Hola a todos! Se que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que actualize. En vdd lamento la tardanza pero por fin ya puedo actualizarles como es debido. Se q el anterior capítulo no fue bueno pro sentía mucha urgencia x actualizar q ni siquiera puder notar q el capi no fue d la calidad suficiente, pido diskulpas x ello. Kiero q sepan ante todo, q los lectores son muy importantes para mi y los tngo muy en kuenta, no crean q no actualizo intencionadamente x favor, jamás haria algo así. A sus reviews:

araceli: ¡Wola! Me da gusto q stes d regreso, ojala hayas dskansado en tus vakciones. Respondiendo a tus preguntas; Hermione cree q los libros q enkontro en su mochila fueron una broma de mal gusto xq en ese momento (dspues d la lectura dl Profeta) ella ya estaba muy desesperada y no lograba pensar kon klaridad asi q fue lo primero q pudo pensar; digamos q todo lo veia con malas intenciones. A tu otra pregunta, Nott yo lo quise poner en este fic d ese modo, solo t puedo dcir q no tiene muy buenas intenciones y es muy ambicioso, aparte q veremos más d él en otro capi. Sobre Ginny, ps ya me diras dspues d este capi ;) Grax x tu review, nos leemos!

Rochelle Kuchiki: hola! a mi tmb me da pena Zabini creeme, el en vdd NO quiere matar a Narcisa, eso tmb se vera en otro capi. Gracias x tu review, nos leemos!

PaolaLissete: Wola! Aqui actualizó x fin, muchas gracias x tu review. Se q el anterior capítulo no fue alentador, espero q ste pueda recompensarlo. A ver kuando hablamos d nuevo, nos leemos!

Karenzita: Hola! Se q n el anterior capítulo no hubo nada d D/Hr, qria mostrar digamos q un vistazo al exterior d su relación. Tu no t preocupes, la relación d ellos no sera djada más d lado ¡Lo prometo!

Gracias a todas las personas q han leido y esperado pacientemente, lamento la demora, este capítulo espero sea d su agrado, sus reviews me ayudan muxo a escribir ¡Nno olviden djarlos! Hasta el prox. capi :)

Cap XIX: Mentira vs. Traición

-Y ¿estás seguro de lo que vas a hacer?-le preguntó Minerva con seriedad, a pesar de que parecía convencida, su mente no decía lo mismo.

-Minerva, el chico está aun en tiempo de…

-¡Eso no nos incumbe! ¿Por qué no te limitas a las instrucciones?-respondió molesta, mirando con agresividad al hombre, quien solo permaneció callado por unos breves instantes.

-No nos dieron las mismas instrucciones a todos, eso lo debes de saber.

-Esto es serio, si después de todo logramos cumplirlas será un milagro-dijo ella, dándole la espalda.

"Minerva, si supieras como está construido este plan, no hubieras querido formar parte de él" pensó el hombre, observándola como caminaba de un lado a otro, tratando de ordenar sus ideas y pensamientos.

-De acuerdo, ¡Haz lo que quieras! Solo recuerda que se debe llegar al objetivo final-aceptó por fin ella, sentándose en el sofá, viendo como desaparecía en la chimenea una cara rodeada de unas finas cortinas de pelo negro grasiento que sonreía a medias.

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Era jueves y la semana estaba pasando lentamente para Hermione, parecía imposible y muy lejano el que llegara el fin de semana, en el que iría a rescatar a sus padres de las garras de los mortífagos aunque ¿Llegaría a rescatarlos o seria caso perdido?

Se vio en el espejo, su estado era lamentable, tenía unas profundas y marcadas ojeras por la falta de sueño, incluso se veía pálida, tenía un aspecto enfermizo pero no había forma de arreglarlo por el momento, al menos hasta que salvara a sus padres.

Se puso un broche en el cabello, que estaba más enredado de lo acostumbrado pero si trataba de arreglarlo perdería tiempo y no quería llegar tarde. Bajo del dormitorio, ignorando las miradas de muchos Gryffindors, parecía haberse vuelto el centro de atención y eso no le agradaba, en absoluto.

Se había saltado el desayuno porque ya no aguantaba el pasar por las puertas del Gran Comedor y que de un momento a otro la mayoría de los estudiantes se le quedara viendo.

"No durara por mucho tiempo" trataba de convencerse, aunque bien sabía que Harry muchas veces era el centro de atención por hechos un tanto escandalosos, recordaba perfectamente en quinto año como muchos estudiantes lo llegaban a mirar con odio casi.

"No debo de quejarme, no es tan grave" se dijo, respiro tranquilamente mientras caminaba hacia su clase de DCAO, pues era la que le tocaba. La mayoría de sus compañeros ya estaban fuera del salón, esperando a que saliera el grupo que estaba en clase. Cuando se acerco, nadie dijo nada, solo le dirigieron una mirada nerviosa que muchos luego desviaron.

"Pero bueno" pensó ella, sacando un libro de su mochila para evitar miradas indeseadas. Se sentó en el suelo como si nada, sin importarle el que pudiera ensuciarse, para eso estaban los hechizos de limpieza.

Oyó como la puerta se abría con un chillido, por lo que cerró de golpe el libro y se puso de pie de inmediato, tomando su mochila. Harry y Ron todavía no habían llegado, seguramente llegarían al último momento como siempre.

Empezaron a salir alumnos del salón, en su mayoría eran de Ravenclaw y Slytherin, tal vez estuviera Draco entre ellos, tal vez no.

Se mordió el labio inferior al pensar en ello, hace tiempo que no lo veía, es más, que no hablaba con él y ahora comprendía que por lo que no se hablaban era una niñería, una tontería ¿Por qué tuvo que decir aquellas cosas el otro día?

Vio pasar a cada alumno que salía, en especial a los Slytherins, solo quería verlo, solo eso. ¿Por qué se sentía tan inmadura? "Fue solo un pequeño error" se dijo, aunque eso solo la hizo sentir peor. Podía recordar a la perfección como le gritaba y el trataba, en verdad trataba…

"¡Es él!" se dijo no sin algo de regocijo al reconocerlo por su característico cabello y el porte que tenía, el de superioridad, el de confianza.

Paso a su lado, pues ella seguía a sus compañeros que entre empujones trataban de entrar al salón al mismo tiempo que los otros trataban de salir. Sus hombros rozaron, Draco la volteó a ver no sin algo de sorpresa en la mirada, para luego darse la vuelta y seguir su camino. Aunque mientras caminaba, volteó una vez más a verla.

-Hermione ¡Por aquí podrás pasar!- era Ron, quien la jalo de una manga de su túnica para poder hacerla pasar entre todo el gentío que había en la puerta.

-Sí, gracias-dijo ella, moviéndose torpemente a causa de lo ocurrido hace poco. Se habían visto, por fin lo había mirado, eso era algo.

-Vaya alboroto se armó ¿eh?-le dijo a Harry, con quien se sentó.

-Sí, ¡Qué cosa!-respondió él de una forma un tanto cortante. La miro con una especie de resentimiento, para luego poner atención al libro que había sacado de su mochila.

"¿Por qué actúa así?" se preguntó, pero el pensamiento desapareció por completo cuando el profesor silenció al salón y la clase comenzaba.

Como cada año que pasaban en Hogwarts, la materia de DCAO cambiaba de maestro o maestra y ese año no había sido la excepción. Quien les daba clase ahora era un auror que el Ministerio de Magia había enviado a Hogwarts a falta de voluntarios para el puesto.

No presto mucha atención a la clase, solo apuntaba lo que el profesor hacía aparecer en el pizarrón, pues la mayor parte del tiempo se la paso divagando, divagando de lo que hubiera pasado si hubiera dejado a Draco decir lo que tenía que decir el otro día.

"Tal vez me hubiera dicho información sobre mis padres" pensó, escribiendo sobre maleficios y sus efectos. "O quizás me hubiera ofrecido ¿Ayuda? No, no lo creo ¿O sí?" no tenía nada mejor en que pensar o mas bien, no quería pensar en otras cosas.

Termino la clase, guardó sus libros en la mochila y salió del aula, antes de que los demás alumnos se atropellaran por salir del aula. Estuvo esperando a que salieran Harry y Ron, ya que ahora tenían un descanso de una hora, antes de otra clase.

-Hoy no levantaste la mano-observó Ron algo extrañado, mientras se encaminaban a los jardines.- Creí que responderías cuando el profesor preguntó la clasificación de los maleficios.

-No escuche la pregunta-murmuró ella, tratando de quitarle importancia al asunto.- Estaba pensando en otras cosas, aparte.

-¿Ya tienes planes Harry para el fin de semana?-preguntó Ron a su amigo, quien estaba inusualmente callado.

-No estoy seguro, los veo después. Debo de ir a la sala común-y se volteó para encaminarse a la sala común, dejando a Ron y a Hermione algo perplejos.

-¿Por qué esta comportándose tan raro?-preguntó Hermione a Ron, viendo como su amigo se alejaba rápidamente, casi corriendo.

-No lo se, escuche ayer que tuvo una plática con Ginny-respondió el con voz sombría.

-¿Se pelearon?-preguntó ella con inquietud.

-No, creo que tienen opiniones diferentes sobre algo, no se de que porque yo iba entrando a la sala común cuando ellos salían-respondió él, empezando a caminar hacia los jardines.- ¿No vienes?

-Sí, pero… ¿Cómo fue que no interviniste?-tal vez no debió de hacer esa pregunta, solo que no entendía cómo era posible que en esta ocasión él no se hubiera metido como siempre.

-No tenía tiempo, tenía tarea atrasada-se excuso él con facilidad, encogiéndose de hombros.

Se acomodaron en unas bancas de piedra, cerca de unos árboles. El viento estaba tranquilo pese a que ya era Noviembre, aunque también llevaban puestas sus bufandas y guantes por si acaso.

-¿Por qué hoy no fuiste a desayunar?-le preguntó Ron, en el momento en el que ella se sentó.

-Sabes, no me gusta ser la mira de la mitad de Hogwarts, es insoportable-respondió ella con simpleza.- Ahora entiendo como a veces se siente Harry, saber que todo el mundo te mira, que la gente espere reacciones de ti ¡Es horrible!

-Ya, pero ¿No te gusta ni un poco?

-¿Debería? Créeme que ser el centro de atención no es como dicen, el ser popular por algo tan horrible como lo de mis padres ¡No es agradable!-dijo ella no sin algo de brusquedad, empezando a sentirse incomoda ante la conversación que estaban teniendo.

Se quedaron callados, Ron parecía algo abrumado e incluso sorprendido por las respuestas de Hermione y ella, estaba algo enojada pero no quería pelear de nuevo ¿De que servía?

-¿Harry te ha dicho algo sobre los planes de este fin de semana?-preguntó Hermione, cuando ya se sentía más tranquila.

-Más o menos, aunque cuando platique con él anoche, sobre ellos, parecía indeciso.

-¿Indeciso? ¿Qué quieres decir con eso?-preguntó confundida ante lo que estaba escuchando.

-Sí, parecía estar dándole vueltas al asunto.-explicó el con tranquilidad aunque se notaba que el también parecía extrañado como su amiga.- Después de lo de Ginny, parecía dudar.

-No te enojes pero me alegro que no te hayas metido esta vez en la conversación-dijo ella con una sonrisa, quizás Ron empezaría a superarlo, tal vez. Él le devolvió la sonrisa también, como si fuera otro de esos días en los que todo parecía estar bien.

De nuevo reinó el silencio, aunque no por mucho ya que se quedaron mirándose hasta que finalmente ambos empezaron a reírse. Se reían como hace tiempo no lo habían hecho, de nuevo esa simpleza de la vida que extrañaban.

Pararon de reírse en cuanto se dieron cuenta que Harry estaba con ellos, parecía sorprendido pero a la vez sonrío, parecía comprender los motivos por los que estaban riendo.

-¿Para que fuiste a la sala común?-preguntó muy risueña Hermione, viendo de reojo a Ron quien también estaba muy risueño.

-Por unas cosas que deje-contestó el sin darle importancia al tema.- ¿Qué clase nos toca?

-Pociones-respondió Ron con desagrado, esa no era una de sus clases preferidas, sobre todo por ciertas compañías.- Desgraciadamente es la que nos toca con el hurón saltador.

Hermione borro la sonrisa de su cara, poniéndose repentinamente seria y por lo que pudo notar, ese gesto no le paso desapercibido a Harry, quien se le quedo viendo por un rato antes de apurarlos para llegar a tiempo a la clase.

-La hora paso muy rápida ¿no Hermione?-le dijo Ron, mientras agarraban sus cosas para encaminarse a las mazmorras.

-Sí, el tiempo vuela-respondió ella un tanto malhumorada, pues empezaba a perder el poco buen humor que había tenido hace poco.

Sus amigos no dijeron nada, se volvieron a quedar callados, por lo que caminaron en silencio, uno muy incomodo por cierto, ya que podía sentir la mirada de Harry en su nuca. Estuvieron caminando así gran parte del camino hasta que finalmente, perdiendo la paciencia se volteó y dijo:

-Harry ¿Se te ofrece algo?

-No, nada-respondió el con sencillez, adelantándola, dejándola perpleja a ella y a Ron, quien pareció vacilar ante decir algo pero mejor se calló.

Llegaron a las mazmorras, en la que les tocaba clase ya estaban casi la mayoría de los alumnos esperando a que se abriera la puerta y pudieran entrar. Por supuesto, todavía no había llegado Draco.

Se escucharon fuertes pisadas, por lo que se apartaron de la puerta para dejar salir a unos alumnos de quinto año de Hufflepuff, para luego entrar. El profesor ya los estaba esperando sentado en el escritorio, eso solo significaba una cosa: la clase sería teórica.

-Bien chicos, tomen asiento ¡Ya vamos a empezar!-dijo el profesor, así que todos tomaron asiento.- ¡Joven Malfoy! Llega a tiempo, tome asiento junto a Rupert y la señorita Granger.

Hermione tragó saliva y volteó a ver a Ron, quien solo puso mala cara ante la orden del profesor. ¿Por qué Harry no se había sentado con ellos? Lo busco en la aula y lo encontró sentado junto a otros dos Ravenclaws que parecían sorprendidos e incluso algo intimidados al estar sentados junto a él.

-Ron ¿Por qué Harry no se sentó con nosotros?-preguntó en un susurro mientras veía como Draco se dirigía al lugar ordenado, con la misma o peor cara de repulsión que Ron.

-No lo se, te digo que anda medio raro-repuso este, viendo también como el Slytherin se sentaba junto a el.

-Bien, ya estamos todos. El tema de la clase de hoy…

"¿Por qué simplemente no busco la forma de hablar con él?" se preguntó Hermione, empezaba a sentirse ansiosa por hablar con el chico. "¿Pero por que quiero hablar con él?" se preguntaba, intentando encontrar una respuesta. Y parecía estar cerca de encontrar una; "Será porque lo extraño" se respondió. Al principio había sentido alivio al hecho de que Ron se encontrara entre ellos pero ahora solo sentía malestar, tal vez así sería más fácil mirarlo de reojo porque con Ron en medio…

-¿Señorita Granger?-escuchó la voz del profesor llamándola.

-¿Sí?-preguntó ella, dejando atrás sus divagaciones.

-¿Cuál es la respuesta?

-¿Perdón?-preguntó ella, intentando recordar cuando había hecho una pregunta pero no lograba recordar.

-He hecho una pregunta y esperaba su respuesta-se explicó el profesor, perplejo ante la falta de atención de una de sus mejores estudiantes.- ¿Cuál es?

-Lo siento, no escuche la pregunta-replicó ella sintiendo como se ruborizaba ante la vergüenza evidente del momento, aparte que sentía las miradas de toda la clase en ella, incluso la de él.

-La respuesta es el bezoar y el filtro de los muertos. Debe descansar más señorita Granger-habló con seriedad el profesor, para pasando luego a continuar la lección.- Como les iba diciendo, el filtro de muertos…

-¿Qué rayos te pasa Hermione?-le susurró Ron, pero ella hizo caso omiso de la pregunta, pues de nuevo estaba en sus pensamientos.

"Tal vez no hablábamos mucho pero cuando lo hacíamos, era bueno" se dijo, recordando alguna que otra pequeña conversación que habían tenido.

Sonrío, recordando algunas frases que Draco decía, tan propias de él, tan típicas y ahora las extrañaba. No pudo evitar tratar de mirarlo de reojo, solo para encontrar que el estaba escribiendo ¿Debería ella también de escribir? Y entonces sucedió de nuevo, le correspondió la mirada pero solo por una fracción de segundo para luego volver a sus apuntes.

Quedo insatisfecha con eso pero no pudo volver a intentar mirarlo porque Ron se encorvo más hacia la mesa, tomando apuntes, vaya era la primera vez que lo veía hacerlo.

-Termino la clase chicos, nos vemos mañana-dijo el profesor, todos los alumnos agradecieron sus palabras; las clases teóricas de pociones eran aburridas y no servían de mucho pero pues era el protocolo de las clases.

-¿Por qué no tomaste notas Hermione?-le preguntó algo contrariado Ron, mientras salían de la mazmorra.

-¿No tome notas?-preguntó extrañada.

-No ¡Tuve que tomarlas yo!-exclamó Ron de nuevo con malhumor.- ¿Qué te pasa hoy?

-Lo siento, estoy muy distraída-respondió ella tratando de arreglarse el cabello.- Pero no te hace daño tomar apuntes, aprendes desde el principio.

-Como sea ¿Qué tienes?-le preguntó el chico, medio interesado en la respuesta ya que no estaba muy seguro si ella la respondería.

-No, nada en especial-murmuró ella mientras miraba de reojo como Draco salía de la mazmorra y subía las escaleras, para salir a los pasillos.

-Ya me imaginaba que dirías eso-replicó Ron, cruzándose de brazos.- ¿Dónde esta Harry?

-Creí que estaba detrás de nosotros-respondió ella no sin algo de confusión, buscándolo a sus espaldas pero no había nadie.

-No, debió de haber salido antes-dijo Ron, quien también parecía extrañado que su amigo no estuviera con ellos.- Él también ha estado raro.

Hermione asintió ¿Por qué Harry estaba actuando tan extraño? Al menos no era la única que lo había notado.

-Tenemos dos horas libres antes de la siguiente clase ¿no?

-Sí, ¿Qué quieres hacer?-preguntó ella con poco interés.

-Creí que íbamos a adelantar tarea como tu dices-respondió de nuevo extrañado Ron, ante la actitud de su amiga.

-No pues, tenemos mañana y el fin de semana ¿no?-dijo ella tratando de sonar animada, aunque ni siquiera lograba convencerse a ella.

-Sí pero el trabajo de pociones es muy largo ¡Parezco tu al preocuparme por ello!-exclamó Ron un tanto burlón.- En fin, mira estamos cerca de la sala común, entremos.

Era cierto, habían caminado y subido escaleras y Hermione había hecho poco caso pues en su cabeza solo estaba pensando en Draco Malfoy, solo en él. "¿Qué me pasa hoy? ¿Por qué no logro sacármelo del pensamiento?".

Draco Malfoy caminaba solo por los pasillos de Hogwarts, ya se había acostumbrado a estar solo, pues sabía que no era bueno acostumbrarse a la compañía, no era bueno.

Entró a la biblioteca, caminando directamente hacia la sección de pociones, era mejor darse prisa con el trabajo que les había dejado Slughorn, luego no tendría tiempo para preocupaciones menores como tareas o trabajos escolares.

Encontró sin problemas el libro que buscaba, dio una ojeada a su alrededor, había pocos estudiantes y la atmosfera era ideal para que el pudiera ponerse a trabajar sin incomodidades pero algo era diferente, quizás la compañía. Por primera vez en mucho tiempo añoro estar con alguien, no importaba quien, solo deseaba estar acompañado.

Y pensó en Hermione, en como la había visto últimamente esos días, tenía un aspecto tan desmejorado que solo podía ser una causa, pues ese aspecto ya lo había visto en muchas personas, era la angustia y la preocupación. ¿Cómo estaría ella?

"No debería de preocuparme por ella" se dijo, eso no estaba bien, es más ¿Por qué se preocupaba por ella? ¿Por qué no podía dejarlo pasar? ¿Por qué no podía tomarlo con indiferencia? Algo era diferente, algo había cambiado.

Trato de quitarse esos pensamientos, no debía de pensar en ella ahora, no debía. Tomo el libro y salió lo más rápido que pudo de la biblioteca, sin querer permanecer en ella por más tiempo.

Fue a su sala común, sabía que a esas horas no había muchos estudiantes, la mayoría estaban en clase además que solo estarían estudiantes de séptimo o sexto grado, quizás y encontrara a alguien con quien hablar.

Después de pronunciar la contraseña y que el muro se abriera y el pudiera pasar, subió a su dormitorio. Abrió la puerta, y se encontró con Zabini quien al parecer estaba leyendo una carta. No hizo caso de el, por lo que cerro la puerta y se fue a su cama.

-Me sorprende que estés en el dormitorio-murmuró Zabini, arrugando la hoja que tenía entre manos para luego con un movimiento de varita, quemarla.

-Lo preferí esta vez, eso es todo-respondió Draco sin darle mucha importancia.- ¿Qué haces tu aquí?

-Cartas, cosas que hacer-replicó Zabini en un tono un tanto sombrío.- ¿En verdad te unirás a los mortifagos?

Draco volteó a verlo, extrañado y un poco confundido por la pregunta que le había hecho, pero no solo eso, con la misma pregunta parecía indicarle, querer decirle algo.

-No lo sé, son muchas las cosas que debo de pensar-respondió él, mirando el libro que tenía entre manos.- ¿Por qué me preguntas eso de nuevo?

-Nada más, es solo que cambias muy rápido de parecer. Un día estás seguro, otro indeciso y al siguiente ¿En verdad querrás unirte?-lo explicó todo de una forma tan sencilla y directa, que Draco no pudo más que quedarse callado. Era verdad lo que decía su amigo pero ¿Hasta que punto?

-Muchas cosas están pasando a la vez, pero estoy seguro que el Señor Tenebroso entenderá-trató de justificarse pero le fallo la voz un poco, por lo que carraspeó al final.- Y bien ¿Qué tal van los demás con las misiones y todo eso?

-Bueno, Crabbe y Goyle no han tenido mucho que hacer, al parecer no son necesarios para el Lord. Nott pues, está ansioso por tener una misión o algo pero no la ha obtenido y yo, pues preparándome para mi misión-respondió Zabini con tranquilidad, al menos lo mejor que pudo aparentar.

-¿Cuál es tu misión? ¿Es interesante?

-Bastante interesante, no tienes idea.-respondió el joven, asintiendo con la cabeza.

-Ya veo-susurró Draco. Hace mucho que no hablaba con Zabini, pero las pocas últimas veces que lo había hecho, había notado que estaba muy nervioso y tenso.- Tu misión te es difícil ¿verdad?

-Bastante, y en verdad es algo que no quiero hacer-murmuró Zabini, viendo el suelo. No tenía ganas de encarar a quien el consideraba su mejor amigo, no quería.- Pero son órdenes y no puedo desobedecerlas.

-Sí, haz lo que tengas que hacer-afirmó Draco, conocía la furia del Señor Tenebroso.- ¿Te puedo pedir un favor Zabini?

El joven asintió ¿Qué le podría pedir?

-Avísame cuando el Señor Tenebroso este ya muy furioso conmigo por no unirme a él.

-Pero… ¿Te nos vas a unir, no?

-Eso supongo-dijo para finalizar la conversación, abriendo el libro que tenía entre manos para hacer su trabajo.

Pasaron un par de horas, era tiempo de que Draco fuera a su siguiente clase, por lo que cerró el libro y enrollo el pergamino. Zabini ya se había ido, por supuesto. Guardó sus cosas en la mochila y bajo corriendo las escaleras, se le estaba haciendo tarde.

Atravesando finalmente el muro, continuó corriendo, quitando prácticamente a todo el mundo a su paso, pero a la última persona que quitó le había pegado con la mochila, inintencionadamente.

-Lo siento-dijo una disculpa rápida al voltearse rápidamente, solo para ver una conocida cara mirándolo con enojo para que luego solo bajara la vista.

La había reconocido, por supuesto, era Hermione. Pero no era el momento para detenerse, no podía llegar tarde a clases, sería la tercera vez y podría salir castigado, algo que no quería ni necesitaba.

"De acuerdo Draco, corre. Nadie te detendrá" pensó Hermione sobándose el hombro, vaya que si le había dolido el golpe ¿Qué tanto cargaría en la mochila?

-Hermione ¿No entrarás a clase?-era Ron quien la llamaba, señalando la puerta. Ya todos los estudiantes estaban sentándose y sacando sus libros, solo faltaba que llegara la profesora McGonagall.

-Sí, ya voy-respondió ella, entrando al aula para tomar asiento junto a él.- ¿Dónde está Harry?

-No lo sé, tal vez no vaya a entrar a clases.-dijo Ron, mirando a la puerta, esperando ver a su amigo entrar.

-Disculpen la tardanza muchachos-dijo la profesora McGonagall entrando al aula y cerrando la puerta con un movimiento de varita.

Se acercó al pizarrón, la clase ya iba a empezar.

-Muy bien, de acuerdo al programa hoy vamos a ver las transformaciones sin varita, es un tema difícil por lo que requiero su atención-dijo, luego se aclaró la garganta y continuó.- Bien, para empezar, tenemos que hacernos la pregunta de…

Se interrumpió y vio la ventana. Todos los estudiantes también observaron la ventana, queriendo ver lo que su profesora veía. Ella se acercó y la abrió, dejando pasar una lechuza enorme de un color marrón, sosteniendo una carta.

Ella la tomo y la lechuza se fue de inmediato, solo observó el remitente ¿Debería abrirla ahora o podía esperar? Suspiró fuertemente mientras se dirigía a su escritorio y se sentaba, la abrió con rapidez e incluso con algo de desesperación, solo leyó las primeras líneas antes de doblarla y meterla al sobre. Debía de serenarse, no era el momento de actuar a la ligera, era solo que lo poco que había leído era tan imposible pero ¿Y si era cierto? Debería de comprobarlo cuando antes.

-Lo siento chicos, la clase de hoy queda cancelada-anunció, tratando de que su voz sonara fuerte y clara.- Pueden irse.

Todos los estudiantes se miraron entre ellos para luego empezar a recoger sus cosas e irse, unos cuantos se quedaron mirando a la profesora, dudosos de su orden, pero ella solo asintió con la cabeza por lo que también se fueron.

Los últimos en el aula eran Ron y Hermione, estaban rezagados ya que ella estaba metiendo de nuevo a su mochila todos los libros que usaba en la clase. La profesora notó su tardanza pero también la ausencia de alguien más.

-¿Dónde está el señor Potter?-preguntó ella con la voz algo temblorosa. Ninguno respondió por lo que volvió a hacer la pregunta, esta vez con su voz de siempre.

-No entró a clase-respondió rápidamente Hermione, notando como Ron le echaba una mirada furibunda.

La profesora se quedo callada y ya sin prestarles atención volvió a sus asuntos.

-Bien hecho Hermione ¿No crees que hubieras podido haber mentido por una vez?-la regaño Ron, cuando ya estaban en los pasillos.

Ella lo ignoró y cambió de dirección, ahora dirigiéndose a los jardines. Escuchó la clara pregunta de Ron ¿A dónde vas? Pero no se molesto en voltearse, por lo que siguió caminando.

Encontró una banca que estaba medio escondida por unos árboles, así no sería vista ni molestada por nadie, perfecto. Dejó su mochila arrinconada por algún lado y se sentó, tratando de ordenar sus pensamientos. Tal vez lo malo de aquel lugar es que se encontraba muy cerca del pasillo principal en los jardines por lo que se escuchaba todo el ruido y alboroto.

-Ha actuado muy extraño pero ¿No será por lo que ha pasado?-preguntaba una voz femenina, parecía segura en lo que decía pero la respuesta desbarato todo lo que había dicho.

-No lo se, empiezo a sospechar que algo no está bien-replicó una voz masculina con un volumen un tanto más fuerte.- No sabemos que tan "amigos" son ellos dos como…

-De acuerdo, no quería decir esto pero ¿En verdad se les puede considerar amigos?-preguntó Ginny, había identificado su voz por fin.

-Lo que sea que sean no me importa, lo que importa son los hechos, lo que está ocurriendo-respondió Harry con rapidez.- Además, ¿Y si ese tipo sabe algo? ¿Y si vendiera la información a cambio de otra información?

-Harry, ¡Hermione es nuestra amiga! Nunca haría algo como eso-respondió con absoluta lealtad y seguridad.- La llevas conociendo muchos años, ella ha sido buena amiga y ¿Dudas de ella?

-Los tiempos cambian, no quiero decir esto, pero a veces nos enfrentamos a mentiras o traiciones de quienes no nos esperamos-replicó él molesto.- Te doy el ejemplo de Colagusano y mis padres, ellos confiaban en él y mira lo que sucedió ¡Y lo conocían en verdad!

Ginny se quedó callada, reflexionando sobre lo que estaban hablando. Era horrible dudar de una de sus mejores amigas pero en los tiempos que estaban viviendo ¿Quién ganaba, la mentira o la traición?

-No puedo creerlo, ella no haría algo así ¡No lo haría!

-La gente es capaz de muchas cosas cuando esta desesperada y cegada por algo o alguien, hay cosas de las que uno es capaz que ni llegas a imaginar-respondió en un susurro Harry, hablando con gravedad.- Pero tienes razón, no nos precipitemos al menos por hoy.

Y se alejaron, dejando atrás sin saberlo a Hermione, quien de nuevo se estaba desbaratando en lágrimas de dolor, tristeza y desesperación. Pero debía de ser fuerte, de demostrarles que estaban equivocados pero es que ¿Cómo podían desconfiar de ella? Ella jamás podría traicionarlos, engañarlos, mentirles ¿Acaso no confiaban en ella? ¿En verdad haría algo así contra ellos? ¿No la consideraban ya una amiga como ella a ellos?

Vio el reloj, en unos cinco minutos hubiera acabado la clase de transformaciones si hubieran tenido una y luego tendría de nuevo tiempo libre ¿Qué podía hacer? "De acuerdo, adelantaré tarea" así ya tendría algo que hacer pero había un problema ¿Qué habían dejado de tarea? No tenía la menor idea, tendría que preguntarle a alguien que estaba con ella en sus clases.

De nuevo, seco sus lágrimas y recogió su mochila, supuso que iría a la sala común para ver si estaba alguien de sus clases, quizás Neville o alguien más. No quería pensar en sus amigos por el momento, solo quería pensar para poder arreglar las cosas, solo eso.

Camino rápidamente por los pasillos y luego de tomar uno o dos atajos aprendidos de Harry y Ron, estaba ya frente al retrato de la Dama Gorda.

-¿Contraseña?

-Diente de león-murmuró ella, dejándola pasar el retrato. La sala común estaba vacía a excepción de unos alumnos de sexto y Neville Longbottom. Sonrió, al menos tenía suerte en encontrarlo.

-¡Hola Neville!-lo saludó ella tratando de aparentar alegría. Él le respondió el saludo también con alegría, al parecer no creía que hubiera algo malo con ella.- Oye ¿Podrías decirme que nos dejaron en DCAO? Se me olvidó apuntarlo.

-Claro Hermione, nos dejaron esquemas sobre las diferencias entre criaturas mágicas y criaturas tenebrosas-respondió con ánimo Neville, feliz de que pudiera devolverle uno de los múltiples favores que le debía.

Agradeció y después de intercambiar con él una que otra frase sobre banalidades tales como el clima o el ambiente escolar, se despidió y estaba a punto de irse otra vez cuando vio entrar a Harry, Ginny y Ron. Bien, al menos podría arreglar con ellos los malentendidos.

-Hola, tenemos que hablar-dijo ella con voz seria pero firme.- Creo que tenemos un malentendido.

Ron se le quedo viendo extrañado y Harry y Ginny solo intercambiaron una mirada.

-Podemos hablar en el dormitorio-sugirió Harry, todos aceptaron y subieron las escaleras.

-Bien Hermione ¿Pasa algo?-dijo Ginny tratando de sonar amigable y cordial, sentándose en la cama de Harry junto a él. Ron se quedo parado junto a la ventana, con las manos en los bolsillos.

-Sí, eso creo-respondió ella con una sonrisa. Hizo recordar a sus amigos a Umbridge, la forma en que se enojaba.- ¿Ustedes saben que son mis mejores amigos, no?

-Hermione, tu eres también para nosotros una muy buena amiga-respondió Ginny señalando a los otros chicos. ¿A dónde conduciría todo esto?

-Entonces, somos buenos, leales y confiables amigos ¿no?-la voz le empezaba a temblar y no sabía si era por la ira o el dolor que sentía.

-Si, eso tratamos de ser-respondió Harry, mirando de soslayo a Ginny, quien le devolvió una preocupada mirada.

-Bueno, si somos los buenos y felices amigos ¿Por qué no confían en mi?

Ginny solo miro a Harry quien se quedo viendo a Hermione con una mirada un tanto calculadora, antes que pudiera decir algo, fue Ron quien respondió.

-Confiamos en ti pero tu eres la que nunca confía en nosotros, nunca nos dices que te pasa-empezó a decir Ron algo molesto.- Queremos ayudarte pero tu solo dices un simple nada y…

Harry y Ginny se volvieron a mirar, parecía que Ron finalmente estaba sacando todo lo que había sentido cuando habían terminado su noviazgo ¿O era algo más?

-¡Yo confío en ustedes!-exclamó Hermione, señalando a cada uno de ellos.- Los he apoyado, los he ayudado ¿Por que ustedes no pueden hacer lo mismo?

-Hermione, nosotros por supuesto que hacemos lo mismo por ti-dijo Harry poniéndose de pie.

-No lo creo, siempre parece que yo soy su enciclopedia andante y su caja de pañuelos desechables cuando lo necesitan-dijo ella levantando la voz. Sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas pero no importaba. ¿Cómo podían hacerle esto?

-No te enojes Hermione, pero cuando tienes algo y queremos ayudarte tú no logras abrirte-expreso Ginny bajando la mirada.- Pero aun así eso no importa, tú sabes que cuentas con nosotros.

-De acuerdo, entonces soy una amiga que sería capaz de traicionarlos ¿no?

-Hermione, creo que entiendo la situación, yo…-empezó a decir Harry pero sorpresivamente fue interrumpido por Ron.

-Nosotros haríamos lo imposible por ti ¡Y tu no puedes decir ni una mentira por nosotros!-dijo casi gritando Ron, señalándose y luego a los demás.

-¡Ron! No digas esas cosas-dijo Ginny poniéndose de pie también, parecía que esto era una pelea que no dejaba de empeorar.

-Sí, dije la verdad a McGonagall, que Harry no había asistido a clase ¿Y? no era cuestión de vida o muerte-replicó furiosa Hermione, también ya gritando.

-¿Por qué hiciste eso?-esta vez la pregunta provino de Harry, mirándola casi horrorizado ante lo que había hecho.

-Era la verdad Harry, además como si alguna vez alguien no faltara a una clase.

-¿Sabías el porqué sobre ello?-preguntó él a su vez con voz fría.

-No, pero…

-¿Entonces por que actúas a tu parecer?-le preguntó Ron, cruzándose de brazos con el ceño fruncido.

-¿Alguien quiere explicarme que diablos hice como para que decir la verdad fuera un pecado?-preguntó ella viéndolos con dolor, secándose las lágrimas que escurrían por su cara y empezaban a mojar su túnica.

-Sucede Hermione, que en esa clase a la que iba faltar Harry iba a contactar a la Orden del Fénix y solicitar apoyo para salir de Hogwarts-explicó seriamente Ginny, también cruzada de brazos.- Pero debes saber que McGonagall tenía órdenes de no dejarlo salir por ningún motivo, incluso aunque fuera por la Orden. Ella sabía que tenía intenciones de salir después de escuchar una de nuestras conversaciones y ahora con esto pues…

Hermione se quedó callada, asimilando lo que le estaba diciendo Ginny, quien también parecía ahora estar sumamente seria.

-¿Y yo cómo iba a saber? Si alguien me hubiera dicho…-empezó a decir pero nuevamente fue interrumpida por Ron.

-Cualquiera hubiera inventado una excusa sin necesidad de saber algo.

-Como sea ¿Por qué no me dijeron lo que planeaban? Los hubiera ayudado.

-Ese es el problema Hermione, nosotros podemos confiar en ti pero tu no en nosotros ¿verdad? Entonces ¿Por qué deberíamos confiar en ti?-susurró Harry. Nunca lo había visto tan enojado ni tan frío como ahora, ese no era su amigo ¿O sí?

-¡Confió en ustedes!

-¡No lo suficiente como para contarnos tus problemas y poder ayudarte!-replicó Ginny con enojo.

-¿Cómo pueden hacerme esto? Si no les digo es porque…

-No importa Hermione, entendemos que confías en nosotros pero no lo suficiente como para poder ayudarte-respondió Ginny, sentándose de nuevo en la cama de Harry.

-Ginny ¿Cómo puedes decir eso? Tú eres mi amiga y me conoces-dijo Hermione terriblemente herida. ¿Dónde habían quedado sus amigos?

-¿Quién te conoce Hermione? ¡Yo creí conocerte! Creí ver una muchacha linda, confiable, comprensiva, dulce…-Ron parecía también muy herido y lo que ella nunca había imaginado estaba pasando, estaba llorando en verdad ¡Ron estaba llorando!- Y te quise como a nadie pero, tu y yo nunca pudimos hablar en verdad.

-Ron ¿Pero que dices? ¡Claro que hablamos!-dijo ella sollozando y sentándose en otra cama, las lágrimas ya no las podía contener. ¿Por qué estaban siendo así de crueles con ella? ¿Por qué? ¿Qué les había hecho?

-No Hermione, siempre hablamos de mi y los demás ¿Pero y de ti? ¡Nunca!-dijo Ron, el también parecía dolido. Harry y Ginny no dejaban de mirarse para luego mirar al chico, él también parecía estar sufriendo tanto como Hermione.

-Fuiste comprensiva con todos ¡Menos conmigo! Si alguna vez en verdad te hubieras sentando conmigo con la intención de hablar…

-¡Tu terminaste conmigo! Y todo por lo de Harry y Ginny, ellos…

-¿Ves? En nuestra relación siempre se podía hablar de ellos menos de nosotros.

Hermione se quedo callada, ya no sabía que más decir, todos parecían en su contra, hasta Ginny pero debía de hacer un último intento.

-No los traicionaría ¡Jamás!

-No para nada-susurró Harry con ira.- Excepto con tu gran amigo Malfoy ¿no?

Ron se quedo callado y estático ante lo que acaba de escuchar ¿Hermione amiga de Malfoy?

-¿Qué tiene que ver Draco en esto?

-Ves, hasta lo llamas con su nombre ¡Vaya confianza!-dijo Harry, rechinando los dientes de ira.

-Hermione ¿Es cierto?-preguntó Ron, esta vez algo más calmado, una calma que incluso asustó a Hermione y preocupó a Ginny.

-Sí, es cierto Ron. Él puede ser un amigo para mi como ustedes lo son-afirmó ella, volviendo a secar sus lágrimas.

-¡Suficiente! Es el colmo ¿Cómo puedes hacer esto Hermione? Vas y te haces amiga de esa víbora, haz lo que quieras ¡No importa! Ya tuve demasiado-Ron solo la vio con tristeza y dolor antes de abrir la puerta del dormitorio de un tirón y salir caminando rápidamente.

Ginny lo siguió, no sin antes también ver a Hermione con decepción y algo de enojo.

-Harry, ¿Cómo puedes creer que los traicionaría con él?

-Digamos que cuando te lo encuentras en los pasillos, te le quedas viendo, cuando estás en clase lo miras de reojo... ¿Debo decir más?-dijo Harry, quien estaba de espaldas a ella.- He observado Hermione y…

-¿No confían en mi?

-Ya fue suficiente, me voy-dijo Harry, harto de tener que pelear o hablar con ella. Y salió del dormitorio también, dejándola sola.

"Son unos tontos ¡Tontos!" pensó con ira, ¿Cómo los podría traicionar? En su desesperación, pateó los baúles, arrancó las cortinas, desgarró las almohadas. Finalmente se reclino en un poste de una cama y siguió llorando, nunca se había sentido tan mal ¡Nunca!

Respiró hondamente, tratando de serenarse. Miro a su alrededor y observo el desastre que había hecho, no lo podía dejar así. Con unos movimientos de varita todo volvió a su lugar, como si nada hubiera pasado, nada.

Bajo las escaleras del dormitorio, en la sala común todo parecía normal y nadie se fijo en ella, al menos eso era lo que creyó. Atravesó el retrato y salio, decidió ir a la biblioteca, después de todo, debía de recoger un libro.

Pidió el libro a la bibliotecaria quien la miro con curiosidad más no dijo nada, se lo dio y ella se sentó en la primer mesa libre que encontró, abriendo el libro y disponiéndose a leer.

-¿Tiene el libro "Criaturas oscuras" de Charles Williams?-escuchó preguntar a una voz fría repleta de superioridad, una voz que no había escuchado por mucho tiempo.

-Lo siento, la última copia ya fue prestada-respondió la bibliotecaria.

-¿Y quien la tiene?-preguntó con una frialdad e ira tan inmensa, que Hermione no pudo evitar encogerse en su asiento.

-Ella-respondió la bibliotecaria, señalando a Hermione quien sabía estaba siendo señalada.

Draco fijo la vista en la Gryffindoriana quien parecía estar muy enfrascada en lo que estaba leyendo, entrecerró los ojos y caminó hacia ella.