13- Los sentimientos de Sasuke.
Llegaron donde estaban los varones, quienes cambiaron a de tema al verlas venir. -¿De qué hablaban?- preguntó la pelirosa. –De nada, Sakura-chan- contestó Naruto haciéndose el tonto. -¡Oiiii, la semana que viene es el cumple de Hinata!- gritó con emoción. -¡Es verdad!- dijo Sakura sonriendo. –S-sí…- aceptó con su típica voz apenada. -¿Vas a hacer algo para festejarlo, Hinata?- preguntó el peligris. –N-no lo sé…- contestó dudosa.
-¡Claro que vamos a hacer algo!- intervino su novio gritando. –Naruto…- decía la ojiperla con vergüenza. -¿Qué tenes pensando, Naruto?- preguntó Sasuke. –Mmm… no lo sé.- contestó rascándose la cabeza. Y a todos les cayó una gota de la cabeza.
-Una fiesta de máscaras sería lindo.- comentó la pelirosa. -¿De máscaras?- preguntó extrañado el rubio. –Bueno, de antifaces.- corrigió ella. –Mmm… eso me gusta.- acotó Hinata. -¡A mí también!- gritó Naruto abrazando a su novia. -¿¡Tanto te gusta gritar!?- dijo muy enojada la pelirosa. –Perdón, Sakura-chan…- decía el chico.
Sakura respiró hondo para calmarse, después de exhalar continuó diciendo –Que bueno que te gustó la idea, Hinata.- le decía a su amiga tranquila. -¿A ustedes que les parece?- preguntó mirando al Uchiha y a Kakashi. –A mí me parece bien…- dijo frío Sasuke. –Ummm… sí, va a ser divertido.- comentó el peligris arqueando su ojito.
-¡Y hay que ir en parejas!- acotó Naruto emocionado. -¿Por qué en parejas?- preguntó Sakura. –Porque así es más lindo.- contestó el rubio sonriendo. -¿Y los que no tienen pareja?- preguntó molesta. –Y bueno, que busquen.- dijo desinteresado. -¿Y si los rechazan?- inquirió cansada. –Mmm…- pensaba su amigo. –Lo de ir en parejas es tonto, Naruto. Aparte es complicado.- comentaba la pelirosa.
-Pero si vas sola, Sakura-chan, ¿con quién vas a bailar?- le preguntó desafiante. –Con el que me invite a bailar.- contestó despreocupada. -¿Y si TODOS tienen con quien bailar?- inquirió. –Mmm… no bailo.- devolvió haciéndose la indiferente. -¡Pero si a vos te encanta bailar! Aparte va a ser el cumple años de tu mejor amiga.- decía convincente. –Mmm… ¡Ay, Naruto, sos tan molesto!- dijo enojada, cruzándose de brazos.
-¿Usted qué piensa, Kakashi-sensei?- le preguntó a su maestro. –Ummm… ambas ideas tienen sus pros y sus contras. Pero diría que cada uno vaya como quiere: solo o acompañado.- respondía calmado. –Yo creo lo mismo…- acotó Sasuke. –Mmm… está bien. Hinata, mañana vamos a hacer las tarjetas.- dijo convencido el rubio.
-Pero Naruto, mañana es Domingo, las imprentas no están abiertas.- le contestaba Hinata. –Bueno, el Lunes. Tenemos que hacer una lista de lo que vamos a invitar.- decía analizando. –Mi papá va a querer invitar a todos…- contestaba apenada. –Mmm… mejor empecemos ya, Hinata.- le dijo a su novia. –Nos vamos, ¡chau!- decía agarrando a su chica y llevándosela.
-¡Nunca va a cambiar!- dijo Sakura, poniendo su mano en su frente. –Tarado…- dijo Sasuke mirando como corría su amigo. –Es único en su especie…- decía Kakashi bajo la cabeza. Hubo un silencio momentáneo entre los tres. -¿Vamos, Sakura?- preguntó el Uchiha, -¿Eh?- dijo ella sorprendida. –S-sí, vamos…- contestó nerviosa. Kakashi sólo los miro.-Kakashi…- saludo con la cabeza el morocho. –Sasuke…- le devolvió igual. –Chau, Kakashi…- se le acercó para saludarlo con un beso.
–Chau, Sakura…- le dijo suavemente. La chica le sonrió al peligris sin que Sasuke lo notara. La vio alejarse con el mocoso, qué bronca le tenía. "Espero que Sakura tenga una buena explicación para esto." Pensaba con tristeza. No es que creyera que la pelirosa jugara a dos puntas, pero que aceptara salir con el chico que tiempo atrás amó, le daba algo de inseguridad propia. Mirándolos, desapareció en una nube de humo.
Sakura y Sasuke siguieron caminando, aunque ella no supiera a dónde iban. -¿A dónde vamos?- le preguntó curiosa. –No sé, ¿queres tomar un helado?- la invitó. –Mmm… ¡bueno!- aceptó cerrando los ojos tiernamente. El morocho la miró, eso le encantaba de la pelirosa. Sintió su corazón latir fuertemente.
Continuaron con el camino y 20 minutos después llegaron a la heladería. –Buenas tardes- saludaron juntos. –Buenas tardes, chicos. ¿Qué van a querer?- dijo el señor. –Mmm… de chocolate.- pidió Sakura. –De vainilla.- pidió Sasuke. El señor escuchó los pedidos, preparó los helados, y dándoselos dijo –Acá están, que los disfruten.- El chico sacó plata y se los pagó, luego agradeció junto a la chica –Muchas gracias.-
Se sentaron en un banco que estaba cerca, y comenzaron a tomar el helado. –Gracias por comprármelo, Sasuke.- le agradeció con voz dulce. –No es por nada, Sakura- devolvió él. Terminaron de tomarlo y un silencio se formó entre ellos. "¿Qué estará haciendo Kakashi?" pensaba la pelirosa. "Espero que no se haya enojado por haberme visto con Sasuke." Pensó nerviosa. La chica estaba pensando en el peligris que tanto amaba, pero el chico a su lado pensaba en cómo decirle que le gustaba. O por lo menos pensaba qué decir en ese momento.
-Sakura…- llamó Sasuke. -¿Si?- dijo ella mirándolo. -¿Estás… pensando en… volver a ponerte de novia?- le peguntó curioso. -¿Eh?- contestó mirándolo incrédula. Sasuke Uchiha preguntándole sobre temas amorosos ¡el mundo llegaba a su fin! –N-no lo sé.- respondió sorprendida. -¿No te gusta nadie?- volvió a preguntar. Él no la miraba, sólo miraba al frente.
-Bueno… sí me gusta alguien.- contestó apenada. –Ahhh…- devolvió él. -¿Es alguien que… conozco?- cuestionó. –No trates de adivinar, Sasuke-kun.- le dijo tranquila. –Te vas a enterar su debido tiempo.- termino de decir misteriosa. "¿Seré yo?" pensaba con esperanza el morocho.
"Cuando sepas que es Kakashi…" pensó la pelirosa. "¡Qué sorpresa se van a llevar todos cuando estemos juntos!" gritó contenta en su mente. YA quería que pasara el tiempo así podría estar con su amado peligris. Pero esperar que el tiempo pase rápido, era una tortura.
Otra vez silencio entre ellos, pero una pregunta se le vino a la cabeza. - ¿Y vos, Sasuke?- preguntó tranquila. -¿Y yo qué?- devolvió confundido. -¿A vos te gusta alguien?- cuestionó con voz dulce. "Vos…" se lo dijo en su mente. –Bueno…- no continuó hablando, tal vez ella podría darse cuenta.
Sakura vio como titubaba su amigo, estaba dudando si contárselo o no. La chica puso su mano en el hombro de él y con voz firme y suave le dijo –Sasuke, podes confiar en mí.- Eso fue un gesto muy tierno, y le dio al morocho ánimos para seguir hablando. –Sí… me gusta alguien.- se sonrojó un poco al decir eso.
-¿¡De verdad!?- preguntó la pelirosa con emoción. –Sí…- volvió a afirmar. -¡Qué bueno, Sasuke!- dijo sonriendo. – ¿Le vas a pedir que sea tu novia?- le preguntó al chico. –Pero… no sé si le gusto.- contestó con vergüenza. -¡Como no le vas a gustar! ¡Sos Sasuke Uchiha!- decía incrédula. -¿Y qué tiene que sea Sasuke Uchiha?- preguntó sin entender.
Sakura lo miraba sorprendida. "Lo está haciendo apropósito" pensaba molesta. –Sasuke, todas las chicas de la Aldea están enamoradas de vos. Y si alguna chica de otra aldea te ve, también se enamoraría de vos.- decía seria la chica. El morocho la miró "pero no sé si VOS lo estás" pensaba nervioso el chico. –Pero… no sé.- volvió a decir.
-¿La conozco?- le preguntó curiosa. –Si la conozco, puedo decirte si le gustas o no.- agregó segura. Sasuke la miró dudoso, no podía decírselo ahora, tenía que esperar un poco. –No, Sakura. Te vas a enterar a su debido tiempo.- le devolvió serio. –Mmm… bueno.- contestó apenada.
La pelirosa miro su reloj, eran las 17:20hs. –Sasuke, tengo que irme.- le dijo tranquila. –Bueno, te acompaño.- le devolvió. –No voy a mi casa, voy a ver a Ino.- le contó. –Ahhh, está bien, Entonces… chau.- le dijo serio. –Chau, Sasuke.- lo despidió dándole un beso en la mejilla. El morocho la vio alejarse, "sólo ella despierta esto en mí." Pensaba dándose la vuelta y empezando a caminar a su casa.
Le tomo unos 25 minutos llegar a la florería Yamanaka. Entró saludando al local. –Buenas tardes.- decía tranquila. – ¡Frente de marquesina, qué sorpresa!- decía sonriendo nerviosa. –Hola, Ino-cerda. ¿Cómo estás?- le preguntó. –B-bien, ¿vos?- le contestó. –Muy bien.- dijo la pelirosa sonriendo. –Qué bueno…- devolvió nerviosa.
Sakura sabía muy bien por qué su amiga estaba así "besaste a mi 'novio' y no sabes cómo decírmelo" pensaba la chica. "¡Si supieras, Ino-cerda!" pensó divertida. -¿Venís a comprar flores?- le pregunto para hablar de algo. –No, vengo a hablar con vos.- le dijo seria.
"Ay, ¿se habrá enterado? Si Shikamaru se lo dijo… ¡estoy muerta!" pensaba la rubia kunoichi. -¡Jaja!- rió nerviosa. – ¿D-de qué queres hablar?- le preguntó. –Termine con Shikamaru.- dijo seria. "¡Es un idiota! ¡Ahora me va a matar!" pensó Ino. -¿P-por q-qué?- le preguntó más nerviosa. "¡Jaja! No está mal jugar un poco con ella" pensaba pícara la pelirosa.
-Porque me contaron que lo vieron besándose con otra chica.- empezó a explicarle a la rubia. -¿E-en s-serio?- preguntaba 'incrédula'. –Sí, juré que iba a matar a esa roñosa.- decía Sakura con voz amenazante. -¿Y s-sabes q-quien e-es?- preguntó MUY nerviosa Ino. –Ajá, lo sé.- respondía la pelirosa acercándose a su amiga peligrosamente. –Mmm…- dijo la rubia.
Ino veía a su amiga acercándosele y tembló de miedo, tal vez si le pedía perdón ella no la mataría. Se agarró su cabeza con sus manos, cerró sus ojos y con voz quebrada dijo -¡Perdón, Sakura! ¡Yo no quería besarlo, pero fue más fuerte que yo! ¡Él me gusta mucho! ¡Perdón, perdón!- La pelirosa frenó el paso al escuchar a su amiga confesar, y empezó a reír.
-¡Jajaja!- reía con ganas Sakura. Ino escuchó su risa y no entendió, ¿no se suponía que estaba muerta? Alzó la vista y vio a su amiga riendo y agarrándose la panza. -¡Jaja, Ino, jaja!- decía señalándola. -¡Te la creíste!- le dijo risueña. -¿¡Qué decís!?- gritó sorprendida. –Jaja, yo ya sabía eso.- contó la pelirosa tratando de calmar su risa.
-¿C-como que ya lo sabías?- preguntó incrédula. –Sí, Shikamaru me lo contó cuando terminé con él.- explicaba la pelirosa. –Entonces… ¿vos no terminaste con Shikamaru porque nos besamos?- cuestionó sorprendida. –Ajá.- afirmó la pelirosa. –Entonces… ¿por qué terminaste con Shikamaru?- le preguntó confundía. –Porque no lo amo, y él se merece una chica que lo ame.- explicó seria.
-Y… ¿él que te dijo?- preguntó curiosa. –Me dijo que él tampoco me amaba, y ahí me contó lo que pasó entre ustedes.- terminó de explicar. -Oh… ¿estás enojada?- cuestionó apenada. -¡Jaja! ¡No, Ino!- le contestó risueña. –Al contrario, estoy feliz por ustedes.- agregó sonriendo. –P-pero nosotros… no somos… 'nosotros'.- aclaraba sonrojándose. –Pero pueden serlo, ¿no?- decía lógica. –S-sí, eso creo…- devolvió dudosa. -¿Se lo dijiste?- preguntó Sakura.
-¿D-decirle qué?- devolvió con una respuesta la rubia. -¡Que te gusta!- dijo lógica la pelirosa. –N-no…- contestó Ino. –Entonces tampoco le dijiste que lo amas.- agregó agarrándose la frente. -¿¡Qué dijiste?!- gritó sonrojada. –Ino, soy tu amiga, sé que estás enamorada de él.- decía seria Sakura.
-¡Y no lo niegues!- agregó firme. –Mmm…- contestó la rubia. –Pero… no sé si él…- empezó a decir. Sakura se le acercó a su amiga y puso una mano en su hombro. –Si no lo intentas, nunca vas a saber.- le dijo seria, mirándola fijamente a los ojos. –Pero…- iba a negar. -¡Sin peros, Ino!- ordenó firme. -¡Pero no creo que él me ame!- gritó triste. –Eso no lo sabes.- comentó Sakura misteriosa.
–Él no se opuso a los besos, ¿no?- le preguntó. –Ajá…- contestó la rubia con vergüenza. -¿Eso no te dice nada?- volvió a cuestionar. -¡No sé, Sakura! No quiero hacerme ilusiones…- respondía dolida. –Ino, yo tampoco quiero hacerme ilusiones. Pero el que no arriesga, no gana.- le dijo convencida. Ino la miro triste, pero sabía que su amiga tenía razón. Si quería algo con el chico Nara, tenía que jugarse por él.
-Sí, Sakura. Entiendo.- contestó sonriéndole. –Que bueno.- le devolvió de la misma manera. Se abrazaron fuertes, no por nada era amiga. Se separaron e Ino preguntó –Y… cómo es eso de 'yo tampoco quiero hacerme ilusiones', frentesota?- le preguntó pícara. –Ehhh...- dijo nerviosa mirando para cualquier lado. -¿¡Quién te gusta!? Es Sasuke, ¿verdad?- preguntó impaciente. -¡No es Sasuke!- contestó molesta. -¿Entonces?- preguntó confundida.
-No puedo decírtelo, Ino. Pero ya te vas a enterar.- respondió. -¡Neee, a mí me contas!- ordenó seria. –No puedo, Ino.- respondió también seria. Se miraban desafiantes. –Bueno, está bien, ya voy a saber.- decía la rubia tranquila. "De alguna manera voy a saber, Sakurita." Pensaba pícara.
–Bueno, cambiemos de tema. ¿Salimos esta noche?- propuso la pelirosa. -¡Sí!- aceptó con emoción. -¿Dónde siempre?- preguntó para estar segura. -¡Donde siempre!- repitió asegurando. –Bien, ¿le avisas a Tenten?- pidió. –Sí, seguro está con Neji.- agregó tranquila. –Yo le aviso a Hinata… si es que la encuentro.- comentó cansada. –Ese Naruto… ¡es tan pesado!- agregó Ino.
-Sí, pero la ama más a que a su vida.- comentó Sakura. –Sí, eso es verdad.- afirmó la rubia. -¿A las 21:30hs en mi casa?- le preguntó. –Sí.- respondió Ino. –Bueno Ino-puerca, voy a buscar a Hinata. Chau.- le dijo mientras la saludaba. –Y yo a Tenten.- acotó la rubia devolviéndole el saludo. Caminaron hasta la entrada del local, Sakura salió e Ino se quedó en la puerta. -¡Nos vemos!- dijo la pelirosa y empezó a caminar. -¡Nos vemos, frentesota!- la despidió, y se metió en la florería otra vez.
"Espero que esté en su casa, y si no lo está, ¡pobre de Naruto cuando lo vea!" pensaba la pelirosa. Camino hasta la mansión Hyuga, al llegar tocó la puerta y la misma chica de ayer la recibió. -¿Si?- preguntó amablemente. –Vengo a ver a Hinata. Departe de Sakura.- dijo tranquila. –Ya la anuncio.- le contestó, entró a la casa y unos segundos después volvió. –Pasa, la niña Hinata está en su pieza. Es la primera doblando a la derecha.- le indico.
-Gracias.- contestó Sakura. Entró y fue al lugar donde la chica le había dicho. Toco la puerta de la pieza y después de escuchar un 'pasa' entró. –Hola, Hinata.- la saludo cerrando la puerta atrás de sí. –Hola, Sakura. ¿Cómo estás?- la saludo y preguntó. –Bien, Hinata. ¿Y vos? ¿Naruto por fin te dejo respirar?- cuestionó con sarcasmo. -¡Jaja!- rió la ojiperla.
-Bien, se fue hace media hora.- le contó con suave voz. –Me lo imaginaba…- contestó mientras le caía una gota en su cabeza. –Estuve hablando con Ino hace un rato.- contó la pelirosa.- ¿Sí? ¿Te confeso lo de Shikamaru?- preguntó Hinata. -¡Jaja, sí!- rió Sakura. -¡Fue muy divertido!- terminó de decir. -¿Por qué?- le preguntó curiosa. Y la pelirosa le contó la 'bromita' que le hizo a la rubia kunoichi. -¡Ay, Sakura! ¡Sos de terror!- comentó Hinata.
-Y bueno, quería divertirme con ella.- explicó risueña. –Hinata, te venía a preguntar si queres salir hoy con las chicas.- preguntó sonriendo. –Sí, claro.- aceptó devolviendo la sonrisa. -¡Qué bueno! 21:30hs en mi casa.- aclaró. –Ahí voy a estar.- comentó tranquila. –Bueno, Hinata, tengo que irme.- dijo la pelirosa. –Está bien, te acompaño.- decía la ojiperla.
Salieron de la pieza de la Hyuga, y caminaron hasta la puerta de entrada. –Nos vemos está noche.- le dijo Sakura a su amiga dándole un abrazo. –Sí, nos vemos.- saludo devolviendo el gesto. La ojiperla abrió la puerta y la pelirosa salió. Sakura le dedico un último saludo con la mano a su amiga, quién le correspondió, y empezó a caminar.
"Voy a comprar comida, si no, no sobrevivo." Pensó mientras entraba a un supermercado. 25 minutos después salió con unas cuentas bolsas, y se dirigió a su casa. 20 minutos después estaba allí. Dejó las bolsas en la cosa, y empezó a acomodar. Una vez que terminó, fue a la sala de estar y se tumbó en el sillón. -¡Qué calor!- decía abanicándose con las manos. Y sí, la temperatura había subido mucho, hacía 30º.
Miró su reloj – 19:30hs.- dijo para sí. –Me voy a bañar.- decía parándose y caminando a su pieza. Tomó la ropa y las toallas, y se metió en el baño. 20 minutos después salió. Tenía puesto un short amarillo, muy pegado a sus piernas; y una musculosa celeste. Secó un poco su cabello y lo agarró con un broche, tenía algunos mechones sueltos.
Caminó a la cocina y miró la hora -19:50.- susurró. –Mmm… creo que comeré…- decía mientras pensaba. –Fideos con algo de carne.- dijo agarrando los alimentos. Empezó por calentar el agua para los fideos, y la sartén para la carne. Pasaron 20 minutos y todo estaba listo. Preparó la mese y sirvió. Se sentó y empezó a comer. -¡Rico!- dijo después de comer el primer bocado.
Terminó de comer y levantó todo, en la cocina lavó los platos y demás cosas. Finalizada esa tarea, caminó a la sala y se volvió a tumbar en el sillón. Miró su reloj. -20:30hs. En una hora vienen las chicas…- decía tranquila. –Bueno, a ver qué hay en la tv.- dijo agarrando el control para prender el aparato, pero escuchó que llamaban a la puerta.
-¿Quién será?- dijo bajo. Caminó a la puerta y la abrió, le gustó a quién se encontró. –Kakashi…- dijo dulcemente y sonriendo. –Sakura…- saludó él embobado, mirándola de arriba abajo. "Está… hermosa" pensaba baboseándose por dentro el peligris. –Pasa.- decía ella corriéndose para darle paso. –Gracias...- decía entrando. Sakura cerró la puerta y caminó con el chico hasta la sala, donde se sentaron en el sillón.
-¿Cómo estás?- preguntó el peligris. –Bien, hace un rato terminé de comer.- le contó la pelirosa. –Ummm…- dijo el shinobi. -¿Vos cómo estás?- devolvió la pregunta la pelirosa. –Bien, no me quejo.- comentó despreocupado. –Mmm…- musitó ella. Silencio, siempre había un silencio entre ellos dos. -¿Cómo te fue en tu cita con Sasuke?- preguntó Kakashi cortando con el silencio.
-No fue una cita, sólo salimos a caminar.- explicó mirándolo seria. -¿Segura? No parecía.- comentó irónico. –Segura.- dijo firme la chica. –Sakura, ¿te gusta Sasuke?- le preguntó seriamente mientras la miraba. -¡No!- gritó ella. -¿Por qué me lo preguntas?- interrogó confundida. –Digo, como aceptaste salir con él…- explicaba el peligris. –Sólo fuimos a caminar, Kakashi. Sasuke no me gusta.- aclaró firme. Llevó una de sus manos a la cara del chico y lo acarició por sobre la máscara. –A mí me gustas vos…- le dijo suavemente.
Kakashi tembló, sólo ella podía producir eso en él. "Sexy…" pensó el peligris. –Ummm…- musitó acercándosele a la chica. La pelirosa entendió su intención, y la compartía. Bajó rápidamente la máscara antes de que él se le acercara mucho más, y se besaron. Empezó como un beso tierno, pero se convirtió en uno más salvaje.
Kakashi tumbó a la chica en el sillón, quedando encima de ella. Sakura no se opuso, al contrario, besarlo así era más cómodo. Por alguna razón, sea por el calor en el ambiente o por el calor en sus cuerpos, el peligris metió una mano debajo de la remera de la chica, acariciando su cintura. Eso fue demasiado para la pelirosa –Kakashi…- dijo separándose de él y mirándolo algo asustada. –Yo…no…- decía nerviosa. –Perdón, Sakura. Yo no debí…- pidió disculpas alejándose de ella, volviendo en su posición anterior.
-No pidas perdón, es que… yo no…- no sabía cómo explicarle que ella… no tenía experiencia en 'eso'. –Está bien, Sakura. No hay problema.- decía suavemente. "Qué estúpido, ¿¡cómo voy a hacer eso!?" pensaba el peligris enojado consigo mismo, frunciendo el seño. Sakura estaba nervioso, apenada, con vergüenza. O sea, sí, ella entendía que todos los hombres tienen esa 'necesidad', y más si son adultos como el peligris. Pero… tenía miedo, no él, si no de otras cosas.
"Seguro que debe estar pensando que soy una nenita tonta." Pensaba con tristeza la pelirosa. "Seguro que Anko nunca se le negó…" decía con dolor, en su mente. –Sakura…- la llamó el chico. -¿Sí?- contestó ella cabizbaja sin mirarlo. -¿Estás bien?- preguntó preocupado. –Sí…- devolvió ella sin ánimos. –Anko nunca te lo negó, ¿no?- preguntó con tristeza. -¿Qué?- dijo sorprendido.
-Nunca se negó a que… vos sabes…- decía sonrojándose. -¿Por qué me preguntas eso?- preguntó extrañado. –Porque… estás enojado conmigo…- le contestó con ganas de llorar. –Yo no estoy enojado con vos, Sakura.- respondió serio. Ella alzó la vista para verlo. –Yo… estoy enojado conmigo. No tenía que haber hecho lo que hice…- le decía mirándola fijo. –Por eso te pido perdón.- pidió arrepentido. –Oh, Kakashi…- dijo ella abrazándolo fuerte.
Él aceptó el abrazo gustoso -¿No estás enojada?- le preguntó con algo de temor que no demostró. –No, Kakashi.- contestó tranquila. –Qué bueno…- agregó él. Se separaron y ella lo miró tiernamente "¿Cuándo me voy a animar a decirle que la amo?" pensaba el peligris mientras la admiraba. -¿Vas a salir?- preguntó la pelirosa sacándolo de sus pensamientos. –Ummm… no sé. ¿Vos?- devolvió tranquilo. –Sí, voy a ir con las chicas al lugar de siempre.- comentaba sonriendo.
-Pero esta vez vas soltera.- agregó el chico divertido. -¡Jaja! Sí, 'soltera'.- afirmó haciendo las comillas con sus dedos. –Yo también estoy 'soltero'.- la imitó el peligris. -¡Jaja!- rió ella. Sakura miró su reloj -21:20hs- dijo sin ganas. –A las y media vienen las chicas… ¡y yo no me cambié!- gritó parándose. –Ummm… así estás linda.- comentó él. -¿Sí? ¿No te molestaría que salga así a la calle?- le preguntó alzando una ceja. –Ummm… bueno, mejor te dejo para que te cambies.- contestó pensándolo mejor. –Te acompaño a la puerta.- dijo sonriéndole. Se levantaron y caminaron hasta la entrada. Ella abrió y el salió. –Buenas noches, Sakura…- la despidió él. –Mmm…- dijo ella. -¿Qué pasa?- preguntó confundido.
-Que… no me diste mi beso de las buenas noches.- le dijo apenada. El peligris la miró dulcemente. –Ummm…- musitó acercándose. Miró para ambos lados para ver si no venia nadie, se bajó la máscara y la volvió a besar. Pero tiernamente, lento, con cariño. Se separó de ella con dolor y le dijo -¿Ahora sí?- sonriéndole. –Mmm…- contestó ella embobada mirándolo. Él subió su máscara y volvió a decir, arqueando su ojito – ¡Buenas noches!- y desapareció en una nube de humo.
Sakura lo vio desaparecer y unos segundo después se acordó que sus amigas llegarían en cualquier momento -¡Y todavía no me cambié!- gritó cerrando la puerta. Corrió a su pieza y empezó a buscar ropa que ponerse. Eligió unas bermudas de color blanco con una remera amarrilla con brillos algo ceñida al cuerpo, tenía una manga caída que dejaba el hombro al descubierto. Se cambió y peinó su cabello. Cuando terminó, escuchó que llamaban a la puerta, eran sus chicas.
