5 - Preguntas.

Los rayos del Sol la despertaron, se colaban por las tristes cortinas grises. Tenía que cambiarlas ya, eran muy viejas y aburridas. La kunoichi de cabellos rosas daba vueltas en su cama tratando de volver a dormir, pero no había caso, ya se había terminado el sueño.

-¿Qué hora es?- le preguntó al aire. Tomó el reloj de su mesita de luz. - ¿10:30? ¡No dormí nada!- decía cansada. Dejó el reloj y se volvió a recostar en el colchón. Pasaron algunos minutos y ya se estaba aburriendo en demasía. – Mmm… no puedo volver a dormirme. Mejor me voy a bañar.- pensaba en voz alta. Se levantó de la cama, buscó su ropa, y se metió al baño.

El agua caía en forma de lluvia sobre su cabeza y ella lo disfrutaba al máximo. "¿Hay algo mejor qué esto?" pensó relajada. "Mmm… las aguas termales, pero son ideales en invierno" terminaba la idea. Terminó de bañarse y se cambió. Una remera sin mangas, de color verde manzana y un short gris. Quería algo cómodo, después de todo, era sábado… y eran las 10:55hs.

Secó su cabello, lo peinó, y se dirigió a la cocina para preparar el desayuno. Levantó a la vista y miró el reloj de la cocina – 11:20hs, cómo vuelta el tiempo…- dijo con desgana. Empezó por calentar las tostadas, luego el café, sacó un yogurt y mermelada de la heladera. Preparó la mesa y empezó a desayunar.

Luego de lavar y acomodar, se tiró un rato en el sillón y prendió la tv – A ver qué hay de bueno para ver…- dijo sin mucho interés. Empezó a cambiar de canal y se quedó mirando uno sobre meditación. Escuchó que llamaban a la puerta – Ohh, justo cuando encontraba algo interesante- dijo enojada. Apagó el aparato con bronca y fue a abrir la puerta.

-¿Quién viene a molestarme a las…- miró el reloj- ¿11:55hs de la mañana?- decía mientras cruzaba el pasillo para llegar a su destino. Abrió la puerta y le dedico a su 'visita' un - ¡¿Quién molesta un sábado a esta hora?! – Se quedó sorprendida al ver a su ex sensei.- Go-gomen… Kakashi- dijo MUY apenada.

-¡Jaja!- rió nervioso rascándose su nuca. – Lo siento mucho, Sakura, es que Tsunade- sama te mandó a llamar.- le contó ya más clamado. "Espero que no me mate" pensaba. – No, perdóname vos. No tenía que haberte gritado. No hay excusa para eso…- le contestó al peligris con voz suave, ¡sí que estaba apenada!

-Neee, Sakura, no tienes que disculparte. Yo también hubiera reaccionado así- dice con su ojito arqueado. – Mmm… si vos decís.- seguía apenada. - ¿Sabes para qué me necesita Tsunade-shizuo?- le preguntó al jounin. –Ummm… no, pero me dijo que te buscara como hace 2 horas y cuando venía a buscarte un conejo gigante salió y... -¡MENTIRA!- gritó la joven de pelo rosa interrumpiéndolo.

– ¡Ohh, Kakashi!- le dice molesta. – ¡Tsunade- sama debe estar MUY enojada! ¡Vamos ya!- Se puso sus zapatos, cerró la puerta y salieron de ahí corriendo.

Llegaron a la oficina de la Hokage, tocaron la puerta y Shizune les abrió y les susurró algo como 'el horno no está para bollos'. Sakura sabía lo que se venía, tenía que ser muy cuidadosa con las palabras y el tono en que las decía.

-Ohh, al fin te dignas a aparecer, Hatake- dice con ironía y molestia en su voz. – Ummm…- fue lo único que le contestó. La rubia estaba por abalanzarse encima del shinobi de grisácea cabellera, pero la joven kunoichi al ver la intención en la miraba de su maestra intervino.

-Gomenasai, Tsunade-sama. ¿Para qué me mandó a llamar?- se disculpó y preguntó en un tono firme pero calmo. La Hokage al escuchar la voz de su querida alumna, frenó cualquier intención asesina hacia el shinobi.

Se sentó en su sillón, apoyó sus codos en la mesa y entrelazó sus dedos. – Los he llamado porque tengo una misión para el equipo 7- dijo seriamente la rubia.

-Y... ¿por qué no están Sasuke y Naruto?- preguntó Sakura con curiosidad. No estaba entendiendo. – Porque sólo ustedes dos van a hacer la misión- contestó la 5º. – ¿Y por qué sólo nosotros?- cuestionó el shinobi con su típico tono voz despreocupado. Tsunade lo miró fijo -Porque yo lo decidí así- contestó cortante.

-¿De qué se trata la misión, Tsunade-sama?- volvió a intervenir la pelirosa. Tenía que controlar la situación. –Tendrán que ir a la Aldea de la Arena, tienen que entregarle esto al Kazekage.- dice mostrándoles el pergamino.

-Ummm… está bien.- decía despreocupado el ninja copia. La rubia estaba por molerlo a golpes ¿¡cómo puede ser que sea TAN desinteresado!? – Tsunade-sama- la frenó su alumna.- ¿Hay algo más que deberíamos saber?- preguntó. – Sí, es muy importante que sólo lo lea el Kazekage, no puede leerlo nadie más.- aclaró la 5º.

-¿Está claro?- inquirió con voz muy seria. – Sí, Tsunade-sama.- contestó su querida alumna. –Como el agua.- dijo el jounin con su ojito arqueado.

-Bien, ya saben los detalles. Salen mañana a primera hora. Vayansen.- Y dicho esto el shinobi desapareció en una bola de humo. – Permiso, Tsunade-shizuo- diciendo esto, la pelirosa se retiró.

Sakura salió de la oficina de su maestra y soltó un suspiro, "menos mal que no pasó nada" pensaba apoyada en una de las paredes del pasillo del lugar. "Kakashi-kun es tan exasperante, seguro lo hacía apropósito" continuaba la idea. "Bueno, volvamos a casa Sakura, hay cosas que acomodar" se dijo a sí misma interiormente. Y con pesadez empezó a caminar.

Salió del lugar y ya se encontraba caminando por las calles de su aldea. Miró el cielo "qué hermoso día" pensó contenta. El cielo celeste no tenía rastros de nubes, y el Sol estaba en lo alto iluminando, radiante y brillante. Miró su reloj – 12-28hs- dijo tranquila, "tendré que ir a comer algo. ¿Estará Naruto en Ichiraku?" se preguntaba. "Pero que pregunta tonta, ¡claro que va a estar ahí!" se reprendió mentalmente. Y emprendió viaje hacia el lugar favorito de su amigo hiperactivo.

-Buenos días- saludó tranquila mientras entraba al lugar. - ¡Sakura-chan! ¿Cómo estás? ¿Vienes a comer ramen?- preguntaba el rubio con emoción. Era obvio que él iba a estar ahí, tal vez, ya iba por su 2º plato de ramen. –Todo bien, Naruto ¿y vos? Yo venía a almorzar qué raro verte por acá- terminó diciendo con sarcasmo.

- ¡Jaja!- reía divertido – ¿Queres comer ranmen? Yo invito- le dijo sonriendo. – Mmm… está bien, ¡gracias!- agradeció con una sonrisa. – No es por nada, Sakura-chan. ¿Cómo está Shikamaru? No pude hablar mucho con él anoche- comentó el portador del kyuubi.

-No lo sé, anoche llevó a Ino a su casa porque la muy borracha no podía ni caminar- contestó con molestia en su voz. – Ohh, veo… ¡¿Y vos te fuiste sola?!- gritó el chico. – ¡No grites, Naruto!- lo retó. – No, no fui sola. Sasuke me acompañó.- ¿Sasuke?- cuestionó extrañado.

-Sí, Sasuke. ¿Te sorprende?- le preguntó divertida al ver la cara de su amigo. – ¡Claro que me sorprende! ¡Él nunca me quiere acompañar a ningún lugar!- gritó indignado. – Ay, Naruto. No exageres- le dijo mientras una gota caía por su cabeza.

-Bueno, bueno. ¿Y hoy no viste a Shikamaru?- volvió a preguntar. - ¿Por qué preguntas tanto? ¿A caso te gusta mi novio?- contestó divertida. - ¡No! ¡¿Cómo podes pensar eso?!- gritó indignado. -¡Jaja! Es broma, Naruto.- decía la kunoichi mientras se tapaba la boca con la mano.

-¿Por qué tenes tanto interés en saber si vi o no a Shikamaru?- le cuestionó risueña mientras les entregaban sus ramen. –Porque…- empezó a comer el rubio. – Anoche se comportó raro- seguía comiendo. – Digo, esa no es forma de tratar a la persona que amas.- terminó de decir y siguió comiendo.

"A la persona que amas, ¿amo a Shikamaru?" se cuestión a sí misma, mientras se quedaba 'tildada' mirando su tazón de ramen. "¿Lo que siento por él es amor o simple cariño?" se preguntaba internamente, mientras el rubio seguía hablando. "Creo que el amor… es algo más fuerte que esto. Aunque… ¡Ay, no sé!" terminaba de pensar. -¿Sakura-chan?- la llamaba su amigo. - ¿Eh? Gomen, Naruto, me quedé pensando en algo.- le decía sonriendo nerviosa.

-¿Y? ¿Pasó algo entre ustedes para que te trate así?- volvió a interrogar. –No, Naruto. Es sólo que a Shikamaru no le gustan las expresiones de cariño en público.- decía mientras volvía a comer. –Ahhh, no había pensado en eso.- meditaba mientras se rascaba la cabeza.

-No importa, Naruto. Espero que ahora no te preocupes.- le decía sonriendo. - ¿Cómo no me voy a preocupar? ¡Eres mi amiga y no quiero que te pase nada malo! Y eso incluye los problemas amorosos.- contestaba seriamente. – No te preocupes, Naruto. Soy una chica grande, puedo cuidarme sola. Aparte, si me rompen el corazón, no sería la primera vez.- contesta tranquila.

-Mmm… no quiero que pase otra vez- le dice haciendo un berrinche. -¡Jaja! Gracias por la comida, Naruto. Tengo que volver a casa, hay muchas cosas que acomodar.- decía sonriendo. – ¡No es por anda, Sakura-chan!- le contestó mientras pagaba. - Yo voy a ver a Hinata- le contaba sonriendo de oreja a oreja. – Mandale saludos de mi parte, ¿sí?- le pidió a su amigo. – Yo se los daré. ¡Adiós, Sakura-chan!- y dicho eso salió corriendo para la mansión Hyuga.

Sakura sonreía ante esto, había que ser ciego para no notar como Naruto amaba a Hinata. Había hecho hasta lo imposible para que el padre de ella lo aceptara, y así lo hizo. Le demostró a su suegro lo mucho que amaba a la ojiperla y que jamás en su vida le haría daño, primero muerto.

"Eso es el amor." Pensaba tristemente la pelirosa. ¿Habrá alguien allá afuera que hiciera eso por ella? No dudaba de hacerlo, ella se entregaría en cuerpo y alma por la persona que amara, pero… ¿esa persona haría lo mismo por ella? ¿La amaría tanto así? Eran preguntas que algún día tendrían respuestas… o tal vez no.

"¿Shikamaru me ama?" se cuestionaba mientras caminaba por las calles desiertas. Era sábado y eran las 13:30hs, toda la aldea estaba descansando un poco. "¿Yo amo a Shikamaru?" volvió a preguntarse. Seguía caminando, con la miraba baja, y seguía maquinando. Tenía tantas preguntas en la cabeza que por ir distraía chocó a alguien. –Go-gomen, no lo… Kakashi-kun- terminó de decir sorprendida.

-Hola-Sakura- la saludó tranquilo.- Veo que chocarme se te hizo costumbre.- comentó con un tono de voz divertido. – Jaja…-rió nerviosa. –No, es que… venía pensando y estaba muy concentrada.- respondió tratando de sonar clamada.

-Ohh, ya veo ¿Te pasa muy seguido? volvió a decir divertido. – Mmm… sí, al parecer.- trataba de sonar tranquila. -¿Vas para tu casa?- inquirió curioso. – Sí, tengo que acomodar lo que compramos ayer. ¿Queres ayudarme?- preguntó con emoción. "¿Y eso de dónde salió?" se preguntó en su interior.

-Lo siento, Sakura. Voy a ver a Anko, y estoy llegando tarde.- dijo rascándose la nuca y arqueando su ojito. "Siempre ella teniendo que arruinarlo todo" pensó muy molesta. (Lo de antes no fue nada comparado con eso) comentó su Inner. –Oh, está bien, no importa.- le contestó tratando de sonar tranquila. –Pero si ella se cansa de mí, tal vez pueda venir a ayudarte.- comentó tranquilo. "Encima me deja como 2º plato, ¿quién se cree?" pensó enojada.

-Mmm… no, está bien Kakashi. No te robo más tiempo, adiós.- Y se fue saltando de techo en techo, quería llegar a su casa ¡YA!- (¡Wow! ¿Y eso? ¿Por qué el enojo?) Le preguntó su Inner divertida. "Callate" fue lo único que le respondió secamente. (Cada vez estas un paso más cerca de darme la razón) le contestó su Inner con una voz maliciosa.

Llegó a su casa, entró a su pieza y se tiró en su cama. ¡Antes le había ofrecido ayudarla y ahora la dejaba como 2º opción! "Ashhh…" pensó molesta. "Mejor duermo un poco, no voy a lograr nada con enojarme." Y pensando esto se acomodó en el colchón y trató de conciliar el sueño.

El shinobi se quedó sorprendió. ¿Qué había dicho para que ella reaccionara así? "Ummm… tal vez sólo tiene un mal día" pensó tranquilo. "Aunque… tal vez… ¿le molestó que no pueda ayudarla porque tengo que ver a Anko?" analizó la posibilidad. "No, no puede ser eso. Ella entendió que ya había quedado con Anko." Siguió pensando. "Tal vez, ¿pensó que la dejaba como 2º plato?" continuó maquinando, "Neee, Sakura no es tonta, seguro tiene un mal día." Terminando de pensar esto, siguió caminando hasta la casa de su novia quién lo estaba esperando ¡hace 2hs y media!