Capitulo 7:

No había tiempo para echarse atrás, tenía que seguir adelante, fuese como fuese, tenía que luchar para parar eso de una vez y por todas.

Habían pasado meses desde que se fue de la Mansión Malfoy, y no había ni un solo minuto del día en que no pensase en él, era imposible.

Trataba de refugiarse en el trabajo, pasar más horas en la oficina, tomar parte en las redadas e incluso redactar informes que no corrían ninguna prisa, todo con tal de aislar su mente y sus recuerdos.

- ¡Jefe! ¡Jefe! – gritó Ron entrando en la oficina, sin llamar a la puerta - ¡Tenemos problemas!

- ¿Qué está pasando ahora?

- Parece ser que el traficante de pociones no se conforma con vender pociones ilegales, si no que creemos que esa misma persona está adulterando las pociones que hay en el mercado. Es todo un caos, mucha gente a resultado infectada, y no tenemos cura para ello, pues no sabemos qué es.

- ¿Las habéis confiscado?

- No señor, no quedó ni una gota cuando fuimos a por ellas. Han sabido guardarse las espaldas muy bien.

- ¡Vamos, tenemos que ir a San Mungo, quiero saber qué coño está pasando aquí!

Convocando un portal, ambos chicos junto a dos aurores más se presentaron en San Mungo.

- ¡Jefe, Potter! – dijo un hombre ya entrado en edad desde la recepción del Hospital. Era un señor mayor, con el pelo corto y blanco y con aspecto de cansado – Me imagino que está aquí por el incidente ocurrido en las últimas veinticuatro horas, ¿no?

- Así es, señor Wells – contestó estrechándole la mano que le ofrecía – Dígame, ¿qué es exactamente lo que pasó?

- Vayamos a mi despacho, allí podremos hablar sin interrupciones.

- Está bien. ¿Me permite que mi dos aurores vayan al laboratorio a echar un vistazo? Solo por precaución.

- Sin problemas – aceptó gustoso el director de San Mungo – Incluso estaría más tranquilo si se asegurasen que todo está bien por allí.

- Randall, Taylor, ya lo han oído.

- Sí, señor – contestaron al unísono, marchándose en dirección contraria a donde se encontraban.

Caminaron por varios pasillos, hasta que llegaron a una puerta, donde ponía Director Wells, entraron en la habitación y éste les invitó a sentarse.

- Bien – comenzó, sentándose en su sillón delante de los chicos, entrecruzando los dedos de las manos – Como ya sabrán, estamos ante un caso de envenenamiento provocado.

Este acto no fue casual, pues tenemos a seis personas ingresadas con los mismo síntomas: Enrojecimiento de la piel, histeria, mareos, nerviosismo, nauseas, convulsiones… Una lista larga de síntomas que parece agravarse por momentos.

Los muchachos escuchaban con atención la explicación que les daba el medimago aún sin podérselo creer. ¿A tanto habían llegado ya?

- Algunos de nuestros pacientes, para ser más exacto, dos de ellos – seguía explicando, frotándose el puente de la nariz con gesto cansado – han entrado en coma. Desconocemos las causas de este estado. Hemos podido averiguar que las pociones que ingirieron contenían altas dosis de belladona.

- ¿Belladona? – pregunto alarmado Harry - ¿Está usted seguro de lo que dice?

- Sí, señor Potter. Estoy absolutamente seguro de lo que digo. Mis investigadores en el laboratorio me lo han confirmado hace unos instantes. Pero eso no es lo peor…

- ¿Hay más? – pregunto confuso Ron.

- Sí, hay más – afirmó – Le hemos podido suministrar un antídoto para combatir la belladona , pero sus organismos no la absorben con totalidad.

- ¿Qué quiere decir con eso? – preguntó Harry - ¿No funciona el antídoto?

- No, no funciona como debería hacerlo. Esto solo puede significar que hay algo más oculto, algo que interfiere con nuestro tratamiento, pero no hemos podido saber que es. No tenemos muestras de poción, sea lo sea que se hayan tomado no fue suministrado por San Mungo, por lo que no podemos averiguar qué es lo que se nos escapa.

Temo por sus vidas, sinceramente. La histeria los está llevando a querer suicidarse. Claro está, que contamos con personal para impedirlo… pero francamente no sé lo que pueda llegar a pasar…

- ¿El modus operandi es el mismo? – preguntó Harry – Quiero decir, ¿hay más similitudes entre ellos a parte del envenenamiento?

- Sí, señor Potter, todos son magos nacidos de muggles. Todos tienen ambos padres muggles.

*******************************
En la sala de estar de la mansión, Blaise leía el profeta mientras que Draco daba vueltas por la habitación con una copa de brandy en la mano.

- ¿Quieres parar de dar tantas vueltas? – dijo sin despegar la vista del papel – Me estás mareando.

- Es que no puedo estar tranquilo, Blaise. No tenemos noticias, no sabemos que tenemos que hacer ahora… Sinceramente, esta espera me está matando. Yo sigo aquí, envuelto en este lio, mientras que él…

- No lo pienses más.

- ¿Qué no lo piense? – preguntó arrebatándole el periódico y sentándose frente a él – Es imposible no pensarlo… si algo llega a salir mal…

Blaise se levantó y se sentó junto a él, pasándole una mano por la espalda.

- Mira, Draco, tenemos que tener cuidado. Él aún no sabe que yo…

- Ya lo sé, Blaise. Eso es otra cosa que me preocupa también.

- No podemos apresurarnos. Es un tema delicado, ya sabes también como yo que una metedura de pata o un fallo de cálculo y estamos verdaderamente jodidos.

- Lo sé, créeme cuando te digo que lo sé.

Draco dejó su copa en la mesa y se puso a leer el periódico que le había quitado a su compañero. El chico a cambio del periódico le había quitado su copa, y se encontraba bebiendo cuando de repente el rubio se levantó de golpe, consiguiendo que el moreno se echase todo el contenido encima.

-Joder, Draco – gruñó intentando limpiar el estropicio – ¿Se puede saber qué coño te pasa?

- Mira esto – dijo enseñándoselo.

SEIS PERSONAS INGRESAN EN ESTADO CRITICO EN SAN MUNGO

Al parecer la noche anterior ingresaron de urgencia seis personas en estado crítico. El hospital se rehúsa a dar un comunicado, pero sabemos de buena tinta que en estos momentos el Jefe de Aurores Harry Potter se encuentra inmerso en el caso y ha estado hablando con el director del hospital. A su salida preguntamos por los pacientes y las causas de los hechos, pero su única respuesta fue "Sin comentarios, por favor". Intentamos averiguar más sobre ello, por lo que preguntamos si el departamento de aurores ha dado con alguna pista que ayude a aclarar el caso. "Se abrirá una investigación. Todo el departamento, junto conmigo, nos encontramos inmersos en este caso. Intentamos evitar que vuelvan a haber más casos como éste. " esas fueron las palabras de Harry Potter.

Fuentes cercanas, han podido descubrir que se trata de un caso de envenenamiento, aunque desconocemos los motivos y los demás síntomas. Dos de los pacientes se encuentran en coma y todos ellos son nacidos de muggles.

Es evidente que nuestro héroe no sabe qué es lo que está pasando. ¿Podrá el salvador del mundo mágico volver a salvarnos de esta terrible epidemia?

- No puede ser – dijo Draco al cabo de un rato de silencio - ¿Tú crees que…?

- Es evidente que sí.

- ¿Pero cómo es posible? ¿Pueden hacerlo?

- No tengo ni las más mínima idea.

Draco tiró el periódico de mala gana encima de la mesa, pero a Blaise le llamó la atención otra noticia, lo cogió y la leyó.

CRISIS EN EL MATRIMONIO WEASLEY

El matrimonio Weasley, formado por la señora Hermione Granger y el señor Ronald Weasley (los dos mejores amigos de Harry Potter) se encuentra en estado de crisis.

Fuentes cercanas a la pareja nos han informado de que están preparando sus papeles para su divorcio.

No sabemos exactamente el motivo de su repentina separación, pero oficialmente es el fin de la relación. ¿Qué puede haber empujado a esta pareja a un divorcio? ¿Pudiera ser que el señor Ronald Weasley no sepa satisfacer las necesidades de su esposa? ¿Ronald Weasley busca fuera lo que no encuentra en casa? (…)

Blaise dejó el periódico con una gran sonrisa adornando su rostro.

- ¿Qué pasa Blaise? – preguntó mirando esa sonrisa.

- Parece ser que tu querida comadreja se separa de su esposa – explicó sentándose de nuevo en el sofá – Eso es perfecto…

- ¡Merlín nos libre! – dijo el rubio llevándose las manos a la cabeza – No estarás pensando que…

- ¿Por qué no? – preguntó inocentemente – No es nada malo…

- Ni se te ocurra Blaise. Te lo prohíbo. ¿Qué pasaría si todo tuviese efectos secundarios? por decirlo de alguna manera…

- Mi querido Draco, nada tendrá efectos secundarios como tú dices. Es mi oportunidad… quien sabe a lo mejor más adelante nos vendría bien… ¿No crees?

- Definitivamente no…

- Pero Draquito…. – dijo mientras lo abrazaba – Por favor…

- No

- ¿Ni un poquito?

- No

- Por favor…

- Haz lo que te dé la gana – contestó desembarazándose de sus brazos – Que conste que te lo advertí. No quiero líos.

Una lechuza cruzó la estancia, posándose en la mesa, delante de ellos. Blaise le arrebató la carta y se la dio al rubio.

"Lo estás haciendo muy bien, Draco. Ya sabes cuales son las consecuencias si fallas… Quiero un trabajo limpio. Estás avisado."

- Tenemos trabajo – masculló el moreno arrebatándole el pergamino.

- Si – afirmó – Lo vamos a pagar muy caro…

- Lo sé, Draco, pero no tenemos elección, sabes lo que pasará si no cumplimos.

- Es por eso que hago esto, es por él.


Un toque en la puerta de su despacho lo distrajo de sus pensamientos.

- Adelante – invitó a pasar al auror.

- Jefe, ¿Qué hacemos con todo esto? – expresó, señalando las carpetas que llevaba en la mano.

Harry extendió su mano y el auror se las entregó. Abrió la primera, y se encontró con un pergamino idéntico a los recibidos anteriormente.

- Señor Sullivan – gritó fuera de si el jefe mostrándole el contenido - ¿Qué coño hace esto aquí? ¿De quién es?

- N-no lo sé, señor – contestó el auror muerto de miedo ante la actitud de Harry – Las carpetas estaban encima de mi mesa cuando llegué, vi que eran del caso malfoy y pensé en preguntarle que hacía con ellas.

Harry vio en sus ojos que no mentía. Volvió a sentarse y se las regresó, quedándose él con el pergamino.

- Está bien. Archívelas. Este caso se encuentra cerrado. No hubo evidencias en contra, no tenemos por qué darle más vueltas.

- S-sí, señor.

El auror se retiró y volvió a quedarse solo en su oficina. Desdobló el pergamino y lo leyó.

"Si crees que esto es todo, es que no me conoces realmente. Eso es solo el principio, aún te queda por lo que pagar. Vas a sufrir, Potter, vas a hacerlo como no lo has hecho nunca."

*******************************
En un castillo, abandonado a los ojos de los muggles, un hombre se encontraba esperando una confirmación.

Una lechuza cruzó la estancia, el hombre le arrebató el pergamino al instante y la ahuyentó para que se fuese.

"Señor, no tiene por qué preocuparse, todo está bien. No le defraudaré."

- Señor – dijo un hombre oculto tras su capucha, arrodillándose frente a él – Su encargo a sido entregado con éxito.

- Perfecto. – masculló por lo bajo. De repente alzó la voz y se dirigió a su siervo - ¡Retírese!

- Sí, mi señor. – contestó saliendo de la habitación.

El hombre se levantó de su sillón y se acercó a la ventana.

- Ahora sí. Que empiece el juego.