Feliz San Valentín. Aquí esta vuestro regalito, por estar siempre ahí. Muuuuuuchos besos y gracias a todos los que leyeron el primer capítulo^^
¡Nos vemos abajo!
— ¿Alice, nos verá alguien si…— preguntó inconcluso Edward.
— No. — le contestó después de mirar en sus futuros. — Nadie nos verá. Debes decir: "¿Puede salir un momento Reneesme?" El profesor la mirará y notará como está y te dejará salir con ella sin escusa.
Edward, quien ya iba corriendo a una velocidad inhumana, fue detenido por su esposa.
— Espera— le alentó. — Yo voy a entrar. Es mi hija, la entenderé.
— Bella, con todo el respeto, se lo que está sintiendo ahora mismo, y te puedo asegurar que no es nada agradable.
Bella sopesó sus palabras y llegó rápidamente a una solución.
— Vamos Bella, — la recriminó Alice mientras le cogía del brazo— eres demasiado lenta. Sabía que harías eso.
— Nos vemos en el Volvo.
Edward, quien mientras decía la última frase ya corría a salvar a su hija, y a… en fin, su compañero de mesa, perdió rápidamente de vista a su mujer y su hermana.
Éstas dos, se habían puesto de acuerdo a recoger a todos los Cullen, aunque había uno que debería salir urgentemente: Su tía Rose, y tu tito Jass.
Alice fue por Jasper y Bella, quien se fue a otra planta, fue en busca de Rosalie.
— Profesor— dijo con la cara rebosante de miedo. — Necesitamos que salga la señorita Hale un momento. ¿Podría?
El profesor, que no sabía que hacer ante la cara de terror que la señorita Swan llevaba impresa en su rostro y la señorita Rose, que se había levantado y tenía la mano en su boca para apaciguar un chillido-tras escuchar el murmullo de Bella solo para vampiros "Nessie, problemas"-.
— S-sí, sí, claro. Si es necesario, avisen de que no regresará al aula.
Rosalie salió corriendo- disimuladamente para el ojo humano- para encontrarse con Bella.
— Dime que ha pasado— pidió recelosa, asustada y furiosa. Nadie se metía con mi sobrina y vivia para contarlo.
— Su tua cantante. — susurró Bella, mientras corría hacia el aparcamiento.
Mientras…
— "¡Por favor, Por favor, que alguien me ayude, por favor!" — gritaba mentalmente Reneesme.
Edward, que estaba totalmente metido en la mente de su hija, quedó en estado de shock ante lo que Nessie estaba viviendo.
Era peor, que Bella sangrando el primer mes de conocerla.
— Profesor— dijo después de picar y con un nerviosismo palpable. ¿Qué querrá ahora? Pensó el profesor. — ¿Puede salir Reneesme un momento?
Tal y como predijo Alice, Reneesme estaba abatida y posicionada como su padre había estado hace muchos años atrás.
Ella salió como un cohete sin recoger las cosas, y tuve que ser su padre quien fuera a por ellas.
Cuando el sonido de la puerta al cerrarse llegó a los oídos de la híbrida, un llanto incontenible y un río de blasfemias salió de su boca.
Edward, quien estaba demasiado conmocionado por todo lo que aguantó su hija, la cogió en brazos, y se la llevó al coche.
Allí ya se encontraba Jasper con Alice, y pronto una clama incomoda los llenó completamente.
— Gra-gracias ti-tito Jass…
— De nada, pequeña— contestó al gimoteo de su sobrina.
— Cariño, — le llamó la atención su padre. — Dime que ha pasado.
— Oh, Nessie— gritó Bella, sollozando, llorando sin lágrimas.
— ¡Mamá!
Ésta le contestó, llorando aún más y se abalanzo hasta ella, chocando y pensando que eso le ocasionaría varios moratones.
Su padre sonrió un instante ante el comentario de su hija. Tan Bella-Reneesme como siempre. Y es que era un clon de su madre.
— Mamá, de veras que lo intenté, de veras, pero no pude, ¡no pude! — chilló desgarradamente mientras más lágrimas atravesaban su hermosos rostro.
— ¡Jasper haz algo! — pidió Edward alterado.
— No creas que es tan fácil. Hay demasiados sentimientos…— se defendió.
— Olía ta-tan bien que pen-pensé que lo mataría de cien ma-maneras diferentes, y ninguna no dolo-lorasa para Ethan. ¡Y es que sentía pena por él! Era imaginarme esa sangre corriendo por mí…
— Reneesme— le atenazó su padre. — Ya basta.
Ésta se giró.
— No has hecho nada malo. No lo has matado.
— Pero si no-no hubiese-seis entrado…
— Pero hemos llegado a t…
— Lo hemos arreglado— le interrumpió Bella a Edward, quien iba a decir a tiempo. — Cariño, mírame— le ordenó maternalmente. — no le has hecho nada. A todos nos ha podido pasar. A tu padre le pasó, y mira dónde estoy ahora, con algo tan maravilloso entre mis brazos, que es lo que eres tú.
— Pe-pero él te quería. — rebatió Nessie. — Por eso no te mató. Yo no siento nada por Ethan. Sólo esa inmensa atracción por su sangre. ¿Y si me pasa lo de tío Emmett…?
— No, Nessie— le corrigió Edward— no te pasará. — contestó, más par todos que para ella.
Edward, ella siente algo. Lo mejor será que la dejemos pensar y sobre todo que no se enteré Jacob.
Jacob repitió en su mente Edward tras la explicación mental de Jasper. Otro dolor de cabeza.
— Mira, Reneesme— dijo su tía Rose, acariciándole el pelo, mientras ella seguía abrazada a su mamá. — A ti no te pasará, porque naciste de un tozudo con nombre empezado por E y terminado por dward. Así que no matarás a nadie. ¿Entendido? No volverá a pasar la historia de tus padres. ¿Tú no tienes a Jacob? — preguntó, muuuuuy a su pesar.
— Pero ¿Y si pasase? — contra preguntó, evadiendo la última pregunta de su tía. — ¿Y si pasase todo? ¿Y si me enamoro de él, tanto como para verlo por las noches, para salvarle de morir a manos de unos neófitos, o peor aún, a manos de los Vulturi, por ser un humano que lo sabe? Eso, para empezar, que seguro que sospecha de mí. ¡He sido tan descortés!
— Otra como su padre. — se quejó Alice.
Reneesme ya no lloraba, pero seguía abrazada a su madre.
— Nessie, es imposible que llaves su atención, porque no eres fría, ni tienes los ojos de color dorado o negro, y sí comes algo. Además, es su primer día, y no creo que sospeche nada de ti.
— Papá, — le llamó mientras le abrazaba. Aunque fueran de la misma estatura, siempre sería su papá y ella su pequeña— ¿Qué debo hacer? ¿Irme una temporada? O ¿Volver para la hora del almuerzo? Porqué claro, no creo que me lo almuerce. Primero debe preguntar quien soy, y porqué le he tratado así….
— Y la réplica de Jessica al cabo de los años les dirán la historia de nosotros. — dijo una voz que se mantuvo callada desde hacía rato.
— Bueno, ¿qué tal si volvemos? Ya me siento mejor, Alice, aunque creo que fue por ti, tito.
Ando hasta él, su tito, por primera vez, dejando de abrazar a Bella, y le dio un beso y un "gracias por mantenerme cuerda".
Todos miraron a Nessie, quien tenía unos cambios de humor, igual que su madre, y esa faceta de no saber nunca qué dirá, o hacer cosas impredecibles, igual que su madre.
— Papá, — le llamó— ¿crees que podré dirigirme a él, y pedirle disculpas, antes que pase hoy?
Su padre, que iba leyendo la mente de su hija, para saber más detalles de ese tal Ethan, le contestó:
— Si quieres, puede ir Jasper contigo.
— Bueno, —dijo ella de seguida. — Mientras esté cerquita de mí, estaré bien.
Cuando entraron a la cafetería, con poca gente, se sentaron en la mesa dónde hacía poco habían considerado perfecta, y observaron como su Reneesme, daba vueltas por la entrada, hasta esperar a ver un pelo castaño rubio entre la gente.
Por mucho que le molestara, debía admitir que el chico no había hecho nada, y que encima era hermoso.
Sus gafas finas de color azul, embellecían sus ojos, haciéndolos más grandes, sin desentonar, y ampliando su color verde esmeralda. ¿Cómo me he podido fijar en su color de ojos? ¿Acabo de pensar que era hermoso? Papá— le dijo mentalmente— dime que no he dicho eso.
Su padre, que se la miraba con ojos como platos, asintió despacio.
Un olor tan característico le llegó hasta su fosas nasales, haciéndola tensar, y respirar poco a poco.
— Jasper, ¿la estás tranquilizando? — le interrumpió Edward, mientras le explicaba a todos los Cullen lo sucedido.
— Sí, aunque me resulta un poco difícil.
Reneesme respiró profundamente en otra dirección un par de veces, antes de coger el brazo del chico sutilmente y llevándolo a una mesa vacía dónde daba a la ventana exterior.
— Lo siento— se disculpó Nessie tragando en seco— He sido un poco descortés. No estaba en todos mis… bueno, digamos que me encontraba algo indispuesta.
A los oídos de Nessie llegó la carcajada amortiguada de Emmett. Rodó los ojos. Mientras se concentrara en otra cosa, que no fuera en el palpitante corazón de Ethan que hacia llegar la sangre a todos los lugares de su cuerpo, sobretodo al cuello, por donde una palpitante vena y varias arterias pasaban por…
— ¡Jake, corre a por ella! — susurró alguien.
— Nessie. ¿Qué haces aquí? — le interrumpió otro alguien.
— ¿Ja-Jake? — preguntó dudosa ella. — Perdona, ¿qué?
— Bueno, no pasa nada— dijo Ethan, asustado por el hombre tan grande. ¿Qué hace ese tío de veinte pico años en el instituto? Se preguntó. — Ya nos veremos… en otro momento. Tranquila, no ha pasado nada. Todo el mundo nos podemos poner malos. Es algo con lo que tenemos que vivir, ¿no? — bromeó para cambiar el aire. La tensión era demasiado palpable.
Nessie vio como respiraba y asintió con todas sus fuerzas, mientras veía alejarse al muchacho y se veía a ella empujada por alguien a una mesa más alejada de él, pero con una vista perfecta.
¿Qué me esta pasado? — preguntó mentalmente llorosa.
Ethan, quien se había quedado cautivado y preocupado por la hermosa chica nueva, se sentó en la mesa dónde un chico moreno, y otro rubio le habían dicho de sentarse, mientras que una chica también de gafas, siempre con sus mejillas sonrojadas desde que la había visto por primera vez le miraba disculpándose por los chicos entrometidos.
— ¿qué quería Swan? ¿Te ha invitado o algo?
Los chicos se miraron, y luego rieron.
¿qué pasa que no me puede invitar ninguna chica por ser como soy? Pensó horriblemente enfadado.
Practicó la táctica de: Inspira y expira, y luego contestó.
— ¿invitado? — preguntó Ethan extrañamente nervioso.
Al otro lado, Edward reprimió a Jasper por jugar con el muchacho.
Luego, sintió una clama repentina que le vino de fabulas.
— No, es que se encontraba mal, y como soy su compañero… me pidió lo que trabajamos…— dijo dudoso. Algo bueno debe tener mudarse y mudarse. ¿Se habrán tragado la mentira? Se preguntó.
— Ah, claro. ¿A qué esta como un cañón? — le dijo un chico moreno, de piel y de cabello.
Ethan se quedó con las ganas de decirle: ¿Porqué no te fijas en otra persona que sea tan material como tú? ¿Qué tal esa chica que lleva una permanente horrible, unas mechas sin cuidar, y que tan solo piensa en como colocarse la camiseta para exagerar más sus… Pero pensó que sería un mal comienzo. A parte que un puñetazo le destrozaría la mano, y la violencia no arregla nada.
Edward seguía contemplando al muchacho y se quedó anonadado por su personalidad.
— Es hermosa— susurró mientras se colocaba bien las gafas, subiéndoselas con el dedo índice. — "No me puedo fiar ni de mi sombra" — recitó, viendo como el chico llamado "Jake" lo miraba inquisitoriamente. Tan solo la chica de mejillas rojas, descifró la cita de Romeo y Julieta.
Al otro lado, Edward vigilaba cada movimiento del chico, y seguía la conversación y pensamientos de cerca.
— Tío, ¿tu qué lees? ¿Novela romántica? — se rió el otro chico, el rubio.
Sarah, aquella chica de mejillas siempre rojas, le miró y agachó la mirada. Ethan, se sentó a su lado.
— Lo siento, son así de inmaduros.
— Tranquila, "¡Se burla de las llagas el que nunca recibió una herida!" — Dijo Ethan, mirando a Sarah.
— ¿Te gusta Shakespeare? — le preguntó Sarah.
— Bueno, era uno de los libros que mi madre siempre llevaba consigo. Así que dije: ¿Qué tiene de bueno ese libro, para que siempre me esté recitando frases de Romeo o Julieta?
Amos rieron.
— ¿Sabes lo que es que tu madre compare romances de la vida real con la novela? Imagínate, una vez— le explicaba a la chica mientras creía imposible que pudiera socializarse con una chiquita, antes que le tiara los trastos. — Estaba leyendo, por fin, el libro y me viene por detrás, y empieza: "¿Qué hay aquí? ¿Una copa apretada en la mano de mi fiel amor?" — recitó Ethan, levantándose del sitio, sintiendo las palabras de Julieta— mientras yo leía el fragmento de despedida de Romeo.
— Mi madre dice que parezco una ratita de biblioteca. Bueno, en realidad piensa que me convertiré en un libro. — dijo Sarah, frunciendo las cejas y haciendo sentarse a Ethan de nuevo.
Sus risas fueron suaves y se complementaron la una a la otra. Sarah se sonrojó. Era muy tímida.
— Edward, — llamó Bella, mientras se cercioraba que su hija no la miraba— ¿de verás están hablando de Romeo y Julieta?
— Espera y verás. —le contestó.
— La chica y ese tal… Ethan, se llevan bastante bien…— concluyó la madre de la híbrida.
— Sí, y no sé que tiene de bueno eso en toda la historia. — miró a su hija, que involuntariamente, se había sentado en dirección al chico, inclinada. — Nessie tendrá problemas…
Bella siguió la mirada de éste, y se percató de qué de su comentario.
— Espero que no sufra. No quiero que se vea en la obligación de irse a Volterra y haga feliz a los Vulturi con su muerte.
— Eso no ha tenido gracia, Bella. — protestó Edward.
— No lo he dicho en broma— dijo seria. — mira. — dijo, con un movimiento de cabeza en dirección a ese tal Ethan.
— Si te digo la verdad, no entiendo a Romeo. ¿Suicidarse por Julieta? Vale, se quieren mucho, ¿pero por eso se tiene que suicidar porque su esposa haya muerto? ¿No aguantaría una vida sin ella? Y ahora, la pregunta más sencilla: ¿No existía la prueba del pulso? — la chica lo miró horrorizada. Igual que Bella. ¡Edward iba a suicidarse por ella! ¡La estaba ofendiendo! Edward tenía una mueca de diversión, sabía los pensamientos de su mujer, pero también los del chico y sabía que diría ahora. — Entiéndeme: "La muerte, que ha libado la miel de tus labios, no ha tenido poder sobre tu belleza, y no estás vencida. La enseña de la belleza es aún carmesí en tus labios y mejillas." No hay que ser muy sabio para saber que no estaba muerta…
— Lo dices porque no sabes lo que se siente al perder a alguien querido como Julieta— defendió Sarah el argumento de Shakespeare.
Ethan iba a decir algo, pero cayó, girando la cabeza de ella, y vagabundeando la vista, hasta que se fijó en la chica de pelo cobrizo, que reí ante el fortachón de su novio.
— Bella, mira el chico con cuidado. — avisó Edward.
Novio, repitió en su mente.
— ¡Oh amor pendenciero! ¡Odio amoroso! ¡Primera creación de la nada! ¡Pesada ligereza! ¡Seria vanidad! ¡Informe caos de agradables formas! ¡Pluma de plomo! ¡Humo brillante, helado fuego, salud enferma, sueño despierto que no es lo que es! Así es el amor que siento, sin sentir en ello amor. ¿No te ríes? [1]
Bella se quedó atónita ante el chico, como miraba a su hija con adoración, y luego suspiró. Edward, que seguía pensando que el chico terminaría mal, dejó de indagar en sus pensamientos con una última frase de éste.
Muerte, que has sorbido la miel de sus labios, no tienes poder sobre su belleza. [2] Pensó Ethan, mientras recorría su pasado. "¡ojos, mirad por última vez!" volvió a citar, mientras retiraba la vista de Reneesme, y seguía charlando con los que serian "sus amigos".
Nessie, que había escuchado la cita procedente de la voz que creía un dulce susurro, le respondió: Tu droga es rápida: así muero con un beso". [3]
Y sus padres, cogidos de las manos, creyeron ser los padres de Romeo y Julieta, en su historia de amor. Igual a la que ellos vivieron.
¿Esto terminará bien o será una historia entre una semi-vampira y un humano, casi idéntica a la de un vampiro y una humana? Pensó Edward, antes de involucrarse en la conversación con su familia.
[1]: Sí, es lo que le dice Edward, a Bella, cuando piensa que está muerta, en Volterra. Se refiere que si es amor lo que siente, o tan sólo algo que hace contemplar a su "Julieta". ¿quizás por que son los dos nuevos?
[2]: No sé si es el verdadero, pero lo estuve buscando. Perdón si es una de las versiones de la novela y no es la traducción original. Ethan, criado por una madre que siempre le obligaba a mudarse de ciudad en ciudad, obligándolo a perder sus amistades más "estables", también "mató" el amor que un día el pensó en sentir… (ya se entenderá más adelante)
[3]: se refiere, a la droga que le produce su sangre. Su sangre es rápida, cuando pasa por su garganta. Piensa que es un sello, y que cuando terminé besará sus labios manchados de sangre, y morirá, la Reneesme que ella creía "humana".
Bueno, ¿qué os ha parecido? Pensé que si lo explicaba abajo un poco, se entendería algo. ¿creeis que me he lanzado demasiado con esta historia? ¿Ethan es muy… "algo" con Nessie y lo mismo al revés? Decidme, porqué nosé si seguir la historia, o dejarlo así, como una pequeña historia de dos capítulos.
Al.
