Como siempre: Harry Potter y sus personajes pertenecen a JK Rowling. No persigo ningún interés comercial con esto.


CAPITULO II: PROBLEMAS DE CUSTODIA

-¡¡¡¿Dónde? ¿Dónde esta? Se que esta acá y exijo verlo!!!

Lucius Malfoy acababa de aparecerse vía Red Flu y exigía ver al pequeño que según el sombrero, y recordemos que el sombrero nunca miente, era Severus Snape.

-Señor Malfoy…

-Sabía…- tragó aire en un gesto poco digno -Sabía que no estaba muerto. Que era una mentira de ustedes. ¡¡¡Quiero ver a Sev!!!

-Aún no sabemos…

-Nott abuelo me llamó. Su nieto le mando una lechuza diciendo que Severus Snape apareció en medio del comedor.

-No fue exactamente así señor Malfoy…

-¡El es mi marido y exijo verlo!

-¡¡¡Lucius…!!!- la bruja pensó que ese era un trozo de información que no quería tener- ¡Modera tu vocabulario ante mi!

-Vamos, no seas hipócrita. Sabes perfectamente la relación que me unía con Severus desde que éramos alumnos en Hogwarts.

-Tú lo has dicho… ¡Cuando eran alumnos! Te recuerdo que Severus fue un espía de la Orden del Fénix contra tu antiguo amo y contra ti mismo.

-Te recuerdo que ustedes lo persiguieron como a perro por matar al vejete de Dumbledore… y que lo dejaron morir desangrado.

- De nuevo acertaste… ¡Murió desangrado!

-Déjate de hipocresías… ¿Qué paso? ¿Cómo regresó?

La bruja suspiró e iba a contestar cuando…

-¿Dónde esta? ¿Es verdad que apareció? ¡Exijo verlo!

Draco Malfoy acababa de llegar por Red Flu.

-¿Qué haces aquí hijo? No tienes nada que buscar…

-¡¡¡Cállate padre!!! El que no tiene nada que buscar aquí eres tú. Sev fue mi pareja hasta el día de su muerte y he venido por él. Y créeme, no permitiré que te entrometas entre nosotros.

La bruja abrió lo ojos como platos e iba a decir algo cuando…

¡¡¡PLAFF!!!

Harry Potter aterrizó sentado frente a la chimenea. Su rostro pintaba la más pura ansiedad.

-¿Dónde esta? ¿Es verdad que apareció? ¡Exijo verlo!

****************

Si Severus Snape no tuviera seis años e ignorara su pasado, Minerva McGonagall lo cruciaría hasta la demencia. "Y pensar que Albus se preocupaba de su soledad -bufó molesta- Si hubiese sabido que su profesor de pociones se tiraba a dos de sus alumnos, amén de a la mano derecha de Lord Voldemort, otra hubiese sido su opinión del murciélago".

Ahora entendían el juramento inquebrantable que hizo con Narcissa para salvar a Draco, el odio desmedido de Harry cuando lo de Dumbledore, y como no… la información de primera mano que siempre traía.

Porque frente a ella Harry Potter, Lucius Malfoy y su hijo Draco despotricaban como tres mujerzuelas peleando por su chulo, perdonando la vulgaridad. Cada uno decía ser el amante del ex profesor y palabras como "marido", "follar", "puta" y "sexo" se mezclaban con "amado", "compañero" y "alma gemela"… ¡Merlín! Parecía un culebrón muggle mejicano.

Ya habían llegado a los golpes. Harry y Draco se jalaban los pelos mientras Lucius contenía la sangre de su nariz cuando la bruja tocó límite.

-¡¡¡Basta!!! Los tres se comportarán como lo que son: magos decentes. ¡Y dejaran de hablar tanta vulgaridad en mi presencia! Su vida intima y sus preferencias sexuales me tiene sin cuidado… pero les recuerdo, al menos a dos de ustedes, que sus hijos estudian aquí y que sus esposas son mis amigas (se refería a Astoria y Ginny); así que evítenme la pena.

-Perfecto…- manifestó Lucius -Además esta discusión es por demás innecesaria, cuando acá el que toma las decisiones es Severus. Y él siempre me elegirá por sobre cualquier "pasatiempo banal"- miró con desprecio a los dos más jóvenes.

-Te recuerdo, Lucius, que ya una vez me eligió sobre tu persona- Harry levantó la vista orgulloso.

-Te recuerdo, Potter, que estaba en Askaban. Con algún "puto" tenía que calentar su cama.

-Les recuerdo a ambos- Draco intervino -que él fue mi marido el tiempo que estuvo de director en Hogwarts y que te dejó- miró a Potter -para irse conmigo cuando lo de Dumbledore. Y que mientras estuvo en mi cama a ti- miró a su padre -nunca te buscó. Y ya no estabas en Askaban que yo recuerde.

Una nueva gritería se alzó entre los tres hasta que la puerta se abrió y un tímido Alexandros entró de la mano de Poppy, que aunque anciana seguía siendo la enfermera del colegio.

Los tres hombres pararon en seco ante la mirada severa de la bruja que los había cuidado siendo estudiantes.

-¡Señores, dejen de jalarse lo pelos que hay niños presentes! ¡A vuestra edad –sus ojos se clavaron en Lucius –debería daros vergüenza!

-Poppy ¿que averiguaste?- preguntó la directora.

-El sombrero tiene razón… El es Severus Snape. Las pruebas de genética muggle y la Huella Mágica lo confirman. Además Hagrid desenterró su varita y esta le obedece.

-¿Desenterró...?

-Si Minerva, exhumó la tumba…. ¡Y esta vacía!

Draco, Harry y Lucius miraban boquiabiertos al pequeño. Hasta que uno de ellos se animó a preguntar

-¿Q..quién es … él…?

Este niño, caballeros, es Severus Snape. El hombre por el cual se estaban peleando.

¡¡¡¡PLOPPFFF!!!

Los tres magos cayeron desmayados al piso. Minerva sonrió ladina. Por lo menos no había sido la única.

***************

Samantha Teodorakis lloraba mientras Draco, Lucius, Harry, Minerva, Poppy y Blaise la interrogaban. No había querido hablar pero Lucius perdió la paciencia y le administró Veritaserum con el consentimiento de todos los presentes. Minerva y Poppy estaban reacias pero la terquedad de la muggle las convenció.

-¿Cómo así es usted la madre de Severus Snape?

-No lo sé… yo…

Lucius suspiró.

-¿Cómo llegó el niño a sus manos?

-Es mi hijo.

-¿Quién es el padre?- preguntó Harry.

-No tiene padre…fui….violada.

-¿Cómo?- inquirió Minerva

-No lo se…Yo estaba…caminaba… por la calle… Hilanderas… Llovía…era muy chica…mamá me había echado de casa…una discusión tonta….y de pronto la casa…parecía deshabitada…hacía frio…entre…y una sombra…un ser… él me tomó.

-¿L..la violó…?- Draco inquirió temeroso.

-Si… no… no se. Solo fue como si me poseyera…como una presencia metiéndose en mi cuerpo a través de mis orejas, mi boca, mi nariz….y luego…sentí calor ahí abajo….pero nada pasó…me desmayé y cuando reaccioné al día siguiente estaba bien…Pensé que era un sueño y salí a buscarme la vida. Conseguí un trabajo pero al mes…me dijeron que estaba embarazada. Y cuando me examinó el doctor…me dijo que aún era virgen. ¿Cómo podía ser eso? Nunca lo sabré. Pero nueve meses después nació Alexandros. Y cuando lo vi por primera vez, el como llegó a mi vientre dejó de importarme…

-¿Cuándo se dio cuenta de que…era diferente?

A la mujer le costaba hablar. Se notaba que no quería.

-Cuando, a los tres meses, comenzó a hablar… Todos decían que era imposible. Yo lo llamaba Alekos pero él me respondía… Lekos no… Sevi... yo Sevi… Por eso le puse ese apodo.

-¿Y cuando lo vio hacer magia por primera vez?

-Al año, pero solo lo hacía en mi presencia. Solía decir "mugre" no… no debe ver….

-¡Merlín! ¿Qué es esto?- Minerva se agarró la cabeza.

-Un hechizo… Quizá su esencia sobrevivió de alguna manera- explicó Lucius.

-Algo así como lo del Señor Oscuro después de la Primera Guerra –añadió Draco.

-No olvidemos que el veneno de Naggini invadió su cuerpo y aún era un horrocruz de Voldemort.

-¿Qué importa lo que paso? ¡Severus esta vivo! De alguna manera su alma venció a la muerte y es claro que esta en el cuerpo de ese niño. Tú sabes, Minerva, lo dura que fue su vida. El infierno que tuvo que pasar de pequeño. Yo lo he amado más que a nadie y no dejaré que desperdicie esta segunda oportunidad. Esta claro que la muggle no puede mantenerlo, así que pediré su custodia y lo llevaré conmigo a mi mansión. Allí tendrá todo lo que siempre le correspondió y hare de él el mago más grande de todos los tiempos.

-¡Alto ahí Lucius! Tú lo único que quieres es meterlo en tu cama ¡pedófilo! No pondrás tus sucias manos en mi Sevi. Yo lo adoptaré y vivirá conmigo y con…

-¡Estas loco! –Draco lo cortó histérico –No permitiré que Severus se críe con la comadreja y su familia. ¿Qué crees que le harán cuándo sepan que fue tu amante clandestino… y que tu esposa es solo una tapadera? Ninguno de ustedes tocará al niño. Yo lo llevare conmigo a la mansión. Astoria no es problema porque ella sabe perfectamente lo que soy y me acepta así. Siempre supo de mi relación con Severus y si nos casamos fue por amistad más que por otra cosa.

-¡No te llevaran a Severus maldito hurón!

-¡Tú no te lo llevaras con las comadrejas cara rajada!

-Caballeros… ¡no me rebajare a su nivel!- Lucius sacudió su melena orgulloso. -Esperen a mis abogados. Nos vemos en la corte-. Y con un breve asentimiento de cabeza hacia las brujas se marchó por chimenea.

_-¡¡¡Nos veremos en la corte!!!- Draco y Harry se despidieron de la directora y se marcharon también.

Los efectos de la poción pasaron y Samantha reaccionó. Preguntó asustada:

-¿Q... qué ha pasado?

Minerva la miró con pena. Y luego recordó los pedazos de la triste vida de Severus Snape, que conoció a lo largo de los años: golpeado y violado por su padre muggle, con una madre ausente y bipolar… una vida de pobreza en un barrio mísero… Pasaron más de 10 años, desde que Severus murió, para que poseyera a una mujer y se concibiera a si mismo como su hijo. Su casa había estado abandonada desde su deceso y no dudaba de que haya sido frecuentada por muggles de toda clase, hombres y mujeres, en busca de refugio. También varios magos y brujas la habían visitado, al menos en los primeros años… ¿Por qué no poseyó a ninguno de ellos?

Estaba segura de que esa mujer amaba al niño, se notaba que lo era todo en su vida. Quizá Severus la escogió a ella para ser su madre precisamente por su soledad y su alma noble; buscando una nueva oportunidad para ser feliz… para vivir la vida con la que siempre soñó.

Y ahora esos tres querían separarlos.

-Niña, vamos por tu hijo que tenemos que hablar. Se vienen algunos problemas pero si me sigues y haces lo que te digo, no solo saldrás bien librada de esto sino que además puede que hasta quizá salgas ganando… ¡Y mucho!

Y una desconcertada Samantha siguió a la bruja mientras Poppy movía la cabeza. Cada día se parecía más a Albus Dumbledore… ya hasta se había vuelto metiche.