SOLEDAD

EDWARD….

Odiaba tanto mi vida. Me sentía el ser mas SOLO en el mundo y según mis amigos era el ser mas afortunado. Mis AMIGOS lo único que les importaba era estar al lado del alumno con mas dinero de todos, eran tan superficiales. Ni siquiera podía tener una novia que no se fijara en mí, más que por el maldito dinero primero. ¿Acaso no importan los sentimientos? Al menos a nadie le importaba los míos. Crecí siempre cuidado por nanas, por que mis padres siempre estaban viajando.

Mi padre Carlisle Cullen un doctor muy famoso y mi madre Esme Cullen siempre al lado de el. Para colmo era hijo único, Muchas veces pensé que era adoptado, no parecía mi familia. No me sentía que perteneciera a este lugar.

Estaba tan metido en mis problemas cuando escuche a alguien llamarme:

__ Edward, apúrate o te vas a perder todo…. __Era Jason lo más cercano que tenia a un amigo.

Estábamos haciendo un recorrido a una Universidad, pronto nos graduaríamos de la preparatoria… Mi último año, uno de mis más grandes miedos. Mi padre quería que estudiara en Harvard igual que el. Y mi peor pesadilla para MEDICO. Cuantas veces le dije que no, que yo no estaba seguro aun que quería estudiar, pero que definitivamente no quería ser un doctor. La verdad, no sabia que hacer con mi vida y el hecho de que se acercaba cada día terminar la preparatoria, tenia que elegir pronto.

__ Si ya boy… conteste muy poco animado. No éramos los únicos ahí, había muchos grupos de otros estados haciendo el mismo recorrido que nosotros. Yo venia desde New York prácticamente al otro lado del país. Mi padre dijo que estaba loco, que como pensaba siquiera en esa universidad en un pueblo tan pequeño, es mas se atrevió a decir que un titulo de ahí no valía por que de seguro que nadie conocía esa escuela. Claro, lo único que le preocupaba era eso. Y como siempre lo que yo quería no importaba. Tan solo quería estar rodeado de gente normal, no de presumidos y el preocupado solo por el que dirán sus amistades.

Pero esto, era algo en lo que no iba a ceder.

Estaba a punto de terminar el recorrido, cuando la vi, estaba en el grupo de adelante del mío y el maestro que había dado el recorrido estaba pasado lista. Era una muchacha de una belleza que nunca había visto. Llevaba su pelo suelto, a la mitad de su cintura, castaño y caía en ondas. Su piel era pálida no llevaba maquillaje, su cara parecía un corazón. Tenía unos labios lindos el superior sobresalía. Pero cuando la mire a los ojos me quede ahí perdido… parecía que era la primera vez que me sentía completo en mi VIDA. Eso hermosos ojos color chocolate eran preciosos. Tenia que conocerla. Cuando de pronto escuche su voz:

__ Soy yo…. Isabella Swan. __Contesto una voz seria y tímida, al maestro que pasando lista.

__ Bueno es todo muchachos, los esperamos aquí en un mes y medio, espero que todos elijan esta universidad, fue un gusto, que tengan buen día…

El grupo se empezó a dispersar y entonces toco el turno del mío. Yo no la perdía de vista. Empezó a caminar hacia los estacionamientos. Quería arrebatarle la lista al maestro y anotarme para salir tras de ella. Cuando por fin toco mi turno no lo escuche, por lo que Jason me sacudió del hombro.

__ Edward, estas dormido… Es tu turno.

__ ¿Eh?... perdón. Soy yo Edward Cullen, señor. __Dije un poco nervioso y desesperado a la vez.

__ Muy bien. Contesto el profesor. __Y siguió pasando lista. Bien ahora iría a ver si la encontraba.

Camine muy deprisa lo más que pude, parecía que corría. Llegue a los estacionamiento y la vi alejarse en una camioneta roja, mas vieja que mi padre. Como podía esperar un mes y medio para volverla a ver y si no escogía esta universidad. Con mi mala suerte. Solo esperaba que dios se apiade de mí esta vez. De pronto escuche la voz de Jason que me llamaba casi sin aliento.

__ Edward, Edward… ¿Qué pasa?, ¿A dónde vas? __Llego hasta mí con cara de preocupación.

__ Perdón… es solo que me pareció ver a alguien conocido. Es todo. Trate de que me escuchara lo mas normal posible. Que pensaría si le digo que vi a una hermosa muchacha y me eché a correr tras de ella.

__ ¿Conocido? Pero, si somos los únicos de toda la escuela que vinieron hasta acá. Eso es imposible. __Me contesto aun mas preocupado. Genial de todas maneras, pensaba que estaba loco.

__ ¡Tienes razón! Que estaba pensando. Olvídalo y vamos a comer algo, antes de irnos a tomar el avión de regreso a casa, tenemos un par de horas.

Tomamos el carro que mi padre había rentado para la ocasión. Me dirigí rumbo al aeropuerto de Seattle y paramos a comer en un lugar de comida rápida. Pedimos los dos un combo y nos sentamos a esperar nuestra orden. Jason me miraba de una forma rara.

__ ¿Pasa algo? __Me pregunto de repente un poco serio. Es que acaso era tan obvió lo que veía en mi.

__ No. __Le conteste con una sonrisa. __ Solo tengo hambre ¿Porque? __Trate de sonar tranquilo.

__ Te noto raro. Muy pensativo. Con la mirada perdida. Como si escondieras algo. Bueno, Siempre eres callado, no logro entender que pasa, que veo diferente. No me hagas caso estoy loco, ya imagino cosas.

Pobre, el intentado saber que me pasa y ni yo mismo lo sabia. A lo mejor el loco era yo. La verdad que si, me pasaba algo. Pero ni yo lo sabia. Que era lo que sentía en mi pecho, parecía mi corazón nada más. Llego la comida y empezamos a comer. Sin volver a hablar. Hasta que llegamos a casa.

__ Nos vemos, Edward. Cuídate. __Seguro que se seguía preguntando que me pasaba, por que me seguía mirando con cara de preocupación.

__ Si, nos vemos. Tú también cuídate. __Tome un taxi, pero lo que me pasa, es que estoy preocupado. ¿Si no la vuelvo a ver? En mi cabeza solo existía esa pregunta. Llegue a casa y como siempre sola. Subí a mi cuarto, saque mi ipod y me acosté en mi cama, me perdí en mis recuerdos y la música

Me desperté tarde el sol entraba por mi ventana, nunca vi un sol como ese a pesar que era el mismo, lo mire como me sentía en esta mañana como alguien mas, como un nuevo amanecer, estaba vivo y hoy por fin me daba cuenta de eso.

De repente me di cuenta que me había quedado dormido con zapatos y todo. Una sonrisa se formo en mi cara, me sentí tan tonto y a la vez tan feliz. Me quite mi suéter con todo y playera. Me dirigí a mi baño, abrí la regadera y ajuste la temperatura, hice a un lado mis zapatos. Toque el agua y esta perfecta. Me deshice de mis pantalones con todo y boxers. Entre en la ducha. Sentí como el agua tibia me hacia sentir que no fue un sueño. Que si fue real, que si vi a la joven mas hermosa que hubiera visto mis ojos. Pero era tan real como la soledad que sentí en ese momento, estaba solo como siempre, eh vuelto a la realidad. A la vida que tanto odiaba. Lo único que me hacia feliz era soñar con volverla a ver, otra vez, aunque sea solo un minuto, tan solo por volver a ver sus ojos. Por dios, ¿que me estaba pasando? Yo no se lo que es el amor, como decir que sentía eso, si tan solo la eh visto una vez en mi vida y solo unos minutos.

Salí de la ducha, me envolví en una toalla por la cintura. Y fui rumbo a mi closet. Me puse lo primero que encontré. Unos pantalones de mezclilla y una playera blanca. Salí de mi cuarto hacia la cocina. Ahí estaba una de las sirvientas, me vio entrar en la cocina y me miro con cara de pena.

__ Disculpe joven, toque temprano a su puerta para saber si quería desayunar y como no contesto. No le he preparado nada. Estaba muy apenada lo podía notar en el tono de su voz y en su rostro.

__ No te preocupes, esta bien. Tan solo quiero dos rebanas de pan tostado y un vaso con leche. Y le sonreí. __Ella era una buena persona, no se porque mi madre se queja todo el tiempo por todo. Nadie es suficientemente perfecto para ella.

__ Claro. Se los preparo ahora mismo. Si gusta esperar en el comedor o ¿prefiere que lo lleve a su habitación? __Pregunto con una sonrisa nerviosa en sus labios.

__ No. Ninguna de las dos. Prefiero comerlos aquí si no te molesto. __La verdad es que no quería estar solo. En un comedor tan grande. Prefería estar ahí.

__ No. Joven usted puede comer donde guste. Pero, es que ya conoce a su mama. __Me dijo nerviosa.

__ Que si la conoceré, no te preocupes. No se cuando regresen de su viaje. Y mientras tu le digas nada, no tiene por que saber.

Pobre, yo no se como aguantaba a mi madre. Yo mismo no sabía como podía vivir con ellos. Lo bueno que eso pronto cambiaria eso. Estaba pensando como le iba a decir a mi padre que me había decidido por la universidad de Washington. Sabía que no lo iba a tomar de la mejor manera. Ya me había dicho que no le parecía para nada la idea de esa escuela. Aunque me dijo que dejaría mandar la solicitud y fuera a conocer la universidad para que me convenciera de lo poca cosa que era ese lugar. Ahora solo podía pensar que sabia que no estaría de acuerdo, pero no pensaba darme por vencido tan fácilmente, estaba convencido que tenia que verla otra vez.

De pronto Ángela me había puesto lo que pedí enfrente de mi yo ni en cuenta. Estaba perdido en mis pensamientos. Empecé a comer y seguía pensando en sus ojos. Cuando termine fui hacia mi piano. Mi madre me había obligado a tomar clases de pequeño. A principio no me gustaba nada, después de un año que a mi se me un siglo. Empecé a pasar mucho rato en el, tocarlo es unos de mis pasatiempos favoritos. En los últimos años había comenzado a componer.

Me senté y cerré mis ojos, comencé a pensar de nuevo en sus ojos, mis manos empezaron a tocar las teclas, escuchaba una melodía suave, llena de ternura. Empecé a tocarla una y otra vez. Cada vez se escucha más hermosa. Una lagrima salia de mis ojos. Pero no estaba triste, era de felicidad. La canción mas tierna que había hecho fue inspirada por ella, por sus ojos, por esa mirada de ángel.

De repente fui conciente al escuchar unos sollozos. Mira al frente y Ángela estaba frente a mí con los ojos llenos de lágrimas. Mis ojos se pusieron como platos. A caso le había pasado algo a ella. Era una persona muy amable conmigo ya tenia 10 años trabajando en la casa, toda una hazaña. Si bien no fue mi nana, ya que tenía una nueva cada año. Por que a mi madre nadie le parecía lo bastante buena.

__ ¿Que pasa? ¿Estas bien? __No sabia que más decir. Estaba asustándome. Cuando de repente, se disculpo.

__ Discúlpeme joven. Por estar de metiche. Es que nunca había escuchado una canción tan linda. __Me dijo mas apenada ahora.

__ Esta bien. Puedes escuchar lo que quieras, sabes que no me molesta. Y gracias la acabo de componer, aunque aun no estoy seguro como terminarla. __Le dije ahora un poco a penado yo.

__ ¿Usted la compuso? En verdad que esta muy linda. Tanto tiempo aquí y no sabia que componía. Yo pensé que la había aprendido en alguna clase. Aunque no la había escuchado antes. Esta hermosa la verdad. __Me lo dijo en un tono que sonó como una madre orgullosa de su hijo.

__ Gracias. __No pude decir más. Por que me detuve a pensar que mi madre nunca me había dicho algo así. Parecía que solo me había pagado las clases para presumirme con sus amistades.

Se retiro sin decir nada más. Y yo me quede un poco triste, a pesar del tiempo no lograba acostumbrarme a la indiferencia de mis padres. Todavía dolía y mucho.

Haci pasó una semana. No podía terminar la canción. Me sentía frustrado. Cuando escuche sonar mi celular y mire quien era me tense, mi padre.

__ Si. __Trate de sonar lo mas tranquilo posible.

__ Edward. ¿Cómo estas? __La pregunta de siempre y como se supone que tengo que estar, solo.

__ Bien.__ Que más le podía decir, estaba vivo. Que a estas alturas ya no si les importe.

__ Bueno. Solo llamaba para preguntarte. ¿Cómo te fue en el recorrido a las universidades? __Lo sabia, que más podía ser. Las universidades. Si como no.

__ Bueno, la verdad de las tres a las que eh ido creo que… me iré a estudiar a la reserva natural en la universidad de Washington, en Forks. __Lo dije tan rápido como pude.

__ Lo sabía que de bueno podías decirme. Ya te había dicho que no me gusta, para nada esa escuela. Yo quería….

Pero lo interrumpí.

__ Si. Ya se lo que querías, papa. Pero, tú ni siquiera pareces darte cuenta lo que quiere tu hijo. Acaso me has preguntado a mí, que es lo que quiero. __Lo dije en tono de enojo y frustración. No me gustaba pelear con el, pero que mas podía hacer. No me dejo otro camino.

__ Edward. Yo solo quiero lo mejor para ti. Pero si en verdad tú quieres estudiar ahí. Esta bien. Que sea como tú quieras. No puedo obligarte, solo espero que no te arrepientas. Me dijo como deseando que pasara así.

__ Gracias, papa. Ya veras que no. Nunca estuve tan seguro de algo en mi vida. __Y era verdad. Por primera vez en mi vida, haría lo que me dictaba el corazón, no mi padre.

__ Esta bien, hijo. Llama a quien tengas que llamar y has lo que tengas que hacer. Ya veremos que tal te va aya.

__ Lo hare. Bye. __Estaba loco de felicidad había dicho que si. Lo conseguí, iré a Washington.

__ Bye. __Sonó desilusionado, pero eso no opacaría mi felicidad. Cuantas veces yo me había sentido del mismo modo. Siempre que llegaba una fecha especial o un evento especial y nunca estaban conmigo. No, no me sentía culpable. Era feliz.


Bueno este es la primera parte de la historia... Espero les guste algo...Al pricipio es aburrida... No es facil escribir... Menos cuando sabes que si la a criticar lo que haces para bueno o para malo. Solo espero no me maten con sus comentarios