Chicos, información: No sé cuando subiré, porque el capitulo que le sigue tengo que escribirlo y la semana que viene… FATAL. Exámenes finales, así que, supongo que a la siguiente, o en Semana Santa.
Espero que os guste. :)
P.D.: ¿Quién tiene el DVD ya encargado (de New Moon)? ¿Iréis a ver Remember me?
Para leer este capitulo, necesitas escuchar: Moby- Temptation. Del album Hotel, creo) y The fray de never say never. Cuando veais el título de la canción del capítulo anterior, (Soundtrack New Monn Score- Edward Leaves). Escuchadla.
Gravity- Sara Bareilles
(Moby- Temptation)
Nessie miraba la ventana, viendo caer los copos de nieve que emblanquecían el patio de su casa. De fondo la voz de Moby, daba un aire de tranquilidad al ambiente.
Tragó, suspiró, y dibujó una "N" en el cristal empañado. Luego, una "E", pero sabia que no le seguiría una "S" si no una "T".
Borró todo.
— ¡Nessie! ¡Hora de ir a la cárcel llamado Instituto!— gritó su tío Emmett.
Suspiró, tragó, cogió su mochila, y se abrochó una chaqueta que no era suya.
Es azul. Era de él.
En su Ipod, Temptation seguía sonando. No era triste. Era su vida normal.
Bajó del Volvo, y se dirigió a la camioneta azul marino. Sarah la esperaba.
— Ey.
— Ey. — respondió Nessie.
— ¿Qué toca? — preguntó Sarah, después de su abrazo con Nessie.
Suspiró.
— Biología.
— ¿Biología? — Sarah ya no se asombró. — ¿Con tus hermanos?
— Sí. — contestó en un suspiro quebrado.
Anduvieron en silencio, con sus reproductores encendidos.
Las llamaban las solitarias.
Sarah era la chica tímida y sonriente que había perdido su sonrisa, cuando su mejor amigo se marchó. Era como la mejor amiga de Nessie. Ésta última, siempre fue un poco olvidadiza, ausente, y solitaria. Aunque desde que Ethan abandonó el colegio, y no volvió, ellas se ajuntaron, para hablar. Solía decir: Nuestro dolor es la prueba de que él pasó por nuestras vidas. De que su luz nos iluminó y fue un amigo que nos caló hondo.
En ese momento, Nessie miraba por la ventana empañada del Instituto. Se sorbió la nariz. Algo que lo hacía cuando estaba en Biología. En su mente sonaba Never say never de The Fray. Como no.
Nunca puedes decir nunca. Él volverá. Seguro.
Los profesores se habían cansado del vacío de Rennesme y ahora evitaban preguntarle cualquier cosa en clase.
Sarah tenía historia con Jasper y Alice, y ellos también observaban a la amiga de Nessie con estupor.
— ¿Te apetece venirte a mi casa hoy? — preguntó Sara a Nessie. — Tengo un piano… ¿podrías tocar…?
— ¿Never say never? — contestó Nessie, mientras cogía de la mano a Sarah y la llevaba al Volvo de su padre.
— Sí. — dijo algo avergonzada.
— Claro.
— Nessie— interrumpió su padre, antes de que preguntara algo. — Hoy no puedes salir. Entre semana no…
— Claro, no hay problema.
Ese es uno de los cambios que había sufrido. Ahora no se quejaba. Era sumisa.
— Sarah, — se giró a su amiga— mejor el sábado. Y si quieres, puedes venirte a la mía. Mi… bueno, el piano está prohibido. Mi hermano no me deja tocarlo. — susurró bajo. Si hubiese sido la Nessie normal hubiese sonado en broma, pero sonaba como si estuviera sufriendo. — Así que… ¿el sábado?
— Sí.
Sarah: Sí. Nessie: Claro. Eran sus monosílabos.
(Soundtrack New Monn Score- Edward Leaves)
Nessie se encerró en su cuarto, aunque en realidad, le daba igual que estuviera cerrada o no. La escucharían igual.
Se tumbó en la cama, y prendió sus altavoces conectados al Ipod. Tenía una canción de una película que vio. Era la banda sonora, el conocido Score.
— Hoy ha estado bien. — susurró mirando el techo. En su cama doble, estaba tumbada al lado derecho. El otro estaba impecable. — Te he echado de menos. No… bueno, es como siempre. Sarah a veces comenta el día en que recitaste a Romeo. Y tu amigo, ese rubio, le dijo a Sarah que no esperara a su Romeo, apodo que él mismo te puso, Ethan. — suspiró, y se dirigió a la ventana. Ése pequeño resquicio dónde podía tumbarse, y había cojines.
— Todavía espero el día en que vuelvas.
Sus padres, desde hacía mucho, habían dejado de subir a su habitación, cuando hablaba sola. Edward supo que no podía hablar con ella en ese estado. Bella la entendía. Y si Edward fuera como Charlie, no sería nada bueno. Así que la dejaron, no sin decirle que eso estaba mal. Aunque ella creía que Ethan podía escucharla.
— Encontré la casa de tu abuela. No me decidí a entrar. Tu abuela es muy hermosa. Me recuerda a mi abuela Esme. Es dulce, y a veces suspira por ti.
Ella suspiró.
— El otro día visité tu habitación. Habían cosas tuyas. — su limpió la lágrima que no cayó por su mejilla. Sonrió— Encontré un collar con tu inicial. La gente piensa que es de Edward, mi hermano, mi padre… pero es de tu nombre, de Ethan.
Suspiró por largo tiempo. Luego, volvió a la cama.
— Hoy… ha estado un día como otro. No siento tu ausencia, porque nada me recuerda a ti. No hay nada. Solo… ese pequeño hueco del lugar que tu te hiciste. Así que… supongo que eso será bastante.
Nessie volvió a suspirar, algo normal, y luego, se tumbó.
También encontró un dibujo que Ethan hizo. Se la daba bien dibujar. Era un boceto de ella. Estaba sin terminar y a carboncillo, pero era ella, era Nessie.
Miró el dibujo, y luego se aovilló en su lado de la cama, esperando que todo pasara.
Sarah dormía bien. No soñaba con Ethan. Tan solo lo añoraba. Fue alguien que la comprendió y rió con ella.
En cambio, Nessie, por una extraña razón, había conectado de un modo muy intenso con él.
Esa noche no fue como las demás. Se despertó de golpe, sobresaltada. Miró por la ventana, y sabía que algo había cambiado. La abrió. No le importó que al día siguiente hubiese colegio. No le importó que un lobo la siguiese cuando saltó desde el segundo piso, y rodó por el suelo. No le importó que algunos integrantes de su familia gritaran su nombre.
Corrió por el bosque sin un lugar fijo. Hasta que lo encontró.
Él había regresado.
Un sollozó y una mano en el pecho escapó de Nessie. Ethan se giró.
— No me preguntes como, pero me acuerdo de este lugar.
Nessie no podía andar. Notaba que ya no era un vampiro. No podía creer que se sintiera tan humana.
— ¿vienes? Estaría bien tirarnos. Ya sabes, salto de acantilado.
El sol del amanecer se reflejaba en el rostro pálido de Ethan, y sus gafas no dejaban ver sus ojos. Rayos de luz interferían ver esos hermosos ojos…
¡Aw! Gritó Nessie.
— Tus ojos… tus… son…
— ¿rojos? — Ethan respiró hondo por la nariz. — Tu olor es… agradable. ¿Ya no te tiento, verdad?
— Ethan… tu…
— ¿No soy el que antes vivía en tus sueños? No. — sonrió con maldad. — Buen razonamiento.
— ¿Qué te ha pasado? — preguntó Nessie a la vez que se acercaba. Ahora podía ver que estaba sentado con algo en los brazos. De sus brazos se arrancaban destellos. Nessie tocó la piel de Ethan, pero no llegó a rozarla.
— Brillo. — Musitó cuando vio su mano.
— Claro. Eres un vampiro.
— No, yo no…
Luego, vio el cuerpo de Sarah en los brazos de Ethan. Ahora las manos de los dos estaban bañadas de sangre.
— ¿qué has hecho? — pregunto entre asustada y enojada.
— ¿Porqué no te lo preguntas a ti misma, Nessie? Tú me has hecho esto. Y tú has matado a Sarah.
Ethan se levantó bruscamente. El cuerpo de Sarah cayó al suelo, rodó, y luego cayó acantilado abajo.
— Sarah— susurró cuando intentó cogerla. Su mano rozó el dedo frío de su mano.
— Vamos, Nessie. — le empujó Ethan el hombro, cuando se enderezó. — Vamos, mátame. Vamos… ¿quizás mi sangre…? A claro, que ahora no me quieres… Sólo era algo pasajero, algo con que alimentarte, ¿no?
— ¿Porqué eres así? — pregunto una pasiva Nessie. Incluso en sueños era así.
— ¿esto es un sueño, Nessie? ¿Lo és? — preguntó Ethan.
Cuando quiso darse cuenta, estaba cayendo precipicio abajo, y entró al agua congelada como un rayo en una tormenta. Estaba fría. Su cuerpo se entumecía, y no podía respirar. Era humana. El agua se tiñó de un color rojo. No sabía de dónde salía, hasta que una herida en su pecho le escoció por la sal del mar.
Le habían arrancado el corazón. Había un hueco por dónde salía su sangre, y su corazón estaba congelado, frío, blanco, en frente de ella.
Y en frente de ella apareció el chico de quien… Apareció él. Pero no era él. No era Ethan, el vampiro, ni Ethan el chico de la sangre tremendamente gustosa, si no, era Ethan, alguien que la sonría, mientras se arrancaba el corazón, y luego moría desangrado. Esa escena fue la que obligó a Nessie a despertarse, gritando.
— Ha sido un sueño, tranquila, ha sido un sueño. — repetían muchas voces, de manera diferente. Nessie se sentía abrazada. Pero sus brazos caían flácidos a sus lados, y si pudiera sudar de una manera incontrolable, estaría empapada. Aunque iba con una camiseta negra de tirantes, y un pantalón de básquet de Jake.
Todos habían visto el sueño desde un principio. El don de Nessie lo hizo.
Luego, volvió al estado zombi, y cayó a la cama con ojos como platos.
— Nessie, no puedes seguir así.
Pero ella sabía dónde tenía que ir, y qué debía hacer para olvidarlo todo.
Corrió por el bosque, en pijama, hasta que se encontró con una casa blanca.
Subió al cuarto de Ethan, y dejó todo lo que había cogido.
Luego, de un salto, volvió a salir, pero algo la retuvo.
(Gravity- Sara Bareilles)
— ¿Nessie?
Ella se giró, y vio a un ángel.
— Te he estado esperando.
Una pequeña niña salió de detrás del chico, y asomó su cabellera rubia.
— Kathy, ves con la abuela.
La chica negó con la cabeza.
— ¿Ella es tu ángel, Ethan? — preguntó con voz de campanillas suave.
— No.
Nessie notó su corazón quebrarse. Más.
— Ella es un ángel, pero no es mío.
Nessie avanzó el poco espacio que quedaba entre ellos, y abrazó a Ethan.
Escuchó una risita prominente de abajo.
— Ethan ya está feliz.
Ambos lloraban. Igual que la abuela de Ethan, que había visto a la chica llorar un día, mirando la ventana de Ethan, y los Cullen, que habían ido por ella.
— No, todavía no. — susurró quitando las lágrimas de Nessie. Nessie hizo lo mismo con Ethan. — Bonito conjunto. — se sorbió la nariz.
— Va…— se quejó Kathy. — Dale un beso. Haz que el ángel esté feliz con el otro ángel, como el cuanto que me contabas. — pidió la niña.
Ethan ajuntó sus frentes, y plantó un beso en su frente. Nessie se quejó.
— ¿sabes que ahí no son los besos de los cuentos, no?
Todos los que estabas viendo la escena rieron. Menos Jake.
— Ven aquí, tonto.
Nessie tomó las mejillas de Ethan, y lo acercó a su boca húmeda por las lágrimas.
Ethan jadeó por el brusco movimiento, pero luego se separó y cogió aire. Miró a Nessie a los ojos, y sonrió.
— Mi ángel— susurraron los dos a la vez.
Rieron, y ajuntaron de nuevo los labios, pegados como estaban.
[Moby- Temptation]
En un lugar, en algún lugar… se escuchó un corazón quebrarse. Y Nessie supo de quien era, pues esa conexión era especial.
Entre los brazos de Ethan, se giró para ver a Jake llorando.
Nessie jadeó y se llevó la mano a su pelo despeinado. La lluvia había empezado a caer en Forks. Algo normal.
— ¿Nessie? — susurró Ethan, que tenía a Carlie abrazaba por el hombro y por la cintura. — ¿Pasa…— no terminó la frase.
— E [1]…— susurró Kathy— ¿Qué le pasa a aquel chico?
Ethan comprendió que no había servido de nada alejarse. Había vuelto a estropear otra relación.
[Never say Never- The fray]
Edward quiso decir que no, que no había estropeado nada, que había curado a su hija, pero no dio tiempo.
Nessie dio un paso en dirección a donde Jake se había ido. Los brazos de Ethan cayeron a sus lados.
Una chica con el pelo castaño, ngro y extensiones azules abrazó por detrás a Ethan. Luego susurró.
— ¿Qué pasa, ducky[2]?
Nessie se giró para ver la escena. La pequeña Kathy seguia abrazada a la pierna de Ethan, con las gafas de éste puestas. Y una chica extraña lo abrazaba. Aunque Ethan seguía impasible.
Ethan miraba a Nessie.
— Ethan…— susurró Carlie.
— Nessie yo… No es lo que parece… es Áyda.
[Memories of Edward; Edward leaves]
— ¿Ella es tu…
— ¿Pequeña? Sí. Yo y mi hermana. Somos… como conocidos. Buenos conocidos. ¿Verdad Ethie?[3]
— Nessie…— ella andó hacía sus padres. No se preguntó como es que estaba ahí, en su casa. — No, Rennesme. No voy a permitir que… ¡Ella no se compara a lo que siento por ti! ¡Es mi prima a efectos prácticos!
— Ethan no es necesario que…
Ella no terminó la frase.
Ethan corrió a su lado y la tomó por los brazos. Aplastó sus labios sobre los de ella. Intentó zafarse, Nessie no quería interponerse en una relación. Ella debía de estar con Jake. Era el destino. Aunque deseara fervientemente saborear los labios de Ethan.
Ethan susurró en el oído a Nessie, algo que ayudó a sus lágrimas descender por su rostro.
— No voy a permitir que tengas una… Nessie, me da igual lo que sientas. Me da igual que… que me gane una paliza de quien sea de tu familia. Me da igual que Jake me mate. No puede impedir que diga lo que siento.
Nessie se mordió su labio inferior. Se sentía como un mono de circo, todo el mundo estaba atento a lo que pasaba.
La chica de las extensiones la miraba mal. La pequeña Kathy, tenia las manos en su pequeña boquita, tapando una sonrisa. La madre y abuela de Ethan estaba abrazadas, cerca de la chica de extensiones. Su familia se había acercado a ellos. Ahora estabas todos menos Jake.
— Aquí no…
— Sí, aquí sí. Me da igual que me parta un rayo. — la tormenta no aminoraba. — Nessie, yo te quiero.
Ajuntaron sus frentes, y se miraron a los ojos.
[Moby- Temptation]
Nessie cogió las gafas de Ethan, que las llevaba puestas Kathy, y se las dio a Ethan.
— Gracias, ahora puedo verte mejor…
Nessie rio.
Volvieron a sumergirse en un momento íntimo, que se vio interrumpido por un aullido. Nessie gimió del dolor.
— Nessie, sea lo que sea que esté pasando, no lo voy a averiguar. Ya lo sabes todo. Eres tu la que debe elegir el camino que quieras. — Ethan tomó entre sus manos una de las cosas más importante que ahora tenía. — Sea lo que sea, yo estaré a tu lado. Como compañero, como amigo, o como consejero amoroso entre tu y Jacob. No me importa…
— En realidad si que le importa…— susurró Edward.
— Mañana…
— ¿Te apetece… hacer salto de acantilado?
— Claro. — sonrió Ethan. — Me llevaré a mi pequeña. — susurró a la vez que cogia en brazos a Kathy.
Kathy era especial.
Ella tocó el rostro de Nessie.
— Ella es buena, Ethan. Es un ángel.
Nessie derramó una lágrima que fue limpiada por un beso de Ethan.
Kathy jadeó.
— ¿Qué pasa, pequeña? — preguntó preocupadísimo Ethan.
Kathy miraba a Nessie asustada.
Ella puede hacer lo mismo que yo.
Edward se tensó.
Nessie vio una imagen. La misma que ella había pensado hacía un momento.
Ethan tomando la mano de Nessie, y tirándose por el acantilado.
Kathy se asustó, y pensó que Nessie mataría a Ethan.
Nessie se asustó de que la pequeña le mandara una imagen.
Ethan aumentó sus… sospechas cuando Nessie y su familia corrieron bosque a través.
— Han ido a buscar el coche. — susurró alguien.
[1]: En realidad es E. Pero Ethan, se pronuncia Izan. Kathy pronunció la I de Izan, aunque se escribe E.
[2]: Nombre; cariño.
[3] Diminutivo de Ethan. Suena como: /Izi/ (no sé si se escribe de esa manera)
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