CAPITULO IX: LA DECISIÓN DE SAMANTHA

Dos meses habían pasado. Más de dos meses en realidad, desde que el Wizengamot ordenó a Samantha una boda con alguno de los tres "pretendientes" para la adopción de Alekos.

Y Samantha había filtreado más en esos dos meses que en toda su vida. Algunos chicos mayores del colegio (es decir que tenían 18), algunos magos que conoció en Hogsmeade cuando salió de escapada, Blaise Zabinni… y hasta Hagrid. Conversó con ellos, paseo, los conoció… pero nada más. Hasta se permitió un segundo paseo con Harry, a quien dio un casto beso en los labios para estar a la par con los Malfoys, queriendo ver si el moreno despertaba algo más que su ternura.

Y luego de mucho pensarlo tomo una decisión. Aunque no sabía si era amor. Alguien había despertado cierta inquietud en su corazón. Y cierto fuego en su interior. Alguien que creía correspondía, en mucho, a sus sentimientos. Aunque lo disimulase muy bien.

Así que, haciendo uso de la lechuza de Alekos, le escribió una carta pidiendo un encuentro.

La respuesta afirmativa la dejó nerviosa y con una sonrisa boba en el rostro… sonrisa que no paso desapercibida para su hijo.

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-Te digo que se trae algo entre manos. Me huele a gato encerrado.

-Cálmate Sevi.

-Nada de cálmate. No es la madre de ustedes la que se escabulle a una cita clandestina quien sabe con quien.

Scorpius y Albus entraban entonces en la habitación de Lily.

-No lo encuentro. No esta en sus habitaciones.

-Él tampoco esta en su cabaña.

-¡Me muero! ¡Me muero! ¡Esta con alguno de ellos!

-Si pero… ¿con quien?

-Con quien sea. Si se mete con alguno de los dos me muero. Me escapo y me vuelvo mortífago otra vez.

Los tres chicos rodaron los ojos. La broma había dejado de ser chistosa.

-Cálmate Sev - esa era Lily - Los mortífagos ya no existen.

-Entonces me escapo y creo mi propio grupo de magos tenebrosos.

-No veo que sea tan malo. Imagínate. Tendrás de padre al Jefe de tu Casa…eso sería genial – Scorpius trataba de animarlo.

-Y Hagrid tampoco esta tan mal. Es tierno, generoso… y además sabe tanto de animales mágicos y criaturas oscuras…

-No permitiré que mi madre folle con un semi gigante. Ni con él ni con ningún otro.

-¡Aja! - la voz de Lily se alzó triunfante – Lo sabía.

-¿Qué sabías?

-Que en realidad no querías que tu madre tenga un esposo.

-Eso no es cierto.

-Si lo es.

-No lo es.

-Si lo es.

-No lo es.

-Si, si, sí… si lo es… tienes celos. Eres un celoso.

-No lo soy.

-Si lo eres.

-No.

-Si

-No

=¡¡¡Basta!!!

Los dos muchachos gritaron a la vez.

-Yo si quiero que mi mami sea feliz – dijo un encantador Alekos haciendo un puchero.

-Te creo – contesto Lily – pero no quieres que tenga un novio. No uno real. Uno que te pueda dar un hermanito….

-¡¡¡No quiero un hermanitooooo!!!

-Tú querías que tu madre se casase con uno de los Malfoys, o con mi padre, porque no representaban riesgo para ti, porque los manipulas a tu antojo. Pero tienes miedo que tu madre se enamore realmente y dejes de ser su mundo.

-Es que… solo la he tenido a ella – y Alex humedeció sus ojos – Además, no quiero que se enamore y la lastimen.

-Ella no es Eileen, tu antigua madre. Enamorarse no tiene que lastimarla.

-Además ni mi padre ni yo lo permitiríamos – ese fue Scorpius.

-Mi padre es el Jefe de Aurores. Jamás dejaría que sufrieras – Albus habló.

-Ya verás Sev…todo estará bien.

-Pero… mi… no quiero que ande tonteando con quien no le conviene.

-¿Y como sabes si no le conviene?

-Además, no necesariamente tiene que estar con Hagrid o Blaise…- Al habló todo inocencia mientras Lily lo miraba frenética, haciendo gestos para que se callara – Hay varios alumnos mayores que la han estado rondando. James entre ellos… sabes que en el mundo mágico la diferencia de edades no es…

-¡¡¡QUE!!! Jamás lo oyen ¡J.A.M.A.S! Antes de que mi madre termine liada con James Potter lo mato…. Revelio Ubication – gritó histérico. Si estaba con James ya podían ir haciéndole un sitio en Askabán.

Una luz salió de su varita y comenzó a desplazarse por el castillo mientras el cuarteto de chicos/a la seguían.

Comenzó a vagar por pasillos y corredores hasta que llegó a una parte muy poco frecuentada. Una misteriosa puerta cerrada a cal y canto les impedía el paso.

-Bombarda Máxima – gritó Alekos derribando las barreras.

-¡Ah!

-¡Eh!

-Upss…

Albus y Scorpius miraron la escena con la boca abierta, entre pasmados y confundidos.

-Si, si ¡Siiiiiiiii! – Lily comenzó a aplaudir rebosante de alegría.

¿Y Alex?

Alexandros Severus Teodorakis simplemente se desmayo.

En una cama, semidesnuda y con cierta persona trabajando sobre su cuerpo, se encontraba su madre. Al parecer disfrutando bastante.

Samantha Teodorakis había tomado su decisión.


Próximo capítulo: EPILOGO (gran final a subirse en una semana).