Capitulo 5: Finite Incantatem

La chimenea los despidió con fuerza y cayeron sobre la alfombra que se hallaba frente a la misma, todavía envueltos uno en los brazos del otro. Severus tenía otra erección y se presionaba contra la pierna de ella, mientras que sus labios se hallaban besando apasionadamente los de Hermione.

"Dios Severus", dijo ella apartándose firmemente de él, "esta poción va a matar a alguno de los dos".

Severus hizo un gesto malicioso. "Esa no es la poción Hermione. Hace un buen rato que se terminó el efecto". Regreso a los labios de su mujer besándola sensualmente y Hermione gimió en su boca al sentir la lengua de él penetrar en su boca.

"Estoy tan cansada", murmuró ella al tiempo que el trataba de quitarle la camisa.

"Puedes dormir luego mi amor. Te necesito ahora", susurró él, con los ojos llenos de amor por ella.

En cuestión de segundos la había desvestido y deslizaba los labios sobre el femenino cuerpo con destino a su entrepierna. A pesar de sus protestas, Hermione estaba mucho más que excitada. El lamió la empapada vulva hasta que ella abrió ampliamente las piernas y le permitió a Severus llegar más profundamente dentro de ella. La punta de la lengua encontró el clítoris y lo masajeó suavemente mientras que las gentiles manos de Severus masajeaban los pechos y jugaban con los pezones.

"Ya casi Severus...estoy tan cerca", siseó ella y apretó su cuerpo contra la cara de él. "Oh mierda!" gimió ella y echó la cabeza hacia atrás mientras las oleadas de su orgasmo la invadían. Severus la lamió un poco mas, como alguien que ha sido privado de agua por años. Tenía un sabor delicioso.

"Te amo" murmuró el al besarla íntimamente una vez mas. Luego se levantó y desvistió, mientras Hermione se estiraba lánguidamente frente a él y lo observaba mientras develaba su cuerpo lentamente.

"Dios, Severus!" susurró ella con las lágrimas corriéndole por el rostro. Esa noche pudo haber terminado de manera muy diferente y el solo pensar que pudo haber perdido a su amante en manos de Narcissa Malfoy era insoportable. Trató de enterrarlo en su mente mientras Severus se colocaba sobre ella gentilmente.

Como si pudiera leer sus pensamientos, él la besó tiernamente en los labios. "Siempre fui tuyo. Siempre Hermione"

Con suavidad, deslizó su miembro dentro de ella y ambos suspiraron al sentir la unión. Se sentía tan bien. Severus comenzó a moverse con lentitud, permitiendo que la vagina acariciara su longitud. No tenía apuro alguno. Quería saborearla.

Se inclinó sobre ella y la besó profundamente, metiendo la lengua dentro de la dulce boca de ella. Hermione le acariciaba el trasero con dedos suaves cuando sintió que se aproximaba su orgasmo. Hincó las uñas en la carne de él y Severus siseó, aumentando el ritmo de sus movimientos y forzando su miembro mas profundamente, llegando mas lejos dentro de ella, mientras Hermione gemía a todo volumen en su boca.

"Te amo Severus", gritó ella al venirse, con las temblorosas piernas alrededor de la cadera de él.

"Lo se", gimió como respuesta. Su orgasmo se desenvolvía lentamente y su cadera se movió hacia delante manteniéndose dentro de ella y el cuerpo de su amante recibía hasta la ultima gota de su semen.

Colapsó sobre ella y la sostuvo por un rato hasta que la escuchó respirar suavemente. Sonrió para si. Hermione se había quedado dormida.

Hermione se despertó tarde la mañana siguiente. Estaba desnuda y cálida, con las sábanas enredadas alrededor de su cuerpo apretadamente y el cabello extendido sobre la almohada. Sonrió al recordar la noche anterior. Se preguntó si Severus conocía la fórmula de la poción que Narcissa había usado. Pero cambió de idea al sentir un dolor bastante molesto entre las piernas. Tal vez no era tan buena idea.

Severus entró en la habitación vistiendo su bata negra de seda y con una bandeja con el desayuno.

"Buenos días", dijo con una sonrisa mientras depositaba el desayuno sobre la mesita a un lado de la cama.

"Hola", sonrió ella con el rostro enrojecido al tiempo que los ojos de él se deslizaban sobre su cuerpo.

"Te traje esto", dijo con un gesto y le alcanzó una poción para el dolor que se encontraba en la bandeja. "Pensé que podías necesitarlo"

Hermione se sentó en la cama y tomó la poción que le ofrecía, dejando que las sábanas se deslizaran, exponiendo el pecho desnudo.

"Gracias, Realmente la necesito", le dijo con una sonrisa cansada antes de beber la poción.

"No debería haber ido", dijo Severus mirando hacia otro lado y sirviéndole un poco de té.

"Puede ser", respondió ella, tomando la taza y esquivando su mirada.

"Alguna vez te di razones para que desconfiaras de mi?" esta vez él la miró a los ojos.

"Nunca", respondió Hermione con firmeza, "ni antes, ni durante, ni después"

"Crees que estamos bien?" Severus la miró con una mezcla de emociones en el rostro. Tenía miedo que pudiera perderla.

"Claro que si Severus. No pasó nada. Con la excepción de que me diste la cogida de mi vida!" dijo ella con un gesto de malicia y bebió un sorbo de té.

"Qué hubiera pasado si no me hubieras seguido? Podría haber..."él se quedó sin palabras.

"Podrías...pero yo estaba ahí, así que no lo hiciste. No hay porque preocuparse por los 'que tal si'" Hermione puso su mano sobre la de él.

"Lo siento tanto", dijo Severus con los ojos llenos de lágrimas. Se dio cuenta que esa había sido la máxima prueba de su relación con Hermione.

Ella puso la bandeja en el suelo y atrajo a Severus sobre la cama, sosteniéndolo cerca de su cuerpo y acariciándole el cabello. Severus la envolvió con sus brazos y la abrazó fuertemente inhalando el perfume de su mujer profundamente.

Se escuchó el ruido de la red Floo activándose y una pequeña lechuza apareció en la habitación con un pergamino atado a la pata. Aterrizó sobre la cama, frente a ellos y Hermione le lanzó a Severus una mirada interrogadora.

Severus le quito el pergamino de la pata al animal y se puso un poco rígido. Se sentó y le dio el rollo a Hermione.

"Es para ti", murmuró. Se miraron a los ojos y ambos sabían de qué se trataba antes que ella pudiera abrirlo.

Hermione desenrolló el pergamino rápidamente, leyó el contenido y sonrió ampliamente.

"Soy libre", susurró suavemente y se volteó lentamente para mirarlo.

Severus se movió para besarla, suavemente al principio y luego con más fervor cuando la escuchó gemir.

"Estás segura hechicera?" murmuró.

Fin.

N/A: Bueno, aquí se terminó todo. Ojala les haya gustado.

Gracias por leer y por todos los comentarios que han dejado.

Muchas, muchas gracias a todas!