8- La vida te da sorpresas…

Abrió sus cansados ojos verdes, miró por la 'pared' de la carpa y al parecer, todavía no había amanecido. "Y yo ya estoy despierta" pensaba con pesadez. Se dio vuelta para ver si podía seguir durmiendo y, ¡oh, oh! Encontró la cara del peligris muy, MUY cerca de la suya. Estaba dormido. "Gracias, Kami-sama" pensó aliviada. No pudo contenerse y lo observó, empezó a ver detalladamente cada parte de su rostro, o al menos lo que podía ver de él.

Miró su pelo, gris y despeinado. "Siempre lo lleva así ¿no tendrá tiempo para peinarse o simplemente no le importa?" se preguntaba. Tiempo seguro tenía, si vive llegando tarde a todos lados. "Entonces es porque no le importa, mejor, se ve sexy así" decía para sí y un sonrojo se apoderó de sus mejillas. Miró sus ojos cerrados "¿Sus ojoS?" pensó sorprendida, no llevaba su bandana que le tapaba su ojo izquierdo. "Mmm… es más lindo así" decía sonriendo interiormente.

Pero se percató de esa cicatriz en el ojo izquierdo "Pobrecito, le habrá dolido tanto" pensaba con dolor. Bajo la vista hasta su máscara. "Oh, la culpable de no poder conocer la cara completa de Kakashi" decía, con molestia, interiormente. "¿Algún día tendré la valentía de pedirle que me muestre su cara?" se preguntó. "Si no me animo a eso ¿cómo le voy a decir que lo amo?" se cuestionó. "Mmm… veré cuando sea el momento" se contestó.

Volvió a levantar su vista y se encontró con la bicolor del peligris. Nervios fue lo primero que sintió. Lo miraba sorprendida, mientras él la miraba con calma. Sostenían la mirada, pero ella se quedó hipnotizada con el Sharingan de él. Kakashi cerró su ojo rojo rápido, no quería hacerle mal de ninguna manera. Ella levantó su mano y acarició su cicatriz, de principio a fin. Le seguía quemando el contacto con su piel, pero ahora le gustaba.

Él sentía la dulce caricia que le daba, tan tierna y tan suave. La mano de ella paró dónde empezaba su máscara, quería bajarla pero… no podía. Él pudo ver la intención en sus ojos, y puso su mano sobre la de ella, haciendo presión, dándole a entender que no siguiera. Sakura entendió, y frunció un poco el seño, ¡quería verle la cara! "Está bien, esperaré a que él quiera mostrármela" pensaba tristemente.

La caricia que él le daba en su mano la sacó de sus pensamientos. Era tan tierno, tan suave… "tan dulce" pensó con amor. –Bueno días, Sakura.- dijo tranquilo. –Bu-buenos días, Kakashi.- contestó nerviosa. Se quedó mirándola "Es tan hermosa, umm… Sakura, ¿por qué no puedo ser yo quien ocupe tu corazón?" le preguntó, triste, en su mente.

Sacó su mano de sobre la de ella, se levantó y salió de la carpa. La pelirosa lo miraba sorprendida… y triste. "No le gustó que lo tocara…" pensaba con dolor. "Kakashi ¿por qué no puedo ser yo quien ocupe tu corazón?" Le cuestionó en silencio. Se levantó, arregló un poco su pelo y salió de la carpa.

Lo veía estirarse y rascarse la nuca. –Kakashi…- lo llamó. El aludido se dio vuelta para verla. -¿Pasa algo, Sakura?- preguntó calmado. –Yo…quería pedirte perdón por si te molestó… lo de recién…- respondió con voz suave y sonrojada. "Es TAN hermosa…" volvió a pensar, con amor. – No me molestó, Sakura- decía acercándose a ella, parándosele enfrente.

Le acarició su mejilla, y ella tembló. "Tan, tan dulce" pensaba mientras le dedicaba la caricia. "Kami-sama, ¿cómo puedo amarlo así?" decía mientras se derretía por la caricia del peligris. Terminó de acariciar su cara, y puso su mano el bolsillo.- ¿Eso te molestó?- le preguntó. –N-no…- contestó ella tratando de sonar calmada. "Para nada…" terminó la frase en su mente. –Bueno, a mí tampoco me molestó lo de hace un rato, Sakura.- le dijo con su ojito arqueado.

-A-ah…- fue lo único que pudo decir. –Voy a buscar algo para desayunar. ¿Podes desarmar el campamento?- le preguntó a la pelirosa. –Sí, Kakashi.- contestó ella dedicándole una sonrisa. "Ummm… ojalá siempre me sonría así" pensó temblando por dentro. Nada le causaba esas sensaciones, pero ella… ella era especial para él, en todos los sentidos.

El peligris se fue a buscar la comida, y la pelirosa empezaba a desarmar la carpa. "Esto es tan aburrido diría Shikamaru" pensó divertida. Se acordó de su 'novio', tendría que terminar con él, no lo amaba. "Espero que lo tome bien" pensaba con esperanza. Shikamaru era un chico muy bueno, se merecía una novia que lo ame; y no era ella.

Terminó de aguardar la carpa en la mochila de su ex sensei y se sentó apoyando su espalda en el tronco de un árbol. Era una mañana hermosa: el cielo estaba despejado y corría aire. La kunoichi cerró sus ojos sintiendo la brisa mañanera, el ruido de las hojas al ser movidas por el viento, los pájaros cantando. Era simplemente hermoso.

-Sakura…- la llamó el shinobi. La chica abrió sus ojos y lo vio enfrente suyo, agachado a su altura. Eso la sorprendió y se asustó un poco, cosa que el jounin no pasó por alto. –Ummm… ¿tan feo soy?- preguntó divertido. –N-no…- contestó nerviosa. "Sos hermoso." Continuó en su mente sonrojándose. – ¿Segura? Te asustaste como si hubieras visto un fantasma, Sakura.- comentó calmado. –Segura, Kakashi. Es que… me sorprendiste.- contestó más tranquila.

-Ummm…- dijo mientras se sentaba en el pasto, frente a ella. -¿Queres?- le ofreció un par de frutas que había encontrado. –No había mucho…- decía rascándose la nuca, y con su ojito arqueado. –Jaja- rió tiernamente la pelirosa. "Esa risa, tan tierna" pensaba el peligris, y su corazón latía más rápido. "Ayy, Kakashi, ella está enamorada de otro." Terminó diciendo triste y dolido.

Bajo la vista, se notaba tristeza en ella. Sakura no dejó pasar eso y puso su mano en el mentón de él, para que subiera la vista y la mirara. –Las frutas están ricas, Kakashi.- decía dulcemente. –Ummm…- respondió desanimado. -¿Te pasa algo?- inquirió con voz suave. "Sí, quiero dejar de amarte y vos lo haces difícil." Le respondía en su cabeza. –No, Sakura…- contestaba tratando de sonar bien, pero era obvia su tristeza.

-Kakashi, somos amigos, ¿no?- preguntó ella. – Sí…- respondió el, "aunque duela" terminaba de decir.- ¿Entonces? ¿Me vas a contar qué te pasa?- continuó preguntando la pelirosa sonriéndole. "Umm… no puedo negarme a esa sonrisa. ¡Maldito amor!" pensó algo molesto. Ese sentimiento lo ponía vulnerable, y odiaba serlo.

-Es… un problema del corazón.- dijo cabizbajo. – ¿¡Qué!?- gritó Sakura preocupada. -¿Dónde te duele? ¿Te pegaron? ¿Cuándo?- preguntaba mientras examinaba el pecho del shinobi para ver dónde estaba la herida.

-No es eso, Sakura.- decía divertido mientras la agarraba de las manos para que parara.-Es el otro corazón.- dijo mirándola a los ojos. –Ohh…- contestó ella apenada. –Entiendo- terminó de decir con un sonrojo en la cara. – ¡Jaja!- reía el peligris. -¿Por qué te reís? Te duele el corazón y vos te reís.- comentaba extrañada.

-Por tu reacción de querer curarme.- contestó calmado. –Es la costumbre…- comentó apenada. –Ese corazón no puedo sanarlo…- terminó de decir con tristeza. "Si supieras que sos la única que lo puede curar, Sakura…" pensaba con melancolía el peligris.

–Kakashi…- dijo ella agarrando su mano. – Umm…- contestó él mirando el gesto. –Hay muchas mujeres ahí afuera, no sufras por una sola. Sólo… se feliz.- le decía la pelirosa con una sonrisa y apretando su mano. "¿Cómo queres que no sufra por vos, Sakura? Cada vez me haces amarte más." Pensaba el jounin mientras la miraba.

-No puedo, Sakura. Ella es única.- respondió bajando la mirada. La kunoichi sintió que algo dentro de ella se rompía, y empezó a sentir dolor y una tristeza inmensa. "¿Por qué? ¿Por qué no soy yo, Kakashi?" pensaba en su interior la pelirosa. Unas lágrimas salieron por sus ojos y el jounin las vio caer al pasto.

Alzó la vista y la vio llorar. Sintió su corazón romperse, fue peor que las otras veces, porque ahora, la amaba. –Sakura, ¿por qué lloras?- preguntó preocupado. –Es que…- decía entre sollozos. – Me gustaría ser única para alguien…- sollozaba.

–Sakura…- dijo él tomando el rostro de la chica entre sus manos y limpiando las lágrimas con los pulgares. –Sos única para alguien.- decía con voz suave. "Para mí." Pensó triste. –No, no lo soy…- negaba llorando. "Si no soy única para vos, no me importa serlo para alguien más." Pensaba con dolor.

-Sakura… estoy seguro que sos única para alguien, sólo tenes que encontrarlo.- le dijo calmado. –Pero… pero…- lo miró, no pudo más. Lo abrazó y lloró en su hombro como si no hubiera un mañana. Como si el mundo se terminara ahí, como si ese momento parar todo.

-Está bien, Sakura…- trataba de calmarla. –Está todo bien…- decía dándole palmadas en la espalda. "Sí esas lágrimas fueran por mí…" pensaba con dolor. "Te las borraría a besos…" terminaba de decir. "¿Por qué no me amas, Kakashi?" pensaba destrozada la pelirosa. "¿Por qué?" era lo único que se preguntaba mientras lloraba en el hombro de su amado.

Estuvieron un buen tiempo así, hasta que Sakura dejó de llorar y volvía a recuperar su respiración normal. No quería soltarlo, no quería verlo a la cara porque volvería a llorar y él se daría cuenta que lloraba por él.

Se separó lentamente de él y con la cabeza gacha le dijo. –Go-gomen, Kakashi. Ensucié tu remera.- con vergüenza. –No importa, Sakura.- contestó con voz suave, escondiendo su dolor. –La cambio y ya está, no te disculpes.- terminó de decir despreocupado.

–Mmm…- fue todo lo que ella dijo. -¿Estas mejor, Sakura?- preguntó preocupado. –S-sí, Kakashi.- respondió más calmada. –Mejor así.- contestó él. "Está esperando que lo mire… espero no volver a llorar." Pensaba la pelirosa. Alzó la vista y lo vio, tuvo que contenerse para no volver a llorar. –Gracias por… prestarme tu hombro… otra vez.- agradeció, y trató de sonreír, pero estaba muy dolida.

"Cómo me duele verla así, esa sonrisa es triste. No es como las de siempre" pensaba el jounin con dolor. –No agradezcas, siempre vas a tener mi hombro para descargarte.- decía arqueando su ojito.- Toma- le dijo dándole un pañuelo.

–Gracias…- dice aceptándolo. La kunoichi se limpia los restos de lágrimas que quedaban en su cara, y podía sentir el perfume de él. "Mmm… es tan… Kakashi." Pensaba por dentro.

-Kakashi, toma, ya…terminé…de…usarlo…- decía mientras miraba la fantástica escena que tenía enfrente. El peligris se había sacado su remera sucia para ponerse una limpia, ¡ella lo había agarrado justo cuando estaba con el torso descubierto! "Es… perfecto." Decía en su mente. "Es tan… sexy." Se baboseaba en su interior.

-¿Ummm?- dijo el jounin al escucharla. –Oh, te lo regalo, Sakura.- decía arqueando su ojito y terminado de ponerse la remera. "¡No!" pensó la pelirosa decepcionada. "Yo quería seguir… admirándolo." Dijo con picardía.

El shinobi se puso su chaleco, agarró su mochila y miró a su compañera –Tendremos que empezar a correr o no llegaremos nunca más.- dijo serio. –Sí- contestó ella, y empezaron a saltar por las ramas de los árboles.

Corrieron todo el día, saltando de rama en rama. En silencio, cada uno en sus pensamientos. La noche llegó y Kakashi decidió que era mejor quedarse en una pensión. –Buenas noches- dijo la señora que estaba en el recibidor. –Buenas noches- contestaron los ninjas al unísono.

-¿Tiene dos habitaciones disponibles?- preguntó el peligris. –No, lo siento joven. Sólo me queda una habitación matrimonial.- contestó amablemente la señora. –Ummm…- dijo dudando. –Kakashi… por mí no hay problema.- decía tranquila. –Ummm… bueno. La tomamos.- contestó el jounin.

-Es la habitación 105, subiendo la escalera, a la derecha.- indicó la señora.- La cena es a las 21:30hs.- terminó diciendo. –Muchas gracias- dijo Sakura. Y los dos se dirigieron al lugar indicado. Entraron al lugar, era lindo. Tenía la cama en el centro, atrás de ésta había dos ventanas. A los lados, las mesitas de luz. Una puerta a la izquierda era el baño, y a la derecha un placar para guardar la ropa. Y al lado del placar, una sillón.

Kakashi lo vio y dijo –yo voy a dormir en el sillón, Sakura.- La pelirosa lo miró –Pero…- fue lo único que pudo de decir antes de que el peligris la interrumpiera. –Sin 'peros', Sakura- dijo serio. –Mmm… bueno.- contestó con vergüenza. No le molestaba dormir en la misma cama que él, es decir, no le molestaba compartirla. En las misiones siempre dormirán tan juntos que es casi lo mismo que dormir en una sola cama.

-¿Te bañas primero vos?- le preguntó el shinobi. –Sí- respondió ella. –Pero…- decía bajando la mirada. -¿Pero qué, Sakura?- cuestionó cansando. –Es que… mmm… no tengo ropa.- terminó de decir sonrojada.

-Ummm…- dijo el jounin. Se sacó su mochila, la puso sobre el sillón. La abrió y sacó una remera de él, sin mangas pero era larga. -¿Podes hacer algo con esto?- le decía mostrándole la prenda. Sakura lo miró sorprendida. Le estaba dando su última remera limpia, "Kakashi…" pensó con dulzura. –Sí, claro.- contestó con una sonrisa tierna. "Esas son las sonrisas que me gustan." Pensaba sonriendo bajo su máscara el peligris.

-Prometo no tardarme mucho- le decía mientras agarraba la remera y se metía al baño. Kakashi sólo la miró, después que ella cerró la puerta del baño, él caminó hasta una de las ventanas y apoyó su hombro contra el marco. "Qué difícil es esto…" pensaba mientras veía las hojas moverse. "Es tan fuerte lo que siento…" decía en su mente. "Pero… ella está enamorada de otro." Terminó la idea triste.

Nunca, jamás en su vida imaginó que iba a estar pasando por eso… y menos con una ex alumna. Era una idea absurda para él enamorarse, siempre pensó que sólo los débiles, los estúpidos y los inconscientes se enamoraban. "Já… las cosas de la vida…" pensaba con ironía. "Pero tenía razón, hay que ser débil… su boca es mi debilidad. Y estúpido… sus ojos me vuelven estúpido. Y muy, pero MUY inconsciente… sus sonrisas me dejan inconsciente." Sonreía con ese pensamiento, él era las tres cosas a la vez, y por ella, le encantaba serlo. Ella era su mundo entero, su vida… su amor. Aunque no se podía dar el lujo de llamarla suya… y eso lo destrozaba de sobremanera.

Sakura estaba secándose el cabello con una toalla, se sentía algo molesta. "¿Por qué será que Kakashi no quiere dormir conmigo? ¿Se sentirá incómodo?" se preguntó. (¿Por qué otra cosa va a ser?) Le contestó su Inner. "Pero… ¿por qué no quiere dormir conmigo? ¡Es sólo dormir!" pensaba más molesta. (No lo sé, se lo vas a tener que preguntar…) contestó con voz pícara.

La pelirosa sacudió su cabeza y se miró en el espejo, -¿preguntárselo? Pero… ¡Ay, no sé!- decía quejándose. Se dio vuelta y vio la remera de su ex sensei. "Seguro debe tener su aroma." Pensó sonrojada. Se acercó a la silla y tomó la prenda, la subió hasta su cara "Sí, tiene su perfume." Pensaba mientras sonreía. Se puso la remera y le quedaba algo grande, así que uso una de sus vendas como cinturón.

Salió del baño y lo vio apoyado contra la pared, mirando por la ventana. Esa imagen tocó su corazón "es tan tierno" pensaba con cariño, y su corazón latía rápidamente. –Kakashi…- lo llamó con voz suave. El aludido voltio a verla "está hermosa, y sólo tiene mi remera." Decía en su mente el shinobi. "Ummm… esa remera debe tener su perfume, su dulce perfume." Terminaba la idea.

-Ya podes pasar.- dijo sonriendo. –Ummm… sí- caminó hasta el sillón y tomó su mochila, y entró al baño. Sakura se sentó en la cama ¿qué iba a hacer mientras esperaba? No había mucha opción… "¡Ohh, qué aburrición!" pensaba cansada mientras se dejaba caer sobre el colchón. Miró el techo "Mmm… contar las tablas del techo no parece muy interesante, pero…" y empezó a 'jugar'.

Era muy ABURRIDO. Las contó rápido, nada de otro mundo. Siguió mirando el techo, "¿tanto puede tardar?" pensó cansada. "Lo extraño… ¡y lo tengo a menos de 10 pasos!" gritaba interiormente. "Mmm… es lindo…sentir esto." Pensaba sonrojada.

"Me gustaría tanto decirle que lo amo, pero… ¿cómo lo tomara?" se preguntaba. (Si no tratas, nunca vas a saber) le contestó su Inner. "Pero no quiero que me rompa el corazón." Pensó triste. (Es el riesgo que tenes que correr. El que no arriesga, no gana) respondió seria su Inner. "Ya sé, pero… tengo miedo." Contestaba cerrando sus ojos.

-¿Sakura?- la llamó el peligris. Al escucharlo se levantó quedando sentada en el borde de la cama. Y lo vio con el pantalón del uniforme y… ¡sin su remera! La pelirosa admiraba ese cuerpo "P-E-R-F-E-C-T-O" deletreó con ganas. "¡Kami-sama, tendrían que prohibirle sacarse la remera!" pensó baboseándose internamente. -¿S-sí?- contestó atontada.

Kakashi notó como la chica lo miraba, y el tono de voz que había usado. "Ummm… parece que le gusta lo que ve." Pensó contento, a la kunoichi le gustaba su físico, la atraía.- ¿Vamos a cenar? Ya es la hora.- decía mientras se ponía su remera."Ohh…" pensó decepcionada, quería seguir viéndolo. –Sí, vamos.- respondió al fin. Y los dos bajaron a cenar.