Todos los personajes de la serie Ranma ½ son propiedad de Rumiko Takahashi y han sido tomados sin fines de lucro por una mente ociosa que quiso jugar con ellos.


Como nieve

Capitulo 2: Antes de la primera nevada

Akane había estado algo desanimada desde hacía varios días. Luego de su encuentro con Xian-Pu, Ranma la había alcanzado intentando dar torpes disculpas. Pero todo acabó en discusión cuando Akane no pudo controlar sus celos ni Ranma contener su orgullo. Ninguno de los dos fue capaz de decir algo amable y la atmósfera de amistad y cariño que había entre ellos se quebró. Ambos deseaban restaurarla… y avanzar más allá de sólo una amistad… Pero ninguno de los dos era capaz de dar el primer paso a una reconciliación. No tenían el valor de enfrentarse el uno al otro.

Por ese motivo Akane caminaba sola ese día, se acercaba el invierno y cada vez hacía más frío así que lucía un vestido largo ni muy grueso ni muy delgado de color verde agua y un suéter de lana blanca, medias blancas, botas y cartera a juego con su vestido completaban el resto de su atuendo. Cargaba ya con unas cuantas bolsas de compras.

Andaba lentamente, pensando en Ranma… suspirando por Ranma. Realmente era algo muy molesto, sentía que era humillante estar así por un hombre, pero no podía evitarlo. Su mirada paseaba distraída por los escaparates de las tiendas del barrio de Shibuya que era donde caminaba ese día, satisfecha de poder caminar por calles de Tokio que estaban libres de la gente que conocía.

Pero como ninguna paz dura para siempre, su estomago se encogió de frustración cuando, al sentir una mano posándose en su hombro, volteó para encontrarse cara a cara con la preciosa muchacha china de ojos rojizos y cabellos violáceos. Lucía como siempre, un traje chino, esta vez de pantalones y mangas largas, de un tono violeta que combinaba muy bien con su cabello.

- Que coincidencia encontrar a Akane en Shibuya ¿también de compras? – preguntó Xian-Pu con voz amable.

- S… si… quería cambiar de ambiente además… Vaya que es raro verte en un barrio algo alejado de Nerima, que coincidencia en verdad.

- Tampoco estar tan lejos – se quejó Xian-Pu – Yo no ser desorientada como Ryoga.

- Si, se que no esta lejos, me refería a que tú no sales de Nerima.

- También quería cambiar de aires… - musitó Xian-Pu con voz triste.

- ¿Te sucedió algo? – preguntó Akane, preocupada por el tono de voz de la joven china. Ella tan sólo la miró sin decir palabra y sonrío.

- ¿Poder conversar tú y yo? Invitar a una cafetería que ver por aquí.

La situación se le hacía a Akane bastante extraña. Nunca creyó verse a si misma sentada en una cafetería del barrio de Shibuya frente a una triste Xian-Pu que en esos momentos, pedía una taza de té para cada una. Como estaban sentadas junto a la ventana, miró hacia el cielo gris. Unas gotas de lluvia comenzaron a caer, suspiró apesadumbrada.

- Haber decidido rendirme – dijo Xian-Pu pocos segundos después de que la camarera se alejara luego de tomarles la orden.

- ¿Eh? – Akane se sorprendió ante las palabras de la joven frente a ella.

- Parecer que Ranma… Ranma preferir a otra mujer – continuó la amazona.

- Sé que hace poco rechazó una de tus invitaciones a comer… pero… - Akane se removió incomoda en el asiento, no sabía que decir, francamente se sentía totalmente fuera de lugar.

- Ranma comer seguido en el puesto de comida de esa chica… Ukyo… - dijo entonces Xian-Pu, mirando directamente a los ojos de Akane – creo que tener derecho a saber que hace unos días ver a airen en actitud romántica con ella.

Por un instante Akane sintió que su corazón dejaba de latir… para luego hacerlo con fuerza, con dolorosa fuerza, lo notaba tan pesado dentro su pecho, como si el segundo en el que se detuvo lo hubiera usado para llenarse de plomo.

- ¿Crees que Ranma está… enamorado de Ukyo? – preguntó Akane, las palabras salieron forzadas de su boca.

- Ser obvio… Tú sólo ser prometida forzada con la que siempre discutir… Kodashi estar loca y Xian-Pu… Xian-Pu al parecer no haber optado por buenas estrategias ¿no?

- Tal vez tengas razón, pero… - Akane estaba demasiado confundida, fue incapaz de agregar algo más.

La camarera la salvó entonces de tener que seguir hablando, pues justo entonces llegó con una bandeja, portando dos tazas de té.

- Aquí tienen, un té de violetas para cada una – dijo amablemente la camarera depositando la taza de Xian-Pu frente a ella, luego cogió la de Akane y cuando la colocaba frente a ella sobre la mesa, tropezó con algo que le hizo perder el equilibrio de sus manos. La taza cayó, derramando su caliente contenido sobre el vestido de Akane.

- ¡Ay! – chilló la muchacha del cabello azulado al sentir una leve quemazón, agradeció mentalmente que el vestido fuera algo grueso ya que la protegió de una quemazón más fuerte, pero lamentó ver el bonito color verde agua surcado por una mancha oscura.

- Lo siento mucho – se disculpó la camarera mirando hacia el piso para descubrir que fue lo que provocó su tropiezo, pero no había nada. Sintiéndose mal por lo ocurrido, hizo una profunda reverencia y condujo a Akane a la cocina, allí le comentó que si impregnaba el vestido con lava lozas la mancha saldría sin dejar rastro.

Mientras Akane limpiaba el vestido, la camarera pidió otra taza de té y la llevó a la mesa que compartían Akane y Xian-Pu.

Esperando que la mancha realmente desapareciera del vestido cuando se secara, miró apesadumbrada la marca del agua que había quedado. Volvió a la mesa donde Xian-Pu la esperaba bebiendo ya de a pequeños sorbos su taza de té. Akane se sentó y comenzó a beber también.

Una sonrisa cruzó el rostro de la joven china.

- Esperar que tu vestido no arruinarse Akane. Realmente Xian-Pu agradecer que tú acceder a escuchar. Sentirme tan mal por decisión tomada… Xian-Pu realmente amar a Ranma y… - un profundo suspiro escapó de sus labios.

Al abandonar la cafetería Akane abrió la cartera y sacó de allí un pequeño paraguas. La lluvia había aumentado en intensidad.

- Toma Xian-Pu, creo que lo necesitarás más que yo, después de todo yo no me transformo.

- Gracias – dijo Xian-Pu haciendo una pequeña reverencia.

- No hay de que – Akane le dirigió una de sus encantadoras sonrisas – bueno, será mejor que corra a la estación para no mojarme tanto.

Dicho eso, Akane se despidió con la mano y corrió bajo la lluvia. Xian-Pu vio como la figura se perdía entre la marea de gente que caminaba por Shibuya. Abrió el paraguas descaradamente y comenzó a reír, sutil y maliciosamente.

Todo había salido a la perfección. Había estado espiando a Akane durante días buscando una ocasión, sin imaginarse que se le presentaría una tan perfecta como esa. El encuentro había parecido casual, su actuación había sido convincente y nadie notó la zancadilla que le hizo a la camarera para asegurarse de que el té se derramaba sobre Akane, lo que la obligaría a abandonar la mesa para limpiar su vestido, dejando una taza a solas con ella para verter la poción, lista para intercambiarla con la taza que le traerían a Akane en reemplazo por la que se había caído.

Ahora sólo debía esperar a la primera nevada del invierno. Confiaba que, incluso aunque Akane no creyera que hubiera algo entre Ranma y Ukyo, al menos sembraría la desconfianza suficiente como para evitar avances en la pareja y mantener así a Ranma alejado de los labios de Akane. Recordaba perfectamente las indicaciones de la bruja y no se arriesgaría a fracasar en ningún detalle. No se preocupaba de que otro chico pudiera besarla, Akane no era de las que lastimaría a un chico besándolo sin sentir amor por él y era lo suficientemente fuerte como para evitar que alguien la forzara.

La maldición afectaría sólo a Akane, el plan era perfecto.

Akane corrió a toda velocidad desde la estación a su hogar. Estaba anocheciendo y aún no paraba de llover. A esas alturas estaba empapada.

No tardó en ver la gran casa estilo japonés con el letrero de "Dojo Tendo, estilo Musabetsu Kakuto" en la entrada. Y frente a ella vio, corriendo también hacia el Dojo Tendo, a una joven muchacha de trajes chinos, bajita y de figura delicada, con rojos cabellos atados en una trenza.

- Ranma… - musitó mirándole a los ojos.

La pelirroja devolvió aquella mirada, lucía tan encantadoramente frágil que nadie que no le conociera creería que en realidad se trataba de un hombre convertido en mujer por un hechizo. Pero Akane le conocía, y por ello, pese a esa femenina apariencia, se ruborizó ante los ojos azules que la enfrentaban. Bajó la mirada en seguida.

- ¿Te pasa algo Akane? – preguntó Ranma preocupado.

- No… nada… - contestó la chica de cabellos azulado, con una voz más fría y distante de lo había pretendido y sin dirigirle otra mirada a la pelirroja, corrió para refugiarse en la casa.

No podía creer que Ranma estuviera enamorado de Ukyo ¿y si todo era una mentira de Xian-Pu? Pero era verdad que Ranma iba a comer seguido al puesto de comida de Ukyo ¿Más o igual que antes? No estaba segura ¿Iba por comida o por ver a Ukyo? No se atrevía ni a pensarlo, tenía demasiadas dudas y demasiado miedo a dejar su corazón expuesto frente a Ranma para que él lo despedazara sin compasión. Sabía que el muchacho no era una mala persona, que no quería lastimarla a propósito, pero lo conocía bien y sabía lo hiriente que podía ser al elegir las palabras incorrectas.

Ranma se quedó un momento quieto bajo la lluvia, confundido por la frialdad de Akane ¿acaso estaba enfadada con él otra vez? luego reaccionó y entró en la casa. No tardó en darse cuenta que la chica se había refugiado en su cuarto, así que se dirigió allí, frente a la puerta en la que un patito de madera con el nombre "Akane" escrito en letras occidentales anunciaba que ese era el cuarto de su prometida.

- Akane… si te lastimé de algún modo… lo siento – se disculpó Ranma, aunque estaba seguro de no haber hecho nada malo, al no recibir respuesta se alejó suspirando. No alcanzó a dar muchos pasos cuando la puerta se abrió y el rostro de Akane se asomó tímidamente.

- No has hecho nada malo, no te preocupes – dijo la chica, observando a la perpleja muchachita que era su prometido.

- Pero entonces ¿por qué pareces molesta? – preguntó Ranma intranquilo.

- No estoy molesta… en serio… - murmuró Akane con voz apagada – no te preocupes por mi.

- Ve a bañarte Akane, estas empapada – dijo entonces Ranma – o te vas a resfriar.

Y los días pasaron. Akane enterró sus inseguridades en el fondo de su corazón y la rutina de su vida diaria no sufrió mayores alteraciones. No se alejó de Ranma, pero tampoco se acercó más a él, su relación seguía igual que siempre, a veces se llevaban bien, otras veces se llevaban mal, un día podían estar conversando y riendo y al segundo discutir por cualquier tema dejándola a ella furiosa en su cuarto y a él apaleado en algún lugar de la casa.

Lentamente el clima se volvió más frío conforme avanzaba el invierno.

Un día especialmente gris y helado, Ko-Long, la abuela de Xian-Pu, limpiaba las mesas del Neko Hanten. Xian-Pu y Mu-Tsu habían salido cada uno a hacer una entrega. Una cartera de Xian-Pu había quedado abandonada en una mesa del Neko Hanten cuando la joven amazona salió corriendo a atender el pedido y Ko-Long la tiró al piso sin querer cuando la levantó para fregar la mesa bajo la cartera. Las pertenencias de Xian-Pu se desparramaron por el suelo, entre ellas, una pequeña botellita de cristal que llamó la atención de la anciana.

- No… no puede ser – gimió Ko-Long asustada al examinar el contenido de la botella. Salió rápidamente del restaurante rumbo al Dojo Tendo.

Mientras saltaba de tejado en tejado sobre su bastón sintió unos copos de nieve cayendo sobre ella.

Xian-Pu montó en su bicicleta luego de entregar la orden de tallarines que habían solicitado en una de las muchas casas del barrio de Nerima. Al comenzar a pedalear sintió los copos de nieve cayendo sobre la piel de sus manos. No pudo reprimir una maliciosa sonrisa.

Ranma que saltaba de tejado en tejado se detuvo al sentir la nieve, recibiendo un poco en su mano, contemplando como ésta se derretía ante el calor de su piel.

Akane miró hacia el cielo mientras cruzaba el umbral de la entrada del Dojo Tendo.

- Que bonito, empieza a nevar – musitó sonriendo.

Fin del capitulo

Continuará


Notas de autora:

Lamento mucho la tardanza. Ya muchos sabrán que en Chile hubo un complicado terremoto, soy chilena y menos mal, estoy perfectamente bien, el edificio donde vivo también y no lamento pérdidas personales ni materiales. Pero vivo en un octavo piso, el edificio se balanceo de un lado a otro durante un tiempo bastante largo, todo cayó al piso dentro y me lleve un susto indescriptible para una persona extremadamente nerviosa como yo. Durante varios días mi prioridad fue ordenar el desastre de desorden que quedó en el departamento (no podíamos caminar sin el riesgo de cortarnos con vidrios rotos o tropezarnos con la cantidad de cosas que había en el suelo) y comunicarme con mis seres queridos luego de que el susto pasó.

Hemos tenido que resistir el susto de varias replicas, una de ellas especialmente perturbadora para mi porque no estaba en casa y por muy poco no me cayó un vidrio encima, por suerte, no pasó del susto, pero me impresionó que de un segundo a otro cayera el vidrio de una ventana frente a mi. En fin, todos los sucesos dejaron a muchos en un estado de preocupación, los que estamos bien vemos las noticias y sufrimos por nuestro país y la gente que ha sido desafortunada en esta tragedia. Mi familia hizo ya una donación, lo más que pudimos y esperamos de corazón que el país se levante de entre los escombros.

Por otro lado, se me retrasaron proyectos personales (estoy trabajando en una historia original que, si todo sale bien, estaría publicada en un libro-cómic organizado por un foro). Es un trabajo en equipo, pero soy la coordinadora del equipo de mi historia por ser la guionista (y realizadora de los dibujos de personajes) Ya estoy mas o menos al día y al equipo le queda poco para terminar la historia, pero comprenderán que eso me ha mantenido ocupada…

Además, en el tiempo libre que he tenido he estado leyendo como demente, tengo muchísimos libros nuevos de Agatha Christie, una autora que se ha convertido en mi nueva autora favorita junto a J.K. Rowling, Conan Doyle y Anne Rice.

Pero… como prometí, retomo la historia, que como dije, será de sólo tres capítulos y su final esta casi listo.

Quiero agradecer a Eli, Viry chan y Akaneiiro por sus reviews en el capitulo anterior y su apoyo. Viry chan, es muy interesante tu review, me preguntaba si alguien se daría cuenta de ese detalle… Xian-Pu no se informó sobre los efectos o cómo romper el hechizo ¿Qué sucederá entonces? Bueno, en el capitulo 3 se sabrá todo.

Uf! Lamento aburrir con mis largas notas jejeje, pero bueno, como último comentario explicativo, decir que Shibuya es un barrio cercano a Nerima. Justo frente a Nerima hay dos barrios uno al lado del otro y frente a esos barrios esta Shibuya. Tengo entendido que se trata de un barrio comercial ¿razones para incluirlo? Es el barrio donde vive Kaito Kuroba jajaja (I love Kaito) y como Akane dice ¡casi nunca salen de Nerima! salvo para ir tras locos artistas marciales jejeje y como Xian-Pu es extranjera y no sabe mucho japonés resultaba muy sospechoso que se encontraran taaan casualmente ¿no? Me encantan las situaciones evidentemente sospechosas donde la inocente protagonista cae debido a su buen corazón.

¿Qué le sucederá a Akane?... ¿Logrará Xian-Pu quedarse con Ranma? Espero traer pronto el final. Y si quieren pueden dejar reviews con sus sospechas. Ojala haya gustado este capitulo.

Kissu

+ Kikyo +