Como siempre: Harry Potter y sus personajes pertenecen a JK Rowling. No persigo ningún interés comercial con esto.
CAPITULO I: LAS REVELACIONES DEL SOMBRERO
El gran comedor se iluminaba con las con las cientos de estrellas que adornaban el falso cielo.
Las velas y antorchas alumbraban las paredes y los estudiantes se dirigían a sus respectivos lugares para comenzar otro año. Los alumnos de cursos superiores esperaban a los niños que entrarían a primero. Todos estaban expectantes ante las nuevas adquisiciones para sus respectivas casas, en especial Albus y James. Ese año, la pequeña Lily Potter ingresaría a Hogwarts y desde las mesas de Gryffindors y Slytherin sus hermanos esperaban ansiosos, a ver a cual de ellos acompañaría. El carácter y el temperamento de la pequeña la marcaba para una de sus casas, eso era indiscutible. No era un ratoncito de biblioteca como Rose, para ser considerada por Ravenclaw, y definitivamente a Hufflepuff ni se acercaba.
A unos metros de allí, los niños pequeños descendían de los botes y Lily estaba pegada a Hagrid, maldiciendo su suerte al ser la última de la familia. Los años anteriores sus hermanos habían tenido a sus primos por compañía. Este año los mayores ya tenían sus propios amigos, por lo que ella se había sentido ignorada y sola durante el viaje en tren. Estaba verdaderamente triste y ya anhelaba llegar y conocer gente para formar su propio grupo. Afortunadamente solo habían dos opciones: Gryffindor o Slytherin…y tenía a un hermano en cada casa, así que la socialización no sería problema.
-¡Pan comido!- exclamó.
-¿Dónde? –preguntó un pequeño a su lado.
-¡Santo Dios! ¿De donde saliste?- gritó la niña mientras el semi gigante se alejaba.
-Del tren, igual que tú… ¿Dónde esta?
-¿Quién?
-No quién, qué… ¿Dónde esta el pan que dices te comiste?
-¿Me comí…? No. Es solo una expresión. Para indicar que todo esta bien. ¿Tú quien eres?
-Alexandros… Alexandros Teodorakis. Pero si quieres puedes llamarme Sevi. Mi mami me llama así.
-¿Qué edad tienes Sevi? ¿Dónde esta tu mamá?
-Ella…- y puso carita triste.
Pero Lily lo cortó y fue corriendo hacía Hagrid para avisarle.
-¡Hagrid! ¡Hagrid! Un niño muggle se coló entre los magos… ¡Oh Dios Es tan pequeño! Debe estar perdido y asustado…
El niño la siguió poniendo los ojos en blanco:
-¡Hey…tú! La escandalosa. Mira "niña"- recalcó la palabra -Ni soy pequeño, ni estoy perdido y mucho menos estoy asustado. Tampoco soy muggle, aunque mi mami si lo es. Soy un mago y vengo a estudiar a este colegio, como tú.
-¡Merlín!- exclamó la pequeña ante un divertido Hagrid -¿Qué edad puede tener?
-Seis años- contestó el guardabosque -Y es el hijo de uno de los magos más grandes y valientes de la historia. Al parecer ha heredado sus habilidades. Por eso, aunque pequeño, el Libro de Admisiones considera que ya esta listo para Hogwarts.
-Pero… ¿estará interno con nosotros? Es muy pequeño para estar sin su mamá.
Y miró al niño, quien le devolvió la mirada con pena.
-Yo también les dije eso- otra vez puso carita triste -Pero ellos insistieron en que debía hacer el viaje solo, en el tren, con ustedes…
Lily sintió una gran ternura.
-Ven conmigo pequeño Sevi…. Yo te cuidaré.
Y tomándolo de la mano lo guió al interior del castillo mientras comenzaban a parlotear.
****************
Luego del discurso inaugural, la famosa cantinela del sombrero y demás… los nuevos alumnos ingresaron guiado por Blaise Zabinni. Casi al último una vergonzosa Lily guiaba de la mano a un pequeño de grandes ojos negros y ceño fruncido. De la mesa de profesores decenas de ojos miraron con ternura y pasmo al niño.
Uno a uno los novatos fueron pasando ante el gran sombrero, que los iba seleccionando para las respectivas casas:
-Slytherin, Gryffindors, Ravenclaw….Hufflepuff…
Hasta que solo quedaron Alexandros y Lily. Ella iba detrás del pequeño, a quien llevaba sujeto por los hombros. Zabinni la tomó de la mano e intentó separarlos:
-Ve primero Potter. El será seleccionado al último.
-¡No!- gritó el niño -Volverán a separarnos Lily. Yo se que iré a Slytherin y tú de seguro volverás a Gryffindor.
Blaise se sorprendió con las palabras del muchacho, que se había abrazado a la cintura de la niña sollozando.
El comedor se llenó de murmulllos. Nadie podía oírlos pero la escena era por demás curiosa. Además nadie se explicaba la presencia de un niño tan pequeño en la fila de novatos.
Lily se enterneció y se agachó para hablarle en la oreja.
-¿Estas seguro que iras a Slytherin?
El afirmó con la cabeza.
-¿Sabes que si quieres puedes ir a Gryffindor? Puedo decirte como…
El niño negó vehementemente.
-Me gusta Slytherin. Me gustan las mazmorras y me gustan las serpientes… salvo esa, la que asesina al hombre de mis sueños.
Minerva McGonagall se impacientó ante la demora y llamó la atención de Blaise:
-¡Profesor! Para hoy.
-Vamos Lily… debes ir ahora- el profesor trató de empujarla pero quedó paralizado. "Mierda" pensó, otro hechizo del renacuajo.
- No me dejes solo. No otra vez. Te separarán de mí como antes…
-No te entiendo peque. Yo no te había visto antes y definitivamente nadie nos ha separado. Pero si tienes miedo y quieres a alguien que te cuide puedo ir a Slytherin contigo. ¿Estas seguro que quedarás ahí?
El niño afirmó y la miró esperanzado.
-¿Seguro que puedes hacer que te manden allí?
Ella le guiñó un ojo, revolvió su pelo y se enderezó; para caminar decidida hacia el sombrero. Lo tomó y se lo puso en la cabeza a la par que se sentaba en la silla.
-Oye sombrero- susurró bajito -Antes de decidir escucha…
-Hummm…- exclamó el sombrero en voz alta -Otro Potter… aunque más parece una Evans.
-Escucha sombrero…debo pedirte un favor. Quiero ir a Slytherin- susurraba Lily.
-¿Slytherin…? Slytherin no… tú eres una gry…
-¡No!- le cortó la pequeña -¡Por favor! ¿Ves al niño de allá? Dice que lo enviarás a Slytherin, y no quiero dejarle solo. Le prometí que lo cuidaría…no quiere que nos separen.
-Pero vaya- exclamó el sombrero mirando al niño que aguardaba junto a Blaise. -Ya veo que todos vuelven. Si, ya una vez los separé y las cosas no fueron bien para nadie… ¿No hay que cometer el mismo error dos veces, verdad?
La niña solo asintió con la cabeza.
- ¿Segura?
-¡Si!- dijo resuelta.
-Pues entonces –gritó- ¡¡¡Slytherin!!!
La mesa de los Gryffindors se llenó de protestas y la mesa de los Sly aplaudió a rabiar. Albus y Scorpius, ambos en tercero, se pararon para darle la bienvenida.
Tras calmar la algarabía la directora se levantó y procedió a imponer silencio.
-Antes de seguir con nuestra última selección quiero aclarar algo. Por disposición del Libro de Admisiones Mágico, cuya decisión es inapelable, Alexandros Teodorakis, de tan solo 6 años, ha sido admitido este año en Hogwarts. De más esta decirles que espero un comportamiento especial de parte de todo el alumnado hacia su persona… y que cualquier falta, broma o agresión a este pequeño será sancionado con la expulsión inmediata del abusivo. Recuerden que es mucho menor que el resto y deben ser considerados con él. Además, su madre aquí presente nos acompañará como invitada en el área de profesores para cualquier eventualidad….
Los ojos de todos se dirigieron a la joven mujer, que les devolvió la mirada cual leona… lista a saltar a la yugular de quien osase tocar a su cachorro.
-Aclarado el punto… ¡Alexandros!- llamó la directora.
El niño levantó la cabeza y avanzó altivo en medio del comedor. James lo observó con sorna y lanzó un bufido:
-¡Vaya con el enano!
Los ojos del niño lo miraron de soslayo y una jarra de jugo de calabaza se volcó sobre sus pantalones.
-¡Mierda!- gritaba James mientras el niño sonreía de medio lado. Zabinni, que acababa de ser deshechizado, volteó los ojos. Se las venía venir.
El niño se sentó en la silla y el sombrero fue colocado sobre su cabeza.
-¿Tú otra vez…? ¡No voy a seleccionarte de nuevo! ¡Ya sabes a donde perteneces!
Minerva McGonagall escuchó pasmada y reprendió al sombrero:
-No digas tonterías y haz tu trabajo. El niño tiene 6 años. Jamás ha estado antes en Hogwarts por lo que no ha podido ser seleccionado. Quizá lo confundes con su padre.
-¿Padre? La que esta diciendo tonterías eres tú… No importa la apariencia que tenga. Este que esta acá es Severus Snape, y mi opinión sobre él no ha cambiado: ha sido, es y siempre será… ¡¡¡Slytherin!!!
El pequeño se quitó el sombrero y corrió feliz junto a Lily, que se paró para abrazarlo…
¡¡¡¡¡PLOPPPFFF!!!!!
Ambos niños voltearon al ver que Minerva McGonagall, héroe de guerra y miembro fundadora de la Orden del Fenix, directora del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, centenaria bruja de sangre fría y con total dominio sobre sus sentimientos…había caído desmayada.
Blaise suspiró. Lo dicho, se las veía venir…
