ella la puerta chirriante de la Sección Oscura y estaba a punto de salir de la biblioteca, cuando la bibliotecaria la detuvo, diciéndole que había encontrado el libro que buscaba y dándoselo.
Como no podía devolvérselo, (se hubiera visto muy extraño) decidió llevárselo para algo de "lectura ligera" como ella lo llamaba, quizás y le podría servir de algo.
