Como siempre: Harry Potter y sus personajes pertenecen a JK Rowling. No persigo ningún interés comercial con esto.
CAPITULO III: EL QUE QUIERE A LA COL…
La discusión de mujerzuelas que Minerva había presenciado en su oficina se había trasladado al Wizengamot corregida y aumentada. Kingsley Shacklebolt, quien seguía como Ministro de Magia desde el final de la guerra, (había echo tan buen trabajo que había sido reelegido y vuelto a reelegir) se agarraba la cabeza presa de una profunda migraña. Los magos del jurado estaban igual.
De Draco y Lucius a nadie le extrañaba, después de todo eran serpientes y todos sabían lo libidinosas que estas eran… (además lo del amor paternal de Severus hacia Draco, en lo referente al juramento inquebrantable y la muerte de Dumbledore, era algo que nadie se había creído en realidad). ¿Pero Harry Potter?... El niño que vivió dos veces se había destapado no solo como "loca furiosa", sino además una bastante deslenguada.
Los abogados ya se habían resignado a que sus clientes peleen como rameras y Astoria y Ginny, que habían ido para darle apoyo moral a sus maridos, estaban con las cabezas bajas totalmente rojas de la vergüenza. Por lo meno Astoria jugaba con ventaja, pues sabía las inclinaciones de Draco desde siempre y nada de lo dicho le era novedad. No así Ginny, que había visto convertirse a su príncipe azul en una "lolita" de ambiente, misma Jaula de las Locas.
Cuando escuchó a su amante esposo gritar: "¡Severus es el amor de mi vida y no renunciare a él por nadie!" tocó fondo. Se paró y se acercó al grupo, haló a Harry de un brazo y le plantó un sonoro bofetón. Harry la miró, se sobó la cara y volvió a gritarse con los rubios ignorándola olímpicamente. Ella rompió a llorar y salió corriendo de la sala. Astoria suspiró y la siguió, toda ella clase y distinción.
El anciano presidente del jurado pedía un milagro que le permitiese acabar con todo aquello. Darle la custodia a uno era echarse encima a los otros dos. En eso, la puerta se abrió y una temerosa Samantha Teodorakis entró con un muy cabreado Alexandros (o Sevi, para los amigos).
-Señores del jurado ¡exijo hablar en mi defensa!- gritó el niño. Su madre lo reconvino.
-¡¿Qué hace esa mujer aquí?! ¡No tiene ningún derecho!- gritó Lucius fuera de si.
-¡Es una muggle! ¡Deben obliatearla de inmediato!- ese fue Draco.
-Señores, siento mucho la situación de la señora, pero claramente el niño es un mago poderoso y ella no puede hacerse cargo de él…- Harry cerraba los argumentos.
-¡¡¡Yo no quiero alejarme de mi mami!!! No pueden separarnos…- Alekos miraba a los jurados con carita de cachorrito abandonado -¿Por favor…? - gruesas lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas mientras se aferraba a la mujer.
Kingsley sonrió de medio lado pensando: "siempre será una serpiente manipuladora". Luego recordó que él fue uno de los que peor habían tratado a Severus dentro de la Orden, y quien más quiso cazarlo después de lo de Dumbledore; así que creyó era su obligación compensarlo ahora.
-¡Señores! Como Ministro de Magia me veo obligado a poner orden aquí. Es claro que ninguno de ustedes- miró a los tres magos en litigio -se pondrá de acuerdo en este punto. Y es claro también que el niño ama a su supuesta madre y quiere permanecer con ella. Mi gobierno no promueve ¡y nunca promoverá! se arranquen niños magos de sus hogares y de sus padres por la fuerza, no importa si estos son muggles o media sangre- declaró con dignidad.
-El Wizengamot apoya y sigue esa política- se acopló el mago -Por lo que ha tomado ya una decisión.
Los tres hombres comenzaron a protestar, seguidos de los abogados, pero un silencius cerró sus gargantas.
-Es decisión de esta corte que Alexandros Teodorakis permanezca bajo la custodia de su madre… (suspiro de alivio de Samantha)… Pero dado que ella es muggle y que su hijo alberga la mente y el alma de un hechicero poderoso, héroe de guerra de esta nación, decretó que deberá compartir la custodia con un esposo mago, que ella elegirá de entre los tres litigantes a su mejor parecer.
Ahora si Samantha abrió los ojos aterrada.
-Pero…
-Señora Teodorakis ¿Es usted soltera no es así?
-Pues si, pero…
-¿Tiene usted actualmente algún novio muggle o mago? ¿Mantiene alguna relación sentimental?
-Pues no pero…
-¡Ahí esta! Señores…- mirando a los dos rubios y al ojiverde -¿Quieren al niño con ustedes? Enamoren a la madre y que gane el mejor… ¡Este tribunal ha hablado!
-¡No es justo – chilló Harry, quien recién había sido deshechizado-Yo ya estoy casado!
-Yo también –argumentó Draco.
-Señor Potter, después de su actuación en esta sala dudo que su esposa quiera siquiera volver a hablarle, mucho menos que intente salvar su matrimonio. Considérese soltero. Y en cuanto a usted señor Malfoy- miró a Draco -Su tan comprensiva lady- ¡Merlín si que hay mujeres santas! pensó -no creo que ponga trabas a su separación si quiere entrar en la contienda.
Los tres hombres volvieron a protestar.
-¡¡¡Lo dicho!!!- gritó el anciano juez -Me vale si son gays. Todos han estado casados, así que gran sacrificio no será. Además el niño necesita un padre y la madre un esposo que cubra sus necesidades económicas.
La sala quedo pasmada mientras un muy sonriente Sevi dedicaba al hombre una mirada ladina. Después e todo, el juez también había sido un Slytherin.
-Y recuerden…- finalizó el anciano poniéndose de pie - ¡¡¡quien quiere a la col, quiere a las hojas de Alrededor!!!
Espero sus reviews. Mándenme su parecer: ¿A quien debó casar con Samantha y dejar como nuevo papi de Severus?... ¡Gana la mayoría!
