Capitulo 2:
Ahora, con 25 años, eran dos hombres de éxito. Harry Potter se había convertido en el Jefe de Aurores y por debajo de él se encontraba su amigo Ronald Weasley. El pelirrojo, en el pasar de los años había visto que la relación iba en serio y no tuvo más remedio que aceptarlo. Nunca podría llevarse del todo bien con él por todo lo ocurrido en el pasado, pero ahora podían mantener una conversación sin que uno de los dos salga herido, puesto que también había ganado algo de cordura al casarse con su amiga, Hermione Granger, ahora Hermione Weasley.
Por otro lado, Draco Malfoy se había convertido en un empresario de gran éxito… Su fortuna había aumentado considerablemente y ya tenía varias sucursales en el extranjero. Ambos seguían viviendo en Malfoy Manor y no podían estar más enamorados.
Draco estaba en la mansión dando instrucciones a los elfos para que preparasen una cena romántica mientras que él se encontraba en la habitación principal decorándola para la ocasión. Esa noche celebrarían su aniversario.
Cuando la chimenea chisporroteó dejando paso a un contento Harry, el rubio se encontraba leyendo unos papeles en el sofá. Harry se dirigió hacia él y se colocó a su espalda, bajando sus manos del cuello al pecho, dando un masaje.
- Hola amor – dijo susurrando al oído del rubio – Feliz aniversario, Dragón.
- Feliz aniversario – contestó ladeando la cabeza para recibir un apasionado beso - ¿Qué tal el día?
- Bien. Nada del otro mundo – añadió el moreno dando la vuelta para acostarse en el sofá, con la cabeza apoyada en su regazo, mientras este le acariciaba en pelo - ¿Y el tuyo que tal?
- No me puedo quejar, he cerrado algunos negocios y Thomas dijo que… - no pudo continuar hablando por que el moreno le había agarrado la nuca para que bajase a darle un beso. Y lo que comenzó siendo un beso inocente poco a poco fue subiendo de tono.
Harry se sentó en el sofá y sentó al rubio en sus piernas mientras seguían besándose. Introdujo las manos por debajo de la camiseta, pero el rubio lo apartó.
- Amor – le dijo – si sigues así no me voy a poder contener… y aún no hemos cenado…. Además, te tengo una sorpresa.
- ¿Si?... ¿Me tienes una sorpresa? – contesto mientras daba besos en su cuello – Bueno… pues vamos a cenar… porque esta noche no te voy a dejar salir de la habitación dragón…
- Jajaja – se rió el rubio - ¿Vas a poder aguantar toda la noche?
- ¿Me estas retando, Malfoy?
- Tómalo como quieras – le susurró a su oído mientras pasaba una mano por la despierta erección de Harry – pero primero… vamos a cenar…
El rubio se levantó y se dirigió al salón con Harry detrás de él.
Cuando terminaron de cenar, no pudo aguantar más… y tomando en brazos al rubio, subieron a la habitación.
El moreno se llevó una gran sorpresa. La habitación estaba decorada igual que cuando hicieron el amor la primera vez…
- ¿Te acuerdas, no Harry? – preguntó draco agarrándolo por la cintura - ¿Recuerdas nuestra primera vez, verdad?
- ¡Como olvidarlo amor! Fue la mejor experiencia de mi vida… Te amo, dragón… te amo
- Yo también gatito, también te amo…
- Draco, no me digas gatito…
- ¿Por qué? Si cuando hago esto… - dijo dándole besos en el cuello y detrás de la oreja, un punto que sabía que lo volvía loco – ronroneas como uno…
Empezaron a besarse, iniciando una pelea de lenguas por ver quién dominaba a quien… Harry le quitó poco a poco la ropa a draco, mientras se dirigían hacia la cama y el rubio no se quedó atrás…
Se encontraban en ropa interior y el moreno acostó al rubio en la cama cubriéndolo con su cuerpo…
- Amor… - decía mientras repartía besos por el pecho del rubio, cara, cuello… - ¿Me dejarás hacerte el amor como aquella primera vez?... Déjame poseerte esta noche… quiero hacerte mío, quiero oírte gemir mi nombre…
- S-si Harry… hazme tuyo… hazme el amor…
Harry no lo pensó dos veces, levantando el cuerpo de su rubio le quito los calzoncillos y luego se quito los suyos, quedándose los dos desnudos.
El moreno repartió besos por el cuello mientras con sus manos acariciaba todos los rincones de su cuerpo, uno que conocía bastante bien. Fue bajando poco a poco, llegando a las tetillas, succionándolas y dejándolas erectas. Bajó por su pecho, dejando un recorrido de besos por todo él, hasta llegar al ombligo, para más tarde llegar a la erección que se alzaba delante de él. La cogió con la mano y comenzó a masturbarla.
- Harry… por favor… - decía entre jadeos el rubio – harry…
- ¿Qué es lo que quieres? – contesto el moreno en el oído del otro, mientras que su mano seguía en la erección de draco – Pídemelo…. Que quieres que haga…
- Métetela… en la boca… chúpala Harry….
Éste no se hizo de rogar y comenzó a metérsela en la boca, chupando y dando pequeñas mordiscos, algo que al rubio lo estaba volviendo loco…
Harry se levantó del cuerpo un momento para coger el bote de lubricante, se echó en los dedos y en su pene.
Mientras que seguía chupando el miembro del rubio, comenzó a meter un dedo en el interior del rubio. Al principio se tensó, pero cuando notó que se había relajado, metió un segundo dedo, al que pronto se unió un tercero…
- Hazlo ya… Harry… métela ya…
Alineó su pene en su entrada, colocó las piernas de rubio en sus hombros y comenzó a empujar poco a poco, hasta meterla completamente. El rubio se tensó, pero Harry se mantuvo quieto, controlándose para no dañar a su amor y coloco su mano en la erección de este mientras que le daba apasionados besos, para intentar relajarlo.
- Muévete – le dijo draco – vamos Harry…
El moreno comenzó una danza sensual, entrando y saliendo del interior del rubio, hasta que en una de esas embestidas dio con su próstata.
- Ahh… Harry…. Ahhhh... ohhjoder…
- ¿ahí Draco?
- Siii…. ¡Merlín… ahí….! Ahh… mas… mas fuerte…. Dame más…
- Draco…. Ahhh….
Harry seguía embistiendo cada vez mas fuerte al rubio, dando una y otra vez con la próstata de éste… provocando gemidos de placer. Draco pasó sus piernas alrededor de la cintura del otro, acercándolo más a su cuerpo, para que las penetraciones fueran más profundas y se llevó una mano a su erección, que se encontraba entre los dos cuerpos, subiendo y bajando su mano al ritmo que marcaba el moreno.
Harry vio como se masturbaba y colocó una mano encima de la de draco para ayudarlo.
Echó la cabeza para atrás, cerrando los ojos por el placer que estaba sintiendo y Harry aprovechó para besar su cuello y dale mordiscos.
- Draco amor, no cierres los ojos…. Quiero ver tu rostro cuando te corras, quiero verme reflejado en tus ojos…
- Te amo, Harry… no aguanto más…. Me voy a……
- Yo también te amo dragón… Juntos amor…. Juntos…
Ambos se corrieron. Draco entre los dos cuerpos y Harry dentro de él. El moreno se dejó caer sobre el rubio, y éste lo recibió con un abrazo, intentando ambos recuperar el aliento.
- Ha sido… Wow… - dijo Harry levantando la cabeza para darle un beso - Vamos mejorando…
- Si… ha sido increíble...
Harry salió de dentro del cuerpo del rubio y se tumbó a su lado, envolviéndolo en un abrazo, y le dio otro beso.
- Te amo rubio…
- Yo también te amo…
Ambos se quedaron dormidos.
Con el pasar de los meses Draco iba mejorando día a día con sus negocios, hasta que se volcó completamente en él. Tenía un negocio entre manos muy importante, uno que lo estaba haciendo viajar muy a menudo. Y por si fuera poco, Harry también estaba muy ocupado en un caso de tráfico ilegal de pociones y casi que no se veían. Solo se encontraban por la noche, y estaban demasiado cansados para hacer el amor. Así que la relación había decaído un poco.
Un lunes por la mañana, cuando volvió del trabajo, no encontró al rubio por ninguna parte. Solo había una nota encima de la mesita del salón.
Harry, cariño:
¡¡Por fin he conseguido el negocio que tanto quería!! Me he tenido que ir de viaje con Blaise a este cerrar el negocio… no vaya a ser que luego se arrepientan…
Mira que no me gusta lo que te traes entre manos en el ministerio. Por favor, ten mucho cuidado ¿Vale? Volveré en tres días.
Te amo,
Draco
Harry no podía dar crédito a lo que veían sus ojos. Una nota, una maldita nota para decirle que se iba. ¿Es que no le podía mandar una lechuza para decírselo con antelación? O simplemente esperarle…
- ¡Ja! – dijo Harry irónicamente – me deja solo una nota… y encima coge y se larga con el idiota de Blaise… Espero que no se le ocurra ponerle un dedo encima a mi novio…
Pues el moreno conocía bastante bien a ese tal Blaise… Aún recordaba cuando su rubio vino a contarle que había vuelto al país.
***Flash back***
Estaban en la cama abrazados, después de una sesión de sexo.
- Harry… ¿estás despierto?
- ¿Mmmm? – contestó el moreno medio dormido - ¿Qué pasa dragón?
- ¿Sabes? Hay una cosa que no te he contado. Hoy mientras estaba en la oficina ha venido una persona a verme…
- ¿Quién?
- Blaise… según me ha dicho ha venido para quedarse en el país, definitivamente.
- ¿Blaise? ¿Tu ex – novio? – Harry se tensó y el rubio lo notó. Abrió de pronto los ojos… sabía lo que podía significar eso. Ese chico no había vuelto así por las buenas… algo se traía entre manos. Nunca le había caído bien. - ¿Y a que ha venido?
- Si, Harry, mi ex – novio ¿Pasa algo? – le contestó perdiendo la paciencia - ¿Qué es lo que tienes en contra de él? ¿Por qué siempre que lo menciono te pones así?
- Pues que seguro que ha venido a por ti. Estará aquí para reconquistarte. No me fio de él.
- ¡Pero si ni si quiera le conoces! ¡El no es así! Y aunque estuviese aquí para eso, cosa que dudo, ¿piensas que me liaría con él?
- Sí, claro, cosa que dudas... si serás ingenuo…
- ¡Yo no soy ingenuo, Potter! – respondió alzando la voz - ¿Te atreves a poner en duda mis sentimientos por ti? ¿Es que no te he demostrado bastante que te amo? ¡He estado todos estos putos años contigo, y encima ahora vienes y me dices que me largaría con otro!
- ¡Yo no he dicho eso Draco! ¡No saques las cosas fuera de contexto!
- No lo has dicho, pero lo has insinuado… ¡Que pena que no confíes en mí!
- ¡Si confío en ti!
- Pues qué bien que lo demuestras… mira, Potter… haz lo que te dé la gana… sabes que te amo y que nunca te traicionaría… te lo he jurado muchas veces… pero si quieres creer lo contrario haz lo que te plazca – contestó dándose la vuelta en la cama para dormir, dándole la espalda al moreno – Buenas noches.
- Draco… Draco, escucha – le llamaba, pero el rubio no le contestaba - ¡Genial, soy un imbécil!
**Fin Flash Back**
Desde esa noche, el moreno no había vuelto a mencionar al "amigo" de su novio, porque sabía que terminarían discutiendo, aunque últimamente ya no sabía que hacer porque el rubio se le lanzaba al cuello nada más este abría la boca. Estaban pasando la peor crisis de su relación. Todo esto gracias a la aparición de Zabinni, en opinión de Harry, porque para el rubio fue fantástica la vuelta de su amigo, incluso le había dado trabajo en su empresa.
****************
Estos días fueron para Harry un suplicio. En primer lugar porque aunque confiara en Draco, sabía de lo que era capaz Blaise Zabinni. El chico siempre había estado enamorado de su rubio y no sabía lo que podía suceder en ese viaje. Y segundo, porque tenía mucho lio en el departamento de aurores. No podían lograr encontrar una pista sobre el tráfico de pociones, por más que buscaban.
Continuara…..
