Hermanastro
By: Karura
Disclaimer: Naruto no me pertenece
Capítulo 4: Diseño de modas
Estaba tumbada boca abajo sobre mi cama, la ropa que Sasuke me había comprado estaba regada en la alfombra, aún en sus bolsas. Muchas cosas tendría que soportar por el simple hecho de vivir en casa de él. Aún seguía pensando en el incidente de hace unas horas.
Miraba como Sasuke salía con diferentes atuendos y regresaba a aquel cuarto. La verdad seguía sorprendida y me la había pasado callada durante aquellas horas de trabajo. Los trabajadores de ahí no me tomaron importancia, tal vez porque estaba muda.
Oí un suspiro. Volteé a ver al dueño del sonido y me encontré con la rubia bebiendo agua de una botella de 1 litro. Sí, era muy bonita, con un cuerpazo de modelo. Se dio cuenta de mi presencia y me sonrió.
"¿Eres nueva por aquÍ?" preguntó observándome. "Es que nunca te había visto."
"Sí," le respondí. La rubia tendría como unos 20 años…
"¿Vas a modelar también?" aquella pregunta parecía burla. Casi le miro feo. "Es qué como estas aquí…"
"No, no voy a modelar." le solté esto secamente.
"¿Entonces?" me miró fingiendo una mirada inocente.
"Esperando a que Sasuke termine su foto álbum…" y como si Sasuke no fuera el único que quisiera molestarme, esta rubia entró a mi clasificación de rubias tontas (Blond).
"Mira, las fans de Sasukito como tú pueden esperar afuera del edificio, no sé como entraste aquí,"
"…"
Ésta bien, la había regado esa rubia. ¡Ahora me iba a conocer!
"¿Disculpa?"
"Te digo que salgas del estudio." Me dijo la rubia esta.
"¡A mi no me ordenas tú! Ya tengo suficiente con Sasuke, además puedo quedarme aquí." Le reté.
"¡Pero qué!" esta creída si que me había encendido por completo. "¿Quién te crees tú?"
Y la ignoré, no quería seguir discutiendo con la rubia cabeza hueca. Ella tenía los aires hasta… ¡Hasta donde no! Hmp.
Me levanté y me fui a la puerta donde Sasuke se encontraba, la rubia detrás de mí, cuándo iba a abrir la puerta, sentí las garras de la modelo sobre mi brazo.
"¡Alto ahí!" me ordenó. "¿Quién eres para entrar a aquella habitación? No tienes autorización."
"Ni tu la autorización para detenerme." Libré mi brazo bruscamente de las manos de esta chillona y abrí la puerta del cuarto de fotografía. Casi me sonrojo por completo.
Sasuke estaba acostado en un sillón, su espalda recargándose en el mango de este, con una camisa abierta, un collar y unos pantalones formales, además de sostener una copa de vino.
El fotógrafo volteó a verme.
"¿Qué haces Sakura?" preguntó Sasuke algo molesto.
La rubia soltó una risita, para luego decirme con veneno y un tonito espantoso: "Te lo dije..."
"¿Me puedo ir a casa?" le miré algo enojada, él negó con la cabeza.
"Aún no, todavía falta."
Cerré la puerta algo molesta, volteé a ver la rubia, que estaba con la boca abierta. Sonreí con satisfacción al verle la cara de sorpresa que puso. Obvio, no se lo esperaba.
"¿Có-Cómo es que conoces a Sasuke?" su tono de sorpresa, sus ojos y todo demostraban que le había caído un balde de agua fría… o tal vez con espinas, literalmente.
La ignoré mientras volvía a sentarme, pero ella seguía insistiendo, inclusive se sentó a un lado de mí.
"Oye, lo siento, ya, admito que me equivoque… No sabía que eras amiga de él." Confesó, luego se pasó una mano por el cabello, suspirando. "Es que es un problema el tratar con fanáticos locos…" le miré feo. "Bueno… Mi nombre es Ino."
"Sakura." Ella me miró, esperando más, pero solamente le sonreí falsamente.
"Espero que podamos ser amigas." Vaya interés….
Y si se preguntan por la pelirroja: No sé que pasó con ella. No me di cuenta cuando salió de la habitación.
"Tú amiga la rubia modelito casi me saca con el peine y tenazas del estudio, Sasuke." Le reclamé a mi hermanito mientras regresábamos en el convertible negro. Las luces de los postes alumbraban las calles, ya había oscurecido.
"¿Qué amiga?" preguntó este. "Yo no tengo amigas."
"¡Pues la tal Ino!"
"Ella no es mi amiga, es compañera de trabajo." Me informó. Entonces yo levanté una ceja.
"Pues parece que son más que compañeros de trabajo, la rubia hablaba como si te conociera de años." Luego suspiré. "¡Es una enfadosa, espero que no sea tu novia, eh!"
Y Sasuke frenó, del impulso casi me estrellaba contra el vidrio, pero traía puesto el cinturón.
"Yo no tengo novia…" musitó, y pensé que Sasuke se había enojado o algo por cómo se detuvo, pero me di cuenta de que ya estábamos enfrente de las rejas de su casa, las cuales comenzaron a abrirse por orden de Sasuke y su botón mágico al igual que las puertas del garaje.
Sasuke metió el auto y cuando lo apagó nos quedamos en silencio. De la nada sentía un aura pesada… Decidí bajarme del auto tomando varias bolsas de los asientos traseros. Sasuke también se bajó y sonrió extrañamente al verme con tanta cosa cargada.
"Dame eso." Me dijo quitándome varias bolsas de la mano para luego salir del garaje, yo me quedé ahí, confundida por lo que había hecho Sasuke, miré el resto de las bolsas que se encontraban en los asientos y las tomé.
A la mañana siguiente lo primero que hice fue tomar un baño, salí con mis pijamas puestas y el cabello medio mojado, dispuesta a desayunar.
Cuando entré a la sala, Sasuke estaba sentado en el sofá grande, viendo la televisión, aún en pijamas, le sonreí, pero él no me devolvió la sonrisa, cosa que me hizo medio entristecer.
"Buenas días."
"Hn." Mismas palabras de ayer.
Y me fui a la cocina a desayunar, lo mismo que las otras mañanas: un vaso de leche y pan que se encontraba en la canasta que estaba sobre la barra. Salí de la cocina (obvio que lavé mi vaso) y vi a Sasuke dormido en el sillón.
La escena era tan… linda. Sasuke se veía realmente tranquilo, inocente… bueno, inocente no. Su cabeza estaba recostada en el mango del sillón, un cojín soportándole, la televisión aún seguía prendida.
Me acerqué a él y me senté en la mesita de centro. Comencé a observarle. Tan hermoso y tranquilo. Ojala así fuera cuando estuviera despierto, pero no… Tenía aquella cara de pocos amigos cuando estaba conciente.
Pude notar unas pequeñas ojeras debajo de sus ojos.
"¿Otra vez no pudiste dormir, verdad?" murmuré. Me arrepentí de haberlo dicho por que Sasuke abrió los ojos, lo cuál me asustó, haciéndome levantar al instante.
"¿Qué haces Sakura?" Sasuke me preguntó, para luego soltar un bostezo. Yo le miré nerviosa.
"E-Este… Yo estaba…" le miré y suspiré vencida. "Nada, solamente me dio curiosidad el verte ahí dormido." Confesé.
"¿A caso no puedo dormirme en los sillones de mi casa?"
"No me refería a eso." Le dije mientras me sentaba a un lado de él.
"Cómo sea." Sasuke se recargó su codo en el mango del sillón para luego recargar su rostro en su mano. Con su mano libre comenzó a cambiar el canal de la televisión.
Me le quede viendo, embobada.
Volteó a verme algo molesto.
"¿Qué miras?"
Le miré feo.
"A ti."
"¿Tengo algo en la cara o qué?" yo bufé.
"¿A caso no te puedo mirar?" crucé los brazos y centré mi vista en la televisión de plasma la cual en su pantalla estaba anunciando una película que se encontraba en el cine.
"No,"
"Esta bien, de todos modos no quería ni mirarte."
Después de esto pasamos en silencio bastante tiempo, mi vista estaba en la televisión, pero aún así, perdida. Me encontraba pensando en mi antigua vida en Madrid.
Miré de reojo a Sasuke, quién esta dormido otra vez. No pude evitar sonreír. De verdad era hermoso y aún así había algo en él que no me dejaba tranquila.
Me levanté del sillón y me dirigí a su cuarto. Estaba abierto, así que pude pasar. Su cuarto estaba limpio, no había ropa tirada… nada. Tomé una cobija delgada que estaba doblada sobre su cama y salí de su cuarto.
Sasuke seguía dormido, por lo qué pude cobijarlo. Aquello lo hice con cuidado, no quería despertarle. ¿Me pasaba de buena con él, no? Ya ni yo entendía el porqué lo hacía. Apagué el televisor y me fui a cuchillas al 2ndo piso.
Volví a entrar al cuarto de Sasuke y me senté en la silla junto a su escritorio. Abrí la tapadera del ordenador y lo prendí. En unos segundos la máquina sonó y di clic en el icono de invitado. Tardó menos de un minuto en cargar la información, di clic en el icono del msn.
Obvio que seguía en las mismas, aún con la versión más chafa, y eso que la computadora tenía Vista. Rodeé los ojos para luego abrir el Explorer. Tenía que hacer unos pequeños cambios en esta computadora. Tecleé GOOGLE para luego en el buscador escribir msn live plus. Así bajé la versión actual. ¡Ya no tendría que chatear sin icono o sin zumbidos! Cuando terminó de descargarse lo instalé.
Fui a mi habitación y saqué la cámara y su cable de USB, tendría que pasar las fotos que tomé y mostrárselas a mis amigos. Regresé al cuarto de Sasuke y volví a sentarme frente a la computadora. Conecté el cable de USB al aparato y esperé a que se instalara la cámara en la mugre esta.
Abrí sesión en el nuevo msn. Sentía magia. Recibí muchos correos, cosa que no me sorprendió. Revisé y leí cada uno de los correos que mis amigos me mandaron, algunos correos spam, cadenas y algunos correos promociónales.
Los correos que me enviaron tenían fotos de ellos en grupo con un letrero que decían, te extrañamos… y la gracia de Irving fue poner un chicle en el papel, cosa que me hizo sonreír un poco.
Abrí mi espacio de la cuenta de mi mail y comencé a redactar en mi diario los momentos de mi tour por París. En la entrada pegué solamente 3 fotos de mi tour: La Torre Eiffel, La Universidad de París y una donde Sasuke estaba manejando, el viento pegándole suavemente en la cara mientras su cabello se movía a causa del aire. El resto de las fotografías las subí en un álbum que creé al cual nombré como "Mi primer tour por París."
El msn estaba algo vacío… Si se abrieron unas cuantas ventanas, pero ninguna de mis amigos especiales. Suspiré. La mayoría de ellos trabajaban, sólo 2 estudiaban. Supongo que no los vería conectados hasta tarde.
Iba a abrir el Explorador otra vez pero él había entrado a su cuarto. Me quedé un poco nerviosa ya que estaba 'invadiendo' su espacio personal además de estar usando su computadora sin permiso.
Él me observó por unos instantes, traía su cobija doblada entre su brazo derecho. Yo le sonreí nerviosamente.
"¿Qué haces aquí?" me preguntó algo molesto, aún así se le veía modorro y su cabello estaba aplastado del lado que se recostó en el cojín.
"Bueno, yo… Estaba algo aburrida y pues decidí usar tu computadora para poder conversar con mis amigos y subir algunas fotos que tomé."
Sasuke suspiró, pero aún así no me regañó.
"Esta bien, puedes usar la computadora." Lo vi dirigirse a su armario, de donde sacó ropa limpia.
Salió de su cuarto sin decirme más.
El resto de la tarde me la había pasado en la computadora viendo videos, chateando y terminé creando un mySpace a sugerencia y petición de mis amigos. Como no le entendía mucho al rollo de esa cosa, mis amigos terminaron personalizándolo, aunque supe subir mis fotos sin problema. No se tardaron en pasarlo a cuanto contacto tenían, por que ya en la tarde tenía alrededor de 100 amigos y muchos comentarios en mi pagina. Vaya cosa para perder el tiempo.
Sasuke había salido a trabajar desde temprano, por lo que no fuimos a la Universidad de París a inscribirme. Aún no me había quitado mis pijamas, aunque me hubiera bañado… ¿Para qué, si no iba a salir? Solamente había salido de la habitación para ir al baño o prepararme algo sencillo de comer.
Apagué el ordenador después de tanto tiempo de haber estado en la Internet. Eso había agotado mi mente (y como no¡si quema neuronas a lo tonto!), no me importó el haberme acostado en la cama de mi hermanastro, de hecho, ya no quería despegarme, olía muy bien.
Cerré los ojos.
Desperté por el frío, las luces de la habitación estaban apagadas así que me levanté para poder prenderlas, solamente que no encontraba el interruptor. Después de varios intentos inútiles logre dar con el.
Cuando la luz iluminó la habitación, me di cuenta de que estaba en mi cuarto y no el de Sasuke. Busqué mi reloj de pulsera: ya eran las 3:03 a.m. Solté un bostezo, apagué la luz de la recamara para luego volver a mi cama, pensando en mi hermanastro.
A la mañana siguiente Sasuke me despertó. Estaba soñando en qué me había graduado en mi carrera, ya toda profesional y con un pretendiente muy guapo cuando el sonido de mi puerta siendo golpeada me regresó a la realidad.
"¿Qué pasa?" le contesté.
"Báñate y vístete, ahora iremos a la Universidad." Me ordenó detrás de la puerta.
Y bien, como si hubieran sido palabras mágicas, Sasuke hizo que me levantará feliz y sin protestar. Tomé mis jeans entubados y una camiseta que encajaba con mi figura color rosa además de mis converse rosas y salí de mi habitación.
Me bañé rápido, en el baño duré solamente como 15 minutos, record en mi. Me dirigí a mi habitación para maquillarme levemente y tomar algunos de mis documentos que serían necesarios, además de llevar conmigo mi cámara fotográfica.
Sasuke estaba en la cocina desayunando, esta vez no había panes, por lo que él había cocinado huevos revueltos con jamón, obvio, él no me cocinó algo, así que busqué cereal en la alacena y me serví un plato.
Estaba comiendo cuando Sasuke me interrumpió.
"Así no te vas a ir. No por algo te compré bastante ropa para que no la uses y te vistas fodonga."
¡Fodonga!
"¡Pero qué te pasa! Esto no es estar fodonga." Le chillé apuntándole con la cuchara.
Sasuke rió en burla. "¿Cómo no?" y me dio unos golpecitos en la cabeza. "Si no usas lo que te compré, no vamos a ir."
OK… Ya tenía suficiente. Sasuke quería controlarme… ¡En mi imagen!
"¡Soy libre de decidir como me vista!" me defendí. Mi hermanastro cruzó los brazos e hizo una mueca de disgusto.
"No me gusta como vistes."
"Y mucho menos a mi me gusta como vistes."
"¿Qué tiene mi manera de vestir? Es elegante y decente." Se defendió mientras se sobaba la sien.
"…" me quedé callada. Bien, Sasuke vestía elegante, o muy creído. Lo observé de pies a cabeza, como él lo hacía conmigo. Esta vez vestía una camisa no fajada color negro, de patrón del mismo color, los primeros botones estaban abiertos, por lo que no estaba muy formal. Sobre esta una corbata color rojo con cierto patrón de color oro, su pantalón era formal y llevaba unos lentes cuadrados que parecían de maestro sexy en la bolsita de su camiseta.
¿Y qué tiene mi manera de vestir?... ES…"
"Es muy indecente." Me interrumpió.
"Me visto sexy."
"No me parece." Y me dio la espalda.
Me puse roja de coraje. Sí, de por si ya estaba sonrojada con la discusión, ahora hasta las orejas tenía calientes. Cuando salió de la cocina le grité:
"¡No me voy a poner la ropa que me compraste, y punto!"
El sonido de otros carros me hizo volver a la realidad. Estaba sentada dentro del convertible oscuro de Sasuke mientras él manejaba. Yo haciendo muecas de enojo y él… Bueno, él ni siquiera hacía una mueca, no había expresión alguna.
Mi hermanastro había logrado el hacerme cambiar de opinión, o más bien, el de persuadirme para cambiarme. Me dejé caer. Sí. Caí con lo más bajo: mi hermano se había quitado la corbata e iba a comenzar a quitarse la camisa cuando yo le grité que sí me iba a cambiar. Y es que, no fue por hacer un trato con él, que si me bailaba o cosas así. Sé iba a dormir y pues, ya no tendría otra oportunidad.
Y aquí estoy, vestida con una camisa blanca de manga larga, el cuello abotonado, un collar que era de plata sobre la camiseta, un chaleco negro pegado y corto; y unos jeans entubados oscuros… además de unos flats de diseñador.
¡Me sentía fresa!
Igual mi peinado cambió un poco, no se le podía hacer mucho por el corte, pero mis mechones largos los sostuve con unos broches detrás de mis orejas, formando un aro con cada uno de ellos y mi flequillo, con mucho trabajo logré sostenerle de en medio con unos broches, dejando ver parte de mi frente. Lo demás estaba algo alborotado.
Al menos había logrado una sonrisa de parte de Sasuke, había aprobado como me había vestido, inclusive me tomó de la mano y me hizo dar una vuelta para luego felicitarme, cosa que me hizo sonrojar un poco, pero igual, seguía medio enfadada.
Y es que no sabía si seguir molesta con él o no… Sus encantos me hacían olvidar todo. Y más mal me sentía por qué… ¡No sabía cuales eran sus encantos!
Sasuke se estacionó en dentro de las propiedades de la universidad. Igual como el otro día, aún no había muchos carros. Esta vez no esperé a que me abriera la puerta, yo solita salí, con mi bolsa de mensajero a un lado.
Caminamos por el estacionamiento hasta que llegamos a la entrada de la universidad, igual, él me abrió la puerta y esperó a que pasará y pues le di un gracias y entré.
Los adentros de la universidad estaban muy bien cuidados, inclusive eran algo elegantes. En medio había una fuente de un tamaño mediano. Le tomé una foto. Cuando volteé a ver a Sasuke, él estaba esperándome con mueca de enfado a un lado de una puerta.
"¿Qué esperas Sakura? Apúrate." Le oí a lo lejos. Yo rodeé los ojos y guardé la cámara mientras me dirigía a él.
En la puerta había un visible letrero color oro donde estaba grabado el nombre de dirección en francés, Sasuke tocó la puerta y una voz femenina le respondió un 'pasa' en francés.
Entramos y al instante la directora reconoció a Sasuke.
"¡Qué gusto verle, Sasuke!"
"El gusto es mío también."
La directora era una señora muy bonita, blanca, de ojos miel, cabello güero y largo además de poseer unos senos muy… grandes. Cuando se levantó pude verle que vestía una falda negra que le llegaba 2 dedos arriba de las rodillas, formal, al igual que un saco del mismo color y una camisa blanca con una corbata roja, calzaba unos zapatos negros de punta.
Estrechó la mano de Sasuke y luego me miró. Rápidamente yo estreché su mano y me presenté:
"Sakura Uchiha."
La señora abrió los ojos sorprendida.
"¿Cómo es que no recibí invitación para su boda?" le reclamó a Sasuke. "¿O cómo es que no me he enterado?" yo me sonrojé por completo mientras Sasuke le miró feo.
"Es mi hermanastra."
"Oh… Lo siento, lo siento…" se dirigió a mi. "Yo soy Tsunade, mucho gusto en conocerte Sakura." Se regresó a su asiento luego nos indicó que nos sentáramos lo cual hicimos. "Y bien¿cuál es el motivo de su visita?"
"Vengo a inscribirme a la universidad. Quiero estudiar diseño de modas." La directora me miró por unos segundos para luego sonreírme.
"Vienes justamente en el momento correcto Sakura." Me dijo mientras abría una carpeta con varios papeles. "Queda un lugar para diseño de modas y hay muchas personas que quieren estudiar esto, pero no los acepto por sus calificaciones." La directora me entregó un papel. Era una forma.
Yo saqué de mi bolsa el fólder donde tenía guardados varios documentos míos y se los enseñé a la directora, quién los leía con cuidado.
"Vaya, me sorprendes, un promedio impecable." Murmuró. "Y vienes de Madrid, además de haber nacido en Japón, interesante."
Yo asentí mientras llenaba la forma con cuidado. Sasuke no hablaba, solamente le vi mirar a través de la ventana unos pájaros volando. La directora volvió a llamar mi atención.
"Bien, harás el examen de admisión este día. ¿Qué te parece?"
"Podría hacerlo en este rato, sí me lo permite."
La directora soltó una risita. "Esta bien," luego la vi llamar a alguien por medio del teléfono. A los pocos minutos una secretaria de cabello largo y corto y ojos del mismo color entró a la oficina.
"Bien, lleva a Sakura a hacer el examen de admisión." Ella asintió.
"Señorita Sakura, sígame por favor." Me indicó la secretaria y yo le seguí.
El resto de las semanas que tenía libres me las pase con Sasuke. Comencé a conocerle un poco, como sus comidas favoritas o qué más detestaba, pero aún así mi hermanastro seguía siendo un misterio para mí. También traté con Naruto, quien venía de vez en cuando con Sasuke a la casa y veíamos películas los 3. Inclusive una vez llegamos a jugar monopoli y Sasuke… bueno, Sasuke nos ganaba todas las veces que jugábamos.
Llegamos a salir al cine por que Naruto insistía y lograba convencer a señor amargado para ir quién terminaba escogiendo una sala poco poblada.
Y llegó el día en que entré a la universidad, para esos entonces Sasuke permitió que usase el teléfono para llamarle a mi madre e informarle que fui aceptada sin problemas y que entraba en 2 semanas.
Lo raro es que Sasuke me dejaba en la universidad y no permitía que me fuera yo solita (vaya cambios en su mentecita) lo cual me hacía sentir pequeña y que le importaba a mi hermanastro.
Ese día tenía la primera hora con diseño básico, todo había empezado muy bien. La mayoría de mis compañeros eran mujeres y había escasos hombres. La mayoría estaba vestido a lo fashion y yo me iba vestida igual que ellos.
Llegó el descanso de 30 minutos y salí al patio de la universidad. Era un campo muy verde, me senté cerca de un árbol y recargué mi espalda contra éste. Saqué mi cuaderno de bocetos y comencé a dibujar cuerpos y vestidos.
Estaba concentrada dibujando hasta que sentía la presencia de alguien detrás de mí. Volteé y a un lado del árbol vi a una de mis compañeras de clase.
Ella saltó cuando se dio cuenta de que la había descubierto. Fijó su mirada en el suelo nerviosamente como dudando de preguntarme algo y luego volvió a mirarme.
"¿P-puedo sentarme contigo?"
Yo asentí.
Ella se sentó a un lado de mí y de su bolsa sacó una cajita con comida. Yo seguí dibujando y de nuevo sentí su mirada curiosa.
"Dibujas muy b-bien."
"Gracias," le dije sin voltear a verla, aún centrada en mis diseños.
"Eres la primera persona q-que v-veo en persona a la que le gusta diseñar vestidos estilo Lolita, Sakura." Yo volteé a verle. "Son muy hermosos tus d-diseños." Musitó.
Tenía una voz muy suave e inocente. Su piel era muy blanca y se veía muy suave. Sus ojos eran de un color gris-lila y eran los primeros ojos que veía de ese tono. Su cabello era negro con reflejos morado-azulados con un corte de flequillo a los ojos y 2 mechones largos al igual que su cabello, que le llegaba a la cintura, se veía muy sedoso. La muchacha era muy hermosa. Inclusive tenía muy buen cuerpo.
"¿Cómo te llamas?" le pregunté. En realidad no me acordaba de su nombre y me era difícil acordarme de su apellido.
"Hinata." me dijo esbozándome una cálida sonrisa.
"Mucho gusto Hinata," miré mis bocetos.
"E-en realidad soy nueva aquí." Me dijo. Yo le miré, estaba comiendo una ensalada de frutas.
"Yo también." Volteó a mirarme sorprendida.
"¿D-De verdad?"
"Sí."
Ella sonrió.
"Acabo de mudarme aquí hace como 3 semanas, porque quería estudiar esto." Seguí dibujando mientras escuchaba el suave crujir de la fruta.
"Yo acabo de llegar hace una semana." Me comentó. "Es que ya me habían inscrito en esta universidad y la verdad… no tengo amigas aquí."
"Ni yo." Confesé algo triste. "Dejé a mis amigos y amigas en Madrid por esta carrera…"
"¿Y no te sientes sola?" le miré, ella tenía una expresión de tristeza.
"Sí." Hinata bajó la mirada. "Pero, he estado haciendo amistad con mi hermanastro y más que nada con su mejor amigo."
"Eso es bueno," mordió otro pedazo de fruta. "¿E-Entonces… Vives sola?"
"No. Vivo con mi hermanastro. ¿Qué hay de ti?"
"Vivo con mi primo y su madre."
Yo rodeé los ojos.
"¿Y te llevas bien con él?"
"N-No."
Yo reí. Ella volteó a verme algo confundida. "Es que yo tampoco me llevo bien con mi hermanastro. Somos 2 mundos diferentes."
Realmente diferentes.
"E-Es diferente conmigo…" le oí musitar. "A él no le agrado por… p-por asuntos f-familiares."
"Vaya…"
"¿Tú coses Sakura?" me preguntó cuando volvió a ver mis diseños. Yo negué con la cabeza. "S-Sería muy interesante v-ver tus trabajos fuera de papel."
"Lo bueno es que nos van a enseñar a cortar y coser." Comenté sonriéndole.
"Yo sé coser, t-también podría ayudarte. He hecho vestidos así."
"¿De verdad?" ella asintió.
Las demás clases las disfruté bastante, me sentaba a un lado de Hinata, por la cual ya había comenzado a sentir amistad. A la hora de la salida ella se ofreció en llevarme a casa de Sasuke en su Volkswagen Beetle color blanco.
Ella me había dado su número y yo le di el de la casa de mi hermanastro, además de intercambiar nuestros correos electrónicos, así podríamos comunicarnos después.
Me despedí de ella cuando abrí la reja de la casa con las llaves que me había prestado mi hermano. Tenía varias horas libres, además tenía que realizar la tarea que me dejaron varios maestros.
Cuando entré a la casa las luces estaban prendidas. ¿Podría ser?
"¿Sasuke?" le llamé, pero no hubo respuesta. Subí a mi habitación y dejé las cosas sobre mi cama. Salí de mi cuarto y me dirigí a la habitación de Sasuke, la puerta estaba medio abierta y las luces estaban apagadas, abrí la puerta y el cuarto sombrío de mi hermanastro me dio la bienvenida. Las cortinas estaban cerradas y apenas dejaban entrar los rayos de luz.
Y vi a mi hermanastro en su cama acostado; vestido con sus jeans y camiseta. Me acerqué a él ya que estaba destapado y di cuenta que estaba dormido. Me senté a un lado de él con cuidado de no despertarle.
Respiró con dificultad.
Aquel respiro me recordó a los que yo tenía después de llorar. ¿No podía ser así¿Verdad?
Negué con la cabeza.
Mi hermanastro no lloraba. No. Era duro, amargado, fresa y todo lo demás. No podía llorar… Y me di cuenta de que estaba equivocada, la nariz de Sasuke estaba rosada y que sus parpados estaban regresando a la normalidad. Sentí feo.
Acerqué mi mano a su rostro y sin detenerme comencé a acariciarle con delicadeza. Era bastante suave y cálido, me dirigí a su cabello y moví algunos mechones que estaban sobre sus ojos.
Sabía qué algo le atormentaba, algo que no le dejaba ser feliz… Algo que tenía que averiguar… Con cuidado acerqué mi rostro a su frente y le planté un beso…
Casi maternal.
Nota: ¿Por algo se empieza¿No? Y Sakura comienza a sentir algo por Sasuke, ya lo ve como parte de su familia… Luego viene lo interesante. Sé que en el capitulo anterior coloqué un adelanto que se suponía que iba a estar en este capitulo, pero me equivoqué. Será para el capitulo 5 de hermanastro, el cuál será llamado: Visita. Sé que el próximo les gustará y ahí comenzaran algunos conflictos. Gracias por todos sus reviews. Recuerden dejar review con su opinión.
PS: en mi profile hay un link (el último) donde pueden ver algunos bocetos que he hecho de hermanastro y el diseño de Sakura.
